"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

Gabriel García Márquez

Twitter

Mostrando las entradas con la etiqueta comunicación social. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta comunicación social. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

#YaCholeCon… Presidencia / Columna

De medios y otros demonios

#YaCholeCon… Presidencia

J. Israel Martínez Macedo

Cuando se aprende dirección de comunicación, uno de los temas que debe quedar bien claro es que la institución/empresa tiene dos tipos de acciones: la factual (los hechos) y la simbólica (los mensajes) pero lo más importante de esto es que ambas acciones comunican algo que impacta en la imagen.
El pasado martes 13 de octubre el gobierno federal presentó un anuncio publicitario llamado “Mover a México - 3 años” que destacó por una desafortunada frase; en un diálogo entre dos carpinteros uno de ellos, defensor del gobierno, le dice al otro después de un breve recuento de los avances que ha tenido el gobierno: “ya chole con tus quejas”.
El mensaje fue calificado por la sociedad como una burla del gobierno, un insulto a la ciudadanía y se usó para llevarlo al extremo de considerarlo una muestra de intolerancia de la Presidencia de la República a las manifestaciones de sus detractores.
Lo cierto es que se trató de lo que ya se está convirtiendo en costumbre para el gobierno federal: una campaña pésimamente conceptualizada, diseñada, ejecutada y presentada que se suma a una recurrente serie de fallas de los equipos que se encargan de la comunicación social de dicha institución (no solo los gubernamentales sino también los asesores externos).
El mensaje (acción simbólica) que la institución de la Presidencia de la República intentó enviar, es que las cosas no están tan mal como la gente puede llegar a pensar pero el hecho (acción factual) como se comunicó nos deja ver más allá de la sola emisión.
Es una prueba clara de lo que ya se había advertido en este espacio sobre la percepción del gobierno de lo que pasa en el país, no hay sensibilidad social ni política respecto a la situación que viven millones de mexicanos cada día tratando de desacreditar las críticas de una manera burda.
La comunicación de la Presidencia sigue estancada, no encuentra cómo generar contenidos claros para que la gente comprenda sus conceptos, no es un tema de manejo técnico o creación de estrategias de comunicación sino un serio problema de construcción de contenidos.
Esta acción factual manifestada por el gobierno federal no es otra cosa que la muestra clara y contundente de dos realidades distintas que tratan de convivir en un mismo espacio: la de las élites gubernamentales y la de los ciudadanos comunes.
La virulenta reacción de la ciudadanía que volvió en tendencia al #YaCholeConTusQuejas es la consecuencia lógica de otra falla en la comunicación de Presidencia que a tres años de camino sigue sin encontrar el rumbo.
Un mensaje así tendrá nuevas repercusiones en la, de por sí, deteriorada imagen Presidencial que, muy seguramente, llegará a un nuevo histórico en su irrefrenable descenso, sin duda.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 9 de marzo de 2015

Renovarse o... / Columna

De medios y otros demonios

Renovarse o…

J. Israel Martínez Macedo

El sábado 28 de febrero su nombre aparecía en la lista de los plurinominales del PRI, con ello los rumores se confirmaban, la salida de David López Gutiérrez de la Coordinación de Comunicación Social de Presidencia era un hecho que solo esperaba verificativo.
En el afán de cuidar su salida y demostrar la amistad que lo une a Peña Nieto, se organizó un evento que tuvo el desatino de llevar por nombre “Ceremonia de relevo del Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República”. Primer error.
Nunca había ocurrido algo así, ni con Martha Sahagún quien dejó el cargo para convertirse en Primera Dama. Solo la multicitada frase de Jesús Reyes Heroles “en política, la forma es fondo” puede ayudar a dar sentido a lo que pasó el viernes.
¿Cuántos otros plurinominales dejaron el cargo en medio de ceremonias y agradecimientos fastuosos? ¿Cuál es la necesidad de decir que se abandona el barco con la labor cumplida en medio de una innegable crisis de imagen?
Más aún, las palabras presidenciales no dichas a David sino a su relevo, Eduardo Sánchez, son reveladoras de una realidad que, hasta ese momento, solo Presidencia se negaba a ver o reconocer.
Dijo Peña Nieto: “Yo quiero confiarle a él esta tarea, a Eduardo, para que realmente la Comunicación Social […] de la Presidencia de la República, sea una que permita realmente proyectar, en su exacta dimensión y con toda oportunidad, el trabajo que realiza el gobierno, pero muy señaladamente el Presidente de la República ante la sociedad mexicana”.
¿“Para que realmente”? ¿Es decir que en tiempos de David no se proyectaba “en su exacta dimensión y con toda oportunidad, el trabajo que realiza el gobierno pero muy señaladamente el Presidente de la República”? Porque eso fue lo que dijo Peña Nieto.
El Presidente agregó: “Y para ello habrá que emprender caminos de innovación, de acercamiento, de amplio respeto a los medios de comunicación; de entender los tiempos que vivimos, de mayor apertura; de tener hoy una sociedad crítica y abierta, que es bienvenida en el México democrático que hoy tenemos”.
Porque cuando se indica un nuevo rumbo se hace en función de aquel que no se ha seguido, ahí las fallas de David López: faltó innovación, acercamiento, respeto a los medios y entendimiento de los tiempos actuales de crítica y apertura. Esos fueron los pecados que lo alejan hoy de la Presidencia.
No podemos saber si las ejecuciones de Tlatlaya, la Casa Blanca y los 43 de Ayotzinapa (entre otras cosas) hayan sido, en suma, factor para esta decisión pero una cosa es evidente: las fallas existieron en la comunicación social de Presidencia y la principal de ellas fue no saber reinventarse, o eso dijo el Presidente.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 24 de noviembre de 2014

