"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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Mostrando las entradas con la etiqueta Felipe Calderón Hinojosa. Mostrar todas las entradas
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lunes, 20 de agosto de 2012

Desnudo de 2.5 ghz / Columna

De medios y otros demonios

Desnudo de 2.5 ghz

J. Israel Martínez Macedo

El gobierno federal anunció la intención de "rescatar" el espectro de banda ancha de 2.5 gigahertz con la intención de licitarla nuevamente argumentando que hay la subutilización del espacio, la empresa más afectada resulto ser MVS Multivisión quienes a través de su presidente, Joaquín Vargas, expusieron que se trataba de una expropiación cuyo trasfondo tiene tintes políticos que atentan contra la libertad de expresión.
Surge la duda ¿por qué un tema entre particulares y gobierno tendría que ser un asunto de interés nacional? ¿Qué tiene en particular esa licitación? ¿A quién le interesa adquirir ese espacio? y, todavía más, ¿para qué lo quiere?
Detrás de todo este entramado de uso de ancho de banda se atravesó la acusación de Joaquín Vargas respecto a que el gobierno de Felipe Calderón habría pedido sacar del aire el espacio informativo de Carmen Aristegui para mantener la concesión de 2.5 ghz; el gobierno federal lo desmintió.
La versión del gobierno federal distó de tal situación y argumentó que la concesión de MVS estaba muy por debajo de su valor real y está siendo subutilizada por lo que, para el bien de la nación, se debía recuperar y volver a licitar a su precio real para que alguien más la aproveche y, evidentemente, desmintieron la versión del chantaje.
La situación revive un acto que parecía ya haber pasado a mejor vida: la información que cuestiona si el Presidente padece de alcoholismo (motivo por el que, presuntamente, se pedía la salida de Carmen Aristegui de MVS).
El asunto adquiere relevancia nacional porque de él depende la posibilidad de brindar mejores servicios en materia de telefonía celular y transmisión de datos, MVS argumenta que, de cancelarles la concesión, se abriría el espacio a que Televisa-TV Azteca/Iusacell obtengan el monopolio en México en materia de transmisión de información.
Resurge la negativa de abrir el negocio de la televisión de paga para Telmex y se mezcla con la sospecha de quién puede adquirir el espacio radioeléctrico de los 2.5 ghz y como para qué querría usarlo.
La regulación y funcionamiento de las telecomunicaciones en México es un tema complejo que pocos en realidad dominan pero que tiene mucho qué ver con la vida cotidiana de todos y cada uno de los habitantes.
Se trata de un gran negocio que afecta los intereses de todas las personas pero sobre todo de los grupos que controlan la tecnología para brindar el servicio de datos en el país.
Queda expuesta la carencia de políticas públicas aplicables en esta materia pero sobre todo de un control que permite la explotación del espectro de una forma en la que los dichos, reuniones y negociaciones ocurren lejos, muy lejos de la transparencia… por cualquier lado que se le vea.

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lunes, 25 de junio de 2012

El problema no es la ley / Columna

De medios y otros demonios

El problema no es la ley

J. Israel Martínez Macedo

La Ley de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y de Federalización de los Delitos cometidos contra Periodistas (mejor conocida como Ley de Protección a Periodistas) es un pequeño avance —con tintes electorales— en la lucha por reducir las agresiones y ataques a quienes dedican su vida a la defensa de los derechos humanos y a informar a la población.
Desafortunadamente el contexto que rodea la firma de esta Ley por parte del presidente Felipe Calderón evidencia un total desconocimiento (o desinterés) de la situación sobre cómo se encuentra el periodismo en México y da muestra de ser sólo una medida para intentar de acallar voces internacionales y nada más.
Cada organización que investiga agresiones a reporteros, fotógrafos, camarógrafos y medios en el país, sea nacional o internacional, ha documentado la misma situación (con ligeras diferencias en las cifras según su criterio pero todos llegan a igual conclusión): los principales agresores son funcionarios o políticos.
¿Qué pasará en los casos en los que la misma autoridad que deba hacer valer la ley sea señalada como “autor material” de la agresión?
Aunado a ello no queda claro bajo qué condiciones actuará la Ley y aunque se anuncia un fondo para la aplicación integral de la ley, tampoco se señala la manera en que se generarán las garantías para la protección del periodista en riesgo o el tiempo que pueda durar esa protección.
Por si esto fuera poco se debe reconocer que la delincuencia organizada ha infiltrado fuerzas policiacas en los distintos niveles, por lo que quedar bajo el resguardo de estos tampoco garantiza la seguridad de reporteros, fotógrafos, camarógrafos o medios que sean amenazados.
El problema, esencialmente, no es la falta de una ley sino la falta de una autoridad que haga valer esa ley. El gobierno federal ha sido rebasado por la delincuencia pero en el ámbito estatal y municipal las cosas no son muy diferentes: crímenes que no se esclarecen, denuncias que quedan como mero anecdotario o son simple trámite para el cobro de algún seguro y nada más.
El problema con la seguridad a los periodistas no es distinto del resto de la seguridad a la población: no se trata de la ley sino de la falta de capacidad para hacerla cumplir. Bienvenida la iniciativa pero en definitiva se queda corta, muy corta.

