"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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miércoles, 25 de enero de 2012

¿Y la contingencia, apá? / Columna

De medios y otros demonios

¿Y la contingencia, apá?

J. Israel Martínez Macedo

El secretario de Salud del Estado de México, Gabriel O’Shea Cuevas informó que en la entidad ya van 155 casos de influenza tipo AH1N1 y cinco muertes por esta causa pero se limita a pedir a la población que no se alarme y que refuerce las medidas de prevención.
¿No alarmarse? ¿Por qué hacerlo? Del 17 de marzo de 2009 —que se registró el caso cero en Veracruz— a la primera semana de mayo de 2009 —cuando se activo la contingencia nacional por “gripe porcina”—, hubo cinco muertes en la entidad. Hace 13 días, justo el 12 de enero, el mismo secretario de Salud mexiquense informó sobre dos casos mortales del virus que ya subieron a cinco, los mismos que tardaron dos meses en registrarse durante 2009.
Aparentemente, la cifra de contagios se disparó dramáticamente en el estado. Mientras hace unos cuantos días (el 21 de enero) sólo se reconocían siete, la declaración de O’Shea Cuevas en Valle de Bravo (ayer 24) informa sobre 155, un aumento brutal para sólo tres días.
Ahora, ¿cuántos son 155? ¿Muchos? ¿Pocos? El secretario de Salud federal, Salomón Chertorivski informó que hasta el 23 de enero la dependencia a su cargo tenía registro de 573 casos; si las cifras de Gabriel O’Shea son correctas, el Estado de México tiene poco más o menos 27 por ciento del total de contagios del país.
Como siempre en estos casos, se debe considerar que la entidad es la más poblada de todo el territorio nacional y por eso la cifra podría parecer normal pero no en esta ocasión. Según Chertorivski sólo se han reportado contagios en Hidalgo, Querétaro, Estado de México, Sinaloa, Nuevo León, Morelos y Michoacán; siete de las 32 entidades que conforman el país.
¿Aún siguen pareciendo pocos 155 casos? Durante los 12 meses de 2011, la Secretaría de Salud federal tiene un registro de 250 en total; en los primeros 24 días de 2012 (ni siquiera un mes completo) la cifra se ha superado al doble y a nivel estatal ya alcanza 62 por ciento de lo que pasó en el país el año pasado.
Y entonces ¿para qué hacer menos la situación? Los motivos pueden ser muchos pero aquí hay dos posibilidades: Una amiga acudió a los centros de salud de la entidad para solicitar que la vacunaran, la respuesta fue simple: no hay vacunas. Ocultar la escasez de medicamentos que deberían estar en los botiquines de los hospitales estatales suena a un buen motivo para minimizar.
El segundo es más simple pero más ruin aún: Es año electoral, no conviene un escándalo por una “gripa” que lo más que puede hacer es quitarle la vida a los votantes… quise decir, habitantes —pensé como político—. De acuerdo, no hay que alarmarse pero que tal si empezamos a tomar este asunto un poco más en serio, digo, para variar ¿no?

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martínez@milenio.com

lunes, 11 de mayo de 2009

Discriminación o política / Columna

De medios y otros demonios

Discriminación o política

J. Israel Martínez Macedo

En los últimos días, “influenzados” por el miedo a lo invisible, hemos oído hablar de discriminación con una enorme ligereza y de un modo que en nada colabora con informar de manera completa lo que ocurre.
En días pasados se victimizó mediáticamente a un grupo de mexicanos que fueron aislados por un gobierno chino apanicado por el recuerdo de su propio antecedente de influenza, el gobierno mexicano envió un avión por ellos y criticó la forma en la que fueron tratados.
Inmediatamente surgieron las voces de apoyo al gobierno federal, cuestionando y vociferando contra el gobierno chino. Así se fueron sumando Argentina, Francia, Perú, Ecuador, y otros países que tomaron “medidas precautorias” para evitar contagios; todos y cada uno de ellos, a su modo, tratando de aislar a México, sus productos y sus habitantes en el extranjero.
El gobierno mexicano respondió con discursos cuya trascendencia apenas superó las fronteras españolas y algunas norteamericanas, sin más. No hubo rechazo a las dádivas chinas ni de ningún otro país. Mucho menos se envió alguna nota diplomática o se hizo algún llamado ante la ONU.
Fue motu propio que la Organización de las Naciones Unidas, en un comunicado del 8 de mayo y a través de la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, hizo un llamado a los países para recordarles que “ninguna persona debe ser puesta en cuarentena tomando como única base su nacionalidad, ya que se trataría de un caso claro e inaceptable de discriminación”.
Si se trata de una situación justificada en realidades médicas como la presencia de síntomas de influenza las medidas son entendibles; pero caer en la creencia medieval de que todos los miembros de una comunidad están contagiados sólo por ser del mismo lugar es absurdo.
Dentro del país se registraron casos de discriminación, el más sonado, un automóvil apedreado en Acapulco, Guerrero, sólo porque tenía placas del Distrito Federal. El miedo y el desconocimiento de lo que es la enfermedad causaron reacciones fuera de toda lógica, lo que de ningún modo justifica las acciones.
A pesar de todo lo dicho en los medios no hay quejas, denuncias ni investigaciones a los casos discriminatorios, parece como si esto hechos sólo hubieran servido para usarlos de bandera en declaraciones políticas e imagen pública o usted ¿qué opina?

