"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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lunes, 2 de junio de 2014

Bullying y censura / Columna

De medios y otros demonios

Bullying y censura

J. Israel Martínez Macedo

El aumento en los casos de bullying, y la violencia con que han ocurrido en todo el país, encendió los focos rojos en un tema que, pese al tiempo que se ha denunciado, no había llamado la atención de la sociedad así; no obstante, al comparar este fenómeno social con la censura encontramos similitudes alarmantes.
Tristemente el bullying y la censura tuvieron que vivir la misma trayectoria para que la sociedad comenzara a tomarlos en serio como asuntos que requieren atención urgente.
En el caso de la censura; a toda la sociedad se le hacía, hasta cierto punto, lógico que los reporteros recibieran amenazas, fueran maltratados y hasta golpeados a causa del ejercicio de su profesión. Publicar secretos oscuros de políticos influyentes no es un asunto que se tome a la ligera.
Con el aumento de las organizaciones delictivas, la cobertura de temas como ejecuciones, peleas territoriales y venganzas generó que la actividad profesional del periodismo ascendiera a un nivel mortal. Agresiones, atentados, desapariciones y secuestros exprés para atemorizar a los reporteros se volvieron comunes en el país.
En lo tocante al bullying; distintas organizaciones han denunciado hasta el cansancio la importancia de que las autoridades educativas y de derechos humanos intervengan para evitar que en las escuelas crezca este fenómeno, quizá como proyección de la violencia social, quizá por factores distintos.
La realidad es que, como pasó con los periodistas, la sociedad no había dado mayor importancia hasta que los primeros casos mortales se hicieron públicos y, nuevamente, a través de las redes sociales, los padres de las víctimas hicieron público lo que las autoridades habían intentado ocultar.
Causa evidente alarma que el profesorado no tenga la capacitación (y como se ha visto en algunos casos, ni el interés) para atender estos temas a tiempo; así como que algunos años después de que se han presentado los asesinatos y ataques a periodistas y medios, aún haya varios de ellos que no sepan las medidas mínimas de seguridad personal.
Ambos tienen su origen en el mismo principio: la intolerancia. En el caso de la censura, se trata de la prohibición/desaparición de aquello que alguien considera inconveniente a sus intereses; en el bullying, es un tema de prohibición/desaparición de lo diferente.
El bullying no podrá atenderse con sanciones o despidos de maestros así como la censura no se resolverá con no tratar ciertos temas para no afectar los intereses de unos cuantos. En ambos casos, el problema es de fondo, se resuelve desde casa porque ahí surgió; el punto es que en casa no hay quién se interese en solucionarlo. Triste pero cierto.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 24 de marzo de 2014

Disentir en silencio / Columna

De medios y otros demonios

Disentir en silencio

J. Israel Martínez Macedo

Paradógico es el nombre que decidió usar la ONG Article 19 para identificar su informe sobre la situación de la prensa y la libertad de expresión en México, "Disentir en silencio" se presentó el martes con mucha información para el análisis.
El preludio a la presentación se vio ensombrecido por el allanamiento a la casa del director de la ONG, Darío Ramírez, quién denunció, además, que ese se convertía en el quinto incidente en contra de personal de la institución en menos de un año.
De la información reportada por Article 19 destaca que durante 2013 se registraron y documentaron 330 agresiones de todo tipo contra periodistas, trabajadores de prensa e instalaciones de medios de comunicación, un sensible aumento respecto a 2012 cuando ocurrieron 207 casos. La estadística muestra que en nuestro país se agrede a un periodista cada 26.5 horas, casi uno diario.
De las agresiones documentadas, 85 por ciento ocurren contra periodistas gráficos o audiovisuales mientras que 90 por ciento son contra personas mientras que el restante 10 por ciento es hacia instalaciones de medios.
Los funcionarios públicos siguen siendo los principales agresores en casos donde se tiene identificado al atacante. Destaca que la delincuencia organizada pasó al tercer lugar en este renglón mientras que las organizaciones sociales ocuparon el segundo sitio.
Sólo tres estados registraron cero casos de periodistas agredidos, estos son: Tabasco, Hidalgo y Nayarit. Mientras que en el Distrito Federal aumentaron las agresiones e incluso las detenciones a periodistas, sobre todo, en la cobertura de manifestaciones.
De los 4 periodistas asesinados en 2013, en tres de los casos, el principal perpetrador fue el crimen organizado. En el caso restante se desconoce quién fue el culpable.
Veracruz, Oaxaca y Chihuahua concentran el mayor número de asesinatos. En Veracruz se asesinaron a 4 y 5 periodistas en 2011 y 2012 respectivamente. Desde el comienzo de la administración de Javier Duarte se asesinaron en el estado a 10 periodistas, lo que lleva a que esta entidad tenga niveles de violencia contra periodistas similares a los de Pakistán, un país en guerra.
La cifra destaca porque fue en abril de 2013 cuando la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos (AME) reconoció al gobernador de Veracruz por "proteger a los periodistas" evidentemente, la asociación y sus reconocimientos quedaron deslegitimados desde entonces.
Un trabajo muy completo que, no obstante, no mide la cantidad de gobiernos que pagan para silenciar a los medios, que usan la contratación de publicidad para coartar la libertad de expresión o que ejercen la compra masiva de ejemplares para evitar que la sociedad esté informada. Disentir en silencio no basta ni puede ser la única forma de expresión en nuestro país.

