"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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Mostrando las entradas con la etiqueta Andrés Manuel López Obrador. Mostrar todas las entradas
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lunes, 9 de junio de 2014

Redes: la nueva democracia / Columna

De medios y otros demonios

Redes: la nueva democracia

J. Israel Martínez Macedo

Twitter se posiciona en México como el espacio donde el debate político-electoral encuentra las condiciones propicias para el desarrollo; los mensajes entre personajes públicos generan contenidos con texto y subtexto cuyo análisis revela información que, de otro modo, no sería visible.
Veamos el caso de la breve desavenencia entre Julio Hernández López, columnista de La Jornada, y Andrés Manuel López Obrador, líder moral de la izquierda y principal promotor de la conversión del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en partido político.
Los cuestionamientos del columnista se fundan en dudas válidas que ponen en tela de juicio la forma en que opera la estructura y procedimientos de Morena para participar en un sistema que el mismo López Obrador ha denunciado como corrupto.
El columnista fue más lejos y tuvo la “osadía" de preguntar bajo qué criterio Yeidckol Polevnsky (en Naucalpan) y María de la Luz Núñez (en Michoacán) fueron designadas como respectivas candidatas de Morena para los próximos comicios.
En un partido que se anuncia como la respuesta democrática a la corrupción y en contra del favoritismo y las canonjías de los grupos de poder; la designación de candidatos por “dedazo” supone la evidencia necesaria para confirmar que se trata de una organización política que replicará los mismos vicios del sistema que decía combatir. Y eso no puede dejarse pasar.
Quizás por eso la reacción del tabasqueño fue inmediata. Bastó uno y solo un “cibermanotazo”, enviado por Twitter, para hacer que el columnista bajara el tono de su cuestionamiento y dejar ver que en Morena no habrá espacio para la disidencia o la duda a los designios de su líder.
Julio Hernández le bajó dos rayitas recomponiendo el reclamo para matizar “a pesar de los exabruptos, este tecleador desea que AMLO recomponga el camino, deseche la zanahoria electoral y mantenga en alto su posición de líder social y político” es decir: no tiene nada en contra de López Obrador y, al contrario, busca advertirle que está a tiempo de recomponer la vía.
Una evidencia como esta sobre los modos en que operará Morena, puede disuadir a algunos de sus seguidores para sumarse a la propuesta que, desde ya, anuncia que mantendrá y hasta revivirá las peores prácticas del sistema.
Por ello es que AMLO terminó desviando la atención con cuestionamientos sobre la salud de Enrique Peña Nieto ayudado por el vocero del gobierno federal Eduardo Sánchez quien al responder contribuyó en la distracción de este tema.
Errores de este tipo en el proceso de 2015 costarán gobiernos por lo que el manejo de las redes sociales se perfila como un elemento clave que ya no puede quedar, como en otras ocasiones, en manos de improvisados o familiares.

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lunes, 17 de septiembre de 2012

Morena como partido / Columna

De medio y otros demonios

Morena como partido

J. Israel Martínez Macedo

La contienda por la Presidencia de México llegó a su fin, la oposición de la izquierda mantuvo su promesa de no reconocer un resultado que fuera distinto al que ellos promovían y todo apuntaba a que se repetiría la historia de 2006; no obstante, Andrés Manuel López Obrador decidió por una salida menos radical que se veía venir desde finales de 2011: Morena será partido... su partido
Morena ya había amenazado que se conformaría como una organización política, fue en los tiempos de las precandidaturas que se había advertido que, en caso de que AMLO no fuera el candidato del PRD, los miembros de la organización abandonarían al sol azteca para conformarse en alianza entre PT y Convergencia para, pasada la elección, crear un nuevo partido y cumplieron.
La llegada de un nuevo partido de izquierda puede ser benéfica para el país, pondrá a prueba el verdadero poder de arrastre de López Obrador y compañía, generará opciones reales dentro de esta línea de pensamiento y liberará presión sobre los grupos radicales del PRD.
En contraparte PT y Convergencia tendrán que luchar por su supervivencia ya que el de Macuspana puede terminar por llevarse parte de su militancia y, con ello, poner en riesgo su registro, prerrogativas y, seamos honestos, varios negocios de familia.
En el PRD parece evidente que el radicalismo correrá al lado de AMLO pero no será de inmediato; esperarán a que el partido del tabasqueño se consolide, y es que tampoco es como para dejar los logros y ganancias obtenidas hasta el momento en la repartición del gran banquete que representa el sol azteca, sobre todo en el Distrito Federal.
No obstante no está tan sencillo para López Obrador. Morena fue integrado para la elección presidencial no para la creación de un partido político, a través de eso es que dentro de sus afiliados hay militantes del PRD, PT y Convergencia que abiertamente han dicho que no van, al menos de entrada, con López Obrador.
El artículo 22 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) señala en su párrafo segundo que “Quedan prohibidas la intervención de organizaciones gremiales o con objeto social diferente en la creación de partidos y cualquier forma de afiliación corporativa a ellos”. Si el IFE se pone exquisito, Morena podría no ser validada para la creación de un partido por su forma de afiliación y porque no era su objeto social original el formar un partido.
Resta ver qué ocurre pero de antemano se vienen días difíciles para López Obrador quien tendrá que terminar negociando para obtener su objetivo, quizás no le salga tan caro y sólo tenga que reconocer a Peña Nieto como Presidente de México… sólo eso.

