"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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lunes, 12 de mayo de 2014

Quemar la bandera / Columna

De medios y otros demonios

Quemar la bandera

J. Israel Martínez Macedo

Nueve personas fueron detenidas en Oaxaca, el 1 de mayo, por quemar la bandera nacional durante una manifestación. La ONG Article 19 emitió un pronunciamiento en el que, a su juicio, este hecho no debe ser considerado un delito al tratarse de un ejercicio de libertad de expresión.
El pronunciamiento de la ONG se fundamenta en jurisprudencia internacional sobre casos promovidos y resueltos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero ignora (aparentemente de manera intencional) disposiciones básicas del derecho mexicano proponiendo, incluso, argumentos falaces.
Por ejemplo: “El derecho a la libertad de expresión protege actos que pueden ofender o perturbar a las personas y las instituciones. La quema de una bandera nacional, como un acto de protesta y de expresión del desacuerdo, está protegido por la Constitución y los estándares internacionales en la materia, aun cuando pueda consternar a parte de la población o a las autoridades involucradas. Sancionar penalmente estos actos es inconstitucional, viola derechos humanos y silencia la crítica política, necesaria para toda sociedad democrática”.
El argumento falaz aquí consiste en hacer creer que la Constitución mexicana protege la quema de la bandera como forma de expresión pese a que no hay un solo artículo constitucional que lo indique o al menos lo sugiera.
Por el contrario, la propia Constitución señala en el artículo 6o: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; (…)”.
Contrario a lo que plantea Article 19, la quema de la bandera nacional constituye un delito (en el caso citado: “ultraje a las insignias nacionales”), una falta a la moral y una perturbación del orden público; lo que consecuentemente muestra una extralimitación de la libre expresión.
Este tipo de discursos retóricos son advertidos por Michelangelo Bovero en su texto “¿Cuál libertad?” en el que se explica claramente la naturaleza, tipos y alcances de la libertad; sus orígenes y desarrollo en la democracia, así como los peligros a los que se enfrenta (entre ellos, este tipo de discursos falaces que categorizan la libertad como una “licitud sin reglas”).
Es tan peligroso, para la libertad y la democracia, el impedir la expresión de una idea que promueva sus valores; como el permitir que se propague y difunda otra que atente contra ellos. Article 19 se equivoca, en esta ocasión, en la defensa de un acto que lejos de promover la democracia la lacera a través de una agresión (que no una crítica) a la nación.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 24 de marzo de 2014

Disentir en silencio / Columna

De medios y otros demonios

Disentir en silencio

J. Israel Martínez Macedo

Paradógico es el nombre que decidió usar la ONG Article 19 para identificar su informe sobre la situación de la prensa y la libertad de expresión en México, "Disentir en silencio" se presentó el martes con mucha información para el análisis.
El preludio a la presentación se vio ensombrecido por el allanamiento a la casa del director de la ONG, Darío Ramírez, quién denunció, además, que ese se convertía en el quinto incidente en contra de personal de la institución en menos de un año.
De la información reportada por Article 19 destaca que durante 2013 se registraron y documentaron 330 agresiones de todo tipo contra periodistas, trabajadores de prensa e instalaciones de medios de comunicación, un sensible aumento respecto a 2012 cuando ocurrieron 207 casos. La estadística muestra que en nuestro país se agrede a un periodista cada 26.5 horas, casi uno diario.
De las agresiones documentadas, 85 por ciento ocurren contra periodistas gráficos o audiovisuales mientras que 90 por ciento son contra personas mientras que el restante 10 por ciento es hacia instalaciones de medios.
Los funcionarios públicos siguen siendo los principales agresores en casos donde se tiene identificado al atacante. Destaca que la delincuencia organizada pasó al tercer lugar en este renglón mientras que las organizaciones sociales ocuparon el segundo sitio.
Sólo tres estados registraron cero casos de periodistas agredidos, estos son: Tabasco, Hidalgo y Nayarit. Mientras que en el Distrito Federal aumentaron las agresiones e incluso las detenciones a periodistas, sobre todo, en la cobertura de manifestaciones.
De los 4 periodistas asesinados en 2013, en tres de los casos, el principal perpetrador fue el crimen organizado. En el caso restante se desconoce quién fue el culpable.
Veracruz, Oaxaca y Chihuahua concentran el mayor número de asesinatos. En Veracruz se asesinaron a 4 y 5 periodistas en 2011 y 2012 respectivamente. Desde el comienzo de la administración de Javier Duarte se asesinaron en el estado a 10 periodistas, lo que lleva a que esta entidad tenga niveles de violencia contra periodistas similares a los de Pakistán, un país en guerra.
La cifra destaca porque fue en abril de 2013 cuando la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos (AME) reconoció al gobernador de Veracruz por "proteger a los periodistas" evidentemente, la asociación y sus reconocimientos quedaron deslegitimados desde entonces.
Un trabajo muy completo que, no obstante, no mide la cantidad de gobiernos que pagan para silenciar a los medios, que usan la contratación de publicidad para coartar la libertad de expresión o que ejercen la compra masiva de ejemplares para evitar que la sociedad esté informada. Disentir en silencio no basta ni puede ser la única forma de expresión en nuestro país.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
isael.martinez@milenio.com

sábado, 24 de marzo de 2012

¡Peligro: Funcionario suelto! / Columna

De medios y otros demonios

¡Peligro: Funcionario suelto!

