"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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lunes, 28 de marzo de 2016

Cambios que no cambian nada / Columna

De medios y otros demonios

Cambios que no cambian nada

J. Israel Martínez Macedo

El pasado 22 de marzo la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó su informe anual 2015 con no muy buenas noticias para el periodismo en el continente americano, en ese año se contabilizaron 27 asesinatos de periodistas relacionados con su actividad profesional.
Además de esta cifra, destaca también que se tuvo conocimiento de otros 12 casos de homicidios de periodistas pero que no se contabilizan en las agresiones a la prensa dado que no fue posible determinar (aunque tampoco se descarta) que estuvieran relacionados con su actividad.
El reporte señala un dato preocupante para la CIDH y es que los asesinatos de periodistas mantienen un incremento constante en relación con los registros de años anteriores (18 casos en 2013 y 25 casos en 2014).
Según la Relatoría “el continente se ha convertido en una de las regiones más peligrosas en el mundo para ejercer el periodismo. En el hemisferio el asesinato y el secuestro se han convertido en una de las “peores formas de censura” teniendo en cuenta los efectos que tienen no solo para las víctimas sino para la sociedad en general”.
En esta ocasión México no encabeza la lista de países en los que han ocurrido estos asesinatos en los que se haya documentado la relación con la actividad profesional; es Brasil el país latinoamericano con 11 casos quien lidera esta lamentable lista, seguido de Honduras con ocho.
México se queda en la tercera posición al documentar seis homicidios de periodistas relacionados con su actividad profesional, aunque la relatoría hace notar que hay cuatro en los que no se pudo determinar el motivo del crimen.
La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH señala que “México se ha convertido en la última década en uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo”
En un informe previo sobre México, la CIDH hizo énfasis en dos temas que son preocupantes per se: los altos índices de impunidad y las fallas del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos.
No obstante no todo es negativo para nuestro país pues la Relatoría destacó la aprobación de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Púbica en México que según la Relatoría “aumento las garantías para el efectivo cumplimiento del derecho de acceso a la información pública”.
Estas cifras nos revelan una dolorosa y triste realidad para México: a pesar de los cambios, nada cambia. La impunidad y casi nula eficiencia del sistema judicial en nuestro país sigue siendo el principal problema y por ello no podemos esperar que para 2016 las cosas vayan a ser diferentes.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

martes, 9 de marzo de 2010

Entre funcionarios y criminales / Columna

De medios y otros demonios


Entre funcionarios y criminales


J. Israel Martínez Macedo


Entre pactos, alianzas, cochupos y negociaciones por debajo de la mesa; dos tópicos sobre el periodismo en México se perdieron entre la guerra de dimes y diretes con tintes más electoreros que sustanciales para el país: El informe de la ONG Article 19 y el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) señaló a los funcionarios públicos como los principales atacantes, mientras que el presidente Felipe Calderón salió a acusar al crimen organizado de este deshonroso calificativo.

Durante el Informe de Actividades del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la residencia oficial de Los Pinos; el Presidente dijo que “Hoy sí la principal amenaza del pleno ejercicio de la libertad de expresión proviene precisamente del crimen organizado. Quienes someten, secuestran, levantan y finalmente asesinan, por desgracia, a periodistas, son criminales sin escrúpulos que se sienten dueños de la sociedad y no toleran ningún señalamiento ni crítica”.

Si bien es cierto que la delincuencia organizada es uno de los principales agresores de la prensa en México, también es cierto que los funcionarios públicos -sobre todo los locales y regionales más que los nacionales o estatales- son de los dolores de cabeza más comunes que se deben enfrentar en este país.

Article 19 y Cencos contabilizaron 224 casos de ataques e intimidación a periodistas y trabajadores de los medios durante 2009, de estos 11 fueron asesinados y uno más se mantiene bajo el estatus de desaparecido.

Las organizaciones civiles detallaron que más de 65 por ciento de los ataques contra la libertad de prensa vinieron de autoridades o personas vinculadas con partidos políticos, como comparativo seis por ciento de los casos tuvieron como responsables a la grupos delincuenciales y se menciona al Ejército mexicano en 26 de los casos.

Contrario a lo que dice Felipe Calderón, los hechos muestran que son los servidores públicos quienes encabezan la lista de agresiones a la prensa; sin embargo, las más escandalosas son las del crimen organizado, quienes hacen uso de la violencia como un mecanismo de advertencia a través de la generación del temor.