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miércoles, 22 de agosto de 2012

Destino ineludible / Columna

De medios y otros demonios

Destino ineludible

J. Israel Martínez Macedo

El desgaste de imagen es un fenómeno general que los actores políticos y, en general, las organizaciones sociales deben planificar porque, de lo contrario, corren el riesgo de perder el impacto necesario para sus objetivos justo cuando más lo necesiten.
El problema radica, esencialmente, en la incapacidad de no poder dosificar y controlar el cambio. Paradójicamente los movimientos se vuelven estáticos, no se ajustan a las nuevas necesidades y, con ello están condenados a la extinción.
Las estructuras de los movimientos no son capaces de acoplarse a las necesidades del sistema y por tanto son rechazadas por éste al punto tal en que son incapaces de seguir subsistiendo; su sentencia de muerte está dictada desde su nacimiento pues su ideología “anti sistema” les impide modificarse a sí mismos para producir la información que requieren para subsistir.
Esta situación es en la que se encuentra el grupo lopezobradorista en lo que han dado por llamar “defensa de la democracia” y que no ha sido más que un discurso demagógico y sin objetivos sociales definidos, no así con la mira puesta en un solo fin: imponer a AMLO en la presidencia.
En este juego de contradicciones el grupo lopezobradorista ha reconocido públicamente que si las instituciones nacionales no descalifican e invalidan la elección entonces volverán a las andadas causando molestias a la ciudadanía para que les hagan caso y le den el triunfo al tabasqueño, la lucha “contra la imposición” se convierte en la lucha por la imposición.
El problema es que en el camino andado perdieron fuerza, se desgastaron brutalmente. Quienes los acompañaban con la idea de obtener alguna dádiva postelectoral han abandonado el barco porque saben que la única posibilidad de obtener su objetivo es negociar y ver qué sacan.
Los eternos inconformistas, radicales por naturaleza propia, se mantienen en pie de lucha contra el sistema (sea lo que sea que ellos entiendan por esto) pero hundidos en el estancamiento de ideales, ideas, objetivos, estrategias y estructuras, condenados a la extinción por agotamiento y nada más.
No saber administrar el desgaste, mantener una serie de manifestaciones y marchas constantes y planificar desde la utopía de que se tiene el respaldo de “la mayoría” del país sólo porque es lo que se ve en las redes sociales es una sentencia de muerte segura.
El pataleo perredista de que habrá un conflicto social si no se hace lo que ellos quieren es tan lejano a la realidad que el único resultado posible es el fracaso. Nuevamente serán víctimas de sí mismos.

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lunes, 16 de julio de 2012

El México que vivimos / Columna

De medios y otros demonios

El México que vivimos

J. Israel Martínez Macedo

Vaya días los anteriores: primero la detención de dudosa legalidad de la periodista Sunjuana Martínez; los ataques a las instalaciones de El Norte, en Monterrey; la firma de México al ACTA; la del convenio de colaboración de los gobernadores para la protección a periodistas y defensores de derechos humanos; y la invención del “periodismo colonizante” de AMLO.
La detención de Sanjuana Martínez tuvo tintes de revanchismo dado que la jueza que gira la orden de aprehensión por un asunto civil, Luz María Guerrero Delgado, es la misma que la reportera había denunciado en trabajos periodísticos y contra quien presentó una denuncia por corrupción ante el Consejo de la Judicatura de Nuevo León. La acción (i)legal confirmó en los hechos la denuncia.
La juez sigue repartiendo justicia al mejor postor y la reportera, según narra en una excelente crónica en su blog, ya se encuentra en libertad luego de pasar una noche en prisión sin que hubiera motivos legales para mantenerla ahí. El México corrupto e impune en que vivimos.
El martes amanecimos con la noticia del ataque con granadas al diario El Norte de Monterrey, comimos con lo que se pensaba una copia de la información pero después se supo que era un segundo ataque. El México violento e impune en que vivimos.
La noche del jueves México firmó el Acuerdo Comercial Contra la Falsificación (ACTA por sus siglas en inglés) una propuesta que limita el uso de la información en internet y pone en riesgo los datos privados en la red, por algo la Cofetel y el IFAI se han pronunciado en contra.
La firma no significa nada más que el reconocimiento tácito de que “donde mandan las empresas no gobierna ‘Presidente del empleo’”. ACTA es un acuerdo que obliga a los Estados a crear leyes para hacerlo valer, pero aún debe ser ratificado por el Senado, la firma del gobierno no vale sin la ratificación. El México de simulaciones impunes en que vivimos.
A este hecho se suma otra firma, la de los gobernadores del país a otro acuerdo, el de protección de periodistas y defensores de derechos humanos, todos muy felices aseguraron que harán lo que se necesite para su cumplimiento, claro que no dicen que los principales agresores son políticos pero qué importa, es el México de cinismo impune que en que vivimos.
La última, una joya: López Obrador explota contra el editorial del diario español El País que, en resumen, advierte que es un limitante para la izquierda. Los acusa de hacer “periodismo colonizante”; por más que busqué no pude encontrar una referencia que definiera lo que AMLO quiso decir, a menos que esté advirtiendo que aquel medio busque conquistar nuestro país. El México absurdo e impune en que vivimos.
Es cierto, existen muchos tipos de México pero en todos coincide una cosa, el origen de todos los males tal vez: la impunidad. Es el México simplemente impune en que seguimos viviendo.