Tres meses en crisis / Columna

De medios y otros demonios

Tres meses en crisis

J. Israel Martínez Macedo

La comunicación en los casos Ayotzinapa y "Casa Blanca" ha sido tema de las últimas semanas por el pésimo manejo de la crisis arrojando como resultado el impacto negativo y a la baja de la reputación del Presidente en el ámbito internacional y el desgaste (innecesario) de la imagen de la primera dama.
En el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa es evidente que Presidencia hizo exceso de confianza. No fueron capaces de notar que el asunto de Tlatlaya había puesto los ojos del mundo en el país para observar la situación de los derechos humanos.
La decisión de contener la información generó grandes vacíos en los distintos canales de comunicación, vacíos que fueron cubiertos con desinformación, medias verdades, mentiras completas y múltiples versiones de los hechos que terminaron por enrarecer aún más la situación.
En ese contexto llegó la investigación sobre la llamada "Casa Blanca". Un trabajo que dejó cabos sueltos y que el equipo de Presidencia no supo leer y aprovechar, poniendo a Angélica Rivera, esposa del Presidente, "en bandeja de plata" para ser la comidilla mediática.
En medio de la crisis, a nadie se le ocurrió pensar que Sofía Castro, hija del primer matrimonio de Angélica Rivera, al dedicarse al mundo del espectáculo, se convierte en una figura pública que tendrá que responder entrevistas en los eventos a los que asista; resultado: otro golpe a la reputación de la familia presidencial.
Tres meses han transcurrido desde los lamentables hechos de Iguala. Noventa días sin una sola respuesta correcta del gobierno federal en materia de comunicación y una actuación que da evidencias de que, aún ahora, no se entiende del todo la dimensión del problema.
El tema de Ayotzinapa da indicios de pasar a una etapa de costumbrismo. El grupo Calle 13 ya hasta comercializa playeras en sus conciertos mientras que los políticos de oposición empiezan a utilizar el asunto como herramienta de golpeteo contra el gobierno.
El pésimo manejo mediático ha hecho, incluso, que las izquierdas (grupo político en el que se originó el problema de Guerrero) ahora use el tema para para responsabilizar al gobierno de lo que pasa.
Los resultados saltan a la vista. El intento de dos años para posicionar a Peña Nieto como un gobernante vanguardista en el ámbito internacional por sus reformas estructurales se vino abajo en estos tres meses ante la impericia.
La reconstrucción no será fácil y requerirá de una habilidad aún no exhibida por el equipo de comunicación de Presidencia y sus correspondientes asesores.
Por cierto. Ante todo este caos interno en el país ¿alguien sabe si aún hay secretario de Gobernación? Porque el que había anda muy omiso respecto de la violencia y las marchas o ¿no?

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 8 de septiembre de 2014

Presidencia por los suelos / Columna

De medios y otros demonios

Presidencia por los suelos

J. Israel Martínez Macedo

La estrategia de comunicación de la Presidencia ha sido el tema de las últimas semanas y no es para menos, el informe era una valiosa oportunidad de mejorar la tan vapuleada imagen de Peña Nieto; no obstante, se dilapidó.
Según la encuesta publicada por Consulta Mitofsky la aprobación presidencial cayó hasta 46.9 puntos porcentuales, la más baja desde febrero de 2012; lo que implica, como habíamos mencionado semanas antes, que la estrategia de comunicación sigue sin dar resultados positivos.
Si bien era previsible que las reformas causaran algún impacto negativo, también es cierto que la caída en la imagen se ha prolongado por mucho tiempo y no se observa la posibilidad de que haya un cambio en la tendencia.
Por si fuera poco, la imagen presidencial impacta directamente en la de los gobernantes en los demás niveles quienes resienten de igual modo esa percepción social negativa.
La misma encuesta indica que el promedio de la imagen de los gobernadores (51 por ciento) y presidentes municipales (44 por ciento) lo que implica una caída generalizada de 10 puntos porcentuales de agosto de 2013 a la fecha.
Lo que los números reflejan es el descrédito de la ciudadanía en las acciones de gobierno, se observa un malestar generalizado con los responsables de tomar las decisiones del país en los distintos niveles.
El intento de mostrar a un Presidente cercano a la gente no ha dado los resultados esperados pero, podría decirse que es un resultado normal dado que los mensajes no han dejado de ser los mismos, presentados en el mismo estilo y con el mismo contenido; lo que los ha vuelto inócuos para la audiencia.
Al ya no tener el impacto que se esperaría de un mensaje de la Presidencia, el vacío que se genera se llena con la información de los noticieros, los comentarios cotidianos y la percepción (real o ficticia, eso no importa mucho) de un incremento generalizado de inseguridad, precios y abusos del poder.
Lo cierto es que el modelo de campaña está desgastado, la estrategia no ha presentado absolutamente nada innovador, ni por los medios de masas ni por los sociales desde que arrancó la administración y el mensaje no tiene el contenido necesario para soportar una transformación positiva.
Los anuncios de televisión y radio (ya lo habíamos dicho hace un par de semanas) han perdido frescura, es prácticamente lo mismo de siempre y para todos los mandatarios, lo que arroja como resultado inequívoco el que no haya una identidad presidencial y que la gente se haya acostumbrado al discurso.
No hay vuelta de hoja, si la Presidencia no nueva su esquema de comunicación, lo único que puede ocurrir es que todo siga como hasta ahora y lo más que podrá esperar es que se toque fondo y la imagen se estabilice en su punto más bajo, no más.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 25 de agosto de 2014