Twitter: @Mega_J_Israel_M
isael.martinez@milenio.com

lunes, 29 de octubre de 2012

Leyes: pequeñas de nacimiento / Columna

De medios y otros demonios

Leyes: pequeñas de nacimiento

J. Israel Martínez Macedo

El gobierno de Puebla, a nombre del mandatario estatal, Rafael Moreno Valle, presentó dos demandas civiles una en contra del director general de la página de noticias Contraparte Informativa, Fabián Gómez Hernández, y la otra al columnista del diario El Heraldo de Puebla, Adrián Ruiz por "abuso de la libertad de expresión mediante la ofensa y la denostación de funcionarios”.
El gobierno poblano advirtió que podría ampliar la denuncia contra otros periodistas, según los reportes periodísticos, se estima que podrían ser 17 denuncias más por la misma causa.
El documento de la demanda señala que los acusados: "sobrepasaron los límites del libre ejercicio del periodismo y la libertad de expresión, al no tener la intención de hacer del conocimiento un hecho de interés general, ni servir a las personas para tomar decisiones que enriquezcan la convivencia o participación democrática, y fuera de contexto, insultar sistemáticamente a funcionarios del gobierno de Puebla".
Las denuncias contra los periodistas ocurrieron tres días después de que los reporteros Gerardo Rojas, de E-Consulta, y Jesse Brena, de MILENIO, fueron presuntamente privados de su libertad por supuestos agentes de la policía estatal y abandonados horas después en un lote baldío en la zona Ciudad Judicial.
La situación en aquella localidad ha atraído sobre sí la atención de muchas organizaciones de protección a periodistas a nivel mundial, como Artículo 19, así como de los reporteros que ha aprovechado el momento para denunciar presuntas amenazas y acosos por parte del gobierno poblano.
La situación se contrapone a la tendencia nacional que se generó luego del surgimiento de la ley para la protección a periodistas y a defensores de derechos humanos y que, por cierto, aún tiene pendiente las reglas de operación de algunos mecanismos precautorios y de atención a casos de contingencia.
Las medidas de protección no contemplan las agresiones más comunes contra periodistas: las que provienen de políticos y funcionarios (el reporte de Artículo 19 dice que más de la mitad de los ataques son ocasionados por este sector).
El caso poblano es de llamar la atención porque muestra el camino para llevar las antiguas denuncias penales por la vía civil, lo que no deja de ser una práctica y ejercicio de presión para intentar intimidar a algunos reporteros que se vuelven "incómodos" para las esferas del poder y que se niegan a caer en los juegos de compra-venta.
La difamación y la calumnia como medida de presión para obtener publicidad de los gobiernos son tan deleznables como tratar de utilizarlas para presionar e intentar acallar expresiones contrarias a las oficiales por lo que su apreciación debe hacerse con mesura, lo que es un hecho que por muy novedosas que sean las leyes, nacen pequeñas de miras y alcances porque continúan sin contemplar a los funcionarios y políticos como los que son: el principal riesgo para reporteros y periodistas.

Twitter:@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

sábado, 24 de marzo de 2012

¡Peligro: Funcionario suelto! / Columna

De medios y otros demonios

¡Peligro: Funcionario suelto!