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sábado, 21 de abril de 2012

Significa… nada / Columna

De medios y otros demonios

Significa… nada

J. Israel Martínez Macedo

La encuesta de GEA-ISA arrojó un cambio en el segundo lugar de la contienda electoral presidencial colocando a Andrés Manuel López Obrador en segundo lugar y a Josefina Vázquez Mota en tercero pero ¿eso qué significa? La verdad: nada.
Y no es que el movimiento en las encuestas no tenga relevancia en el ámbito político en el que incluso ya hubo reacciones, tampoco que se menosprecie el avance del candidato de las izquierdas en su búsqueda de votos.
Significa que hay dos motivos por los que esta aseveración es contundente: el primero es tan obvio que parece haber pasado de largo y tiene que ver con el hecho de que la contienda no es por el segundo lugar sino por el primero; es decir, le servirá a los partidos para definir sus prerrogativas y recursos pero no para que alguno de estos candidatos logre ser llamado Presidente.
Aún más relevante es el segundo motivo: a la gente ya le da igual si gana uno u otro u otra. Esto no es gratuito, la falta de credibilidad en los políticos y ese mundo que han construido lo más lejos posible de la ciudadanía, ha generado tal desinterés que se teme que uno de los resultados de la elección es que la participación apenas supere 40 por ciento de los votantes registrados sin llegar a la mitad de ellos.
Hasta el momento ninguna encuesta ha preguntado (y si lo han hecho no lo harán público) ¿participará usted en elección del próximo 1 de julio donde se elegirá al Presidente de la República para el periodo 2012-2018? Lo cual es relevante porque nos pone en perspectiva de lo que realmente ocurre en el país.
Decir que Peña Nieto está por arriba de 50 por ciento de las preferencias, López Obrador con 25 puntos porcentuales y Vázquez Mota con 23 es hacernos creer que todo el país está involucrado con el proceso lo cual no es correcto o preciso.
Si la información que indica que, a lo mucho, la mitad del padrón acudirá a votar es correcta, estos porcentajes se refieren sólo a poco más de 42 millones de mexicanos que son los que en realidad tendrían la intención de votar.
Esto indica que la elección será definida por las estructuras y es ahí donde los priistas llevan la gran ventaja por lo que el cambio entre segundo y tercer lugar no implica absolutamente nada, a final de cuentas las militancias llevan mano en el peso específico para inclinar la balanza, al menos, en esta elección.

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lunes, 13 de febrero de 2012

La ventaja temporal / Columna

De medios y otros demonios

La ventaja temporal

J. Israel Martínez Macedo

Con los candidatos definidos los partidos detallan la forma en que realizarán sus respectivas campañas electorales y cómo presentarán a sus productos/candidatos para que los clientes/ciudadanos salgan a hacer su compra/voto el próximo primero de julio, no obstante, para los partidos que definieron con antelación a sus abanderados hay ventaja.
En el priismo se sabía desde principios de diciembre que Peña Nieto sería el candidato, si bien era un secreto a voces desde antes, la posibilidad de que el senador Manlio Fabio Beltrones peleara por la candidatura permanecía latente hasta ese momento.
Se cubrieron las formalidades y Peña Nieto se convirtió en precandidato único del PRI, a partir de ahí comenzaron los ataques de los antagonistas del priista y el priismo alentados por una sospechosa serie de pifias del abanderado.
En las izquierdas pasó algo similar. Después de que se hicieron públicos los resultados de su encuesta, Marcelo Ebrard se hizo a un lado para dejar el campo abierto a Andrés Manuel López Obrador quien sorprendió con una campaña totalmente contraria a lo que venía mostrando anteriormente.
Por el tono de reconciliación de los mensajes del perredista, también fue duramente criticado ganándole el mote de “AMLOve”, además de los severos cuestionamientos de quienes aún mantienen la duda de que se trate de un cambio de actitud y apuestan más a una cuestión mercadotécnica.
En el panismo, ninguno de los precandidatos soltó prenda, el cambio en la interpretación de las reglas sobre la difusión de mensajes por parte de los precandidatos únicos por parte del IFE, les afectó en su estrategia y la lucha por la candidatura les causó una serie de descalificaciones internas que ahora son usadas por los partidos rivales.
Esta combinación generó que, para este momento, los aspirantes de la izquierda y del priismo estén, por decirlo de algún modo, curados en salud. La temporalidad de los ataques generó un desgaste en el que en este momento ver una broma más o una menos sobre sus personas es sólo eso “una más o una menos”.
No es así el caso con Josefina Vázquez Mota quien, ahora sí como la futura candidata del panismo, es igualmente objeto de ataques y descalificaciones pero en un momento en el que se puede presentar un impacto directo en la boleta electoral.
El tiempo terminó siendo factor en la selección de los que serán candidatos por cada uno de los tres partidos con posibilidades reales de ganar —no olvidemos que el Panal ya anunció que irá en solitario pero su postulación es tan intrascendente que nadie se interesa si quiera por saber a quién postulará—.
Ahora las estrategias de manejo de imagen y publicidad de los priistasy perredistas les permiten enfocarse en difundir los puntos positivos de sus candidatos mientras que los panistas deberán, al mismo tiempo, atender los ataques. El manejo de los tiempos pone en desventaja al PAN pero PRI y PRD aún no tienen ganada la elección. El escenario indica una contienda más cerrada de lo que se preveía hace un año y en la que todo puede suceder.

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lunes, 12 de diciembre de 2011