La prueba fue el secuestro de dos periodistas de MILENIO Televisión los primeros días de marzo en Tamaulipas. El enojo de los agresores fue el irles a “calentar la plaza” lo que se traduce como que ellos tienen el control del lugar y el tener la presencia de la prensa les puede generar problemas.

En Yucatán, la delegada de Sedesol, Inés Antonia Canul Uc agredió al reportero del canal 13 local, René Gómez Dzib, luego de que éste la cuestionara sobre la evidencia del uso del programa “Oportunidades” con tintes electoreros.

Independientemente de dónde lleguen los ataques a la prensa, es un hecho innegable que México tiene tres años consecutivos de ser considerado el país más mortal de todo el Continente Americano para los periodistas, y ha peleado el primer lugar mundial a países como Irak, Pakistán o Afganistán, en donde está de más decir que se vive una guerra.

Es cierto que lo que ocurre a los periodistas es sólo la “punta del iceberg” de lo que vive el resto de los mexicanos: impunidad, amenazas, extorsiones y secuestros no son exclusivos de los periodistas, ello sólo revela una verdad más dolorosa: la autoridad no sólo no puede, sino es coparticipe de la situación que se vive diariamente en el país, lo quieran reconocer o no.


israel.martinez@milenio.com

sábado, 23 de enero de 2010

La prensa haitiana en ruinas / Columna

De medios y otros demonios


La prensa haitiana en ruinas


J. Israel Martínez Macedo


El papel de los medios en Haití ha sido fundamental para que las organizaciones internacionales y los países que están enviando ayuda puedan coordinarse y tener un mejor conocimiento sobre lo que ocurre en la isla.

Los reporteros, incluso, han dejado de lado la labor pasiva de simples observadores para integrarse y colaborar en las labores de rescate y ayuda cuando así ha sido necesario, sin que por ello se demerite la labor informativa que vienen realizando.

Por ejemplo, un equipo australiano de noticias logró rescatar de entre los escombros a Winnie, una niña de 18 meses, el equipo logró escuchar el llanto de la pequeña cuando realizaba la cobertura del desastre en Puerto Príncipe, tras el rescate la pequeña fue entregada a personal de Save the Children quienes tras la evaluación médica la reportan estable, según informó la española Telecinco.

En otro caso, dado a conocer por la agencia AFP el principal corresponsal de la sección “Medicina” de CNN, Sanjay Gupta -quien es neurocirujano en activo- realizó una operación de cerebro en un barco militar estadounidense a una niña de 12 años que tenía incrustados varios fragmentos de concreto en el cráneo.

¿Quién podría recriminar esta forma de actuar de los reporteros? Pues aunque suene increíble, hay algunos puritanos del periodismo que no sólo exigen la no participación de los profesionales de la información sino que se molestan cuando lo hacen.

Así quedó constancia en uno de los reportes publicados por la agencia AP en el que uno de sus enviados informaba sobre un asilo de ancianos en Puerto Príncipe en el que los residentes tenían varios días sin agua ni alimento. La nota generó bastantes comentarios en el que algunos usuarios preguntaron si el periodista hizo algo por ayudar a las víctimas.

La respuesta de del editor de la AP, John Daniszewski, fue contundente y resume la generalidad de los periodistas que atienden este tipo de desastres: “Por supuesto, los periodistas son humanos y normalmente en estas situaciones dejan de lado sus cámaras y cuadernillos para ofrecer ayuda, regalar cualquier alimento o el agua que tengan. Pero (en comparación), al hacer su trabajo tienen una forma más eficaz para ayudar a las personas necesitadas”.

Pero los profesionales haitianos no quedaron exentos del desastre. Por eso la Federación Internacional de Periodistas (FIP) aprobó un plan de asistencia urgente para socorrer a los informadores de ese país y contribuirá al restablecimiento de las publicaciones y emisiones locales.

El Comité de Protección a Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) informa que los reporteros locales sobrevivientes no pueden cumplir con su labor porque han perdido familiares y amigos en la tragedia.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha organizado un centro operativo de urgencia para ayudar a los periodistas a informar con una sola idea “Es imposible localizar sobrevivientes, organizar socorros y repartir la ayuda si los medios que están en condiciones de funcionar no ofrecen una información sólida. La importante movilización de la comunidad internacional exige lógicamente la de los medios extranjeros, que tienen un papel determinante. Porque la prensa haitiana se encuentra en ruinas”.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 4 de enero de 2010

Informe 2009 de Reporteros Sin Fronteras / Columna

De medios y otros demonios


Informe 2009 de Reporteros Sin Fronteras


J. Israel Martínez Macedo


El penúltimo día de 2009 la organización no gubernamental internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) hizo público su informe sobre lo más relevante que registran en materia de periodismo y libertad de expresión y los números no son nada gratificantes para México.