PANDEMÓNIUM
Dos denuncias son de llamar la atención. La primera del señor Alejandro Giombini quien a grandes rasgos explica que el martes tenía dolor de cabeza, temperatura y cuerpo cortado; acudió al área de urgencias de la clínica del ISSEMyM en Paseo Tollocan y simplemente fue rechazado por no ser empleado de gobierno, fue hasta el IMSS de San Mateo donde le confirmaron que no tenía influenza, surge la duda: ¿es así cómo bajaron las estadísticas de casos registrados en la entidad?
La segunda es un llamado de atención a la ASE y la delegación estatal de la PGR, un lector explica que recibió una llamada en Valle de Bravo, una persona que se identificó como el comandante de Los Zetas en la zona le informó que lo tienen vigilado y le exigió un pago para evitar un secuestro. Sean Zetas o clones bien vale la pena que estas dependencias investiguen e informen al respecto pues la incertidumbre es la peor de las inseguridades.

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miércoles, 6 de mayo de 2009

Olvidan conmemorar el 5 de mayo / Crónica



Olvidan conmemorar el 5 de mayo

J. Israel Martínez

Apareció un nuevo síntoma de la influenza humana en el Estado de México: la pérdida de la memoria. Desde temprano, el “Nuevo Jardín Zaragoza” lució vacio. Nadie, absolutamente nadie recordó que hoy hace 147 años el hombre al que se rinde homenaje con este espacio público luchó una batalla memorable y propinó su primer derrota en 50 años al Ejército más experimentado y reputado del mundo en aquella época, el de Napoleón III.
No hubo acarreo de niños para llenar sillas, ni banda municipal, ni políticos presentes sólo “porque está el gober”, ni guardia de honor, ni arreglos florales, ni poemas y discursos dichos por un niño que practicó con su maestra por una semana o dos. El miedo de enfermar los derrotó a todos.
Días antes, un gracioso puso a prueba la supuesta seguridad de 24 horas anunciada por el alcalde: colocó un cubrebocas en el busto en honor al general Ignacio Zaragoza, y si eso no fuera suficiente el pedazo de pellón azul aún se mantiene sujeto al desgastado rostro de bronce.
Uno de tres policías municipales que realizan su rondín de vigilancia a pie hace notar la imagen a sus compañeros, se detienen a leer la placa que seguramente desaparecerá para la reinauguración con el fin de evitar confusiones “El arreglo de este parque se llevó a efecto para beneficio de los habitantes de Toluca por el H. Ayuntamiento 76-78 / Yolanda Senties Ballesteros / Presidente Municipal Consitucional”. Siguieron su camino sin intentar, siquiera, retirar el cubrebocas.
Pocos conocen que entre los cuatro mil 700 soldados mexicanos que combatieron a los seis mil 40 invasores había tres contingentes provenientes del Estado de México. El Primero y Tercero Batallones Ligeros de Toluca, que junto con el Batallón Fijo de Veracruz formaban los mil 082 hombres de la Primera Brigada de Infantería al mando del general Felipe Berriozabal; además del Escuadrón de Lanceros de Toluca que formaban parte de la Brigada de Caballería al mando del general Antonio Álvarez.
Menos conocido aún es que en la estrategia del general Ignacio Zaragoza las tropas del Estado de México ocuparon el sitio de honor al centro del campo de batalla y repelieron a los invasores franceses que pelearon por más de tres horas para intentar vencer a los mexicanos.
La ignorancia y el temor desembocaron en olvido. Algunos paseantes se acercan a la escultura para leer la placa motivados por el morbo de saber a quién le colocaron el cubrebocas, pero se quedan con la duda.
No hubo coronas de flores que conmemoraran la batalla de Puebla, no hubo retoque al busto de bronce, ni los juaristas recalcitrantes recordaron uno de los triunfos más notables de la República. ¿Para qué si no habría ceremonias, ni guardia de honor, ni visita oficial de las autoridades, ni nadie que les aplaudiera su presencia?, parece que después de todo, el respeto a los héroes y la memoria histórica nacional también es cosa de política.La influenza dejó a las autoridades una gran deuda, una deuda con la historia, con los héroes que la forjaron, con los hombres que algún día, orondos, con el pecho repleto de orgullo reportaban por telegrama al presidente Benito Juárez y a la nación: “Las armas del Supremo Gobierno se han cubierto de Gloria”.