Se aprieta el proceso / Columna

De medios y otros demonios

Se aprieta el proceso

J. Israel Martínez Macedo

El cierre de año con miras a la contienda electoral de 2012 deja un escenario por demás interesante. Los precandidatos y sus respectivos partidos tienen un gran reto porque las pifias al declarar que ha tenido Peña Nieto parecen abrir la puerta de los opositores que, sin duda, aprovecharán esos errores.
Si bien no puede decirse que las pifias acumuladas por el mexiquense en sólo una semana sean suficientes para hacerle perder la gran ventaja que tenía, es un hecho que en la percepción popular su imagen se ha deteriorado y parece seguir a la baja tras la entrevista “a modo” en el diario español “El País”.
Peña “tropezó de nuevo y con la misma piedra” al confundir el nombre del partido que, en unión con el PRI, lo lanza a la candidatura al llamar “Alianza Nacional” a Nueva Alianza y al no conocer el salario mínimo vigente en México lo que le ganó un nuevo “Trending Topic” en Twitter #UnSalarioParaEPN. Su popularidad va en aumento pero con una imagen totalmente negativa.
Lo mejor que podría hacer Peña es dejar de aparecer y dar entrevistas, “esconderse” un poco por lo que resta del año, apostarle a la desmemoria y desinterés del votante mexicano para dedicarse en cuerpo y alma a prepararse para reaccionar ante lo imprevisto y evitar más errores de este tipo.
En el perredismo todo parece en calma. La estrategia de lo que se ha dado por llamar “la República amorosa de AMLO” se suma al descrédito del tabasqueño que, no obstante, aún puede crecer con una buena campaña; sin embargo, depende de que Peña Nieto siga cometiendo errores y que el PAN se equivoque en la selección de su candidato.
Andrés Manuel aprendió de la contienda anterior, entendió que el mensaje de odio no es del agrado de la gente pero se equivoca al cargarse hasta el otro extremo. Sus seguidores, cuasi apóstoles de la fe que él mismo se profesa, violentos e iracundos por naturaleza, no están muy de acuerdo en callar cuando sus rivales le critican y dejan ver que, fiel a su costumbre, una cosa es la que se dice y otra la que se hace.
El panismo está imbuido en su selección de candidato, es el único partido que aún no define a su representante. Ernesto Cordero se ve cada vez más desesperado por atraer, infructuosamente, reflectores hacia sí.
Josefina Vázquez Mota lucha contra el machismo de la cúpula que ha sido tendencia y que, pese a lo evidente, se niega a darle el espaldarazo. Santiago Creel, parece apostar todo a eso mismo: que Cordero se siga desinflando y que la cúpula lo avale, pero el pasado pesa y lo arrastra al fondo.
En tanto los blanquiazules no se pongan de acuerdo pierden un tiempo valioso que Peña Nieto y López Obrador están aprovechando. El mexiquense y el tabasqueño se reúnen con empresarios y actores políticos, negocian tiempos de televisión y acomodan sus piezas para aprovechar todas las artimañas conocidas y por conocer.
El proceso de 2012 pinta más cerrado de lo esperado gracias a los errores del priista, el aprendizaje del perredista y la indecisión de los panistas. Pero todo depende del interés que la gente tenga en votar, de lo contrario, de nada sirve lo que los actores hagan o dejen de hacer.

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lunes, 5 de diciembre de 2011

Cultura para campañas / Columna

De medios y otros demonios

Cultura para campañas

J. Israel Martínez Macedo

Desde los últimos 12 o 18 años, en cada contienda presidencial los mexicanos somos testigos de alguna innovación a las estrategias de campaña; lamentablemente, ninguna de éstas, enfocadas en mejorar el esquema de promoción e información ciudadana sino en eludir la cada vez más estricta legislación electoral.
En esta ocasión, los diseñadores de campañas consideraron una manera importante de ganar espacios de promoción a través de la presentación de libros que, por lo menos en el supuesto, fueron escritos por los aspirantes a las candidaturas de sus respectivos partidos.
Logran burlar la restricción de tiempo promocional que impusieron los legisladores en la reforma electoral que da cuenta de una gran cantidad de lagunas en las que se sustentan las acciones de los todavía precandidatos.
No obstante que cada libro representa la “visión de Estado” que cada precandidato busca difundir, la ley no impide publicar libros y participar en las presentaciones de los mismos en los espacios que las editoriales consigan para ello.
La panista Josefina Vázquez Mota publicó “Nuestra oportunidad: Un México para todos” con editorial Aguilar; el perredista Andrés Manuel López Obrador presenta “Nuevo proyecto de nación: Por el renacimiento de México” de editorial Grijalbo Mondadori; mientras que el priista Enrique Peña Nieto firma “México la gran esperanza: Un estado eficaz para una democracia de resultados”, también de editorial Grijalbo Mondadori.
Usar la cultura como un mecanismo de promoción política puede ser positivo porque genera al aspirante la imagen de una persona culta e intelectual, no sólo un político de carrera sino alguien que se preparó para entender y explicar la situación socioeconómica y política del país que pretende gobernar.
No obstante también tiene el riesgo de que si el personaje no sustenta esa capacidad se obtiene todo el efecto contrario, como ocurrió con el priista, que en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara no pudo atinar a recordar tres, sí, sólo tres libros que lo hayan marcado en su vida.
La imagen de un Peña Nieto culto y preparado se fue a la basura, incluso se le comparó con el icono mexicano de ignorancia y falta de preparación personal: Ninel Conde.
Tan responsable de la pifia es Enrique Peña como su equipo de campaña que no lo pudo preparar a responder una pregunta que era más que obvia y evidente y que demuestra que, a pesar de que es un problema reiterado, no han podido enseñarle al priista a responder preguntas que se le complican o de plano mantener la boca cerrada.
Una falla puede no ser factor, pero una serie de fallas pueden costar caro en un proceso electoral que empezó hace ya algunas semanas. Usar la cultura para la política debe ser algo que a los intelectuales de este país no debe tener muy contentos, pero eso a los políticos realmente no les importa mucho.

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sábado, 26 de noviembre de 2011