Mera propaganda / Columna

De medios y otros demonios

Mera propaganda

J. Israel Martínez Macedo

La estrategia de comunicación elegida por el gobierno de la República, llevó al presidente Enrique Peña Nieto a las pantallas de los programas de revista para exponer un discurso simplista cargado de propaganda burda.
Los "críticos" de la Presidencia se centran en las formas para lanzar una serie de comentarios llenos de virulencia pero faltos de sentido, cuestionando que el primer mandatario del país haya aparecido en programas de bajo contenido informativo, simplista y con comentarios fáciles e inoportunos.
En estricto sentido comunicativo, la estrategia era correcta. Nos guste reconocerlo o no, la mayoría de la población no escucha los noticieros radiofónicos (aún el de Carmen Aristegui), tampoco siguen los programas informativos; si acaso por las noches y sin poner gran atención.
La idea de llevar el tema al público nacional a través de programas de entretenimiento pueril no es tan descabellada, después de todo la comunicación eficiente debe buscar los mejores canales para llevar el mensaje a los receptores deseados.
El canal elegido por la Presidencia es el adecuado si la intención es llegar al ama de casa, a las estéticas, a las torerías y en general al mexicano que no lee periódicos, que no escucha noticieros y que le aburre la política.
En este sentido, la apuesta es grande: informar al desinteresado, llegar al público que tradicionalmente está más preocupado por el resultado del fútbol o el último romance de su artista favorito que en las cuestiones torales del país.
El problema, entonces, en esta estrategia es el mensaje. Teniendo la oportunidad de alcanzar al público tradicionalmente excluido de las discusiones relevantes, se desperdicia el hecho emitiendo un discurso propagandista que más que informar busca convencer que se trata de un logro.
En un proceso comunicativo la intención se identifica en el mensaje, lo que nos lleva a ver que la intención del gobierno de la República no es informativa, se trata de un mecanismo para reposicionar la imagen del Presidente, subirle los niveles de reputación atacando a un público más dócil e irreflexivo.
Se ataca a un sector que no cuestiona que Andrea diga "Eso suena muy bien, eso suena muy bonito" sino que lo cree sólo porque lo dijo la conductora del programa que ven todos los días y en cuya responsabilidad recae el que la gente esté bien informada o sea engañada con fines de imagen política.
Informarle a la gente común lo que representan las reformas es algo que ni detractores ni defensores han intentado siquiera. La discusión se ha mantenido en los círculos del poder, en las altas esferas, mientras que las masas siguen siendo usadas como carne de cañón para la imagen pública. Ni más ni menos.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

miércoles, 13 de agosto de 2014

Influencia e impacto en redes de los gobernadores de México / Artículo

En mi opinión

Influencia e impacto en redes de los gobernadores de México

J. Israel Martínez Macedo

El arribo de las redes sociales al mundo de la política generaron un impulso considerable a la construcción de la imagen y la popularidad de los actores que participan en ella, aprovechando el todavía gran desconocimiento popular que existe al respecto, se crean falsas realidades respecto al impacto real de estos personajes en las redes.
El tema de la medición genera, en prácticamente todos los casos, un problema de subjetividad dado que aún no existen criterios plenamente reconocidos por quienes se dedican profesionalmente a la gerencia de comunidades vitualles, lo que abre la puerta a montones de “charlatanes” que abusan de la falta de conocimiento de las personas y empresas sobre los medios sociales.
¿Cómo detectar a estos supuestos especialistas? En primer lugar tratan a las redes sociales como si fueran todas iguales, ofrecen aumentar rápidamente el número de seguidores para que, con ello, se tenga mayor impacto en la gente y para ello, incluso, advierten que se deberán contratar ciertos servicios que, literalmente, venden cuentas falsas que harán esa labor.
Abusan de que la gente cree saber lo que son las redes sociales por tener una cuenta propia de Facebook, Twitter o Linkedin, jamás hablan de producción de contenidos ni de la construcción de una imagen virtual y, mucho menos, de la medición de las redes.
Estas formas de actuar termina por causar desastres de imagen que, evidentemente, estos pseudoespecialistas tratan de ocultar cuando aparecen resultados o mediciones de terceros que, sin ningún interés en hacer que unos se vean mejor que otros, realizan comparativos con base en mediciones propias y hacen públicos los resultados que deben ser recogidos y analizados para descubrir la realidad.
Eso es lo que ocurre con los resultados presentados por la empresa Consulta Mitofsky que generó una herramienta que revisa la actividad, interacción y efecto provocado para determinar la presencia e influencia (dos de los cuatro principales elementos de medición) de los mandatarios mexicanos.
Los resultados se presentan en una escala de valor de uno a 100 para clasificar a los mandatarios en cinco niveles de influencia y presencia para considerar a través de ella, el impacto de estos gobernantes en las redes sociales: Sobresaliente (por encima de 80 puntos), Alto (60 a 80 puntos), Medio (45 a 60 puntos), Bajo (30 a 45 puntos) y Pobre (menos de 30 puntos).
La lista de mandatarios es encabezada a nivel estatal por el jefe de gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera con una evaluación de 87, seguido de Manuel Velasco de Chiapas (84) y Rodrigo Medina de Nuevo León (82).
Así, la lista se conforma de la siguiente manera:

SOBRESALIENTE (Encima de 80 puntos)
1. Miguel Ángel Mancera, Distrito Federal (87.3)
2. Manuel Velasco, Chiapas (84.1)
3. Rodrigo Medina, Nuevo León (81.7)

ALTO (60 a 80 puntos)
4. Gabino Cué, Oaxaca (68.8)
5. Rafael Moreno Valle, Puebla (68.4)
6. Graco Ramírez, Morelos (66.6)
7. Mario López, Sinaloa (61.8)

MEDIO (45 a 60 puntos)
8. Javier Duarte, Veracruz (58.9)
9. José Calzada, Querétaro (57.1)
10. Rubén Moreira, Coahuila (52.6)
11. Aristóteles Sandoval, Jalisco (51.8)
12. Jorge Herrera, Durango (51.1)
13. Carlos Lozano, Aguascalientes (50.7)
14. Rolando Zapata Bello, Yucatán (48.7)
15. Manuel Alonso, Zacatecas (47.4)
16. Guillermo Padrés, Sonora (47.3)
17. Roberto Borge, Quintana Roo (47.0)
18. Francisco Olvera, Hidalgo (45.2)