J. Israel Martínez Macedo

Entre sismos, réplicas, visitas papales y registros electorales; el reporte “Silencio forzado: el Estado, cómplice de la violencia contra la prensa” de la ONG Article 19 causó interés sólo en algunos grupos dedicados al seguimiento de la situación de prensa en el país, por eso es necesario retomar algunos datos relevantes del informe.
En primer lugar, la organización muestra un conteo de agresiones y ataques durante 2011 que detalla 11 reporteros muertos, 2 desapariciones, 7 detenciones ilegales, 6 privaciones ilegales de la libertad, 76 agresiones físicas/materiales, 20 amenazas, entre otras tantas que suman un total 172.
Luis Emanuel Ruiz Carrilo, Noel López Olguín, Pablo Aurelio Ruelas, Miguel Ángel López Velasco, Misael López Solana, Yolanda Ordaz de la Cruz, Humberto Millán Salazar, Marcela Yarce, Elizabetha Macías Castro, Maribel Hernández y Rodolfo Ochoa Moreno son los nombres de los 11 reporteros o trabajadores de medios asesinados durante 2011 también destaca Veracruz como el estado en el que la violencia contra periodistas se desató en un solo año.
Por profesión, reporteros y fotógrafos continúan como las víctimas más vulnerables del gremio mientras que las instalaciones de medios ocupan el tercer lugar en la lista de ataques.
Sobre los agresores, el reporte de Article 19 revela un dato por demás interesante, lejos de la idea popular de que la delincuencia organizada es el principal agresor de reporteros, resulta que son los funcionarios públicos quienes se convierten en los principales victimarios en México con 72 casos registrados contrastantes con los 23 que se reporta de la delincuencia organizada. Aún sumándole al crimen organizado los 35 casos que se consideran “no determinados” los funcionarios públicos mantienen el primer sitio de la medición.
Lo lamentable de esta cifra es que contabilizando las agresiones desde 2009 a 2011 la tendencia es la misma, de los 565 casos registrados por Article 19, más de la mitad, 303 (53.63%), fueron perpetrados por funcionarios públicos; por parte de la delincuencia organizada se registran 77 casos (13.63%).
Con la cercanía de las elecciones y los desvíos de recursos (que nunca ocurren) las agresiones por parte de funcionarios y miembros partidistas podrían aumentar en 2012 por lo que habrá más atención en estos casos.
La realidad del periodismo en México que detalla este reporte revela el origen de nuestra peligrosa realidad: los principales agresores de los medios no son los delincuentes sino las personas que nos gobiernan y, en ocasiones, quienes deberían protegernos. Triste pero cierto.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

martes, 9 de marzo de 2010

Entre funcionarios y criminales / Columna

De medios y otros demonios


Entre funcionarios y criminales


J. Israel Martínez Macedo


Entre pactos, alianzas, cochupos y negociaciones por debajo de la mesa; dos tópicos sobre el periodismo en México se perdieron entre la guerra de dimes y diretes con tintes más electoreros que sustanciales para el país: El informe de la ONG Article 19 y el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) señaló a los funcionarios públicos como los principales atacantes, mientras que el presidente Felipe Calderón salió a acusar al crimen organizado de este deshonroso calificativo.

Durante el Informe de Actividades del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la residencia oficial de Los Pinos; el Presidente dijo que “Hoy sí la principal amenaza del pleno ejercicio de la libertad de expresión proviene precisamente del crimen organizado. Quienes someten, secuestran, levantan y finalmente asesinan, por desgracia, a periodistas, son criminales sin escrúpulos que se sienten dueños de la sociedad y no toleran ningún señalamiento ni crítica”.

Si bien es cierto que la delincuencia organizada es uno de los principales agresores de la prensa en México, también es cierto que los funcionarios públicos -sobre todo los locales y regionales más que los nacionales o estatales- son de los dolores de cabeza más comunes que se deben enfrentar en este país.

Article 19 y Cencos contabilizaron 224 casos de ataques e intimidación a periodistas y trabajadores de los medios durante 2009, de estos 11 fueron asesinados y uno más se mantiene bajo el estatus de desaparecido.