lunes, 4 de mayo de 2009

Influenza: Razones para dudar / Columna

De medios y otros demonios

Influenza: Razones para dudar

J. Israel Martínez Macedo

Uno de los cuestionamientos más importantes que la población en general está haciendo respecto a la influenza es si en realidad habrá la cantidad de muertos, enfermos y contagios que oficialmente se están reconociendo; pues la sospecha es que el gobierno está minimizando la enfermedad por cuestiones de imagen tanto al interior como al exterior. ¿Por qué dudar? los políticos y las autoridades del Estado nunca mienten y menos para cuidar su imagen o carrera ¿o sí?
Levemente razonable, la duda crece cuando determinada instancia de salud da una cifra y otra la contradice o explica que las sumas no son como las habían planteado inicialmente o que sí hay muertes pero no de AH1N1 sino de la tipo B (mejor conocida como estacional) o de plano una pulmonía mal cuidada -como si un muerto por pulmonía o tipo B fuera menos muerto que uno por AH1N1-.
El gobierno del Estado de México afirmó que llevan, hasta el corte del viernes y según su propio comunicado de prensa, nueve muertos relacionados con influenza de los cuales cinco son tipo A -la malvada y mortífera “gripota”- y cuatro de tipo B -la no tan malvada pero igualmente mortal, numéricamente hablando-.
Resulta, entonces: que casi la mitad de los muertos por influenza en territorio mexiquense fallecieron de una enfermedad que sí podía prevenirse con la vacuna y, en todo caso, curarse con un buen tratamiento médico. Por lo menos en cuatro casos hasta ahora, ni una ni la otra.
Queda claro que minimizar el problema no sólo es una mala decisión para la contingencia sino para la imagen y, en consecuencia, para las aspiraciones políticas. ¿Qué pasaría si se llegara a saber que se implementó un mecanismo para, por ejemplo, registrar un menor número de pacientes en los hospitales?
¿Le suena conocida la historia de una persona que registró síntomas de influenza (la que sea es igual, mal cuidadas ambas son mortales), que fue rechazada de hospitales estatales o que, bien, fue atendida pero en lo que se le hacen análisis para determinar si es influenza y de qué tipo se le dieron medicamentos antivirales y se le mandó a su casa, y después de todo esto y tras seguir con los síntomas, llegar a un hospital del DF en donde se le “despacha” “como Dios manda” o mejor dicho, lo mejor que se puede?
En lo personal, he leído y escuchado sobre más de un par de casos que empiezan a sonar más como una estrategia para evitar registros médicos de influenza que a una campaña médica que busca atender a los enfermos en sus casas, incrementando la posibilidad de los familiares de contagiarse (lo que también suena bastante preocupante e irresponsable).
¿Por qué dudar de un gobierno “transparente” que, además, no tiene ningún motivo para mentir?... ¿De verdad no lo tiene? Michael Ryan, director de Alerta y Respuesta Global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acusó que el gobierno de México desestimó advertencias de esta institución tras recibir rumores de un “exacto síndrome” en Veracruz. Obvio que la SSA ya respondió que no es cierto y que en cuanto supieron que era virus AH1N1 actuaron.
Una gran metida de pata requeriría una gran acción para ocultarla y la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista de todos, o lo que es lo mismo: no hay que aislar los brotes para evitar contagio, mejor digámosles a todos que existe la epidemia y hacerles notar que les estamos diciendo que se protejan y prevengan. No sé, suena un poco lógico desde esa perspectiva.
La duda en las acciones y palabras del gobierno no significa que enfermos y hasta muertos por influenza sean una invención. Las medidas preventivas deben seguirse porque, precisamente, no estamos seguros de que la enfermedad sea como dicen que es, mejor o peor. Lo que está en tela de juicio es la veracidad y actuación de varios políticos-funcionarios que tendrían mucho, pero en verdad, mucho qué perder si la epidemia fuera por una negligencia o falta de capacidad o intento de evitar que la situación afecte una prominente carrera política, o usted ¿qué opina?

israel.martinez@milenio.com

sábado, 2 de mayo de 2009

Influenza: “Yo como digo una cosa, digo otra” / Columna

De medios y otros demonios

Influenza: “Yo como digo una cosa, digo otra”