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lunes, 30 de abril de 2012

Más responsabilidad ética / Columna

De medios y otros demonios

Más responsabilidad ética

J. Israel Martínez Macedo

El lunes pasado el Ejecutivo mexiquense envió a la Legislatura local una propuesta para derogar los delitos de injurias, calumnias y difamación del Código Penal del Estado de México bajo el argumento de que no se persiga a nadie penalmente por ejercer su libertad de expresión.
La medida tiene los mismos tintes que tuvo cuando en 2007 el gobierno de Felipe Calderón hizo lo propio del Código Penal Federal y hace un año el Senado hizo lo propio con la Ley de Delitos de Imprenta. En ese entonces, al igual que ahora, hubo grupos que aplaudieron la medida no obstante que no abona en nada al ejercicio del buen periodismo.
La despenalización de los delitos de injurias, calumnias y difamación no es una invitación o permiso para que pseudoperiodistas se dediquen a inventar chismes para presionar a funcionarios o personajes públicos con el objetivo de recibir “apoyo de publicidad” para sus medios —eso aquí ni pasa—.
La despenalización suele ser una iniciativa que aplauden las organizaciones de defensa de periodistas o derechos humanos dado que muchos políticos y servidores públicos la utilizaban para tomar represalias contra reporteros que investigan y denuncian casos de corrupción o malos manejos en el ejercicio del poder.
La sola denuncia implicaba que los reporteros pasaran unos días o meses en prisión dado el esquema judicial mexicano en el que, mientras se llevaba a cabo el juicio, se les consideraba presuntos culpables. Al final el juez resolvía que no existían elementos de prueba en su contra pero mientras tanto los políticos evidenciados ya habían cobrado su venganza.
Por este lado se reconoce que la eliminación de estos delitos cierra la puerta a este tipo de represalias contra reporteros que se dedican a la investigación de actos de corrupción y abusos de poder.
En contraparte, la eliminación de estos delitos deja en manos de los reporteros y periodistas del estado una obligación ética mayor: la de cuidar y vigilar que en el ejercicio de la profesión no se incurra en abusos ni presiones inventando cosas que se traten de hacer pasar por hechos periodísticos.
Ahora se requiere de los reporteros —nuevos y viejos por igual— un mayor compromiso con la labor que realizan, un mejor desempeño pero también un mayor repudio a aquellos que utilizan el medio como mecanismo de presión para consolidar sus negocios personales —tengan o no que ver con el periodismo—… aunque de esos hay varios.

PARÉNTESIS
Es una pena que la violencia contra periodistas no cese en el país. Este sábado en Veracruz asesinaron a la reportera de Proceso, Regina Martínez; las procuradurías estatal y federal no tienen idea de quién pudo cometer el crimen. Suena, lamentablemente, a un caso que se sumará a la impunidad que es lo único que sabemos no cambia en materia de seguridad en este país.

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lunes, 6 de febrero de 2012

¿Unidad o fractura? / Columna

De medios y otros demonios

¿Unidad o fractura?

J. Israel Martínez Macedo

El triunfo de Josefina Vázquez Mota en la elección interna del PAN pinta un escenario que se preveía con anticipación ante las insípida precampaña de Ernesto Cordero y la invisible participación de Santiago Creel, la duda ahora es ¿qué tan dividido llegará Acción Nacional? Y ¿qué estrategia presentarán PRI y PRD?
En el primer caso la respuesta sólo dependerá de la madurez con que las huestes calderonistas asuman la derrota y puedan sumarse como ayudantes de los ayudantes de Vázquez Mota quienes arroparán a la candidata y ocuparán los sitios más relevantes en la campaña para el 1 de julio.
Los panistas tradicionalmente son una fuerza que pelea con todo en las internas, se dan hasta con la cubeta y —al menos en esta ocasión— recurren a todas las artimañas que conocen para obtener el triunfo; pero una vez rebasada esta etapa suelen unir fuerzas para apoyar a sus candidatos.
El caso más claro es el de Felipe Calderón: llegó a la interna con la imagen de “El hijo desobediente”, su ímpetu le llevó a vencer a Santiago Creel quien era señalado como el candidato de Vicente Fox y lo llevó a la contienda contra Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo.
En el proceso interno de hace seis años, Calderón no era bien visto por los ojos de los panistas de la cúpula quienes tuvieron que reconocer la derrota de su candidato y cerraron filas con él.
Una vez seleccionado su representante, la maquinaria panista-gubernamental de 2006 se movilizó para cargara todas las piezas a su alcance para remontar y al final del día lo consiguieron, un cierre de “photo finish” le dio la victoria al PAN y Calderón llegó a la Presidencia de la República.
Hoy el panismo repite la historia de los últimos años y abanderará a Josefina Vázquez Mota a la que, si respetan sus tradiciones y formas de actuar, apoyarán de manera real y decidida para mantener Los Pinos pintados de azul y blanco.
Ahora PRI y PRD deberán se muy cuidadosos con el tipo de campaña que presentan. Si entran al terrenos de las descalificaciones se pueden ganar una imagen no sólo de machistas sino, además, de retrógradas, de personajes que sólo nos harán dar pasos atrás como país.
Si deciden ser propositivos, deberán tomar en cuenta que la imagen de la mujer en nuestro país ha ganado puntos en un sector donde los hombres —debemos reconocerlo— somos identificados por cuestión de género: la corrupción.
El triunfo de Vázquez Mota es, sin duda, un ingrediente que le pone sabor a la contienda presidencial pero, también es cierto, depende de que el albiazul mantenga esa tendencia de apoyo y no se fracture. Del nuevo panismo que apoyo a Ernesto Cordero se puede esperar cualquier cosa y ese es el riesgo.
Sin duda que la unidad fortalecerá al PAN en la contienda contra PRI y PRD pero ¿se puede confiar en un grupo que dio muestras de intentar ganar “haiga sido como haiga sido”, con compra de votos y coacción a la militancia? Difícil decisión porque sin ellos, la victoria en julio estaría en peligro.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