La elección de siempre / Columna

De medios y otros demonios

La elección de siempre

J. Israel Martínez Macedo

Ya hay dos partidos cuyas precandidaturas son sólo mero trámite para cubrir el requisito de la legislación electoral. PRD y PRI alistan desde ya sus estrategias para la contienda que tendrá verificativo en julio de 2012, mientras que PAN se rezaga en lo que se avecina como una derrota inminente ante la conformación de los escenarios.
Por negociación o presión, Manlio Fabio Beltrones cedió la candidatura priista al ex gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, su decisión resulta en realidad una salida rápida —que no sencilla— al dilema de participar en una contienda interna que a todas luces tiene los dados cargados o ganar la interna y perder la Presidencia ante el descrédito de sus correligionarios: el tricolor de siempre.
En otro frente una encuesta determinó que Andrés Manuel López Obrador será el candidato de las izquierdas —o lo que queda de ellas— lo que demuestra que en ese bando no hay relevo generacional. Marcelo Ebrard no pudo o no supo colocarse como el candidato indiscutible, dice que no generará fracturas pero tampoco habla de crear consensos; tal parece que no resta pero tampoco piensa sumar: la izquierda de siempre.
El panismo mantiene la pugna entre la cúpula y la militancia, en las últimas dos elecciones presidenciales la cúpula terminó cediendo ante la militancia con el objetivo de mantener el poder político y, a través de ello, la hegemonía económico-empresarial; quien logre la candidatura blanquiazul lo hará pasando por encima de uno de los dos grupos: la derecha de siempre.
A final de cuentas, los tres partidos presentarán las mismas propuestas de siempre, las que cambiarán mágicamente el rumbo del país, las que los llevarán a obtener el poder político por seis años para beneficio y placer de sus comparsas empresariales y la caterva que les acompaña a sus mítines y eventos.
A esto se le debe sumar que la ley electoral es una broma; todos encontraron los “huequitos” para hacer precampañas y campañas con recursos públicos, promoción fuera de tiempo, reuniones evidentemente electoreras y un montón de cosas más que no pueden ni podrán castigarse porque fue hecha a modo.
Si a la mezcla se le agrega el descrédito general que la población tiene (tenemos) sobre los políticos, lo que nos queda es un proceso electoral que llegará tan desgastado que contará apenas con la participación de las militancias y uno que otro sector poblacional que se siente afectado/beneficiado con el resultado de un alto abstencionismo.
Con los partidos, candidatos, mañas, costumbres, acusaciones, manejos y un sinfín de etcéteras “de siempre”; sólo nos queda esperar la elección “de siempre”, lo realmente triste es que en seis, 12, 18, 24, 32… años, hemos aprendido nada… como siempre.

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sábado, 12 de noviembre de 2011

PRD sin salidas

De medios y otros demonios

PRD sin salidas

J. Israel Martínez Macedo

El martes próximo será determinante para el perredismo y la izquierda mexicana en general, el fin de semana pasado se realizó la encuesta que determinará hacia quién apuntará la candidatura presidencial de 2012, Marcelo Ebrard Casaubón o Andrés Manuel López Obrador y ese día se publicarán los resultados.
Entre jueves y viernes, presuntamente, se habrían filtrado los datos de la encuesta y los lopezobradoristas no tardaron en asegurar, eso sí “en corto”, que les eran “contundentemente favorables” en tanto que la gente de Ebrard se limitaba a decir que se esperarían hasta su publicación.
Cierto o no, el PRD y la izquierda nacional se acerca peligrosamente a un escenario no deseado pero al que ya deben estar acostumbrados: la ruptura y división con miras a los procesos electorales del año que viene.
La izquierda en México vive desde hace varios años un proceso de división generado por el radicalismo de algunos de sus militantes quienes encontraron en la figura y discurso de Andrés Manuel López Obrador un reflejo a sus percepciones pero, sobre todo, a sus deseos reprimidos de venganza contra un sistema del que manifiestan recelo y rencor.
La otra parte de la izquierda se muestra más moderada, incluso parece ser más conciliadora en algunos aspectos, ha buscado desligarse de los radicales y les achacan la imagen violenta y agresiva con la que una buena parte de la población identifica a los movimientos de izquierda.
Ambas posturas cuentan con sus operadores y negociadores, no obstante que los radicales suelen ser más escandalosos y presionan haciendo uso de la movilización de grupos bajo sus órdenes, los moderados operan en las técnicas del cabildeo y los acuerdos, tanto al interior del partido como en el exterior del mismo.
Ambos se acusan mutuamente de tener dos caras, una con la que mantienen el apoyo de sus seguidores y otra con la que negocian en las altas esferas del poder para el beneficio personal o de grupo; también se descalifican a la menor provocación y se pelean cada centímetro de poder al interior del partido.
Las posturas de los perredistas los vuelven irreductibles e intolerantes consigo mismos como correligionarios, los lleva a pelear -incluso a golpes- por cualquier posibilidad de obtener algún resquicio de control al interior de sus filas pero, cuando no lo consiguen, suelen dejar a su suerte a los ganadores.
Este es el escenario que se le avecina al perredismo. Una posible victoria de AMLO en la encuesta llevaría a los moderados a hacerse a un lado en la elección, estar pero no participar, como ya han hecho antes.
Un virtual triunfo de Ebrard sería el anuncio de la salida de los lopezobradoristas quienes se refugiarían en los partidos satélites, PT y Convergencia, para llevar al “mesías tabasqueño” a la boleta de julio de 2012. Sin más salidas otra elección sin una izquierda real.

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sábado, 8 de octubre de 2011

Huele a reformas / Columna

De medios y otros demonios

Huele a reformas

J. Israel Martínez Macedo

La manera en que se llevó a cabo el proceso electoral para la Presidencia de la República hace seis años detonó una reforma electoral hecha con las vísceras de la que todavía se están pagando las consecuencias respecto al asunto de la publicidad de los debates, no obstante que la contienda de 2012 aún no arranca oficialmente, ya hay varias cuestiones que terminarán en la legislación.
En primer término el asunto del uso de las organizaciones civiles como el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que Andrés Manuel López Obrador está utilizando para promocionarse con miras a la contienda presidencial del año entrante y en la que el Instituto Federal Electoral (IFE) no tiene autoridad dado que se trata de las acciones de una asociación ciudadana.
La manera en la que Morena es usada por López Obrador seguramente será motivo de una reforma electoral una vez pasado el proceso, la intención será impedir que los aspirantes a los cargos de elección popular hagan uso de plataformas disfrazadas de movimiento ciudadanos con fines total y evidentemente electorales.
Dicha reforma deberá incluir la participación (complicidad) de los partidos políticos en la difusión político-electoral de estos objetivos, ello a partir de la manera en que el Partido del Trabajo (PT) hace uso del tiempo en medios electrónicos para cederlos a la difusión de las actividades de estos organismos.
En concreto, lo que estamos viendo es la forma en la que se coaliga una asociación civil y un partido político para evadir la ley en aras de promover el voto de un candidato, en este caso, López Obrador.
A esta modificación, se ve venir la que tiene que ver con los debates y los tiempos de los partidos en radio y televisión. La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) respecto de los debates entre precandidatos con miras a presentar una mejor propuesta para las militancias.
Inicialmente la medida beneficia a Enrique Peña en el PRI y Josefina Vázquez Mota en el PAN, dado que son los precandidatos que llevan la ventaja en las preferencias de sus respectivos partidos, no obstante, arrojará candidatos que posiblemente no tengan la mejor propuesta sino sólo a los más populares.
Las reformas de 2006, se dijo en su momento y dejan la evidencia en este 2011, advertían el alejamiento de los ciudadanos de la política y limitaban su rango de interés a los partidos, sus integrantes y… nada más.
La reforma que siguió al proceso de 2006 deja como saldo una forma de hacer política que afecta a los ciudadanos pero también a los grupos minoritarios de los partidos políticos que se quedan sin armas importantes en la búsqueda de las candidaturas a los puestos de elección.
Son las reglas que construyeron para este proceso, habrá que ver cómo afectan a la participación y las reformas para parchar la reforma anterior, ni modo, así es nuestra democracia… o lo que sea esto que vivimos en México.