Reafirmando el “notable descubrimiento” hecho por la Comisión Nacional de Derechos Humanos en días anteriores, RSF clasifica a México como un país con “situación difícil” para el ejercicio de la libre expresión sólo superado por Cuba en la clasificación hecha para América Latina que sigue como la peor del continente y una “situación muy grave”.

En el nivel de la clasificación nuestro país logró subir del sitio 140, que ocupó en 2008, al 137 junto con Gambia con una nota de 45.25. Sin embargo sigue siendo superado por todos los demás del continente excepto por Cuba que se mantiene como el lugar donde la libertad de expresión es prácticamente un sueño.

La clasificación obtenida por México en cuanto libertad de expresión se refiere, debe sus resultados a la incapacidad de las autoridades para garantizar la seguridad de los reporteros y medios que se vuelven objeto de las amenazas y acciones del narcotráfico y el crimen organizado.

La organización internacional describe la situación; “México, sumido desde 2006 en un cuasi estado de guerra con la vasta ofensiva federal contra el narcotráfico, mantiene su triste rango de país más peligroso del continente para la seguridad de los periodistas, con 55 asesinados desde el año 2000, de los que nueve murieron a partir de enero de 2009”.

Por si eso fuera poco, México se coloca junto con Afganistán y Somalia como los países en donde más se registraron secuestros de reporteros a lo que la organización señala “Tres años después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobara la resolución 1738 sobre protección de los periodistas en zonas de conflicto, los gobiernos parecen seguir siendo incapaces de garantizar la seguridad de los profesionales de los medios”.

La situación parece ser una constante de la región, pues en el continente americano se aglutinó la tercera parte de los casos de violencia, agresiones y amenazas en contra de periodistas destacando que estos casos se registran en mayor medida cuando se denuncian acciones del narcotráfico, la corrupción o los potentados locales.

Como nunca antes en la historia del informe de Reporteros Sin Fronteras, aparece el fenómeno del autoexilio al que recurrieron los periodistas de Irán, Sri Lanka, Somalia, Guinea, Afganistán, México, Colombia y Etiopia. En este sentido, el temor a engrosar las filas de reporteros asesinados en sus respectivos países ha orillado a los profesionales de la información a buscar el refugio y protección de países vecinos arriesgándose a un futuro incierto y la posibilidad de que se les niegue el apoyo internacional.

La situación mexicana podría ser mucho peor de lo que Reporteros Sin Fronteras plantea y es que el organismo internacional sólo reconoce tres homicidios de periodistas en nuestro país, cuando oficialmente la cifra se estima en 15 y extraoficialmente ronda los 20.

No podemos esperar que 2010 se aun mejor año para el periodismo en México debido a que no se ve interés alguno de las autoridades por tomar el tema como un asunto de agenda política y plantear soluciones. México es, hoy por hoy, el país más peligroso del continente para los periodistas y uno de los más peligrosos del mundo entero.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 21 de diciembre de 2009

Concluye un complejo 2009 / Columna

De medios y otros demonios


Concluye un complejo 2009


J. Israel Martínez Macedo


Concluye 2009 y, con él, un año complicado para la prensa en todo el mundo. A las agresiones de periodistas -que se han vuelto una constante en países como México- se suma la caída en las ventas de los diarios en todo el mundo y la pelea, aún sin muchos resultados, por hacer rentable el negocio por internet.

En materia de periodismo el que termina fue un año complejo en demasía debido a que no sólo no se combatieron los problemas detectados en 2008, sino que se sumaron otros fenómenos que complicaron el ejercicio de este oficio en su intento por convertirlo en profesión.

De entrada las agresiones contra periodistas en los países de América Latina no dejaron de ocurrir, por el contrario, se incrementaron en algunos como México, Venezuela, Ecuador, evidentemente Honduras pero también en Argentina, Bolivia, Brasil y Chile.

Las agresiones, según quedó documentado en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), han tomado un nuevo cariz. Tradicionalmente se sabía que un reportero era víctima de amenazas, fue baleado o preso por publicar algo que no gustara al régimen en el poder; pero ahora, los gobiernos han optado por propiciar la autocensura a través de la creación de leyes que impidan a los reporteros -y en general a la población de esos países- ejercer el derecho a la libre expresión limitándola a sólo aquello que sea afín al gobierno respectivo.