BAJO (30 a 45 puntos)
19. Eruviel Ávila Villegas, Estado de México (44.8)
20. Fernando Ortega, Campeche (44.5)
21. Arturo Núñez, Tabasco (43.2)
22. Fernando Toranzo, San Luis Potosí (41.3)
23. Marcos Covarrubias, Baja California Sur (38.7)
24. César Duarte, Chihuahua (37.8)
26. Ángel Aguirre, Guerrero (37.1)
27. Mario Anguiano, Colima (36.8)
28. Miguel Márquez, Guanajuato (35.7)
29. Francisco Vega, Baja California (35.1)
30. Roberto Sandoval, Nayarit (32.9)
31. Salvador Jara, Michoacán (32.5)

POBRE (Menos de 30 puntos)
32. Mariano González, Tlaxcala (22.4)

La lista llama la atención por sí misma en virtud de que mandatarios que parecen tener buena presencia en medios (que no es lo mismo que buena popularidad o reputación) no logran reflejar eso en la influencia hacia los ciudadanos con presencia en redes sociales.
Destacan en esa condición el mexiquense Eruviel Ávila Villegas, el guerrerense Ángel Aguirre, el chihuahuense César Duarte y el tabasqueño Arturo Núñez; quienes a pesar de su presencia constante en medios masivos no llegan a impactar en un nivel medio en las redes sociales.
De los tres gobernantes que encabezan la lista, solo el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, no tiene una amplia presencia en medios masivos como sí la tienen Miguel Ángel Mancera y Manuel Velasco, el primero de manera natural por ser el mandatario de la capital del país, el segundo a través de una estrategia mediática calculada.
La herramienta de medición, no contempla la reputación de los mandatarios por lo que no es extraño que los gobernadores Gabino Cué (Oaxaca), Rafael Moreno Valle (Puebla) y Graco Ramírez (Morelos) tengan más influencia e impacto dado que no importa si los comentarios son positivos o negativos, sino la interacción que generan.
Esta característica de la herramienta de Mitofsky es importante porque suele ocurrir que algunos pseudoespecialistas truquean las mediciones de reputación a través de bots (cuentas falsas o de usuarios inexistentes creadas con las intención de manipular las estadísticas) que colocan en las redes comentarios favorables de los usuarios.
A través del uso de bots, se logra engañar a las herramientas de medición que, luego de esta práctica, arrojan resultados positivos en cuanto a reputación pero falsos en cuanto a la influencia real, lo que queda evidenciado con la medición presentada por Mitofsky.
Como lo explica la empresa, su herramienta mide “la capacidad de una persona para hacer llegar a las personas (sic) adecuadas sus ideas y mensajes a través de internet, tal vez influyendo sobre ellos, tal vez acaparando su atención o al menos incrementar su posicionamiento en este grupo cada vez más grande”.
La herramienta funciona independientemente de quién las maneja por lo que arroja un valor de influencia más creíble ya que elude las manipulaciones truculentas diseñadas para alterar las mediciones tradicionales.
Todo esto significa que los mandatarios con una mala puntuación no tienen capacidad de hacer llegar su mensaje a las audiencias ideales a través de internet, tal es el caso de los ubicados en los niveles bajo y pobre, en tanto que los gobernadores con puntuación alta consiguen llegar a sus audiencias independientemente de si son ellos o alguien más quien controla las cuentas.
Aunque los engañadores de redes lograrán encontrar la manera de burlar esta herramienta de medición (a final de cuentas a eso se dedican), en tanto eso ocurra, es un buen mecanismo para saber si el trabajo para los usuarios da resultados o no.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
j.israel.martinez@gmail.com

lunes, 4 de agosto de 2014

"Más de lo que piensas" / Columna

De medios y otros demonios

"Más de lo que piensas"

J. Israel Martínez Macedo

Una nueva campaña presidencial aparece en los medios, radio y televisión se inundan con un nuevo eslogan tan arriesgado como la imagen que vende: "México es más de lo que piensas".
Definitivamente fuera de la estrategia de "Mover a México" y de manera paralela la nueva campaña gubernamental advierte un severo problema para la imagen de la Presidencia de la República por muchos motivos.
En primer lugar muestra una visión clasista del país, refleja una realidad muy lejana al grupo mayoritario de México y la perspectiva de una minoría que ha buscado y procurado precisamente la lejanía.
En segundo lugar "México es más de lo que piensas" es, en sentido estricto, una frase negativa: semióticamente su significado refiere a un México de delincuencia, de pobreza y de inseguridad negando su existencia, ello construye una imagen frívola respecto a la realidad social nacional.
Como acto comunicativo, la nueva campaña no toma en cuenta los contextos situacional y sociohistórico por lo que el intento de enviar un mensaje positivo se pierde ante la ineficaz construcción de un significado nítido y contundente, abriendo la posibilidad a la ambigüedad.
Conceptualmente, "México es más de lo que piensas" es distinta y distante a "Mover a México". La primera trata de vender la idea de que el país no es solo lo malo, la segunda impulsa a la búsqueda de algo mejor; por ello es que la primera refiere a algo negativo y la segunda a algo positivo.
"Mover a México" reconoce la situación real del país y a partir de ella construye la esperanza de mejorar; "México es más de lo que piensas" oculta o infravalora la situación actual y burdamente busca suplantarla con una imagen totalmente ajena a lo que todos los mexicanos vivimos cada día.
Por si fuera poco, el eslogan (y por lo tanto la campaña entera) se presta para generar una contracampaña de reclamo al gobierno federal, lo que en la situación política actual es mucho más que un paso en falso.
"México es más de lo que piensas" también se puede usar para decir que el país no es todo belleza, que hay un mundo más allá de las oficinas gubernamentales, un México distinto al de las estadísticas, encuestas y en general a las cifras oficiales.
Podemos esperar que este error de comunicación sea capitalizado por los opositores al gobierno federal, una frase oficial como "México es más de lo que piensas" es oro puro para manifestarse respecto de las recientes reformas.
Es evidente que quien diseñó y aprobó esta campaña no tuvo en mente, nunca, el contexto sociopolítico para su emisión y tampoco que la imagen presidencial está recogiendo todo estos fallos para continuar su caída, la medición de evaluación al gobierno lo dirá.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 8 de abril de 2013