J. Israel Martínez Macedo

Entre sismos, réplicas, visitas papales y registros electorales; el reporte “Silencio forzado: el Estado, cómplice de la violencia contra la prensa” de la ONG Article 19 causó interés sólo en algunos grupos dedicados al seguimiento de la situación de prensa en el país, por eso es necesario retomar algunos datos relevantes del informe.
En primer lugar, la organización muestra un conteo de agresiones y ataques durante 2011 que detalla 11 reporteros muertos, 2 desapariciones, 7 detenciones ilegales, 6 privaciones ilegales de la libertad, 76 agresiones físicas/materiales, 20 amenazas, entre otras tantas que suman un total 172.
Luis Emanuel Ruiz Carrilo, Noel López Olguín, Pablo Aurelio Ruelas, Miguel Ángel López Velasco, Misael López Solana, Yolanda Ordaz de la Cruz, Humberto Millán Salazar, Marcela Yarce, Elizabetha Macías Castro, Maribel Hernández y Rodolfo Ochoa Moreno son los nombres de los 11 reporteros o trabajadores de medios asesinados durante 2011 también destaca Veracruz como el estado en el que la violencia contra periodistas se desató en un solo año.
Por profesión, reporteros y fotógrafos continúan como las víctimas más vulnerables del gremio mientras que las instalaciones de medios ocupan el tercer lugar en la lista de ataques.
Sobre los agresores, el reporte de Article 19 revela un dato por demás interesante, lejos de la idea popular de que la delincuencia organizada es el principal agresor de reporteros, resulta que son los funcionarios públicos quienes se convierten en los principales victimarios en México con 72 casos registrados contrastantes con los 23 que se reporta de la delincuencia organizada. Aún sumándole al crimen organizado los 35 casos que se consideran “no determinados” los funcionarios públicos mantienen el primer sitio de la medición.
Lo lamentable de esta cifra es que contabilizando las agresiones desde 2009 a 2011 la tendencia es la misma, de los 565 casos registrados por Article 19, más de la mitad, 303 (53.63%), fueron perpetrados por funcionarios públicos; por parte de la delincuencia organizada se registran 77 casos (13.63%).
Con la cercanía de las elecciones y los desvíos de recursos (que nunca ocurren) las agresiones por parte de funcionarios y miembros partidistas podrían aumentar en 2012 por lo que habrá más atención en estos casos.
La realidad del periodismo en México que detalla este reporte revela el origen de nuestra peligrosa realidad: los principales agresores de los medios no son los delincuentes sino las personas que nos gobiernan y, en ocasiones, quienes deberían protegernos. Triste pero cierto.

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israel.martinez@milenio.com

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cuatro puntos para reflexionar / Columna

De medios y otros demonios


Cuatro puntos para reflexionar


J. Israel Martínez Macedo


Primero y antes de que se me olvide, permítame desearle un feliz día de la independencia. Sí, ya sé que va a decir que eso ya pasó, pero no: México logra liberarse de la influencia de la corona española hasta el 27 de septiembre de 1821, es decir hoy cumplimos, como país, 189 años de vida independiente; ni 200 ni el 15, de nuevo felicidades.

Aclarado el punto pasemos a lo siguiente. Lamentablemente el asunto de la agresión a la reportera gráfica Jessica González empezó a desvirtuarse para tratar de “jalar agua para su molino” -por unos- o para intentar “ajustar” amarguras añejas -por otros-. No nos equivoquemos, afortunadamente muchos entendimos que se trata de unirnos para protegernos entre todos, nada más.

Hablando de agresiones, qué triste el caso del vocero del PRD, Hugo Delgadillo. En el calor de las discusiones por la alianza con el PAN se le hizo fácil acusar que el reportero de MILENIO era “oreja” de gobierno del estado. Si lo hizo porque no lo conoce, eso habla de su propio trabajo, no saber quiénes son los reporteros es imperdonable para un vocero; si lo hizo por dolo ¿qué no se supone que cuida los intereses del partido?

Tras la acusación infundada los perredistas, cual Dodos tras la sandía (véase “La era del hielo”) y a la voz de “oreja, oreja”, empezaron a perseguir y hostigar al reportero, empujándolo, provocándolo, intentando impedir que hiciera la entrevista con su presidente estatal, Luis Sánchez Jiménez. Quien dijo llamarse Mario Alberto Medina y ser secretario de Derechos Humanos (¿?) del PRD, acusaba y hostigaba al reportero cuando reportaba a la redacción los pormenores del gallinero en el que se había convertido la sesión.

Los reporteros de otros medios intentaron explicar (parece ocioso hacerlo cuando se trata de perredistas) que se equivocaban, que se trataba del reportero de MILENIO, pero ello no bastó para que cesaran en su actuar; seguían persiguiendo al reportero provocándolo a una reacción que nunca se dio.

Triste por el vocero, lamentable por quien dice ser secretario de Derechos Humanos, bien por los compañeros que se unieron para cuidarse entre sí, excelente por el reportero que no cayó en el “juego de los Dodos” (ibidem).

El tercer punto: ¿qué tanto se salió de control el asunto de la “ley Peña” que Televisa tuvo que movilizar una de sus publicaciones del corazón para hacer que el asunto pierda punch? En la próxima edición de Caras el gobernador y la actriz hablarán del que será tema de quien se deje distraer: “la boda del siglo”.