Es el caso de Venezuela, Ecuador, Honduras y Brasil que legislaron para evitar que los periodistas pudieran realizar críticas abiertas a sus respectivos gobiernos; en el caso de Brasil, prohibiendo, incluso, que los casos de corrupción se ventilen en los medios, dando con ello, además, un severo golpe a la transparencia.

El periodismo como negocio también se convulsiona, aquel modelo que planteaba la supervivencia de los impresos gracias a la contratación de publicidad amenaza su subsistencia con el crecimiento que vive internet y la facilidad de acceder a la red que ofrecen los nuevos dispositivos.

Se ha hecho evidente la existencia de dos corrientes, aparentemente, antagónicas: la primera liderada por el dueño de News Corporation, Rupert Murdoch, quien busca que los medios en internet cobren por la información que ponen a disposición de los usuarios. Otra, que desde su nacimiento ha encabezado Google, que ha sufrido un par de reveses en la defensa del llamado open access.

La revolución de las redes sociales también ha significado una transformación en el uso de la información que internet provee. Se ha puesto especial énfasis en los datos confidenciales y más específicamente en los datos privados que las páginas requieren como parte del registro. Facebook fue la más asediada al respecto, respondiendo con un esquema que deja en manos de sus usuarios la posibilidad de protegerse.

El de 2009 es un año que está por concluir, cierra una década caracterizada por los avances tecnológicos y por la falta de capacidad para poder aprovecharlos al máximo. Tristemente, también suma tiempo al periodo en el que ejercer el periodismo -bien trabajado, por supuesto- puede ser motivo de amenazas, tortura, desaparición y hasta muerte; tiempo que suma a la ignominia de los gobiernos para con sus ciudadanos demostrando que no sólo falta interés por resolver este problema, sino que hay una intención de evitar la libre expresión a toda costa.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 12 de octubre de 2009

El riesgoso periodismo de la “Región 4” / Columna

De medios y otros demonios

El riesgoso periodismo de la “Región 4”

J. Israel Martínez Macedo

Entre jaloneos por la supervivencia de un monstruo que fue asesinado hace mucho por quienes hoy quieren salir a su defensa, un par de debates se abren en América latina en materia de medios: el primero, referente al peligro del ejercicio de la profesión en cada uno de los países por sus distintas circunstancias; el segundo, el uso de la legislación en la materia para controlar y minimizar la fuerza de los grupos de información.
En el primer caso, para no variar y perder costumbre, México encabeza la lista de los países en el continente donde ejercer el periodismo es sinónimo de riesgo constante.
A media semana, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) coincidían en que el trabajo de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas (FEADP) de la PGR simplemente no es capaz de resolver los casos de homicidio a su cargo y se excusa diciendo que no tenían que ver con la actividad laboral de las víctimas.
Ello desató una revisión de las condiciones en la que labora la prensa en el continente y el resultado es lamentable; en Honduras, en pleno golpe de Estado, cualquiera de los dos bandos toma represalias contra los informadores, en El Salvador, las “Maras” mantienen a raya a los informadores, en Venezuela los chavistas son los principales agresores y en Colombia las FARC siguen siendo el principal limitante al ejercicio de la profesión.
Pero lejos de reaccionar en consecuencia, los gobiernos latinoamericanos buscan la manera de silenciar a los medios que les son adversos o con quienes han tenido enfrentamientos previos a su llegada al poder.
Entre los casos destaca el cierre de radiodifusoras en Venezuela, precedido por la misma medida que se aplicó a Globovisión; en Argentina se aprobó y promulgó, en tiempo récord, una ley de medios que impide tener más de 10 concesiones de radio y televisión, con clara dedicatoria a Grupo Clarín, que contaba en sus manos con 270 concesiones.
Hablar de Brasil es referir las Olimpiadas de 2016, pero antes de ellas se encuentra una ley que impide “ventilar” (publicar) actos de corrupción en los medios de comunicación, mientras Honduras cierra todas las estaciones que critiquen el gobierno de Michelleti y en Ecuador se pretende copiar el esquema venezolano de quitar concesiones a las radios no afines.
El motivo de todo esto es la simple idea de que el control de la información facilita el control del pueblo pero esos esquemas se han renovado, la gente está más informada y ha aprendido a distinguir cuando los gobiernos tratan de engañarlo.
A pesar de las similitudes, hay una enorme diferencia entre ambos tipos de agresión: el primero deriva de la incapacidad de los gobiernos de brindar seguridad, ya no digamos a los periodistas, a los ciudadanos; el segundo es resultado de la ambición desmedida de poder, reflejo de impotencia e incapacidad para demostrar que lo que se hace es correcto, en cualquier caso ejercer la profesión en la “Región 4” no se compara en nada con cualquier otra parte del mundo.