Las organizaciones civiles detallaron que más de 65 por ciento de los ataques contra la libertad de prensa vinieron de autoridades o personas vinculadas con partidos políticos, como comparativo seis por ciento de los casos tuvieron como responsables a la grupos delincuenciales y se menciona al Ejército mexicano en 26 de los casos.

Contrario a lo que dice Felipe Calderón, los hechos muestran que son los servidores públicos quienes encabezan la lista de agresiones a la prensa; sin embargo, las más escandalosas son las del crimen organizado, quienes hacen uso de la violencia como un mecanismo de advertencia a través de la generación del temor.

La prueba fue el secuestro de dos periodistas de MILENIO Televisión los primeros días de marzo en Tamaulipas. El enojo de los agresores fue el irles a “calentar la plaza” lo que se traduce como que ellos tienen el control del lugar y el tener la presencia de la prensa les puede generar problemas.

En Yucatán, la delegada de Sedesol, Inés Antonia Canul Uc agredió al reportero del canal 13 local, René Gómez Dzib, luego de que éste la cuestionara sobre la evidencia del uso del programa “Oportunidades” con tintes electoreros.

Independientemente de dónde lleguen los ataques a la prensa, es un hecho innegable que México tiene tres años consecutivos de ser considerado el país más mortal de todo el Continente Americano para los periodistas, y ha peleado el primer lugar mundial a países como Irak, Pakistán o Afganistán, en donde está de más decir que se vive una guerra.

Es cierto que lo que ocurre a los periodistas es sólo la “punta del iceberg” de lo que vive el resto de los mexicanos: impunidad, amenazas, extorsiones y secuestros no son exclusivos de los periodistas, ello sólo revela una verdad más dolorosa: la autoridad no sólo no puede, sino es coparticipe de la situación que se vive diariamente en el país, lo quieran reconocer o no.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 28 de abril de 2008

Periodismo en México, sin cambios / Columna

De medios y otros demonios

Periodismo en México, sin cambios

J. Israel Martínez Macedo

A pesar de las constantes denuncias en los distintos medios de comunicación, de los documentos y peticiones que se entregan en los distintos niveles de gobierno, de las pláticas y comentarios que se hacen en las universidades y escuelas de comunicación y periodismo, y las denuncias públicas que hacen las ONG del área: México continúa como el país más peligroso de América Latina para el ejercicio de la labor periodística.
Este mismo mes se registró en Oaxaca el homicidio de Felícitas Martínez y Teresa Bautista, dos periodistas comunitarias de la zona triqui en la región mixteca.
En el caso de estos homicidios, tuvo que intervenir la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que la Legislatura oaxaqueña actuara, aunque haya sido sólo creando una comisión (aquella frase atribuida a Porfirio Díaz “si quieres que algo no se resuelva: crea una comisión”).
La cifra continúa engrosándose. Sólo en el periodo de los gobiernos panistas (2000-2008) han sido asesinados 24 comunicadores y trabajadores de los medios -tres por año, uno cada cuatro meses- ocho han desaparecido y la cantidad de quienes reciben amenazas es tal que en algunos lugares hasta se considera como una especie de diploma de graduación.
En varias redacciones del país se bromea -con ese característico humor negro que se desarrolla en esta profesión- con que un reportero puede aparecer muerto o va a ser secuestrado o golpeado después de un buen trabajo de investigación, pero esa broma se vuelve realidad con más frecuencia cada vez en cualquier parte de la República.
El ejercicio del periodismo -sobre todo del nuevo periodismo de investigación- requiere ahora no sólo de ética sino de valor, a los antiguos mecanismos de la dádiva y la defensa de intereses personales o compadres en puestos públicos, se suman el peligro de perder la vida por una información publicada.
Aunque en América Latina la desaparición y muerte de periodistas no es nuevo, las cifras dadas a conocer por UNESCO, Article 19, Reporteros Sin Fronteras y Sociedad Interamericana de Prensa, entre otras; revelan que México es el último país del continente en interesarse, de forma oficial, por la seguridad de quienes mantienen informada a la sociedad, lo cual es paradójico ante gobiernos que se jactan de propiciar la transparencia y la rendición de cuentas.