Cuarto punto: es una pena ver que con lo cerrado de las elecciones algunos periodistas y reporteros le juegan al vocero de algunos suspirantes aplaudiendo hasta sus idas al baño y criticando las de los rivales. Si no mal recuerdo nuestro trabajo es informar, la propaganda es para quienes cobran como jefes de prensa, no mezclemos: una cosa es la amistad y otra la chamba.


PARÉNTESIS

El próximo viernes cumplo 10 años de haber empezado el camino del reporteo. Lo recuerdo como si fuera ayer y no quiero que la fecha pase sin agradecer a quienes me han acompañado en el trayecto. Afortunadamente muchos nombres escoltan mi pasión por éste, “el oficio más hermoso del mundo” (dixit Gabo), y lo acompañan aquí: justo en el corazón.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 20 de septiembre de 2010

Unión por la seguridad / Columna

De medios y otros demonios


Unión por la seguridad


J. Israel Martínez Macedo


¡Cobarde! Así fue la agresión que sufrió la reportera gráfica de Toluca, Jessica González, cuando cubría los pseudofestejos en la, supuestamente, “zona más vigilada” de la entidad: el centro de la capital mexiquense. ¿Cuántos policías estaban ahí para garantizar seguridad? Cero.

Jessica terminaba su jornada. Sacó su cámara para fotografiar cómo un grupo de personas atacaba (por que sí, eso que hacen es un ataque cuando no se es participe del “juego”) un camión de basura que tuvo el infortunio de circular por ahí. Un niño disparó su lata de espuma contra la cara y equipo de trabajo de la reportera, ella le pidió respeto y ante la insistencia del niño ella le tomó la mano y la desvió a otro lado.

Una mujer, quien dijo ser la madre del menor, la acusó de haber golpeado al irrespetuoso niño y acompañada de otra joven enfrentó a la reportera. Hasta ahí todo parecía terminar en un altercado verbal y nada más.

Jessica guardó su cámara pero cuando ya se iba un sujeto la volvió a confrontar, venía acompañado de la mujer que segundos antes la había encarado y lo identificó como su esposo; envalentonado por el anonimato arremetió contra la reportera.

La empujó contra un barandal y la atacó nuevamente con la espuma en la cara y particularmente en la boca, la pateó en las piernas y la golpeó en el rostro mientras hacía gala de su educación y florido vocabulario. Jessica presenta una cortada en el labio y moretones en todo el cuerpo.

El hecho generó la indignación generalizada del gremio periodístico de Toluca que exige se haga justicia. Antes de ser golpeada, Jessica logró fotografiar a la mujer que generó todo. Lamentablemente se desconoce su nombre o el de su “valentón” marido pero ya circula su cara por las redes sociales por si alguien puede dar informes para identificarla y, a través de ella, llegar al responsable de las lesiones (también puede verla en mi blog http://jisraelmartinez.blogspot.com).

Es cierto, hay que poner las cosas en su justo lugar. Este ataque no tiene nada qué ver con aquellos que ocurren contra los reporteros en el norte del país; que por cierto cobraron la vida esta semana de Luis Carlos Santiago Orozco, de apenas 21 años y quien trabajaba para el Diario de Ciudad Juárez.

Es una agresión que se deriva de la falta de educación y respeto por los demás, algunos incluso señalan que tiene qué ver con el descontento social que busca un motivo para desfogarse. “Haiga sido como haiga sido” (dixit Felipe Calderón) la agresión en las condiciones antes descritas no tiene justificación alguna y generó la unión de reporteros y fotógrafos en la exigencia de justicia y para no permitir que la agresión no quede como una más en la impunidad.

A pesar de lo lamentable del hecho, es interesante observar cómo un gremio como el periodístico toluqueño se une en una situación de este tipo y mucho tiene qué ver con la situación nacional parece ser que los reporteros de Toluca comienzan a entender que sólo unidos se pueden minimizar este tipo de situaciones.

Claro que aún falta mucho para poder hablar de una verdadera unión entre reporteros pero es un muy buen primer indicio el que, en estas situaciones, importe más la seguridad de los compañeros que cualquier otra cosa.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 28 de diciembre de 2009

El riesgo de ser periodista / Columna

De medios y otros demonios


El riesgo de ser periodista


J. Israel Martínez Macedo

Paco: mis más sentidas condolencias,

te deseo una pronta resignación


Tuvo que ocurrir el décimo segundo homicidio de un reportero durante 2009 en México para que una institución de este país, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), reconociera lo que por años han repetido hasta el cansancio distintas ONG del mundo entero: “México es un país de alto riesgo para periodistas”.