J. Israel Martínez Macedo

El manejo informativo-mediático del problema de la influenza AH1N1 en nuestro país ha dejado mucho qué desear por parte de las autoridades responsables de la contingencia, situación que abrió la puerta a los chismes y rumores complotistas que se han convertida ya en una tradición de internet.
Los medios, como parte de la cobertura de esta situación, se han permitido ser voceros de las instancias gubernamentales en aras de la transmisión directa de quienes se supone que saben cómo actuar, pero el mensaje ha sido manejado de manera tan deficiente que surgen las sospechas y como paganos están los medios que son acusados de cómplices del gobierno en ese entramado de coincidencias que formulan las -algunas verdaderamente irrisorias- teorías de conspiración mundial.
El problema radica en el rescate de aquella bonita y nunca bien vista costumbre chimoltrufiesca de “yo como digo una cosa digo otra, porque hay cosas que ni qué, ¿tengo o no tengo razón?”.
Por ejemplo, mientras a nivel federal el presidente Felipe Calderón informaba a la nación que los casos de influenza iban en aumento, porque además así lo mostraban los hechos; en el Estado de México se dijo -en entrevista primero (el domingo 26) y en conferencia de prensa al día siguiente- que todo estaba bajo control en la entidad, incluso un diario local cabeceó así su nota principal de la portada del lunes; pero además emitió otro absurdo: las muertes hasta el momento no son por influenza porcina (entonces todavía llamada así) sino por influenza estacional y pulmonía.
Pocos entendieron realmente lo que esta irresponsable declaración significaba, ese mismo lunes y el siguiente martes la prevención se relajó porque “el góber dijo que ya tienen todo controlado”, la gente dejó de usar cubrebocas y las medidas extra de higiene pasaron rápidamente al olvido.
Si todo estaba bajo control del Estado, las cinco muertes registradas desde el lunes 27 hasta este viernes 1 de mayo serían, por consecuencia, bajo el control de las autoridades estatales que así han manifestado la situación.
La versión de este viernes fue que se está entrando en una etapa de “control y estabilización”. O sea, ¿cómo? El lunes ya todo estaba bajo control y de repente cinco días después resulta que siempre no, que apenas estamos entrando en esa etapa.
Por lo que respecta al intento -falto de toda lógica y racionalidad- de minimizar la situación diciendo que los muertos en la entidad fueron víctimas de influenza estacional y pulmonías lejos de tranquilizar, preocupa en demasía sobre el tipo y nivel de atención que se está brindando.
Se supone que la vacuna aplicada en octubre protegía y era muy eficiente contra la influenza estacional, que dicho sea de paso sólo había retrasado el periodo de aparición, además la pulmonía es una enfermedad que bien tratada es, sí, dolorosa pero curable; si se están muriendo por algo que era conocido y prevenible, ahora qué se puede esperar de la influenza AH1N1.
Por si las contradicciones y mensajes poco claros no fueran suficientes, llega el secretario de Salud del gobierno federal, José Ángel Córdova Villalobos, para decir que en algunos casos no se trata de más muertos por este tipo de influenza, sino que de los muertos que ya tenían han detectado que algunos de ellos sí fueron por AH1N1, o lo que es lo mismo: no fueron capaces de diagnosticarlos a tiempo para salvarles la vida.
Al tratar de hacer menos la situación, lo único que están haciendo es dejar en evidencia las grandes carencias de infraestructura así como una preocupante falta de capacitación del personal médico de la entidad. Claro que es un error generalizar y que seguramente hay muy buenos médicos en el sector salud, lamentablemente las carencias los arrastran al descrédito.
Cifras que nos dicen que dos más dos son cinco, pero si se trata de muertos por influenza en realidad son tres, sólo sirven para alimentar las teorías de conspiración sobre el surgimiento de la influenza y contribuyen a desinformar a una población que, de por sí, no confiaba mucho en las autoridades.

PARÉNTESIS
En tanto la influenza AH1N1 acapara la atención, en Guadalajara el fotógrafo del semanario Proceso fue detenido por policías municipales cuando tomaba imágenes de la detención de una persona.
El reportero gráfico fue esposado, trasladado a la cárcel local, colocado en una jaula al aire libre desde las 16:00 hasta las 20:00 y después dejado en libertad tras pagar una multa de 67 pesos por haberse “resistido al arresto”, obviamente su cámara fue decomisada y sus fotografías borradas de la tarjeta…
El SNTE orquesta una campaña contra el periódico Reforma por haber publicado una encuesta que no favorece a Elba Esther Gordillo, líder de esta organización caciquil, ante lo cual sólo se puede preguntar ¿qué otra cosa se podría esperar de la gente de la profesora?

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