"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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lunes, 27 de abril de 2015

El "hueso" que sigue / Columna

De medios y otros demonios

El “hueso” que sigue

J. Israel Martínez Macedo

Mientras el mundo evoluciona en sus modelos de comunicación, en México nos estancamos en los años 80 para los medios masivos y como por ahí del año 2000 en las estrategias político-electorales.
El agotamiento de los modelos es evidente, la gente ya no responde a las propuestas que se le hacen y, por consecuencia, eso implica que no se cumple el objetivo mínimo indispensable de la comunicación, a lo más, se cubre el requisito de la difusión informativa.
En televisión y radio el tiempo nunca avanzó. La oferta es la misma, no ha cambiado en absoluto, las historias refriteadas de toda la vida con una ligera adaptación para incluir elementos de actualidad y cambiar algunos actores pero nada más.
En radio las cosas no son muy diferentes, el esquema comercial se anquilosó en los mismos programas. Por ahorrar costos se asesinaron las producciones con narrativa (radiocuentos y radionovelas) y se limitaron a llenar las barras programáticas con una de dos opciones: carrusel de presentadores y canciones, o noticieros.
Ni qué decir de la tecnología. En México seguimos batallando para ver si algún día la Televisión Digital Terrestre (que extrañamente no fue incluida en la Estrategia Digital Nacional) se vuelve realidad; evidentemente ni soñar en la digitalización de la radio para liberar la frecuencia de FM y ampliar la oferta.
En lo que respecta a las estrategias político-electorales no hay mejor muestra que el desinterés generalizado por los comicios venideros. Casi a la mitad del proceso de diputados locales y federales, y a unos días de que comiencen los de presidentes municipales, la respuesta de la gente es simple y generalizada: al ciudadano le vale rábano la elección.
Lo quieran reconocer los organismos políticos o no, la población sufre de una gran decepción en general, siguen ahí y al pendiente los que se ven directamente involucrados o relacionados con esos temas: algunos proveedores, los medios de comunicación (solo los de la fuente), y cercanos a los partidos para ganar adeptos.
El grueso de la población está más ocupada en su economía familiar, en su seguridad personal, vive con temor de ser robada, asaltada, engañada, secuestrada o asesinada en esta ola de violencia que crece cada día pero que ninguna autoridad en competencia es capaz de ver (o no quieren reconocer, por conveniencia, obvio).
En fin que la falta de aplicación de los nuevos modelos de comunicación se suma a la larga lista de factores que nos generan una percepción negativa de la realidad —aunque muy cercana a los hechos— y abona a la desazón en la que la ciudadanía se encuentra, mientras a la clase política solo parece importarle una cosa: el “hueso” que sigue y lo demás… bueno, lo demás es lo de menos.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