La cifra carece de ser el dato oficial, hay cuentas que elevan la cantidad de muertos este año hasta 18 casos aunque la mayoría coincide en 15. Como sea, es lamentable que México encabece la lista de los países latinoamericanos con mayor violencia contra los periodistas y el más peligroso para el ejercicio del oficio.

La mayoría de los medios que informaron sobre la muerte de José Alberto Velázquez López, finado director del Diario Express de Tulum y colaborador de Canal 30 en esa ciudad, destacaron el hecho de que la CNDH reconociera la peligrosidad del ejercicio periodístico en México pero omitieron algunos detalles que las ONG rescataron y que es trascendente mencionar.

La muerte de Alberto Velázquez ocurrió el 22 de diciembre, viajaba en su camioneta cuando dos sujetos en una motocicleta se le emparejaron y uno de ellos disparó en su contra hiriéndolo de muerte en el pecho.

A pesar de la agresión, el periodista logró huir del lugar pero calles más adelante perdió el control del vehículo y terminó impactándose contra una camioneta estacionada para morir a pesar de los intentos del personal de la Cruz Roja por salvarle la vida. Hasta aquí las coincidencias y certezas del caso.

Eugenio Morelos, director de Expresiones de Tulum, reveló que cuando su compañero agonizaba acusó del ataque a un “agente” del alcalde de la ciudad, Marciano Dzul, la versión coincide, según relata el reporte del Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet), con lo publicado por MILENIO Diario, donde se afirmó que antes de morir el periodista dijo que sus atacantes “fueron los que criticaba”.

El mismo reporte del Cepet informa que el procurador de Justicia de Quintana Roo, Bello Melchor Rodríguez Castillo explicó que tras el atentado dos personas que viajaban por las calles de Tulum en una motocicleta y que usaban guantes de látex fueron detenidos, brillantemente, se les realizaron pruebas de radizonato de sodio que dieron negativo a disparos de armas de fuego y fueron liberados.

La dependencia de justicia inició la averiguación previa TAP-911/2009 bajo la cual las líneas de investigación acusan desde su actividad laboral como periodista y abogado hasta “motivos pasionales” como el móvil del crimen. De la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra Periodistas de la Procuraduría General de la República (PGR) ni sus luces.

La CNDH no se equivoca, efectivamente México es un país de alto riesgo para los periodistas. Pero no por el peligro lógico que representa denunciar autoridades corruptas o develar las acciones y estrategias de la delincuencia organizada, sino por la ineficiencia de las procuradurías del país (estales y federal) para resolver homicidios.

Detener dos sospechosos y aplicarles pruebas de radizonato a pesar de saber que usaban guantes de látex suena a burla, acusar “motivos pasionales” es ya un insulto. Es la incapacidad de las autoridades, traducida en impunidad, lo que hace verdaderamente peligroso ejercer no únicamente el periodismo, sino cualquier otra actividad en México ¿Hasta cuando la sociedad va a permitir que esta situación se siga dando? Parece ser sólo cuestión de tiempo… muy poco tiempo.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 23 de marzo de 2009

Reforma electoral a modo / Columna

De medios y otros demonios

Reforma electoral a modo

J. Israel Martínez Macedo

Hace algunos meses diputados y senadores reformaron la legislación electoral bajo el argumento de buscar procesos más equitativos y justos en donde se minimizaran las trampas y cochupos que se pudieran hacer.
Impidieron el acceso a los medios de comunicación electrónicos a todos menos los partidos políticos, reglamentaron las campañas gubernamentales en televisión y radio, autorizaron pre campañas con recursos públicos ya no de los aspirantes o los partidos y se prepararon un IFE a modo para multar a quien lo parezca lo que han determinado.
A lo engendrado le llamaron reforma electoral y la publicitaron como la panacea en materia de procesos, una muestra de equidad en la participación y con suficientes candados como para que el cochupo no tuviera cabida en elección. Nada más falso.
En el blog nos denuncian: “Mire en el municipio de Jocotitlán, Estado de México nos manda llamar del partido político PRI, nos explican que nos van a dar una bicicleta que tiene un costo de $189 pero primero nos dicen que es un apoyo de las becas de Pronabes y unas despensas que aparte el Estado de México y después nos dicen que tenemos que llevar de 5 a 7 personas para que voten por ese partido”.
Verdad o mentira, la simple existencia de las acusaciones son sólo una muestra de que aquella reforma electoral que resolvería los problemas que surgieron en los más recientes procesos inexplicablemente no previó los más antiguos artilugios conocidos y hasta documentados en cualquier cantidad de investigaciones académicas.
El desvío de recursos públicos, la entrega de despensas o material de construcción por parte de los partidos, eso sin mencionar lo que seguramente veremos en la jornada: “ratón loco”, “carrusel”, “mapacheo” y todas esas bonitas y tradicionales prácticas.
Es curioso que ninguna de las reformas planteadas y ejecutadas tan duramente fuera en el sentido de ampliar atribuciones de investigación en ese tipo de prácticas que llevan a cabo los partidos y/o los participantes del proceso, tampoco se incrementaron las sanciones ni mucho menos se prefieran nuevas modalidades.
Una nueva táctica es el uso del rumor en momentos específicos para aprovechar los vacíos legales. Es muy simple: gente cercana a los candidatos se acerca a los lugares donde se reparten apoyos gubernamentales (ya sean municipales, estatales o federales) así mientras el personal que entrega los apoyos lo hace conforme a la ley, otro grupo se encarga de esparcir el chisme de que es de parte de uno u otro candidato.
La reforma electoral da muestras de lo que fue: un instrumento para que la política sea exclusiva de los políticos que, a pesar de su espíritu de transparencia y legalidad, mantienen en uso sus viejas y acostumbradas prácticas.

