"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

Gabriel García Márquez

Twitter

Mostrando las entradas con la etiqueta transporte público. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta transporte público. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de mayo de 2013

Las redes y su poder / Columna

De medios y otros demonios

Las redes y su poder

J. Israel Martínez Macedo

Cuando parecía que el desenlace del caso #LadyProfeco había llegado con la sanción a los supervisores de la dependencia federal, el despido de Humberto Benítez Treviño cayó de sorpresa y abrió paso a un nuevo motivo de preocupación para los funcionarios mexicanos: la imagen institucional.
El argumento que Presidencia dio para el despido de Benítez Treviño fue, precisamente, que había hecho daño a la imagen institucional. Por primera vez en la historia un funcionario-político perdió su puesto porque afectó la percepción que la ciudadanía-electorado tiene de la dependencia a su cargo.
El mensaje es claro y contundente: no se permitirán excesos, son otros tiempos, es la era de la imagen y ella manda. No solo eso, en un escenario donde las redes fungen como un “Gran Hermano” social que todo lo ve, todo lo oye y todo lo comenta, se vuelve trascendental entender que la capacitación en medios también debe incluir a la familia.
Twitter y Facebook son dos grandes herramientas para difundir información aunque no son capaces, aún, de incluir temas en la agenda por sí mismos, sin los medios tradicionales, no pasan de ser anécdotas de las redes sociales.
Así, ocurre que situaciones como la de la directora de Radio Mexiquense, Mariana Martínez Díaz, que en el marco del 30 aniversario de la estación declaró en entrevista que Café Tacuba “nació de Radio Mexiquense”, no tuvo mayor trascendencia pese a que tal mentira aparece en un video que se difundió por redes sociales y comentaron los fans de los tacubos pero que no pasó a más porque los medios tradicionales no le dieron importancia.
Claro que los casos de Benítez Treviño y Martínez Díaz son cosas muy diferentes, en la Federación ya tienen bien entendido el papel que juegan las redes en la sociedad, en el estado parece que no terminan de enterarse qué son, para qué sirven y cómo se utilizan los nuevos mecanismos de comunicación en los que la ciudadanía parece llevarles mucha delantera.
Pasó en el caso del transporte en el Estado de México: cuando los concesionarios amagaron con un paro para presionar por el aumento del pasaje, la sociedad se organizó en un mecanismo que respondía a la amenaza a partir de impulsar el compartir el automóvil.
A final de cuentas el aumento al transporte se autorizó sin necesidad de paros y sin que la población pueda hacer nada... en apariencia. Una vez más las redes sociales pueden ser la solución. A través del mismo mecanismo de reacción para compartir el auto, la gente dejaría de utilizar el deficiente transporte público y generaría esquemas de mayor convivencia social. Previendo el asunto de la seguridad, podría funcionar.
Con las redes sociales se acabaron los tiempos de la impunidad, la sociedad se erige como un juez implacable que juzga con los mínimos elementos y que se potencializa por los medios tradicionales pero a la vez tiene en sus manos el mecanismo para convertirse en una sociedad proactiva y realmente independiente, resta ver si tiene la capacidad de usarlo, el tiempo lo dirá.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

miércoles, 1 de mayo de 2013

La mascarada “rosa” / Columna

En mi opinión

La mascarada “rosa”