PARÉNTESIS
Esta tarde, alrededor de las 15:00 horas, los miembros de la Asociación de Periodistas del Valle de Toluca (APVT) se reunirán en el edificio de Rectoría, básicamente, para hacer una depuración de sus afiliados, aunque se tratarán varios puntos, la amenaza “el que no llegue será depurado” indica que las cosas no cambian a pesar de todas las promesas que se ha llevado el viento.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 16 de marzo de 2009

El periodismo en América Latina va de mal en peor / Columna

De medios y otros demonios

El periodismo en América
Latina va de mal en peor

J. Israel Martínez Macedo

Ella sólo iba a recoger información solicitada por transparencia sobre contratos y montos del gobierno estatal de Puebla con la Policía Auxiliar durante 2008, la responsable del departamento de Comunicación de la dependencia la condujo a una oficina en donde ya la esperaba el director de la corporación junto con tres individuos más.
Una vez que la reportera Dalia Patiño González, del periódico Puntual de Puebla, fue llevada por la jefa de prensa, Lilia Carreón Álvarez, al director de la Policía Auxiliar, Jorge Morgado Nava; la encargada del área de Comunicación salió de la habitación.
La versión de la reportera indica que fue interrogada por un tiempo estimado de 20 minutos en donde le cuestionaron: para qué quería esa información y cómo la iba a utilizar. Después entró en la habitación el encargado de la Unidad de Acceso a la Información Pública (UDAPI), Jesús Encinas Sánchez, le explicó que sólo una de las dos solicitudes podía ser atendida porque el resto se encontraba bajo reserva.
Justo cuando se disponía a entregar los datos, Morgado Nava arrebato los documentos “A ver, ¿qué le vas a dar?”, luego de revisarlos devolvió los papeles. Jesús Encinas pidió a la reportera que lo acompañara a su oficina, uno de los ayudantes del director ordenó que se registraran sus datos y entregara una copia de su identificación, Dalia se negó: no estaba obligada.
Jorge Morgado retomó el control de la situación, ordenó al encargado de la UDAPI que saliera pero que lo hiciera solo. Espetó contra la reportera que no podía preguntar cuánto gasta el gobierno estatal en seguridad y comparó la acción con el cuestionarle a ella sobre sus fuentes.
La discusión se tornó acalorada según la narración de la reportera quien, al darse cuenta de la desventaja en la que se encontraba, prefirió callar. Lilia Carreón regresó a la habitación, momento que Dalia aprovechó para huir, fue alcanzada por la jefa de prensa quien la llevó, ahora sí, al área de transparencia, donde se le entregó la información previamente supervisada.
El hecho fue denunciado y repudiado por el Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet). Esto ocurre justo cuando en la ciudad de Asunción, Paraguay, se lleva a cabo la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) donde uno de los temas centrales fue, justamente, el de los ataques a la prensa.
Los problemas para ejercer el periodismo en América Latina se agudizan según la óptica de la SIP. México y Cuba no cambian en su condición de ser el más peligroso y el de mayor represión a la prensa libre, respectivamente; en tanto que Nicaragua, Bolivia, pero sobre todo Venezuela, dan muestras de intolerancia a la libertad de expresión y a la crítica contraria a sus regímenes.
En éste último, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) ha convocado una movilización para defender la Ley del Ejercicio del Periodismo así como la libertad de expresión luego de que el Diario La Mañana alterara el contenido informativo de la nota de la reportera Vivian Coronado, a ese nivel han llegado las cosas.

PANDEMÓNIUM
El proceso electoral puede servir como cortina de humo para muchas cosas. Al correo electrónico llegó la queja de un grupo de madres de familia de la escuela primaria Juan Fernández Albarrán, de Toluca, quienes, en resumen, denuncian que director y subdirectora están condicionando la inscripción al siguiente ciclo escolar sólo si pagan 150 pesos a la asociación de padres.
Seguramente no es la única escuela en estas circunstancias, pero no se deje sorprender: ni las autoridades, las asociaciones de padres de familia pueden impedir la inscripción de los menores, mucho menos condicionarla.

israel.martinez@milenio.com

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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)