Error "en grande" / Columna

De medios y otros demonios

Error “en grande”

J. Israel Martínez Macedo

Es increíble que en plena era digital, en la que todo, absolutamente todo, puede encontrarse en la red si se tiene la suficiente paciencia, tiempo y recursos aún existan quienes traten de hacer pasar como propias ideas y conceptos ajenos disponibles en línea.
Hace unas semanas hablábamos del logotipo de “El Diablito” que algún pseudodiseñador bajó de internet para que el ayuntamiento de Toluca lo utilizara como complemento de un dibujo que crea una pésima imagen que lejos de destacar la seriedad del sitio que representa, parece una invitación a la fiesta y a echar unos tragos en algún bar para jóvenes.
En esta ocasión le tocó al gobierno del Estado de México con su logotipo de “la G” que alude al eslogan “en grande” que ha sido la bandera de la imagen gubernamental de la administración de Eruviel Ávila Villegas, su “gran G” resultó ser un gran plagio del logotipo de la empresa Giraud Internacional (creada en 1957), que fue absorbida por Geodis BM pero que mantiene su imagen corporativa.
El hecho fue consignado en la página www.hazmeelchigadofavor.com en la que, eso sí con una deficiente redacción, se describe de dónde surge el diseño original y se muestran ambos logotipos.
La igualdad es evidente e innegable. Los logotipos son iguales. Efectivamente los colores varían (el mexiquense utiliza un chillante verde con rojo mientras el original de Giraud muestra los colores que identifican a uno de los partidos de oposición azul con naranja, ambos en fondo blanco) pero de ahí en más se trata de la misma figura, sin duda.
En la entrega anterior comentaba algunas minucias sobre la identidad y su relación con la imagen (por cierto doy constancia de recibida la observación al respecto del candidato a rector de la UAEM, Jorge Olvera García). Lo menciono porque se vincula directamente con lo que ocurre en el logotipo del gobierno estatal. ¿Cómo se pretende generar algún tipo de identidad con una institución cuando su imagen rueda por las carreteras europeas en tráileres blancos con los colores de la oposición?
Si el objetivo era posicionar al gobernador Eruviel Ávila para algún puesto de elección popular en el futuro, sus asesores le acaban de dar el golpe de gracia pues, seguramente, los adversarios no dejarán de hacer notar este, entre otros, errores que se han cometido a lo largo de lo que va de administración.
De por sí a muy pocos (si no es que a nadie) le gustaba esa imagen de “la G” en la administración local, ahora mucho menos que se ve una copia mal hecha de un logotipo con historia y trayectoria en Europa. Ya quiero ver al mandatario estatal de gira por España o Francia con esa imagen que allá se vincula con tráileres y transporte terrestre. La improvisación cuesta… y en comunicación lo barato sale caro.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 11 de marzo de 2013

Cosas malas que parecen buenas / Columna

De medios y otros demonios

Cosas malas que parecen buenas

J. Israel Martínez Macedo

El descuido en el manejo de la comunicación social puede genera problemas de diversa índole en lugar de resolver o atender al objetivo de administrar la imagen de un organismo, personaje, empresa o institución; es el caso de lo ocurrido la semana pasada en el Poder Judicial mexiquense.
El pasado viernes 8 de marzo, en el marco de la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, las instituciones de administración de justicia de la entidad firmaron un Convenio de Adhesión al Pacto para Introducir la Perspectiva de Género en los Órganos de Impartición de Justicia en la entidad.
El convenio no es una iniciativa propia del Poder Judicial o de los organismos jurisdiccionales sino de la Asociación Mexicana de Impartidotes de Justicia con el objetivo de hacer efectivo el principio de igualdad y manifestar la lucha contra la discriminación.
La medida se anunció con bombo y platillo e incluso contó con la participación del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, como testigo de honor que, no obstante, lo coloca en una situación un tanto incómoda una vez que el contexto del evento se comprende.
Y es que ¿para qué tendría que adherirse el Poder Judicial a un convenio que garantiza la inclusión de la perspectiva de género que busca defender los derechos de equidad e igualdad de las mujeres si es que esta situación no es algo que pase en ese organismo?
Dicho de un modo más claro: el firmar un pacto de este tipo implica el reconocimiento implícito de que, al menos en el supuesto, el Poder Judicial no respeta el principio de igualdad de la mujer y por lo tanto debe buscar mecanismos para protegerla de sí mismo.
Que Eruviel Ávila testimonie esta situación lo coloca en la incómoda posición de reconocerse observador de tal situación y avalar el compromiso del Poder Judicial de a entidad de zanjar esa problemática de desigualdad en el trato a las mujeres en tribunales de la entidad.
Lo triste y lamentable es que la situación es real. Lo verifican los miles de mujeres que se ven atadas de manos por el sistema judicial debido a que un juez dictó una sentencia a favor de un esposo golpeador y manipulador que, incluso, juega con los recovecos de la ley para negarse a pagar una pensión que, de antemano, ya le dio la ventaja de una cantidad de broma.
Un evento que debió realizarse en lo privado y anunciado, a lo mucho, en un comunicado se vuelve un grito abierto, un reconocimiento implícito de la situación de injusticia que priva en el Poder Judicial estatal que lo ha reconocido a través de su compromiso a respetar la perspectiva de género.