J. Israel Martínez Macedo

El tema de la discriminación es un asunto muy delicado que los gobiernos aún no atinan a entender. En aras de ganar una imagen de responsabilidad social y atención a las necesidades o intereses de la población, incurren en faltas graves que podrían propiciar aquello que buscaban combatir.
Es el caso específico del Estado de México. El gobierno mexiquense comenzó con una intensa campaña de “transporte rosa” en la entidad que involucró la identificación de taxis pintados de este color para brindar servicio “sólo para mujeres”, lo mismo unas combis en el Valle de México que, dicho sea de paso, nunca hicieron honor a su franja rosa: suben hombres y mujeres por igual.
La decisiones del gobierno mexiquense responden sólo a una cuestión de imagen, al intento de quedar bien con el sector femenino. Para congratularse engañan con medidas que nada tienen que ver con la lucha contra la discriminación y que, al contrario, podrían colocar a la administración de Eruviel Ávila Villegas en una situación de violación a la legislación mexiquense.
En el Estado de México existe la Ley para Prevenir, Combatir y Eliminar Actos de Discriminación, vigente desde el 18 de enero de 2007. En su artículo 1, se indica que su objeto es “proteger y eliminar toda forma de discriminación que se ejerza en contra de cualquier persona, para proteger el goce y ejercicio de sus derechos fundamentales”.
La ley define la discriminación como: “toda forma de preferencia, distinción, exclusión, repudio, desprecio, incomprensión, rechazo o restricción que, basada en el origen étnico o nacional como el antisemitismo o cualquier otro tipo de segregación; sexo o género; edad; discapacidad; condición social o económica; condiciones de salud; embarazo; lengua; religión; opiniones; predilecciones de cualquier índole; estado civil o alguna otra que tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos fundamentales en condiciones de equidad e igualdad de oportunidades y de trato de las personas”.
El “transporte rosa” es una forma de preferencia, distinción y exclusión que, basada en el sexo o género de las personas, impide y anula el ejercicio del derecho fundamental de libre tránsito y trato igualitario de hombres y mujeres en el uso del servicio de transporte público.
Esto lo deja fuera de la precisión que señala la propia ley: “No se considerarán conductas discriminatorias de manera enunciativa y no limitativa, las siguientes: I. Las acciones legislativas, educativas o de políticas públicas positivas o compensatorias que sin afectar derechos de terceros, establezcan tratos diferenciados con el objeto de promover condiciones de equidad e igualdad de oportunidades”.
El “transporte rosa” causa distinción y exclusión pero además traslada a la mujer a un punto en el que se le separa (¿segrega?) del hombre y se le coloca en un lugar creado específicamente para atender dicha distinción sólo por una cuestión de sexo o género.
Habrá quienes justifiquen que dicha separación (¿segregación?) es necesaria por cuestiones de seguridad, que las mujeres son más vulnerables a un ataque, una violación o un asalto que los hombres y por eso debe protegérseles de ese peligro… y tienen razón, al igual que otros grupos vulnerables como las personas de la tercera edad o los discapacitados pero no vemos circulando por las calles taxis para “abuelitos” o especiales para personas con discapacidad motriz.
Es más, una prueba de que el asunto es meramente de imagen y no atención social es la proporción del “transporte rosa” que circula en las calles de la entidad.
Son infinitamente menores estos servicios a los del transporte público “general” pese a que en el Estado de México hay 7 millones 778 mil 876 mujeres y 7 millones 396 mil 986 hombres; 381 mil 890 mujeres más que hombres, según cifras del Inegi.
Si el “transporte rosa” fuera una medida compensatoria no segregacionista que busca dar un trato igualitario a la mujer, debería haber, al menos, la mitad de taxis, combis, autobuses, microbuses, mexibuses y de todo el servicio público pintados de rosa (y si me presionan tantito, para ser justos, debería haber un poco más de eso).
El “transporte rosa” discrimina, coloca a la mujer en condición de víctima sólo por su sexo o género y criminaliza a todos los hombres por esta misma razón. Lo que se oculta detrás de esta “capa de pintura rosa” es la verdadera incapacidad del gobierno para brindar seguridad a todos sus habitantes, mujeres y hombres por igual.
Los vehículos rosas son una mancha ignominiosa del Estado a los ciudadanos. No se trata de una medida de protección para las mujeres; es una medida de protección a la imagen de las administraciones y los políticos que las encabezan.
No pueden aplaudirse este tipo de medidas simplemente porque no resuelven algo, al contrario aumentan la discriminación hacia la mujer excluyéndola y segregándola a un transporte “sólo para mujeres” y criminaliza al hombre sólo por ser hombre.
Ni su condición de género las debe ubicar como víctimas, ni nuestra condición de género nos debe colocar como delincuentes; actuar así es no entender la complejidad de un problema social severo que requiere de atención seria e inmediata pero ¿hasta cuándo?

Twitter: @Mega_J_Israel_M
j.israel.martinez@gmail.com
http://www.facebook.com/Mega.JIsraelMartinez

sábado, 6 de agosto de 2011

Verdades a medias / Columna

De medios y otros demonios

Verdades a medias

J. Israel Martínez Macedo

El conflicto entre transportistas encendió focos de alerta en el gobierno mexiquense que “más rápido que ahora mismo” reaccionó para poner orden entre dos de sus aliados más fieles: Antorcha Campesina e Izgasa.
Ambas organizaciones han crecido al amparo de las dádivas y la tolerancia del gobierno mexiquense. Antorcha logró asentar sus reales en Chimalhuacán en tanto que Izgasa ha logrado un importante número de concesiones a las que se suman una no menor cantidad de organizaciones de transporte público.
Ambas han aprendido a negociar con el gobierno en turno para sus respectivos beneficios a cambio de: voto duro, apoyo irrestricto y control de dos sectores complejos como son los pobres (en el caso de Antorcha) y los transportistas (en el caso de Izgasa).
No obstante la delgada línea que los separaba se rompió cuando Antorcha comenzó a involucrarse con organizaciones del transporte que buscaban su crecimiento lejos del alcance de Izgasa. Ahí empezó el problema.
Esta columna recibió en días recientes un par de textos relacionados con éste conflicto. El primero firmado por Axell García Aguilera, imputado por antorcha como orquestador de agresiones y acciones desestabilizadoras; el segundo, un comunicado sin firma emitido por Antorcha Campesina atribuyéndole declaraciones a Homero Aguirre Enriquez, “integrante del Comité Ejecutivo y dirigente en el Distrito Federal”.
Ambas misivas tienen características similares: cada una de ellas busca enaltecer el trabajo que cada cual ha hecho; Axell García, por un lado, recordando como ha colaborado en el ordenamiento del transporte en la entidad y su paso por la PGJEM y otras obras en distintos municipios del país; Antorcha, en contraparte, explicando cómo ha encabezado luchas por los pobres en todo el territorio nacional.
Ambas se victimizan sobre la situación que se vive en el servicio de transporte público. Antorcha explicando que sólo defienden los intereses de un grupo que busca ser independiente y liberarse de “los tentáculos del pulpo” camionero mexiquense. García Aguilera, señalando que defiende a su gremio de invasiones y ataques por parte de los transportistas cobijados por los antorchistas.
Ambos se acusan mutuamente de iniciar conflictos, golpear choferes y quemar unidades. Antorcha amenaza al gobierno mexiquense de comenzar “una campaña de denuncia a nivel nacional […] en favor (sic) de los más desprotegidos y ahí donde se comete injusticias (sic)”. Axell García señala que tendrán que defender su patrimonio con sus medios “que lamentablemente, como están las cosas, lamento (sic) mucho que tendrá que llegar a un detonante social que no deseo y quiero”.
Descansados tras las vacaciones, autoridades del transporte intervienen en el conflicto para evitar más unidades quemadas y enfrentamientos callejeros pero es una realidad que el asunto no es fácil, poner orden a los revoltosos y abusadores “de la clase” no es sencillo. Ambas organizaciones tienen algo más en común: no ceden ni juegan limpio. Vaya mezcla.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