A la altura / Columna

De medios y otros demonios

A la altura

J. Israel Martínez Macedo

Un personaje con actividad pública genera, por esto mismo, una imagen inmediata entre una gran cantidad de personas que, desde ese momento, cuentan con una expectativa de su comportamiento con base en la cual se miden todas y cada una de las acciones que lleva a cabo.
Con algunos políticos, la gente espera que, al asumir su papel de mandatarios o representantes populares, puedan resolver los problemas fundamentales de la población; no obstante, los antecedentes de fracaso que existan al respecto ya sea de su persona, de su partido o del sistema en general.
El asunto implica, además, una expectativa de comportamiento en el que los políticos deben mantener cierto estatus sin verse demasiado lejanos de la población general, deben encontrar un punto medio.
Por ejemplo el presidente Felipe Calderón hace un comentario en elñ que pide a los atletas mexicanos que saquen el “fua”. Por querer verse “buena onda” y cercano a las expresiones populares, la opinión quedó fuera de la proporción de lo que esperamos de un Presidente de la República y más aún si recordamos que la frase surge de un ebrio grabado en plena borrachera.
El asunto es que en el manejo de la imagen no hay nada escrito, es común escuchar que los nuevos gobernadores siguen actuando como candidatos durante sus primeros días o semanas de gobierno (como ha sido el caso de Eruviel Ávila en el Estado de México) o que los candidatos o aspirantes a candidato no se han quitado esa pinta de funcionarios públicos (como Ernesto Cordero).
El asunto parece no tener trascendencia alguna; sin embargo, no es tan simple. Si el personaje que está frente a las personas no entiende la imagen que debe proyectarle a éstas con su sola presencia, comentarios y actitudes; tampoco será capaz de emitir un mensaje confiable y creíble respecto a su papel y, por tanto, no será contemplado bajo esa perspectiva.
Este proceso de transición se afirma con otras acciones que tienen el objetivo de fijar la idea de que se asume un nuevo rol y con base en ello, el nivel y alcances que el funcionario o la institución puede alcanzar.
El caso claro: el gobierno mexiquense de recién ingreso. Cambió de titular, cambió de gabinete pero sigue pareciendo justo y exactamente lo mismo que el anterior y no otra cosa. A más de una semana de haber arrancado no hay nueva imagen, ni nueva forma de hacer las cosas y no se vislumbra que lo vaya a haber en el corto tiempo.
A final de cuentas estos procesos llevan un proceso pero entre más tiempo pase, la expectativa de la gente va desapareciendo para convertirse en una certeza de la que después, difícilmente, se le puede convencer. Estar “a la altura” es hoy tan importante como dar resultados porque esa imagen ya no se puede borrar, y si no me creen: pregúntenle a Ninel.

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sábado, 13 de agosto de 2011

"Cuestión de honor" / Columna

De medios y otros demonios

“Cuestión de honor”