PARÉNTESIS
Hablando de situaciones de comunicación social, no hay que perderse el caso venezolano. Nicolás Maduro ha tomado una postura de odio al llamar a repudiar a su contrincante por la Presidencia Henrique Capriles, un discurso conocido en México en voz de AMLO pero que en el país sudamericano había dado resultados al chavismo ¿funcionará la misma fórmula? Al tiempo.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 26 de marzo de 2012

El servicio de informar / Columna

De medios y otros demonios

El servicio de informar

J. Israel Martínez Macedo

El papel de la comunicación social se ha desvirtuado en los últimos años, su función básica tiene que ver en esencia con el periodismo en el sentido de que debe brindar información oportuna, desde las instancias oficiales y para los ciudadanos, sobre aquello que podría afectar a los integrantes de la sociedad, sin embargo, esa visión ha cambiado para convertirse en agencias de publicidad de los funcionarios.
La comunicación social tiene esa noble función de darle a la ciudadanía información de primera mano sobre asuntos que pueden ayudarle en su vida cotidiana, así es cómo se pueden enterar de programas en los que hay opción de recibir algún apoyo o beneficio por las decisiones de gobierno.
No obstante, en su desarrollo evolutivo, las oficinas de comunicación social han derivado, y cada vez con mayor constancia, en agencias de imagen y publicidad al servicio del funcionario público en cuestión.
El perjudicado en este caso es el ciudadano que no cuenta con los elementos necesarios y suficientes para tomar decisiones de su vida cotidiana y puede, incluso, interpretarse como un mal uso de los recursos.
Esta situación fue la que originó que en la reforma electoral de 2007 se prohibiera la difusión personalizada de la imagen de los gobernantes, un aporte que se debió incluir debido a la manera en que el ex gobernador, Enrique Peña, llevaba el manejo de de su imagen a la par que la de su administración.
Los daños o afectaciones pueden ser diversos, desde no poder aprovechar un programa o una beca hasta no tener la capacidad de protección personal por no conocer los sitios en donde la delincuencia ataca y qué tipo de víctimas elige.
Es otra forma de poner en riesgo la ciudadanía, aunque parece que eso, a algunos funcionarios y sus áreas de prensa, tampoco les interesa.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 5 de marzo de 2012

Crisis por un prófugo / Columna

De medios y otros demonios

Crisis por un prófugo

J. Israel Martínez Macedo

El caso del multihomicida de mujeres, Cesar Armando Librado Legorreta “El Coqueto” dejó en evidencia no sólo las fallas de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, sino también de los distintos esquemas de comunicación gubernamental.
Hacer una conferencia de prensa para informar sobre una terrible falla en los sistemas de seguridad de las instalaciones de la Procuraduría en Tlalnepantla no suena como la mejor manera de reconocer un error aunque hay que dar crédito a que al entregar información se evitaron especulaciones.
Después, ¿por qué no?, se informó que la PGJEM ofrecía una recompensa de un millón de pesos de dinero público para quien diera informes que ayudaran a limpiar el error y capturar al prófugo (que no fugado) lo más pronto posible.
La opinión pública se volcó en críticas a la dependencia que no atinaba una. La oposición pidió desde la comparecencia del procurador (aún la piden) hasta su renuncia, los familiares de las víctimas se sumaron con indignación a la petición y llamaron al gobernador a tomar cartas en el asunto.
Cinco días después detienen a Librado Legorreta, pero no por pericia de la dependencia sino porque el tipo quedó mal de su columna al momento de escapar y ya no pudo seguir huyendo. Y le dan trato de gran logro.
El gobernador hizo el anuncio y comprometió a la PGJEM a dar información, la Procuraduría primero dijo que sí, luego que no y después de que nuevamente Eruviel saliera en un improvisado video (como si aún fuera candidato y no mandatario) y dijera que sí habría informes; pues que siempre sí.
Contra la tendencia mundial, montaron conferencias sin preguntas y dejaron más dudas que respuestas sobre la evasión. El esquema de comunicación gubernamental se vio rebasado, otra vez, por una crisis.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

sábado, 22 de octubre de 2011

¡Santas novatadas! / Columna

De medios y otros demonios

¡Santas novatadas!