sábado, 30 de julio de 2011

El Pulpo VS el Kraken / Columna

De medios y otros demonios

El Pulpo VS el Kraken

J. Israel Martínez Macedo

Todo empezó con una denuncia que no fue atendida, luego un segundo llamado de atención, una tercero y así; el caso es que a la fecha el conflicto entre empresarios del servicio público de pasajeros y antorchistas ya pasó a palabras mayores lo que será un dolor de cabeza para el cambio de administración.
El problema comenzó a dar indicios de acercarse a límites peligrosos cuando el 19 de julio pasado el líder de “Alianza del Transporte”, Axel García Aguilera y el de la “Coordinadora de Organizaciones del Mejoramiento del Transporte en el Estado de México”, Heriberto Oviedo Don Juan, advirtieron que si el gobierno mexiquense no frenaba a los transportistas afiliados a Antorcha Campesina habría golpes.
El problema no es nuevo. Los transportistas mexiquenses arrastran litigios en contra de un grupo arropado por los antorchistas, acusándolos de invadir rutas que la Secretaría del Transporte mexiquense les ha asignado a ellos; casos que se empantanan y no llegan a ningún lugar.
En abril de este mismo año, los transportistas mexiquenses se quejaron de que “piratas” arropados por Antorcha Campesina volvieron a invadir sus rutas y derroteros ocasionándoles pérdidas hasta por 3 millones de pesos a los empresarios que prestan el servicio dentro de la norma.
Por su parte, Antorcha Campesina, en voz de la diputada federal Maricela Serrano, denunció acoso y agresiones por parte de “golpeadores” y responsabilizó directamente a Axel García.
Para colmo, Antorcha anunció el 27 de mayo en su página web que la Secretaría de Transporte se comprometió a entregarles concesiones en el Valle de Toluca, Tejupilco, Ixtapan de la Sal, Atlacomulco, El Oro, Sultepec, San Felipe del Progreso, San José del Rincón, valle de Bravo, Santo Tomás de los Plátanos, Villa Victoria y Amanalco; motivo por el que los transportistas encendieron de nuevo los focos de alarma.
La situación recrudeció en estos día en los que los transportistas liderados por Axel García han hecho hasta lo imposible por hacer ver que Antorcha se ha metido a la fuerza en el sector y que harán hasta lo imposible por sacarlos, en tanto que los agremiados antorchistas hacen oídos sordos sin mostrar el más mínimo interés por desmentir las acusaciones en su contra.
El periodo vacacional sirvió como catalizador para que la bomba estalle y con un titular del área fuera del estado (en Guadalajara, dicen en la dependencia) el conflicto creció a niveles que rayan el vandalismo.
En medio de todo este caos se encuentran millones de usuarios del servicio público en la entidad que, sin deberla ni temerla, se ven en medio de enfrentamientos con tubos, piedras, palos y hasta unidades incendiadas.
Se acerca el final del sexenio, cuando todo debe parecer que está bien, que se deja un estado en paz y armonía; sin embargo, ni antorchistas ni transportistas son “blancas palomas” y el poder que tienen no es despreciable. Un error y será el pandemonio. El asunto ya suena a cuestión personal entre Axel García y Maricela Serrano, de ser así: que Dios nos agarre confensados.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

Archivo del Blog



SI DESEAS RECOMENDAR UNA PÁGINA A TRAVÉS DE UN LINK PARA CONSIDERAR INCLUIRLO EN ALGUNA SECCIÓN, ENVÍA UN MAIL A: j.israel.martinez@gmail.com


"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)