miércoles, 29 de mayo de 2013

Experimento Tijuana / Columna

En mi opinión

Experimento Tijuana

J. Israel Martínez Macedo

Gran lío en el que está envuelta la administración de Enrique Peña Nieto, se metieron con una de las pocas cosas que realmente le importan (nos importan) a los habitantes de este país: la televisión.
Como parte del decreto de digitalización de la televisión en México, el gobierno federal comenzó la operación de lo que se conoce como el “apagón analógico” que implica pasar la señal de televisión de la transmisión electromagnética a una digitalizada, lo que implica una forma diferente de recibir la señal.
No se trata de un cambio de canales, se trata de una transformación total de sistema de transmisión, quienes tenían su antena aérea e incluso “de conejo” ya no pueden recibir la señal gratuita por estos medios porque simplemente no tienen la capacidad para hacerlo.
En realidad la señal digital seleccionada para México (ATSC A/53) ya se transmite en diversos canales que operan en varias ciudades del país, quienes cuenten con un televisor con un decodificador de estas características, ya se encuentra en condiciones de verificar el funcionamientos de este esquema.
El problema radica no en la operación de los canales digitales sino en que los canales análogos dejarán de emitir su señal con lo cual muchos hogares se quedarán sin servicio de televisión gratuita porque sus televisores no cuentan con la capacidad para recibir la señal digital ni tampoco tienen los decodificadores y las antenas que se los podrían permitir.
Dicho de una manera sencilla: que al momento de apagar la señal análoga que muchos habitantes continuaban utilizando, simplemente dejaron sin televisión a cientos de familias que ahora reclaman y exigen que les regresen su futbol, sus telenovelas y su programación a la que estaban acostumbrados.
Independientemente de si en realidad el hecho de no recibir en sus casas las producciones de bajísima calidad que acostumbra la televisión comercial mexicana pueda ser un beneficio (en términos de alienación cultural) para las familias que fueron “apagadas”, es un hecho que todas ellas tienen el derecho de recibir televisión gratuita.
El esquema diseñado por el gobierno federal en los tiempos del calderonismo (hay que decirlo como es) indicaba que el primero punto del “apagón” sería la ciudad de Tijuana, que con esto se convertiría en la primera ciudad de América latina en realizar esta transformación, situación que se realizó ayer 28 de mayo.
No obstante, la prueba resultó ser un rotundo fracaso porque la empresa contratada por el gobierno federal no fue capaz de dar cobertura a la demanda de ciudadanos que requirieron del decodificador digital gratuito que sería proporcionado por el Estado, lo que ha detonado el malestar de los habitantes de esta comunidad.
Tijuana sería la punta de lanza pero también la primera prueba de fuego del gobierno en esta transición. A todas luces, reprobada. Lo que pone en tela de juicio el esquema que plantea el “apagón analógico” nacional total para 2015.
El esquema previsto por el gobierno federal implica que para noviembre de 2013, todas las ciudades del norte del país se sumarían a Tijuana que, para esa fecha, ya debía tener en perfecta operación el esquema digital y sin extrañar en lo más mínimo el sistema análogo.
Para noviembre de 2014 tocaría el turno a la zona centro del territorio nacional y en noviembre de 2015 todo el país debería encontrarse ya sumergido en el esquema digital para dar el cerrojazo al programa que dejaría en el olvido la señal análoga de transmisión televisiva.
No obstante, las fallas en el “experimento Tijuana” generan suspicacias sobre la capacidad real del gobierno federal (a través de la Cofetel) de llevar a cabo este ambicioso plan y de garantizar que para noviembre de 2015 todos los mexicanos vamos a poder contar con la posibilidad de recibir televisión gratuita en sistema digital.
Es de destacar que la fecha original para el “apagón” en Tijuana fue aplazada de abril a mayo, quizá porque el gobierno ya sabía que no tendría capacidad para tender este problema y no se quiso arriesgar a que un hecho tan relevante a nivel nacional como una final de futbol mexicano generara un malestar desmedido en la ciudadanía.
Algún atinado visionario advirtió del riesgo político que representa dejar a la gente sin su final de futbol, pero no se quedó corto al no hacer notar que igual las novelas, los deportes y los programas de entretenimiento pueden causar un gran malestar entre la población.
El problema no es menor, la gente en Tijuana está enardecida porque le quitaron su televisión y no hay para cuándo la Cofetel pueda responder a esta problemática de manera favorable para la ciudadanía.
El “experimento Tijuana” advierte de un panorama terrible para el gobierno federal en caso de que se replique en todos los momentos en que la televisión análoga sea eliminada de cada una de las distintas regiones del país.
A pesar de la pésima calidad de los programas producidos en México, la gente parece aterrada ante las opciones que brinda la ausencia de televisión. Imaginarse que ahora se vea obligado a convivir en familia, a tener tiempo para realizar actividades deportivas, a tener que platicar con quienes nos rodean durante la comida o, incluso, hasta tomar un libro para leer… ¡qué horror! Pobres tijuanenses orillados a ese infierno de la convivencia social del que nos enajena la televisión.
Habrá que esperar el desenlace del “experimento Tijuana” y rezar a cuanto santo se conozca que esto no pase en las siguientes etapas o, de lo contrario, “Dios nos agarre confesados” ante una población enardecida por no tener “Señorita Laura”, su “Sabadazo”, sus telenovelas y, obviamente, su futbol.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
j.israel.martinez@gmail.com

martes, 14 de junio de 2011

Televisión digital ¿en 2015? / Columna

De medios y otros demonios


Televisión digital ¿en 2015?


J. Israel Martínez Macedo


Europa dará un paso decisivo en este 2011 para el llamado “apagón analógico” y la integración de sus señales a la Televisión Digital Terrestre (TDT) al sumarse 16 países de manera completa en este año. México definió como plazo máximo 2015 y es la fecha en la que al proyecto no se le ven avances.

El desconocimiento de por qué es ventajosa la transición a la TDT genera lentitud en el cambio. Si bien la gente identifica que con ello tendrá mejor definición en audio y video, no se le ve mayor necesidad a pasar al nuevo sistema.