J. Israel Martínez Macedo

En la lucha contra la delincuencia organizada el Ejército, y ahora las policías federales y estatales, han incurrido en actos de abuso de autoridad y exceso de violencia contra ciudadanos que, sin deberla ni temerla, resultan víctimas de esta “guerra-no guerra” que emprendió Felipe Calderón y a la que se suman y se desligan los gobernadores y políticos según les sea conveniente.
La forma en que se libra esta batalla da mucho de qué hablar. Por un lado hay un grupo que exige que la confrontación se detenga y se busquen otras formas de combatirlos, eso sí, sin presentar una sola propuesta (dentro de la ley) de cómo o con qué sustituir esta estrategia.
En contraparte están los defensores a ultranza del sistema y sus decisiones, viven atemorizados por los ataques de la delincuencia, han sido víctimas o simplemente hacen suyas las acciones que se ven en los medios y justifican bajo argumentos como “el no quejarse de los efectos secundarios”.
El tema salta a debate luego de que durante el operativo en el que la PGJEM realizó la detención de Óscar Oswaldo García Montoya “El Compayito”, se hiciera pública la invasión de tres casas, una de ellas, perteneciente al poeta Efraín Bartolomé y de la que los elementos sustrajeran un reloj Omega Speed Master Profesional.
El hecho suscitó que una mujer enviara una carta a un programa radiofónico en la que señala, en líneas generales, que siempre nos quejamos de que las autoridades no hacen nada contra los delincuentes y cuando actúan, también nos quejamos por las acciones que llevan a cabo.
El argumento remite irremediablemente a aquella escena final de la película “A Few Good Men” (traducida en México como “Cuestión de Honor”) en la que el coronel Nathan Jessep (interpretado por Jack Nicholson) responde al teniente Daniel Kaffee (Tom Cruise) sobre una sanción ilegal a uno de los soldados bajo su mando. En su discurso Jessep declara: “no tengo el tiempo ni el deseo de explicar mi conducta a un hombre que vive y duerme bajo la libertad que yo le proporciono y luego cuestiona el cómo se la proporciono, sería mejor que me dijera gracias y me dejara en paz, de otra forma le sugiero que tome un arma y vigile un muro”.
Cabe preguntarse: ¿cuántas casas son cateadas, robadas y sus habitantes abusados en su propio hogar en la búsqueda de presuntos delincuentes? ¿De qué sirven los “grupos de inteligencia” si se sigue actuando por pitazos o informantes que buscan negociar luego de ser detenidos? ¿Qué clase de policías tenemos que aprovechan esos momentos para incurrir en actos de vandalismo y pillaje?
Las autoridades y los elementos en cada operativo deben responder a un código de comportamiento para no convertirse precisamente en aquello que combaten, sí es una cuestión de seguridad, de confianza en ellos pero también es una “cuestión de honor” (porque deben tenerlo), a menos claro que la idea sea que cada uno de nosotros “tome un arma y defienda su propio muro”.

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sábado, 30 de abril de 2011

Calderón a los ojos de Sun Tzu / Columna

De medios y otros demonios


Calderón a los ojos de Sun Tzu


J. Israel Martínez Macedo


El gobierno federal comenzó una campaña en contra de la delincuencia organizada, una “guerra” que se ha prolongado por varios años, con bajas de ambos lados y un elevado costo social que derivó en un nivel de violencia que amenaza ser irreversible.

Las críticas contra esta medida no se hicieron esperar, desaparecen y resurgen cada que algún hecho violento toca fibras sensibles de la sociedad o los hombres y mujeres que la controlan influyen en ella; pero no pasan de ser consideraciones personales —máxime grupales—; pese a ello, hay un texto que se estima de 500 aC que nos puede mostrar si hay o no fallas en la estrategia calderonista: “El arte de la guerra” de Sun Tzu.

De entrada, las “Apreciaciones Estratégicas” no le dan muy buenos resultados al Presidente. El autor al que se le atribuye este texto señala que al concebir una batalla se debe considerar —en resumen— si el enemigo es más fuerte, inteligente, disciplinado y tiene ventaja de terreno y clima, desde ahí vamos mal.

Ya “En la Batalla” el principal problema que enfrenta la estrategia del gobierno federal es que “La victoria es el principal objetivo de la guerra. Si ésta tarda demasiado, las armas se embotan y la moral decae […] nunca se ha sabido de una campaña exitosa prolongada. / 7. Nunca se ha visto jamás que una guerra prolongada haya beneficiado a algún Estado”. ¿Alguien recuerda cuánto tiempo tiene la “guerra que no es guerra” de Calderón?

Hay un punto positivo para la estrategia federal. Sun Tzu plantea que siempre es mejor “tomar un Estado intacto que destruirlo” y ello se refiere que en las operaciones militares debe evitarse que haya bajas de cualquiera de ambos bandos; si lo que la PGR, el Ejército y la Marina han reportado es cierto, hay varias capturas importantes que se han hecho sin disparar.

Un fuerte golpe a Calderón deviene al leer: “19. Existen tres maneras de que un soberano puede llevar un ejército al fracaso. / 20. Cuando ignorando los hechos, ordena avanzar o retirarse al ejército […] / 21. Cuando ignorando los asuntos militares, participa en su administración. Esto causa confusión en los oficiales. / 22. Cuando ignorando los problemas del mando, toman parte en el ejercicio de las responsabilidades. Esto crea desconfianza en los oficiales.” ¿Hasta dónde está metido el Presidente o sus asesores políticos en las acciones del Ejército mexicano?

El texto continúa con estrategias que se pueden seguir comparando con las acciones del gobierno mexicano encontrando muy pocos pros y bastantes contras para Claderón y su estrategia que por cuestiones de espacio no se pueden seguir comentando, pero invito al lector a hacer el ejercicio y sacar sus propias conclusiones.

Eso sí, Sun Tzu es lapidario: “31. Por eso digo: conoce a tu adversario y conócete a ti mismo y, en cien combates, nunca estarás en peligro. / 32. Cuando ignoras a tu oponente pero te conoces a ti mismo, las posibilidades de ganar o perder serán iguales. / 33. Si ignoras a tu enemigo como a ti mismo, está garantizado que te encontrarás en peligro en cada combate”. Mi temor es que parece que el gobierno federal se encuentra en este último supuesto.