J. Israel Martínez Macedo

El helicóptero en el que viajaba el secretario de Desarrollo Metropolitano del Estado de México Fernando Alberto García Cuevas, cayó en la zona de los viveros de Coyoacan en el Distrito Federal. Dos personas, el copiloto Juan Esteban Rodríguez y el asistente del funcionario Julio César Mascerano, perdieron la vida mientras que el piloto Juan Manuel Ramírez Rivera y el propio secretario resultaron con heridas graves.
El hecho no tendría mayor relevancia que el propio accidente en sí de no ser porque alrededor de las 11:00 de la mañana el coordinador de Comunicación Social del gobierno mexiquense Raúl Vargas Herrera, salió a los medios que llevaban la cobertura informativa en vivo a asegurar que “la versión oficial del Gobierno del Estado de México es que no hay muertos en el accidente”.¡Zas!
Instantes después, cuando se le preguntó al procurador de Justicia del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, sobre esta versión que dio el “vocero” (así lo llamaron) del gobierno mexiquense, el funcionario capitalino respondió tajante: “yo estoy aquí en el lugar y con esa certeza puedo decir que hay dos personas fallecidas”. ¡Pum!
Hubo desconcierto pero los medios fueron confirmando uno por uno, a través de sus respectivos reporteros, la versión del gobierno del DF y corrigiendo la terrible pifia del “vocero” del GEM. Para rematar, instantes después el gobernador Eruviel Ávila Villegas salió a las 11:35 a rectificar por Twitter la versión de su coordinador de Comunicación Social: “Me confirman la muerte de uno de los dos pilotos de la nave y un acompañante. Mi pésame y solidaridad con sus familias”. ¡Cuaz!
Ante tal error el Gobierno del Estado de México no emitió más versiones oficiales y éstas salieron directamente de la cuenta de Twitter @eruviel_avila del propio gobernador, quien tuvo que tomar las riendas de la información que emite su administración. Fue el propio Eruviel Ávila quien anunció a las 12:21 que: “En 30 minutos estaré dando información a los medios de comunicación, sobre el accidente, en Palacio de Gobierno del Estado de México”. A las 12:30 Comunicación Social informó a los medios de esa conferencia. ¡Kataplum!
Los cursos de manejo de crisis señalan que, en este caso, el gobernador no debió dar la cara por lo sucedido, pero ante la forma de manejar la información de su área de Comunicación Social no hubo más remedio que poner al mandatario ante los medios para dar información con credibilidad; no porque sea la versión del gobierno (ya desacreditada previamente) sino porque “lo dice el gobernador”.
El gobierno mexiquense paga la novatada del coordinador de Comunicación Social, área que previamente ya había dado muestras de fallas no sólo en el manejo informativo sino de medios y enlaces. No tienen más que reconocer que se equivocaron y corregir, de lo contrario serán seis largos y pesados años.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 23 de agosto de 2010

El juego de informar sin informar / Columna

De medios y otros demonios


El juego de informar sin informar


J. Israel Martínez Macedo


Dicen los que saben que en política el manejo de la información se vuelve crucial para llevar a buen puerto: planes, estrategias, campañas y todo aquello cuanto se desee realizar. Quizá por eso algunos políticos y/o encargados de comunicación social malentienden este punto y optan por no informar para evitarse “riesgos innecesarios”.

Estos personajes entienden que manejar correctamente la información de su área significa no dar acceso, bloquear, impedir que alguien -reportero o no- pueda llegar a obtener datos, cifras, o comentarios que puedan poner suponer riesgos de algún tipo. Nada más equivocado.

Bloquear el acceso no es lo mismo que tener el control de la información; de hecho, es el primer paso para el descontrol porque siempre, indudablemente y con buenas artes, la filtración aparece desmontando todo el mecanismo creado artificiosamente para ese fin.

Un ejemplo de manejo informativo lo dieron los encargados de comunicación social de varios municipios. Lejos de informar a la ciudadanía (a veces hasta con varias semanas de anticipación) que se llevarían a cabo los respectivos informes de gobierno locales; los jefes de prensa optaron por no hacerlo.

Si se percató del hecho: no hubo el asalto a la radio, la televisión y los medios impresos avisando que “tal fecha del mes de agosto el presidente municipal Fulano de Tal rendirá su informe de gobierno con la presencia del gobernador y el Cabildo en pleno”; si acaso, el mismo día del evento un aviso en un impreso o alguna mención en uno o dos electrónicos, no más.

No se trata sólo de un asunto de austeridad republicana; es un simple cambio de estrategia motivado por el control de la información para evitar que ésta se vuelva en su contra, digamos: ¿para qué avisarle a una posible manifestación qué día y a qué hora sería el idea para presentarse en el palacio municipal o la sede del informe?

Repito: no es un asunto de austeridad, los anuncios comenzaron a presentarse pasado los informes, claro, con imágenes del funcionario o funcionaria en cuestión dando cifras alegres triunfos de relumbrón con una fecha de caducidad no superior a la de su estancia en la administración; porras y aplausos, acompañadas de imágenes sobre lo padrísimo que es vivir en esos municipios.

Claro que no necesariamente tiene qué ver con la realidad, pero por lo pronto les permite tener un poco el control de lo que se informa y cuando se informa. No se puede esperar que ese mecanismo se vaya a utilizar el mes entrante para el respectivo ejercicio por parte del mandatario estatal; esa campaña es distinta.

El control dista mucho del bloqueo, se trata más de una administración de aquello que se va a decir, cómo se va decir, quién lo va a decir y cuándo lo va a decir, no es sólo cerrar las puertas y ya, eso sólo incentiva a buscar y sospechar, y tradicionalmente el que busca encuentra.

Los informes ocurrieron sin ocurrir: comentarios aquí o allá pero lejos de la opinión de la gente para quienes fue más interesante un partido de futbol o una telenovela; parece que en el nuevo esquema se olvidó incluir el desinterés ciudadano, aunque en contra parte, siendo muy mal pensados, podríamos creer que esa era la intención pero nuestros políticos no operan así ¿o alguien opina lo contrario?


israel.martinez@milenio.com

lunes, 12 de abril de 2010

Comunicación social y medios quedan a deber / Columna

De medios y otros demonios


Comunicación social y medios quedan a deber


J. Israel Martínez Macedo


La cobertura informativa del Caso Paulette es un fenómeno digno de especial atención. Desde su comienzo las redes sociales han jugado un papel trascendental en este caso pero también han contribuido a una gran desinformación fomentada por los medios ansiosos por tener la primera versión más allá de la más veraz.

Los medios le tomaron la delantera a la Procuraduría publicando informaciones no confirmadas de fuentes que resultaron no tener completa razón, como cuando anunciaron la supuesta detención de Amada de la Rosa, misma que resultó no ser del todo correcta o la versión de que Paulette Gebara había sido encontrada en una bolsa de plástico.

La PGJEM intentó retomar el control de la información a través de filtraciones que, a mediano plazo, dejaron como resultado la divulgación de material que forma parte de la investigación.

La difusión de información equivocada y sin confirmar generó en la población reacciones diversas que han repercutido en la, de por sí, baja credibilidad sobre las indagatorias que realizan las diversas autoridades involucradas pero principalmente las de la PGJEM.