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sábado, 7 de mayo de 2011

Consejeros en la encrucijada / Columna

De medios y otros demonios


Consejeros en la encrucijada


J. Israel Martínez Macedo


Entre que son peras o son manzanas lo de la validez de la residencia de Alejandro Encinas en Texcoco, el candidato de las “izquierdas” —sí, muchas— presentó su equipo de campaña en el Distrito Federal. Más allá de que si Luis Sánchez será su coordinador en serio o sólo por guardar las apariencias, el hecho de no hacerlo en el Estado de México es de llamar la atención.

Uno de los grandes pensadores de la política mexicana —sí, en algún tiempo la política se pensaba—, Jesús Reyes Heroles, señalaba que en este “juego” del poder “la forma es fondo” y la forma en que el candidato perredista presenta a su equipo deja mucho qué pensar sobre el fondo de las cosas que están pasando entre las “izquierdas”.

Presuntamente el anuncio se hace en el Distrito Federal: 1. Para atraer los reflectores de los medios nacionales (como si los medios nacionales no tuvieran a sus corresponsales más que atentos de las actividades de los aspirantes a la gubernatura) y 2. Para evitar que se les pueda acusar de actos anticipados de campaña o alguna situación similar al no estar en jurisdicción de las leyes estatales.

Como sea, la realidad es que la militancia perredista mexiquense se siente y percibe desplazada por el candidato y su equipo impuestos por Andrés Manuel López Obrador al que —lo ha dicho fuerte y quedito— no le interesa ganar sino el resultado del “experimento” que representa para su Morena para 2012.

Claro que hay unas “izquierdas” comprometidas con López Obrador, es un grupo de incondicionales que se ha plegado a los designios del tabasqueño y que se ha mantenido ahí por convicción, conveniencia o compromiso; pero no representa una fuerza real en la base por lo que les urge hacer creer —aparentar— que todos van unidos.

El caso es que poco a poco se arma una endeble estructura que abusa, ocasionalmente, de no observar las formas y con ello caen de nuevo en los errores de años anteriores.

Resta esperar el asunto de la residencia de Encinas en Texcoco ya que se tiene el antecedente —posiblemente funesto para su causa— de haber votado en la casilla número 669 colocada en la delegación Coyoacan (DF) el 6 de julio de 2009 con lo que habría constancia de que no cumple los tres años de residencia en la entidad, requisito CONSTITUCIONAL para la candidatura.

Por supuesto está el asunto de los ataques y descalificaciones del PRD y PT a los consejeros del IEEM que, más allá de pretender sacarlos, busca frenar esa posibilidad de “bajar” a Encinas de la contienda. Con los consejeros minimizados, la presión de la alianza “izquierdista” se hace más eficiente.

En el asunto de la residencia quienes se encuentran entre la espada y la pared son los consejeros: pueden aceptar el registro ignorando la Constitución mexiquense o aplican la ley metiéndose entre las patas de los caballos amarillos. En cualquiera de los casos saldrán raspados pero en una de éstas podrían acarrear consecuencias, incluso, hasta penales.


PARÉNTESIS

Te conocí poco, apenas, pero siempre fuiste un ejemplo de que esto no es un oficio sino un arte, no es un trabajo sino una pasión, no es un pasatiempo sino una vida que bien vale la pena vivir. Descansa en paz Flaco.


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lunes, 21 de febrero de 2011

El preludio de la tormenta / Columna

De medios y otros demonios

El preludio de la tormenta

J. Israel Martínez Macedo

El proceso electoral en el Estado de México entró en esa etapa de tensa calma que preludia una tormenta de magnitudes épicas. PRD y PAN están cada vez más cerca de la alianza y un candidato común. Andrés Manuel López Obrador confirma que su objetivo no es ganar sino rearmarse para 2012. El PRI da pie a la especulación y se fortalece el rumor del “sexto pasajero”.
El escenario comienza a perfilarse para una pelea con tres aspirantes pero sólo dos contendientes. PAN y PRD realizarán su consulta sobre la alianza. Las huestes lopezobradoristas no tienen el peso suficiente para inclinar la balanza en contra pero queda la participación de los priistas, quienes seguramente buscarán influir para impedir esta unión, como ya han hecho antes.
La consulta parece mero trámite pues se habla de que tanto panistas como perredistas ya trabajaron para asegurar la “aprobación popular” aunque resta ver cómo mueve sus piezas el PRI y si intenta influir en el resultado. De conformarse la alianza, nombrar un candidato que deje en paz a ambos partidos será el reto.
Andrés Manuel rompió relaciones —¿temporalmente?— con el PRD. Se mantiene en el plan de ir por el segundo lugar para justificar que su proyecto sigue vivo y así catapultarse a 2012. Es quien más arriesga y por ello tiene mucho más qué perder que cualquier otro jugador.
El escenario apunta a que Alejandro Encinas será su candidato con la bandera de PT y Convergencia, pero cuidado: en el partido naranja no hay mucho convencimiento de postular al hijo pródigo y podría haber una desagradable sorpresa de último minuto, lo que sería un golpe terrible para las ambiciones del mesías tabasqueño.
En el PRI la espera pone impacientes a muchos. Es un hecho que el día de la inscripción de los aspirantes se podrá ver con mayor claridad quién tiene la venia de la oficina de Lerdo 800 pero las especulaciones están a la orden del día.
La hipótesis del “sexto pasajero” —un hombre sin desgaste que cuenta con toda la confianza y apoyo de Peña Nieto— se filtra entre las filas tricolores y genera confusión y temor; los argumentos (políticos o personales) para descalificar a cada uno de los cinco aspirantes suenan sólidos. Firmas pagadas y “periodifans” entran al juego de la promoción propagandista para tratar de influir y llevar agua a su molino. Como sea, la decisión ya debe estar tomada.
El proceso electoral vive un momento complicado. Cada paso a partir de este punto será determinante en el resultado de la contienda y nadie quiere cometer un error. Está en juego más que la gubernatura aunque ese es, y debe seguir siendo para todos, el objetivo primario.