PANDEMÓNIUM
Hablando de legislación, parece que en Puebla ser periodista es delito. El Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) reportó el secuestro momentáneo y ataque a tres reporteros de igual número de medios que fueron agredidos por policías que los tuvieron privados de su libertad por casi media hora. Luego de una golpiza les advirtieron “La prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse. Ahora vas a aprender a callar”. Federico Vite López, Álvaro Solís Castillo y Miguel Ángel Andrade presentaron la denuncia pero hasta el momento se mantiene la impunidad.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 13 de octubre de 2008

Días negros para el periodismo mexicano / Columna

De medios y otros demonios

Días negros para el periodismo mexicano

J. Israel Martínez Macedo

En medio de una crisis económica mundial y un ambiente de violencia como nunca antes se había vivido en el país, México se encabeza la lista de países que no estando en guerra registra más muertes de periodistas en el mundo.
La organización Reporteros Sin Fronteras contabiliza en este año 32 muertes de periodistas encabezando la lista Irak, país en guerra desde hace algunos años, con 12 profesionales muertos. México no aparece en el recuento de estos 32 homicidios, sin embargo, en los comunicados de la sección “Américas” de su sitio web, se contabilizan ocho muertes de reporteros en 2008.
El número que la organización reporta en los comunicados podría ser mayor, ya que no toma en consideración, por ejemplo, el homicidio de Daniel García Monroy, columnista de varios diarios chihuahuenses, aunque sí tiene conocimiento del de Miguel Ángel Villagómez Valle, finado director de Noticias de Michoacán. Ambos crímenes ocurrieron en menos de 24 horas de la semana pasada.
En total, el recuento de lo que va de este año apuntaría a nueve comunicadores muertos en diez meses: Francisco Ortiz Monroy, corresponsal del Diario de México en Tamaulipas; Bonifacio Cruz Santiago y Alfonso Cruz Cruz, del Semanario El Real, del Estado de México; Teresa Bautista Flores y Felicitas Martínez, de una radio comunitaria en Oaxaca; Candelario Pérez Pérez, de Sucesos en Chihuahua; Alejandro Xenón Fonseca Estrada, de Exa FM en Tabasco; así como los ya mencionados Miguel Ángel Villagómez y David García.
En cuanto a ataques a reporteros o medios de comunicación, los comunicados de Reporteros Sin Fronteras dan cuenta de cuando menos 12 casos que van desde el robo en la casa editorial de la agencia CIMAC (Comunicación e Información de la Mujer AC) hasta el atentado fallido al director del semanario Frente y Vuelta de Veracruz, pasando por el secuestro de toda la edición del diario El Cinco de Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Además de eso, seis amenazas de muerte recibidas por reporteros, dos de los cuales -Carlos Huerta Muñoz, de El Norte de Ciudad Juárez y Emilio Gutiérrez Soto, de El Noroeste de Ascensión, de Chihuahua- optaron por el autoexilio en el extranjero para salvar la vida. En estas amenazas se da cuenta de las recibidas por la reportera de El Universal, Silvia Otero por parte de Omar Cerecedo, abogado de Daniel Pérez Rojas, por la cobertura informativa de la extradición de su cliente.
El recuento sólo abarca las cifras que Reporteros Sin Fronteras anuncia en sus comunicados que tienen que ver con México. Esto coloca a nuestro país, por segundo año consecutivo, en el segundo lugar de muertes de periodistas a nivel mundial sólo por debajo de Irak, y el primero en países que no se encuentran en guerra.
Es posible que los datos de Reporteros Sin Fronteras no contabilicen todos los asesinatos de reporteros o informadores en todo el país y que haya casos que escapen de la vigilancia de la ONG francesa con registro en la ONU, lo cual podría incrementar los números.
Lamentablemente esto es sólo el reflejo del hecho de que los gobiernos no han podido demostrar capacidad para brindar seguridad, ya no digamos a los reporteros, a la ciudadanía en general.