Las contradicciones entre versiones se han hecho del dominio público, las nanas Erica y Martha Casimiro afirman que al hacer el aseo de la habitación era imposible dejar de notar la presencia del cuerpo en el lugar donde fue encontrado; Lizzette Farah dijo no conocer a Roberto Ayala quien, a su vez, señaló que sí la conoce pero que sólo por las redes sociales.

Mauricio Gebara ha evitado hablar, pero cuando lo hace deja ver que culpa a su esposa por la muerte de la niña. Mientras la PGJEM parece no responder a las versiones periodísticas dejando que las bolas de nieve crezcan tanto que cuando quieren detenerlas se les vuelve imposible.

Las investigaciones periciales continúan, pero la fortaleza de éstas se desvanece en el aire. La opinión pública ha resultado no sólo más crítica que de costumbre, sino más perspicaz con las acciones de la Procuraduría.

Ante todo este escenario, quienes parecen llevar la batuta de la información, quienes dan muestras de decir qué es importante y qué no, pero que además han sabido leer algunos de los futuros movimientos de las autoridades han sido quienes originaron toda esta cobertura: los usuarios de las redes sociales.

Twitter lleva la delantera, su peculiar forma de marcar frases con el hastag (#), da la referencia entre los usuarios de todas las demás redes. #casopaulette, #justiciaesamorparapaulette, #paulettegebara y #paulette son sólo algunos de los tags que los usuarios de la red marcan para referirse al tema.

En manos de los usuarios de internet, se encuentran desde referencias a cada información periodística del caso (como el video de Milenio Televisión que muestra cómo encontraron el cuerpo de la niña en la base de la cama) hasta bromas de humor negro que reflejan cómo el caso comienza a trivializarse.

¿Quién es responsable de que las redes sociales lleven la batuta en el caso Paulette? ¿Los medios? ¿Comunicación Social de la PGJEM? ¿Ambos? ¿Ninguno? Es un hecho que el trabajo periodístico y de comunicación social ha quedado a deber, informar mucho o hacerlo primero no significa que se esté haciendo bien. Y las redes sociales dan testimonio de ello.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 17 de agosto de 2009

Nuevas administraciones, nuevos retos informativos / Columna

De medios y otros demonios

Nuevas administraciones,
nuevos retos informativos

J. Israel Martínez Macedo

Este día se estarán llevando a cabo los relevos de administración en los municipios del Estado de México, en algunos más esperados que en otros pero en todos con la esperanza de que las cosas sean para bien de los ciudadanos.
Para este momento, los equipos de trabajo deben estar no sólo perfectamente integrados sino, además, bien informados de las labores que llevarán a cabo en cada una de las áreas que tendrán bajo su responsabilidad.
Una de las principales áreas a considerar será la de comunicación social y no es para menos, de ella depende la imagen institucional de la administración en particular del presidente municipal pero en general del cuerpo edilicio integrado por regidores y directores de área.
Dicen los que saben que en el caso de los municipios priistas la cuestión fue sencilla: todos los encargados de comunicación social fueron “sugeridos” por la gubernatura y la Secretaría General de Gobierno. ¿Verdad o mito? La realidad es que se trata de un rumor que suena con fuerza en distintos niveles de la administración estatal.
El motivo no es extraño, comentado en la columna de la semana pasada, el resultado de las administraciones municipales en manos del PRI impactará directamente en la imagen del gobernador y con ello en sus aspiraciones -nunca reconocidas pero tampoco negadas- a la Presidencia de la República.
De manejo delicado, los jefes de prensa deberán ser astutos para manejar la imagen de un gobierno municipal sin afectar, mucho menos contradecir, los intereses del gobierno del estado.
El reto para los reporteros de prácticamente todas las fuentes será obtener información confiable, y es que ante la posibilidad de que las administraciones de ambos niveles puedan ponerse de acuerdo en “la” versión a considerar como oficial, el margen de maniobra es mínimo y el riesgo de que todos los medios salgan “uniformados” se incrementa.
La verdadera prueba de fuego para los reporteros será obtener información confirmada que desmienta las versiones, el trabajo de las áreas de prensa será definitivamente mantener las buenas relaciones con los reporteros y evitar conflictos.
Nombrar a cualquiera en un área de prensa puede traer consecuencias terribles para la institución, ahí está el caso en España del responsable en el ministerio del Trabajo, a quien se le ocurrió reclamar a un reportero de TVE frente a cámara por cuestionar a su jefe situación que sólo se tranquilizó ante la salida del propio ministro a dar la cara por su subalterno.
En respuesta los reporteros españoles formaron un grupo de Facebook llamado “Que los medios no cubran más ruedas de prensa sin preguntas” al que se han inscrito más de tres mil miembros hasta el momento y va dirigido a los directores de los medios, para no ser comparsas de los jefes de prensa.
Los reporteros no tienen otra salida porque los medios tampoco. A nivel global, los estudiosos en la materia consideran que la única posibilidad para enfrentar las afectaciones de la crisis económica mundial es el periodismo de investigación porque ofrece información exclusiva a los lectores, radioescuchas o televidentes, el trabajo de los jefes de prensa es evitarlo a cualquier costo ¿quién conseguirá su objetivo? El tiempo lo dirá.

PARÉNTESIS
Una felicitación al equipo de Así Sucede que cumplió 15 años de labor informativa, sin lugar a dudas, un verdadero referente informativo en el limitado espectro radiofónico de la entidad.

israel.martinez@milenio.com

Archivo del Blog



SI DESEAS RECOMENDAR UNA PÁGINA A TRAVÉS DE UN LINK PARA CONSIDERAR INCLUIRLO EN ALGUNA SECCIÓN, ENVÍA UN MAIL A: j.israel.martinez@gmail.com


"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)