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lunes, 10 de enero de 2011

La contienda: por el segundo lugar / Columna

De medios y otros demonios

La contienda: por el segundo lugar

J. Israel Martínez Macedo

El anuncio está hecho: el candidato de Andrés Manuel López Obrador, presentado en sociedad como “de las izquierdas” es Alejandro Encinas. Es un ejemplo de lo que el diccionario de la política mexicana define como “madruguete” a los panistas que aún confiaban en la posibilidad de una alianza de oposición para vencer al PRI pero, al mismo tiempo, genera la duda sobre el plan de AMLO.
Se ha dicho una y mil veces: la única posibilidad de que la oposición gane en el Estado de México es presentando un candidato de alianza que, además; tenga buena imagen social. Eso lo sabe pero poco le importa a Andrés Manuel.
Queda claro, más aún con el destape de Encinas, que el tabasqueño sólo piensa en una persona: él; y en un objetivo: la Presidencia en 2012.
La estrategia no es ganar la elección de 2011 en el Estado de México, eso no importa para el señor López, lo que le interesa de este proceso es posicionar a la alianza PRD-PT-Convergencia por encima del PAN para que la imagen rumbo a 2012 sea la de una izquierda sólida y fortalecida con posibilidades reales de ganar aunque en términos numéricos obtengan menos votos.
Esta decisión también retiró la presión sobre el nombramiento del candidato tricolor. En el PRI saben que contra una oposición dividida las posibilidades de perder se reducen a un nivel que las vuelve casi nulas y más aún: sea quien sea el ungido, haber competido y vencido a un rival como Encinas le dará un estatus político de consideración. Dicho de otra forma, revive a todos los suspirantes.
Por lo que toca al PAN se vieron realmente sorprendidos. Todo indica que no esperaban ese movimiento y que no tenían prevista una respuesta (quién sabe si ya la tengan) para enfrentar esta posibilidad y el más beneficiado, en este frente, por la decisión de Andrés Manuel es el senador Ulises Ramírez.
En el panismo, al saber que la izquierda los “madrugó” con el nombramiento de Encinas, resurgió el nombre de Josefina Vázquez Mota para presentar un candidato del mismo nivel al grupo lopezobradorista; sin embargo, tiene un problema: ella misma se descartó para la contienda estatal y entrar “al quite” resultaría empezar con descrédito.
Por eso es que Ulises Ramírez tiene más posibilidades de erigirse como candidato; pese a ello, en las filas blanquiazules hay la sensación de que no cuenta con el apoyo presidencial y eso representa que, en caso de lograrlo, podría ir en solitario.
Tampoco le ayuda el ambiente interno en su partido. Las peleas por algunos municipios y posiciones al interior del comité estatal tienen muy desgastados a los panistas mexiquenses y se ve difícil que puedan recomponer el camino a tiempo.
Mención aparte merecen los cuestionamientos a los consejeros electorales. A los albiazules, pero sobre todo a los del sol azteca, les molestaron las críticas y tal como en otras ocasiones mostraron toda su intolerancia enviando un mensaje triste pero real: en México los ciudadanos tienen restringida su participación al voto, nada más. Eso les puede repercutir el 3 de julio.
El reacomodo de piezas generado por la ambición presidencial lopezobradorista le baja la intensidad a un proceso que se veía más complejo y que, en este momento, pinta “a modo” para que los priistas mantengan la gubernatura.
Como se reconfigura el escenario, la contienda de 2011 parece más parte de la elección de 2012 que un verdadero proceso propio. AMLO ya entregó la gubernatura, busca el segundo lugar. El PAN se ve limitado a esa contienda y no a ganar. El PRI, así, se limitaría a definir sucesor… pero sólo por ahora.

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lunes, 6 de diciembre de 2010

Televisa VS Proceso: ¿Por Peña? / Columna

De medios y otros demonios


Televisa VS Proceso: ¿Por Peña?


J. Israel Martínez Macedo


La semana pasada Televisa presentó, como nota principal en el noticiero de Joaquín López-Dóriga, una filtración respecto a las declaraciones de Sergio Villarreal Barragán “El Grande” de que el semanario Proceso y el reportero Ricardo Ravelo habrían recibido dinero del narcotráfico; de ahí se desató una andanada de comentarios a favor y en contra de ambas partes que bien vale la pena desmenuzar.

La noticia en el especio principal de la televisora llamó la atención no sólo por lo abierto de las acusaciones contra el semanario y el reportero, sino porque Televisa se había mantenido al margen de informar sobre este tipo de temas, es decir, porque no era su política publicar las acusaciones de los delincuentes.

Comenzaron los cuestionamientos y la andanada de ataques y defensas a ambos bandos, desde quienes apelaron a la trayectoria de ambos medios hasta los que dijeron que es un mecanismo totalmente válido.