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sábado, 12 de febrero de 2011

La concesión más cara / Columna

De medios y otros demonios


La concesión más cara


J. Israel Martínez Macedo


La semana empezó con la confirmación de un rumor que circuló la noche del domingo en las redes sociales mexicanas: Carmen Aristegui salía del aire en radio, MVS la habría corrido.

El simple hecho generó la división inmediata entre quienes estaban con la periodista y contra ella. La empresa abonó al debate al emitir un comunicado en el que aseguraba que la decisión se tomó porque Aristegui habría violado un código de ética de dudosa existencia.

Los más tomaron partido de inmediato —buena parte ya lo tenía: “bienvenido sea todo lo que sea contra el gobierno calderonista” o bien “contra todo y todos en defensa del Presidente” rezan sus respectivas ideologías—. El asunto sólo era un pretexto más para acusar represión por unos o irrespeto por otros.

Para los despistados, para los que no siguen el programa, para los que no tienen la posibilidad de seguirlo, en YouTube apareció la versión completa de lo que Carmen Aristegui dijo en relación a la acusación sin pruebas que Gerardo Fernández Noroña habría hecho en la cámara de diputados sobre el presidente. Un sólo y válido cuestionamiento en cualquier democracia: ¿tiene el Presidente problemas de alcoholismo? Y la solicitud de que la institución, Presidencia de la República la respondiera.

En términos concretos: Aristegui pidió información (delicada, sí; pero información al fin y al cabo) y la pidió a una fuente fidedigna (pedirle pruebas a Fernández Noroña sería de credibilidad nula).

El entuerto se enrareció conforme pasaron los días, los comentarios y las versiones. Se supo que MVS espera la renovación de su concesión, se rumoró que Presidencia habría pedido la renuncia de Aristegui con ese argumento, se cuestionó el valor de un medio que, aparentemente, se entrega a los deseos del poder.

Llegaron los ataques de todas partes. Los hubo de quienes consideran que Aristegui se excedió en su crítica y abusó (¿?) de su libertad de expresión. La periodista no se defendió, tiene una trayectoria forjada en el trabajo como respaldo y eso no requiere defensa alguna.

Actuó como lo habría hecho cualquiera con dignidad. Nunca leería como propias palabras escritas por alguien más, mucho menos cuando se trata de una disculpa a algo dicho sin el fin de ofender, agredir o insultar.

El hecho deja muchos puntos para debatir: ¿de que sirve tener medios concesionados si terminarán operando como si pertenecieran al estado? ¿Es necesario revisar el sistema de concesiones para evitar que éstas se usen como armas en contra de la libertad de expresión? Entre muchas más.

Carmen Aristegui cruzó el pantano sin enlodarse una sola pluma. MVS perdió credibilidad, lo más valioso para un medio informativo. Si todo fue por una concesión, quizá sea la más cara de la historia de México, sin duda.


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lunes, 6 de septiembre de 2010

Lamentable: TDT por decreto / Columna

De medios y otros demonios


Lamentable: TDT por decreto


J. Israel Martínez Macedo


A la voz de “¡decretazo!” Felipe Calderón, en su calidad de presidente de México, dijo que comienza en el país el proceso de transición para la televisión digital terrestre (conocida en los bajos mundos como TDT), anuncio que no sólo sirvió para olvidarnos de cualquier otra cosa que pudiera haber dicho en el desangelado cuarto informe; sino que también para el “sospechosismo” (op. cit. Santiago Creel) tradicional sobre la intención de uso político con miras a 2011 y 2012.

Triste, muy triste fue ver que un proceso que debería involucrar a varios sectores interesados en la búsqueda de un mejor proceso de digitalización de la telera mexicana termina llevándose a cabo por decreto.

Otros países realizaron su transición con un ejemplar ejercicio, ya no digamos democrático (esa frase hecha ya está muy choteada), sino plural. Se discutió en foros y cámaras de representantes qué sistema conviene más (el gringo, el japonés, el europeo o algún otro), sus ventajas y desventajas, además de un plan bien estructurado en etapas para que se realice como Dios manda.

Pero no, siendo un asunto que puede politizarse se politizó. A través de un decretazo que se pretende una transición que concluirá hasta 2015; seguramente a las carreras, sin presupuesto, obviamente con cuentas largas y quejándonos por haber entrado demasiado tarde y con un sistema que nos desconectó del resto de América latina o de EU (según se haya escogido).

Claro que habrá bonitos comerciales televisivos y radiofónicos, como esos que le hicieron a Peña Nieto que no dicen nada pero dejan ver mucho, en los que el gobierno en turno se ensalce por haber llevado a México a la era digital sin dejar claro cómo fue que se hicieron las licitaciones y todas esas tradiciones a las que, cuesta decirlo, nos hemos acostumbrado.

La TDT tiene “ciertamente” (op. cit. Chente Fox) muchos beneficios de competitividad. Abre la posibilidad a tener más personas involucradas en la producción televisiva aunque, contrario a lo que muchos idealistas dicen por ahí, no necesariamente signifique mejoras en los contenidos.

