De medios y otros demonios
Los cambios en
Televisa TolucaJ. Israel Martínez Macedo
Un par de quejas relacionadas con los cambios en la transmisión local de
Televisa llegaron a esta columna la semana pasada, en ellas se denota malestar por lo que llaman “machismo en
Televisa Toluca” y específicamente por la salida de Gina Serrano del noticiero nocturno.
Un primer correo llega firmado por quien dice ser fiel seguidora de la conductora, a la letra dice: “somos cientos los televidentes decepcionados de
Televisa Toluca, empresa que mucho insistió en la consulta ciudadana por Sedagro Y ahora sin consultar a su antes fiel auditorio, cambiaron de horario a Gina Serrano, que se ha vuelto un icono entre las mujeres mexiquenses... que tristeza y que suerte para los del canal mexiquense que ahora verá incrementado su auditorio”.
Un segundo correo es firmado por una persona que afirma ser empleada del canal por lo que pide se proteja su identidad. “Reinó el machismo en
Televisa Toluca... con todo y el gran cariño que el público le tiene a Gina Serrano, quien durante tres años ha tenido con la audiencia una gran sensibilidad para atender sus quejas y ayudarles, la han cambiado a un horario muy difícil (1 pm) sin importarles las constantes llamadas del publico pidiendo que la reubiquen... pudo más el sexo fuerte, y ahora Alejandro Maldonado es el titular del espacio nocturno...
“Fuente: yo trabajo en
Televisa Toluca, pero le pido discreción ya que necesito del empleo, pero he sido testigo de esta injusticia, y de que el teléfono no deja de sonar pidiendo que regrese a su horario la lic. Gina... pero hacen oídos sordos! Gracias por su atención y discreción”.
Gina Serrano llegó a
Televisa luego de ser la presentadora del clima en el noticiero de Ciro Gómez Leyva en
Canal 40, en ese espacio se hacía notar por breves comentarios mordaces sobre temas políticos y cierta capacidad para analizar la situación por la que pasaba el país.
Cuando salió de aquel espacio, se sabía que migraba a
Televisa, pero no a qué canal, se esperaba que comenzara en Canal 4, pero apareció en Toluca, según se rumoró, “para que adquiriera tablas”. Desde entonces, Gina Serrano se volvió la titular del noticiero nocturno, sin embargo las carencias en la producción y su notable falta de conocimiento sobre el entorno local afectaron el desempeño mostrado en la televisora del cerro del Chiquihuite.
Gina Serrano se ganó al televidente, principalmente, al mostrar preocupación por los problemas que aquejan a la ciudadanía que enviaba mensajes o llamaba esperando que las autoridades locales reaccionaran, ello le valió mantenerse al frente en el noticiero nocturno un buen rato, pues los rumores de su salida comenzaron a correr desde hace más de un año.
Es un hecho que Gina cometía muchos errores de dicción y pronunciación, sus ocurrencias solían ser muy simples y a veces carentes de sentido, como el llamado “banderazo de salida” de cada fin de semana, que sin embargo eran del agrado de su público que, como contrapeso, le brindo su confianza sobre lo que informaba cada noche.
La llegada de Alejandro Maldonado al noticiero nocturno es una mejora en cuestión de imagen pues le respalda la experiencia en los medios locales, sin embargo la producción sigue siendo deficiente, continúan errores como enviar a una nota que nunca aparece al aire y que sólo gracias a la capacidad del conductor se libra con un “ya sabe cómo es esto de la transmisión en vivo”.
En cuestión de información lo único que salva al noticiero nocturno de la transmisión local de
Televisa es que la gente no lea. Las noticias que ahí aparecen son “refritos” de materiales ya publicados por los medios locales o las emisiones de la noche anterior en los noticieros de Adela Micha o Joaquín López-Doriga, a pesar de contar con una buena plantilla de reporteros.
A pesar de ello, la calidad de la imagen deja mucho que desear para un noticiero de la empresa televisiva más grande el país, como si la información no llegara desde México sino que la grabaran de la televisión, como podríamos hacer cualquiera con una videocasetera casera.
Para los directivos ya sería momento de ponerse a analizar con seriedad ¿dónde está el problema real?, es de sospechar que conductores llegan y se van y la calidad en los noticieros locales continúa siendo muy baja, a pesar de traer conductores del Distrito Federal, como es el caso de Gina Serrano.
Saber si la salida de la conductora del noticiero nocturno se trata de un asunto de machismo o chauvinismo será complicado, sobre todo luego de que el semanario
Proceso evidencia los manejos de la empresa al publicar una conversación entre dos de sus más altos directivos que muestra un movimiento desde el interior para sacar de
W Radio a Carmen Aristegui.
En el trabajo de Jenaro Villamil, se puede leer que Javier Tejado Dondé, el mismo personaje que pidió en una conversación telefónica con Joaquín Balcárcel “A ver si luego me ayudas a ver ahí lo de tema de
W Radio, porque es increíble que aquí en nuestra propia casa sea donde tengamos todo esto” (
Proceso, 1634), es quien en un artículo publicado en
Reforma el 12 de febrero niega que la salida de la conductora más escuchada de la radio del DF haya sido un caso de censura.
Es un hecho que
Televisa es una empresa que tiene, primero, un compromiso con el dinero, luego con los políticos, y hasta el final con la información, posiblemente el cambio en la transmisión nocturna del noticiero en Toluca tenga un trasfondo económico para atraer más anunciantes, sin embargo cualquier versión de la empresa cae en tela de juicio tras la denuncia sobre la forma en que operan dada a conocer por Jenaro Villamil.
A pesar de todo es un hecho, confirmado por varios trabajadores del canal, que la noche en que Gina Serrano se despidió de su auditorio llovieron llamadas solicitando que la conductora se mantuviera en su espacio, y que desde entonces el número de denuncias ciudadanas ha disminuido sensiblemente.
Es un hecho que Alejandro Maldonado ya había demostrado su capacidad de conducción al suplir en varias ocasiones a la titular del espacio que llevaba su nombre, y que el cambio apunta a transformar la imagen.
A resumidas cuentas, cada empresa es libre de cambiar o remover empleados según lo considere prudente, pero en materia de medios de comunicación valdría la pena que para ello escucharan la voz de su auditorio que, después de todo, es quien “consume” las producciones.
israel.martinez@milenio.com