La realidad es que el esquema digital permite comercializar nuevos servicios, algunos de los cuales ya se tienen en el sistema de televisión por cable, se puede pagar sólo por algunos programas de los distintos canales o solicitar la transmisión de especiales, una especie de servicio de renta de películas por hora o por día.

La televisión adquiere cierto nivel de interactividad pues deja en manos del usuario la selección del idioma (doblaje), subtítulos, fichas técnicas y demás información sobre cualquier programa que se transmita, esto es posible porque cada canal cuenta con una especie de subcanales que pueden ser usados para transmitir esta y otra información.

Pero lo más interesante, y es posible que por aquí venga el retraso en la transición de México a la TDT, hace posible el acceso a internet desde la televisión e incluso hasta de señal celular.

No es desconocido que la pelea porque Telmex pueda participar en el sistema de televisión de paga pasa por el freno impuesto por los principales distribuidores y uno en particular: Sky de Grupo Televisa.

Telmex es el principal distribuidor de TDT en América latina, tiene el mercado más grande, correspondiente a Brasil, y busca ingresar al segundo más amplio: México.

No obstante que la señal mexicana se acopló a la norma estadounidense ATSC y la sudamericana participa en el esquema japonés ISDB-T, la empresa de Carlos Slim no tendría mayor problema en participar pues el servicio se presta a través del cableado de fibra óptica con el que ya cuenta la empresa y sólo tendría que usar codificadores y decodificadores de la norma establecida.

El freno impuesto a la participación de Telmex se suma a la intención de apoyar a las familias mexicanas con un subsidio federal para la comprar de una antena y un convertidor, que fue percibido como una medida electorera por parte de los partidos políticos con representación en la Cámara de Diputados, quienes frenaron la medida del gobierno calderonista.

Por ambos motivos, la transición a la TDT en México se detuvo y será un verdadero reto llegar a la meta de “apagón analógico” en 2015 que no tendrá que resolver esta administración sino quien se saque la “rifa del tigre” en 2012.


Twitter: @Mega_J_Israel_M

israel.martinez@milenio.com

lunes, 3 de enero de 2011

Brevísimo resumen 2010 Segunda Parte / Columna

De medios y otros demonios

Brevísimo resumen 2010 Segunda Parte

J. Israel Martínez Macedo

SI bien en materia de periodismo el año fue complicado; en otras áreas las cosas no han sido mejores. El anuncio de transición a una Televisión Digital Terrestre (TDT) por decreto presidencial trajo más problemas que soluciones en un país donde el tema suena más político que social.
México llega tarde a la transición del sistema análogo a la TDT, a nivel mundial este cambio ha dejado varias experiencias a considerar por parte de las autoridades mexicanas, de entrada: el esquema y tipo de tecnología en el que nos vamos a insertar.
Las demás experiencias han llevado el proyecto a través de los respectivos parlamentos o congresos en los que los diputados diseñaron, junto con los ministros encargados, planes de transición que se aplicaron periódicamente en plazos bien definidos y programados con un objetivo particular.
En México el asunto se presentó por decreto presidencial con tufo a fines político-electorales y con beneficios y con una controversia constitucional sobre las atribuciones del Poder Ejecutivo y la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).
Después de todo no hay definición en el esquema de transición de la TDT ni mucho menos transparencia al respecto, no se sabe qué esquema es el que México utilizará, lo que permitirá homologar programas y esquemas de transmisión.
En cuanto a contenidos, la televisión mexicana se ha dado cuenta de que las teleseries son un negocio que puede ser rentable. Las dos principales televisoras le apuestan a la producción de este tipo de programas per con resultados magros. Los guiones no son capaces de atrapar al televidente y las imágenes que se proyectan en pantalla no dejan de parecer telenovelas.
Pese a todo, son las televisoras locales las que realizan la mayor cantidad de producción del país; sin embargo, cambiaron sus esquemas, ya no buscan innovar en la pantalla sino competir con Televisa y Tv Azteca copiando los esquemas de programación.
En cuestión radiofónica se vive un impasse. Salvo muy contados casos, las producciones y realizaciones no tienen mayor calidad creativa, se limitan a poner a música con comentarios faltos de contenido; la radio ha perdido esa capacidad de atraer al radioescucha, de mantenerlo en sintonía, dejó de luchar contra los otros medios y parece conformarse con ser sólo “ruido de fondo”.
El problema que surge es que internet le otorga un valor agregado a la radio; la posibilidad de escuchar cualquier programación de cualquier parte del mundo, pone en competencia directa a los productores de todo el planeta.
El reto es mayúsculo pues las audiencias se diversifican y la competencia crece pero los radiodifusores mexicanos parecen no estar atentos a esa posibilidad, le siguen apostando todo a la transmisión aérea que implica una limitante de audiencia y exige mucha menor creatividad.
En este año surgieron radios independientes pero carentes de calidad en la producción, en parte porque los creadores demuestran desconocer cómo se hace radio; sin embargo, son el inicio de lo que aparece como opción para desarrollar a largo plazo.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 6 de septiembre de 2010