PARÉNTESIS
Este martes en el ITESM Ciudad de México a las 17:30 horas, David Norfords, investigador de la Universidad de Stanford presentará en México su propuesta sobre Periodismo de Innovación; una mezcla de periodismos científico, económico y tecnológico.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 28 de abril de 2008

Periodismo en México, sin cambios / Columna

De medios y otros demonios

Periodismo en México, sin cambios

J. Israel Martínez Macedo

A pesar de las constantes denuncias en los distintos medios de comunicación, de los documentos y peticiones que se entregan en los distintos niveles de gobierno, de las pláticas y comentarios que se hacen en las universidades y escuelas de comunicación y periodismo, y las denuncias públicas que hacen las ONG del área: México continúa como el país más peligroso de América Latina para el ejercicio de la labor periodística.
Este mismo mes se registró en Oaxaca el homicidio de Felícitas Martínez y Teresa Bautista, dos periodistas comunitarias de la zona triqui en la región mixteca.
En el caso de estos homicidios, tuvo que intervenir la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que la Legislatura oaxaqueña actuara, aunque haya sido sólo creando una comisión (aquella frase atribuida a Porfirio Díaz “si quieres que algo no se resuelva: crea una comisión”).
La cifra continúa engrosándose. Sólo en el periodo de los gobiernos panistas (2000-2008) han sido asesinados 24 comunicadores y trabajadores de los medios -tres por año, uno cada cuatro meses- ocho han desaparecido y la cantidad de quienes reciben amenazas es tal que en algunos lugares hasta se considera como una especie de diploma de graduación.
En varias redacciones del país se bromea -con ese característico humor negro que se desarrolla en esta profesión- con que un reportero puede aparecer muerto o va a ser secuestrado o golpeado después de un buen trabajo de investigación, pero esa broma se vuelve realidad con más frecuencia cada vez en cualquier parte de la República.
El ejercicio del periodismo -sobre todo del nuevo periodismo de investigación- requiere ahora no sólo de ética sino de valor, a los antiguos mecanismos de la dádiva y la defensa de intereses personales o compadres en puestos públicos, se suman el peligro de perder la vida por una información publicada.
Aunque en América Latina la desaparición y muerte de periodistas no es nuevo, las cifras dadas a conocer por UNESCO, Article 19, Reporteros Sin Fronteras y Sociedad Interamericana de Prensa, entre otras; revelan que México es el último país del continente en interesarse, de forma oficial, por la seguridad de quienes mantienen informada a la sociedad, lo cual es paradójico ante gobiernos que se jactan de propiciar la transparencia y la rendición de cuentas.

DESDE INTERNET
Desde la semana pasada inicié un “experimento” por internet a través de un blog (http://jisraelmartinez.blogspot.com), utilizaba la página sólo como archivo, pero, por alguna razón, recibía entradas a través de buscadores. De esa forma incluí una encuesta semanal sobre algún tema en especial.
La primera del experimento estaba relacionada con completar la frase “Creo los nuevos spots del gobierno mexiquense…”. Y los resultados arrojaron que 53.84 por ciento de los participantes consideran que “Impactan positivamente a su imagen”, sin embargo destaca que 30.76 por ciento haya respondido “¿Cuáles spots?”, en tanto que 15.38 por ciento consideró que “No afectan en absoluto la imagen que tengo del gobierno mexiquense”.
Dicho de otro modo, la mitad de los participantes consideran que los anuncios televisivos del gobierno estatal con artistas de telenovelas impactará de manera positiva en su imagen, mientras que una tercera parte desconoce sobre dichos anuncios.
Para esta semana se plantean dos preguntas sobre un mismo tema: “Según tu ¿quién es el ganador tras la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados?” y “Según tu ¿quién es el perdedor tras la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados?”, las posibles respuestas en ambos casos: PRI, PAN, PRD, FAP, López Obrador, Felipe Calderón, México.
La encuesta estará abierta toda la semana y se cerrará el domingo a las 18:00 horas. Igualmente se abre un foro público para opinar sobre lo que sea y proponer futuras encuestas. Lo invito a participar y conocer los resultados cada lunes en este mismo espacio.