Es más: difícilmente habrá mejoras en los contenidos. Simplemente véase lo que ocurre actualmente en canales como el Once o Mexiquense, que lejos de innovar están cayendo en copiar a Televisa y TV Azteca sus pobres propuestas de contenidos, que dicho sea de paso son “adaptaciones” (es que ya había escrito copia) de producciones sudamericanas, particularmente colombianas y venezolanas (o el lamentable caso de los aztecos que, de plano, se trajeron el bodrio peruano “Laura de América”).

En fin que la TDT por decreto sólo ha servido como distractor de un informe que realmente no dijo absolutamente nada que no supiéramos todos ya: mucha pobreza, poca economía, nulo desarrollo, violencia al alza y tranquilidad a la baja. El PAN, PRI y PRD nuestro de cada día.


PARÉNTESIS

¡Ah! Por cierto, ayer fue el Día del Gober y hasta hicieron un informe. Estuvo monón, con patrullas y todo; lástima que las condiciones de inseguridad que vive el país (y en las que el estado no pudo evitar caer) impidieron que sus fans -como en otros años- pudieran decirle adiós a Peña Nieto aunque fuera de lejos, ni modo: tan cerca de la candidatura y tan lejos de la gente. Por cierto, si alguien tenía dudas de que no se necesita saber leer para ser diputado ahí está el posicionamiento del PT en voz de Carlos Sánchez. De pena ajena.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 14 de septiembre de 2009

Lo que la lluvia nos dejó / Columna

De medios y otros demonios

Lo que la lluvia nos dejó

J. Israel Martínez Macedo

Las intensas lluvias que se vivieron en el Estado de México hicieron estragos en la forma de vida de muchas personas. Lerma, Ocoyoacac, Toluca, Metepec, San Mateo Atenco, Tlalnepantla, Atizapán, Cuautitlán, Valle de Chalco, Ecatepec, Nezahualcóyotl, fueron algunos de los municipios desde los que llegaron reportes de inundaciones o, como les ha dado por llamarlos ahora, “encharcamientos” y que, se les llame como se les llame, afectaron la vida de miles de personas.
Uno y sólo uno de esos lugares fue Valle Dorado, una colonia de nivel socioeconómico alto en la que una fractura del emisor poniente causó la inundación de varias casas y destrucción de algunas bardas; según los vecinos, habían denunciado esa falla en la estructura del emisor desde dos años atrás pero nunca les hicieron caso -cosa poco creíble porque eso no pasa en este país, já-.
Las autoridades, tanto estatales como federales acudieron de inmediato al lugar de los hechos, el gobernador Enrique Peña Nieto y el presidente Felipe Calderón Hinojosa hicieron acto de presencia, recibieron los reclamos de los enardecidos vecinos y ofrecieron garantías de que se resarciría el daño: no les creyeron.
Los secretarios del gabinete del gobierno estatal hicieron lo propio, algunos pernoctaron en un conocido hotel de cinco estrellas durante los días que estuvieron ahí, todo para que los habitantes de Valle Dorado se sintieran bien atendidos.
Las hordas de médicos del ISEM que acudieron a Valle Dorado apenas dejaron sentir presencia con una o dos cuadrillas en el resto de los lugares. Los mil ministerios públicos que acudieron a tomar las denuncias de hechos a domicilio en aquella colonia de Tlalnepantla ni siquiera voltearon a ver lo que ocurría en otras demarcaciones.
Mientras los niños de Valle Dorado recibían atención psicológica para “superar el trauma” los de San Mateo Atenco o Lerma o Metepec u Ocoyoacac o Ecatepec o cualquier otra parte de la entidad debían ayudar a sus padres a sacar el agua de la casa o, en el mejor de los casos, colocar costales de arena para no amanecer flotando.
No es un asunto de si “los ricos también lloran” o de si se merecen o no el apoyo gubernamental, como sea son habitantes del estado y como tal debe apoyárseles, por ese lado la cosa está muy bien, lo cuestionable es el trato y atención que reciben, después de todo damnificados son todos por igual, con o sin dinero.
El agua sacó a flote una actitud reprobable del gobierno estatal. En Metepec el municipio entregó cobijas, en Valle Dorado microondas y refrigeradores; en San Mateo Atenco apenas un par de camiones limpiaron las calles, en Tlalnepantla una flotilla se encargó de la labor; en Atizapán el palacio municipal y un hospital aún no pueden abrir porque no han recibido el apoyo para hacerlo.
El apoyo diferenciado fue ampliamente visible. Para unos arroz y frijoles; para otros, monederos electrónicos con 30 mil pesos para que renueven sus electrodomésticos. ¿Cómo va a repercutir en la imagen de un gobernador que ha comenzado a caer de la gracia de muchas personas, principalmente jóvenes que observan de manera muy crítica sus acciones? El tiempo lo dirá.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 31 de agosto de 2009

¿Presidencia de la República viola la Constitución? / Columna

De medios y otros demonios

¿Presidencia de la República viola la Constitución?