Lamentable: TDT por decreto / Columna

De medios y otros demonios


Lamentable: TDT por decreto


J. Israel Martínez Macedo


A la voz de “¡decretazo!” Felipe Calderón, en su calidad de presidente de México, dijo que comienza en el país el proceso de transición para la televisión digital terrestre (conocida en los bajos mundos como TDT), anuncio que no sólo sirvió para olvidarnos de cualquier otra cosa que pudiera haber dicho en el desangelado cuarto informe; sino que también para el “sospechosismo” (op. cit. Santiago Creel) tradicional sobre la intención de uso político con miras a 2011 y 2012.

Triste, muy triste fue ver que un proceso que debería involucrar a varios sectores interesados en la búsqueda de un mejor proceso de digitalización de la telera mexicana termina llevándose a cabo por decreto.

Otros países realizaron su transición con un ejemplar ejercicio, ya no digamos democrático (esa frase hecha ya está muy choteada), sino plural. Se discutió en foros y cámaras de representantes qué sistema conviene más (el gringo, el japonés, el europeo o algún otro), sus ventajas y desventajas, además de un plan bien estructurado en etapas para que se realice como Dios manda.

Pero no, siendo un asunto que puede politizarse se politizó. A través de un decretazo que se pretende una transición que concluirá hasta 2015; seguramente a las carreras, sin presupuesto, obviamente con cuentas largas y quejándonos por haber entrado demasiado tarde y con un sistema que nos desconectó del resto de América latina o de EU (según se haya escogido).

Claro que habrá bonitos comerciales televisivos y radiofónicos, como esos que le hicieron a Peña Nieto que no dicen nada pero dejan ver mucho, en los que el gobierno en turno se ensalce por haber llevado a México a la era digital sin dejar claro cómo fue que se hicieron las licitaciones y todas esas tradiciones a las que, cuesta decirlo, nos hemos acostumbrado.

La TDT tiene “ciertamente” (op. cit. Chente Fox) muchos beneficios de competitividad. Abre la posibilidad a tener más personas involucradas en la producción televisiva aunque, contrario a lo que muchos idealistas dicen por ahí, no necesariamente signifique mejoras en los contenidos.

Es más: difícilmente habrá mejoras en los contenidos. Simplemente véase lo que ocurre actualmente en canales como el Once o Mexiquense, que lejos de innovar están cayendo en copiar a Televisa y TV Azteca sus pobres propuestas de contenidos, que dicho sea de paso son “adaptaciones” (es que ya había escrito copia) de producciones sudamericanas, particularmente colombianas y venezolanas (o el lamentable caso de los aztecos que, de plano, se trajeron el bodrio peruano “Laura de América”).

En fin que la TDT por decreto sólo ha servido como distractor de un informe que realmente no dijo absolutamente nada que no supiéramos todos ya: mucha pobreza, poca economía, nulo desarrollo, violencia al alza y tranquilidad a la baja. El PAN, PRI y PRD nuestro de cada día.


PARÉNTESIS

¡Ah! Por cierto, ayer fue el Día del Gober y hasta hicieron un informe. Estuvo monón, con patrullas y todo; lástima que las condiciones de inseguridad que vive el país (y en las que el estado no pudo evitar caer) impidieron que sus fans -como en otros años- pudieran decirle adiós a Peña Nieto aunque fuera de lejos, ni modo: tan cerca de la candidatura y tan lejos de la gente. Por cierto, si alguien tenía dudas de que no se necesita saber leer para ser diputado ahí está el posicionamiento del PT en voz de Carlos Sánchez. De pena ajena.


israel.martinez@milenio.com

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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)