israel.martinez@milenio.com

jueves, 27 de diciembre de 2007

2007, año para el olvido / Columna

De medios y otros demonios

2007, año para el olvido

J. Israel Martínez Macedo

El de 2007 deberá ser recordado como uno de lo peores años para el periodismo en el mundo, según el recuento de Reporteros Sin Fronteras (RSF) el “Barómetro de la libertad de prensa 2007” presenta una dolorosa realidad: 84 “periodistas muertos”, 17 “colaboradores muertos”, 132 “periodistas encarcelados”, seis “colaboradores encarcelados” y 63 “ciberdisidentes encarcelados”.
Por lo que se refiere a los periodistas, 46 de ellos murieron durante la cobertura de la absurda guerra en Irak, ocho de ellos en Somalia, seis en Pakistán, tres en Sri Lanka y dos en Afganistán, Eritréa, México y Nepal. De hecho, por lo que toca a los países del continente americano, sólo nuestro país registra más de una muerte en este año que termina.
Los dos casos que registra este organismo no gubernamental se encuentra el de Amado Ramírez, reportero de de Televisa Acapulco; y Saúl Martínez Ortega, del Diario de Agua Prieta.
En cuanto a “colaboradores muertos” es también la guerra de Irak la que arroja el saldo mayor con nueve casos. México ocupa el segundo lugar junto con India al contabilizar tres, se trata de Flor Vásquez López, Agustín López y Mateo Cortés Martínez, todos ellos del diario El Imparcial.
En cuanto a los “periodistas encarcelados” los dos primeros lugares los tienen países con regimenes socialistas, se trata de China y Cuba quienes alcanzan 33 y 24 periodistas en prisión respectivamente. En cuanto a “colaboradores encarcelados” son sólo países de Medio Oriente los que registran este hecho. Destaca que en este rubro México no aparece.
Nuestro país tampoco cuenta con registro en lo que se refiere a “ciberdisidentes encarcelados” que encabeza China con 49 personas, sin embargo entre las ocupaciones de quienes cayeron de la gracia del sistema chino de información se encuentran desde políticos demócratas, hasta estudiantes, pasando por abogados, escritores, periodistas, profesores, poetas, funcionarios, tenderos, ejecutivos y seguidores del Falun Gong (práctica físico-mental que consta de ejercicios cuyo único objetivo es el auto-conocimiento pero que al tener más practicantes que afiliados al Partido Comunista de China es considerado una amenaza por el gobierno).
Así se asoma un 2008 del que no se ven posibilidades de cambio. Por el contrario, en Venezuela se cierne un panorama poco claro para quienes busquen ejercer el periodismo libre e independiente, en China se acercan los juegos olímpicos bajo la sombra del encarcelamiento, mientras que en México se ve lejana la posibilidad de que las agresiones y homicidios de quienes se dedican al ejercicio del periodismo se resuelvan y detengan.
Por el contrario llega una ley que tiene todo el tufo a mordaza para medios electrónicos, que por más que se maquille y se presente como la panacea de la democracia no deja de sonar a la intención vil de un grupúsculo de políticos que desean que nadie se meta en sus asuntos porque afectan sus intereses.
El que lega será un año de ajustes y negociaciones, las televisoras buscarán recuperar algo de lo perdido en una reforma a la Ley de Radio y Televisión, así como en la de Telecomunicaciones, sin embargo no se ve por donde puedan pugnar con los diputados que, demostrado ha quedado, no están dispuestos a permitir una transformación real del sistema político del que se han acostumbrado a vivir y vivir bien.

PARÉNTESIS
Tal parece que el Colegio de Comunicólogos ya realizó la entrega de su premio anual “Parabólica de Cristal” y no esperó, como se había anunciado, a que llegara el 20 de enero.
Y digo tal parece porque ni los colegiados se enteraron de la entrega que, según comentan, no sólo fue deslucida sino que hasta faltaron galardonados que fueron reconocidos por tal evento.
El prestigio del naciente premio (se entregó como primera edición en noviembre de 2006) se lee en riesgo toda vez que no fue muy bien visto por algunos comunicólogos y comunicadores que se entregara al Comunicador Social de la institución en donde se llevaría a cabo el evento, el IUEM.
Sin embargo, en contraparte, hay quienes consideran que así se puede hablar de un Colegio plural que no sólo este ligado a la UAEM, aunque los más escépticos sospechan que se esté dando un uso político al organismo para beneficio de unos pocos alegando la cercanía de su presidente con el Partido Acción Nacional. Al tiempo.

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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)