J. Israel Martínez Macedo

En los días recientes comenzó la campaña publicitaria del gobierno federal con miras al tercer informe presidencial -que aún está en veremos si se hace el martes o sólo se da un mensaje y se pospone “para otro día con más calma”-, y un elemento que ha llamado la atención de esta promoción es la presencia del mandatario anunciando/comentando los logros de su administración.
Para algunos, fue “pintoresco” que el Presidente de la República aparezca anunciando los avances y logros de su administración; para otros, fue motivo de enojo porque se supondría que el mandatario de todo el país debería estar más ocupado en resolver la pobreza, criminalidad, desigualdad y un montón de etcéteras, que en hacerse publicidad.
Independientemente de si, al hacer sus propios comerciales, Felipe Calderón coloca la Presidencia de la República al nivel de los artistas y luchadores; el verdadero cuestionamiento es si no está violando la Constitución.
Durante 2007 y 2008 se discutió y aprobó una reforma electoral que pretendía brindar igualdad de condiciones en la contienda; sin embargo, aprovechando el viaje, los legisladores decidieron poner algunos “candados” para impedir que los políticos hicieran uso de los recursos públicos con fines autopromocionales, lo que parecía tener inspiración y dedicatoria para los mexiquenses Arturo Montiel y Enrique Peña.
La iniciativa se presentó y aprobó, a diferencia de otras, sin mucha discusión quedando redactada en el párrafo octavo del artículo 134 constitucional que a la letra dice:
“La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órganos de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.
Esta modificación constitucional fue la que generó el cambio en la estrategia de campaña del gobierno mexiquense, que pasó de las apariciones a cuadro de Enrique Peña Nieto a las de actores de Televisa como Angélica Rivera, Jaime Camil y Lucero; y campañas como la de los clones del entonces alcalde de Toluca.
Los promocionales de la Presidencia de la República sobre el tercer informe de gobierno incluyen la imagen, voz y nombre de Felipe Calderón Hinojosa durante su transmisión. Es razonable dudar si esa propaganda no estará violando la disposición constitucional del artículo 134.
Los abogados presidenciales podrían argumentan que no se trata de una promoción personalizada pero, según la ley, basta con que se “implique” ¿o no dice así?
Lo cuestionable es que nadie en el equipo encargado de idear, organizar, producir y autorizar la emisión de la Presidencia se haya dado cuenta, o siquiera sospechado, que podrían violar la Constitución después de la tan discutida reforma.
Sería interesante que se presentara una denuncia que, evidentemente, ni de broma llegaría a una sanción para la Presidencia de la República pero que alcanzaría para que la Corte emitiera un pronunciamiento que limite este tipo de promoción, de lo contrario ¿qué impediría a cualquier gobernador o presidente municipal gastar dinero público en hacer lo mismo que hizo el Presidente? ¿Habrá quién se anime?, usted ¿qué opina?

israel.martinez@milenio.com

lunes, 20 de abril de 2009

Obama ¿chisme o nota? / Columna

De medios y otros demonios

Obama ¿chisme o nota?

J. Israel Martínez Macedo

Es un hecho que el presidente estadounidense Barack Obama es un imán mediático en cualquier punto donde se presente. De presencia afable, carismático y con la tarjeta de presentación de ser el primer mandatario norteamericano de origen afroamericano, suele atraer hacia sí los reflectores cosa que maneja de forma muy natural.
La visita a México no fue la excepción. Las televisoras se dieron vuelo con la transmisión de la visita en lo que a juicio de varios televidentes fue un excesivo seguimiento al mandatario de otro país -desde que bajó del avión hasta que se fue-.
Evidentemente no habría tal transmisión si viniera Hugo Chávez, Evo Morales o cualquier otro. No ocurrió durante la visita de Nicolás Sarkozy, por muy acompañado que haya llegado de su esposa, Carla Bruni; ni tampoco cuando George W. Bush pisó territorio mexicano.
La realidad es que por más que se quiera justificar el excesivo seguimiento dado por la televisión bajo el argumento de tratarse de una gran noticia, el hecho es que Obama es morbo; lo que diga o deje de decir, lo que haga o deje de hacer, simplemente es motivo de chisme y con ello de ventas... pero en Estados Unidos. En México, de no ser por el caos vial, y eso sólo en el DF, a la gente le valió un reverendo cacahuate.
Muchos mexicanos fuera de la capital ni se enteraron que Obama estuvo en el país, a la gran mayoría le preocupaba más si Salvador Cabañas jugaría o no ante Chivas; estaban pensando más en si esta quincena alcanzará para comer y/o los gastos de la casa que en si invitaron o no a los senadores al convite en honor de Barack y compañía.
Investigadores de la UAEM informaron que según un estudio propio a 70 por ciento de la población le vale gorro la política, más allá del problema que esto representa para los partidos, para los medios implica que estas elecciones pueden no ser tan buen negocio en materia informativa, seguramente los noticieros más vistos serán aquellos que traten más temas sociales que políticos.
La gente ha perdido la fe en la política, los medios vendieron para sí mismos y la clase política, nada más. La visita del presidente norteamericano que después de todo no pasó de ser eso, una visita. No hubo acuerdos concretos, no hubo más que bonitas palabras para Felipe Calderón.
Quizás sea por eso que una parodia del presidente fue realizada en el programa South Park en su edición norteamericana. La crítica alcanzó para que, en un par de minutos, hasta las playas del DF fueran motivo de la mofa de los caricaturistas norteamericanos.
La cobertura televisiva a Obama no se había dado a un líder de Estado desde las visitas de Juan Pablo II, claro que esas sí las siguió la gente de principio a fin. Faltó sólo que Televisa o TV Azteca intentaran promover una despedida al presidente estadounidense con espejitos; aunque eso sí ya hubiera sido obscenamente excesivo, o usted ¿qué opina?