En esa serie de dimes y dirétes apareció Andrés Manuel López Obrador que, en defensa del semanario, aprovechó para tratar de sacar tajada y acusar, sin más fundamento aparente que el “sospechosismo” (Santiago Creel dixit), que Televisa ataca a Proceso por defender a su proyecto político a la Presidencia en 2012: Enrique Peña Nieto, quien ha sido objeto de investigaciones por parte del semanario.

La publicación no hizo caso a la acusación y lanzó un número contra la televisora y su relación con el gobierno de Felipe Calderón, al que terminan culpando de iniciar lo que consideran un ataque del poder al medio.

Los elementos de sospecha se multiplican cuando el secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional declara que las acusaciones contra Ricardo Ravelo serán investigadas pero no así aquellas que el propio reportero denunció en Proceso respecto a la presunta relación entre “El Grande” y Felipe Calderón; vamos que al presidente no se le investiga y al reportero sí, aunque el informante sea el mismo.

Es necesario retomar un elemento que podría apoyar la hipótesis del tabasqueño: no es el primer ataque que Televisa lanza contra un medio impreso en este año, recordemos que a principios de septiembre igualmente llamó la atención una “nota” de la televisora en contra del Grupo Reforma.

En ese entonces se habló de problemas entre directivos pero al parecer los detonantes fueron: la insistencia de los reporteros de este grupo en solicitar los gastos en publicidad (sobre todo el contrato con Televisa) por parte de la administración Peña Nieto y una nota firmada por Arturo Espinosa en la que se hizo público que la producción del Quinto Informe de Gobierno estatal quedó, totalmente, en manos de la televisora.

Más allá de cómo se desarrolle y desenlace este conflicto (del que definitivamente habrá que estar pendientes), una lección nos debe quedar: urge que los periodistas hagamos periodismo. Publicar declaraciones sin confirmar es lo más sencillo pues así se termina culpando al declarante si algo sale mal, pero no es lo que deberíamos estar haciendo. Investigar no sólo es conseguir la declaración complicada, sino confirmar que eso que nos dijeron sea, a lo menos, veraz.

La posibilidad de que Televisa esté cuidando su inversión con miras a 2012 es grande pero no hay elementos que la sustenten más allá de las coincidencias. ¿Qué mueve los intereses de la televisora? ¿Un apoyo al Presidente a quien han abandonado para otras campañas o al más claro presidenciable que le debe a la empresa ese despunte espectacular en materia de imagen? Voy por lo segundo.


@Mega_J_Israel_M

israel.martinez@milenio.com

lunes, 18 de octubre de 2010

Pejecito Show / Columna

De medios y otros demonios


Pejecito Show


J. Israel Martínez Macedo


Aunque todavía queda mucho tiempo para que la elección de 2011 arranque oficialmente, la visita de Andrés Manuel López Obrador vino a ponerle color a la intención de alianza PAN-PRD en lo que parece ser una estrategia mal sopesada; mientras que en el PRI se encendieron las luces de alarma cuando Juan Ramón de la Fuente Ramírez, ex rector de la UNAM reconoció que hay acercamientos aliancistas para hacerlo su candidato; el gran ganador de la semana: Marcelo Ebrard.

El radicalismo de Andrés Manuel le llevó a no medir correctamente los tiempos. Su rompimiento con la alianza panista sin esperar propuestas ni candidatos (como ocurrió en Oaxaca) neutralizó el peso de su movimiento una suma cero. Ni aliancistas ni priistas lo cuentan como factor en un momento en el que todo pinta a la búsqueda de sumas.

Quienes buscan la alianza PAN-PRD son conscientes de que ya no se puede contar con el apoyo de los lopezobradoristas en la suma estimada de votos. Los priistas saben que nunca la tuvieron. Así que lo que hagan los seguidores del tabasqueño pasa a ser inocuo en este momento porque, seamos realistas, una alianza PT-Convergencia en solitario no atemoriza a nadie en la entidad, si a eso se suma que en las opciones a candidato por la izquierda radical no hay uno que sea conocido fuera de ese grupito, en el electorado, pues como se dice en las canchas de básquet: “no hay nivel”.

Por si fuera poco, en la semana, Juan Ramón de la Fuente manifestó su beneplácito por la alianza y que se han acercado a él para ver si le interesa ser el candidato, algo que no le desagrada para nada.

La declaración del ex rector de la UNAM encendió luces de alerta en el PRI. La elección podría definirse dependiendo del candidato que se presente en las boletas y De la Fuente puede atraer para sí (¿y una virtual alianza?) varios miles de votantes que ya no creen en los políticos. Tan sencillo: el solo anuncio generó que varios que estaban contemplando no votar recapaciten y decidan otorgar su apoyo al académico.

Quizá por eso la orden que salió de Palacio de Gobierno hace un par de semanas se mantiene y se refuerza aún más: ¡Quietos todos!, nadie se mueve. El PRI toma una decisión inteligente al esperar a saber qué enfrenta antes de tomar decisiones de las que podría arrepentirse.

Pero entre todo este “río revuelto” el pescador que parece sacar mayor ventaja es Marcelo Ebrard. El jefe de gobierno del Distrito Federal aprovechó la división que ocasionó AMLO para ampliar sus redes al Estado de México y para ser arropado por el perredismo local. Gracias a su rival por la candidatura de izquierda, Ebrard tiene un apoyo valioso para 2012 y se mete de lleno a un territorio que le parecía vedado.

La irreflexiva y visceral forma de hacer política de Andrés Manuel le puede salir más caro de lo que parece. El montaje de paseo por el Edomex le ha mantenido cientos de fans pero le está costando miles de votantes que se empiezan a cansar de los discursos de odio, de las acusaciones sin pruebas y de no verlo como una opción real y novedosa. El Pejecito Show es hoy sólo eso: mero entretenimiento.


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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)