DESDE INTERNET
Desde la semana pasada inicié un “experimento” por internet a través de un blog (http://jisraelmartinez.blogspot.com), utilizaba la página sólo como archivo, pero, por alguna razón, recibía entradas a través de buscadores. De esa forma incluí una encuesta semanal sobre algún tema en especial.
La primera del experimento estaba relacionada con completar la frase “Creo los nuevos spots del gobierno mexiquense…”. Y los resultados arrojaron que 53.84 por ciento de los participantes consideran que “Impactan positivamente a su imagen”, sin embargo destaca que 30.76 por ciento haya respondido “¿Cuáles spots?”, en tanto que 15.38 por ciento consideró que “No afectan en absoluto la imagen que tengo del gobierno mexiquense”.
Dicho de otro modo, la mitad de los participantes consideran que los anuncios televisivos del gobierno estatal con artistas de telenovelas impactará de manera positiva en su imagen, mientras que una tercera parte desconoce sobre dichos anuncios.
Para esta semana se plantean dos preguntas sobre un mismo tema: “Según tu ¿quién es el ganador tras la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados?” y “Según tu ¿quién es el perdedor tras la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados?”, las posibles respuestas en ambos casos: PRI, PAN, PRD, FAP, López Obrador, Felipe Calderón, México.
La encuesta estará abierta toda la semana y se cerrará el domingo a las 18:00 horas. Igualmente se abre un foro público para opinar sobre lo que sea y proponer futuras encuestas. Lo invito a participar y conocer los resultados cada lunes en este mismo espacio.

israel.martinez@milenio.com

martes, 24 de abril de 2007

El respeto de los medios a la labor periodística / Columna

De medios y otros demonios

El respeto de los medios a la labor periodística

J. Israel Martínez Macedo


En días recientes los distintos medios han abordado, a través de sus colaboradores, columnistas, articulistas y editorialistas, el tema del respeto a la labor periodística, han manifestado su rechazo a las iniciativas y se han cansado de mencionar las cifras de Reporteros Sin Fronteras, la Sociedad Interamericana de Prensa, Article 19, entre otros.
Sin embargo, y desafortunadamente en el interior de los medios de comunicación también existen los ataques a los reporteros que, como empleados de los mismos se tienen que enfrentan a los contubernios de corrupción con el gobierno.
Un caso específico en el estado de México está por reventar en los próximos días, se trata del despido de más de 20 personas del periódico Impulso, y que ahora relaciona el caso con la Secretaría del Trabajo de la entidad.
Dos son las versiones más fuertes que rodean el caso y ambas denotan corrupción por parte de dependencia del gobierno estatal y contubernios por parte del medio local.
La primera de éstas señala que personal administrativo del medio “cabildeó” apoyo por parte de la Secretaría para no recibir ninguna demanda laboral que algún empleado pudiera presentar por despido injustificado o cualquier otra circunstancia relacionada con la empresa.
La segunda versión señala que se trata de un abogado laboral que trabaja para la empresa y que, al mismo tiempo, cumple con una función para la Secretaría, aprovechando este puesto para alterar los expedientes de las querellas que ya habían sido presentadas y para no aceptar las recientes.
En cualquiera de los casos, la Secretaría del Trabajo se enfrenta a un problema mayúsculo de corrupción en su interior ya que se tiene conocimiento de que han retrasado y puesto trabas al por mayor en otro asunto contra la misma empresa.
Hasta el momento no hay certeza en cuál de las dos versiones es la más cercana a los hechos reales, y hasta donde estén involucrados funcionarios de niveles medios o altos.
Sin embargo, todo este alboroto puede crecer en los próximos días, se advierte que el asunto se hará público y que el medio en cuestión quedará exhibido en su actuar, ello incluyendo algunas amenazas de acusar a los ex empleados por robo en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México si se resisten a aceptar los ridículos términos de la conclusión de su contrato.
Así como se exige el respeto del gobierno a la labor del periodista, reportero, editor, y todo aquel que esté involucrado en la construcción de un medio, también es válido hacer la misma exigencia a las empresas que se escudan en los favores y amiguismos para eludir sus responsabilidades con quienes, en determinado momento, comprometieron su trabajo para el beneficio de quienes hoy tratan de deshacerse de ello de la forma más baja y vil.
Esta semana será crucial, tanto para quienes exigen un trato justo, como para quien se supone debe ser imparcial, pues de aquí se puede destapar una cloaca de corrupción que lamentablemente encabezaría un medio de comunicación, pero que dejará en claro que nadie, absolutamente nadie, debe estar por encima de las responsabilidades que le confiere la ley.
Y si es cierto que los directivos de esta misma empresa, ya también están tratando de “promover” con los directores de otros medios, una disminución sensible en el salario de los reporteros porque, “los sueldos locales están muy elevados”, valdría la pena recordar que quienes hacen al medio son sus reporteros, y atentar contra ellos es como matar a la gallina de los huevos de oro, valga la analogía.

PARÉNTESIS
En Uniradio se observan vientos de cambio, el que la estación no levante y la presión que ejerce el saber que Radio Mexiquense llegará en breve a la frecuencia modulada ha prendido luces de alerta en la estación, la soberbia mostrada en otro momento comienza a transformarse en preocupación, pero lo importante es que para la radiodifusora de la Máxima Casa de Estudios se prevén buenas cosas, claro, si llegan a llevarlas a cabo.

imartinez@edomex.milenio.com

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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)