PANDEMÓNIUM
En el blog un lector denunció: “en la calle Laguna de Huapango (en la colonia Nueva Oxtotitlán de Toluca) se ha convertido en un basurero, podrían mandar una cámara para ver como unas personas que con intereses económicos han convertido la calle en un basurero es preocupante”. Seguramente entre las denuncias a sus compañeros de partido y el traer el circo Festiva a Toluca, alguien el en ayuntamiento podrá atender este caso.

PARÉNTESIS
Este día, a las 17:45 en el Salón Saudade del Hotel Quality Inn del Distrito Federal el jurado calificador dará a conocer los ganadores del Premio Nacional de Periodismo que este año incluyó a varias universidades públicas como parte del Consejo Ciudadano, entre ellas la UAEM.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 12 de enero de 2009

La contracara de los planes anticrisis / Columna

De medios y otros demonios

La contracara de los planes anticrisis

J. Israel Martínez Macedo

Esta semana salieron a la luz los programas y acuerdos con que los gobiernos federal y estatales pretenden hacer frente a la crisis económica que se vive a nivel mundial, pero cuidado, hay cosas buenas que parecen no serlo.
Por ejemplo; el gobierno federal anunció la congelación del precio de las gasolinas, la pregunta que surge es: si el gobierno puede congelar el precio del combustible ¿por qué no lo había hecho antes?, o si pudo bajar el precio del gas LP, ¿por qué permitir que se incrementara cada mes?
Lo mismo ocurre con el caso del Estado de México y el mismo Distrito Federal. Si en territorio mexiquense se pueden congelar las tarifas del transporte público, ¿por qué hasta ahora? (claro, se aprobó un aumento en agosto y si no mal recuerdo esto se mantendrá igual hasta 2011); o si se pueden entregar becas a hijos de obreros, ¿por qué no se lo hicieron con anterioridad?; o mejor aún, ¿cómo es que entregarle dinero -bueno, “apoyos”- a empresas extranjeras dedicadas a la industria automotriz fortalecerá la industria nacional (porque no creo que Chrysler o Ford dejen ese dinero en México)? ¿Se va a recuperar ese dinero o lo van a catalogar como “inversión a fondo perdido”? ¿La entidad va a empezar a pagar a las transnacionales para que no abandonen el territorio estatal?
Y qué decir del DF, si los funcionarios de alto nivel de la administración de Marcelo Ebrard pueden reducirse el sueldo ¿se les estaba pagando de más? Según declaró el jefe de gobierno, hoy estará anunciando el porcentaje y por tanto los montos, de la reducción que pueden hacer a sus sueldos -y la frase que va a faltar en el boletín es “sin que esto afecte a sus bolsillos y estilo de vida”-, si congelará el precio del boleto del metro ¿no estaba contemplado ese gasto en el presupuesto de egresos del GDF?, si habrá entrega de medicamentos gratuitos casa por casa ¿por qué hay hospitales que no pueden entregarlos en sus instalaciones?
En un país de cínicos lo menos que podíamos esperar es que los excesos se hicieran públicos y se anunciaran, además, con bombo y platillo como estrategias para detener la crisis económica. Pero si algo hay que reconocerles es que actuaron, aunque con ello quedara en evidencia de que sí hay excesos que se pueden suprimir en tiempos de crisis.
Hay administraciones, eminentemente municipales, que con crisis o sin ella aumentaron los cobros de agua y predial, en algunos casos de manera exorbitante, peor aún, andan como perros tras la presa amedrentando a quienes deban. O los partido políticos y organismos electorales que se hacen de la vista gorda para no reducir sus gastos de campaña u organización para el proceso de 2009 y buscar la forma de apoyar a la población, total la búsqueda del poder lo justifica todo (o dicho en otra palabras: que no coman, pero que voten).
En fin que ciertamente los planes anticrisis resultan ser un arma de dos filos, pero más allá de eso ¿cómo beneficiarán a la población estos planes? El tiempo dará respuesta a esa cuestión.

PARÉNTESIS
En Monterrey, Televisa fue víctima de un ataque, al parecer, porque a “alguien” no le gustó su línea editorial. Sí, son los gajes del oficio periodístico en México; un país donde además de crisis hay impunidad, corrupción, malos manejos, narcotráfico, narcomenudeo y una larga y desalentadora lista de etcéteras.
En Toluca, Grupo Siete mudará sus oficinas y runrunean las paredes que también desaparecerá Neurótica para regresar a un viejo concepto; lástima inició como una buena opción para el espectro radiofónico local, ahora queda como ejemplo: no sólo se trata de desarrollar buenas ideas, también hay que saber venderlas.

israel.martinez@milenio.com

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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)