"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"

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Gabriel García Márquez

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lunes, 20 de abril de 2015

El fin del modelo de la imagen / Columna

De medios y otros demonios

El fin del modelo de la imagen

J. Israel Martínez Macedo

Las elecciones de 2000 generaron un cambio en la manera de hacer campañas, la imagen se convirtió en la reina de los procesos generando un modelo de comunicación que para nuestros días comienza a dar muestra de ser insostenible, más aún con una sociedad cada vez más exigente.
Durante 15 años el modelo de la imagen ha caracterizado cada contienda, los participantes dilapidando sus recursos en fotografías editadas en exceso, a grado tal que en más de un caso la gente no reconocía a los candidatos, incluso negando que se trataran del mismo que vieron en pancartas y espectaculares.
El manejo de la imagen impregnó todas las áreas de la vida pública, trasladándolo de los procesos electorales a las administraciones públicas, dejando que las decisiones políticas y de gobierno se tomaran en función de cómo sería percibido cada gobernante por la ciudadanía.
En el nombre de la imagen se cometieron cualquier cantidad de abusos y errores en la toma de decisiones de gobierno; en consecuencia, la ciudadanía comenzó una larga y desesperante agonía de desencanto que parecía no tener fin, fomentando la decepción social en cada acción administrativa.
El modelo está agotado, desgastado, dando sus últimos resultados que, por lo mismo, serán endebles y mínimos en un proceso que, por consecuencia del desencanto, entre otros factores, puede vislumbrarse como uno de los que menos participación ciudadana tendrán.
La era de la imagen está llegando a su fin, no se le auguran más de uno o dos años, con ella el descrédito y desconfianza generados por la falsa construcción de expectativas imposibles de cumplir y cuyas fallas se trataban de mantener bajo la alfombra con otro artilugio de manejo de imagen en una cadena que parecía nunca acabar.
El problema con ese tipo de manejo es que dependía de presentar lo que no se es, dependía de presentar una mentira que, por consecuencia, debía ayudarse de otra serie de falsedades o verdades a medias que, tarde que temprano terminaban cayendo, tal como ocurrió.
No obstante ya hay una opción al desgaste ocasionado por el modelo de la imagen, se le ha denominado (hasta ahora) como el modelo del storytelling, basado en, como su nombre lo dice, contar historias que puedan brindar a los ciudadanos mayor información sobre aquellos que se presentan en las urnas.
Evidentemente el modelo del storytelling será más exigente con los comunicadores, requerirá capacidad narrativa, discursiva, analítica, constructiva; conocimiento de las características de cada uno de los medios (todos los masivos más los principales sociales) para saber qué contar, cuando y dónde. Será una exigencia mayor que no obstante arrojará mejores resultados, por lo pronto, suframos con lo que hay.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

lunes, 6 de abril de 2015

Los excesos del mirreynato / Columna

De medios y otros demonios

Los excesos del mirreynato

J. Israel Martínez Macedo

Ricardo Raphael acuñó un término que define de forma clara y sencilla el esquema de gobierno que vivimos en México: hijos de políticos y empresarios que, sin mayor merecimiento, son “acomodados” por sus padres en altos puestos de las distintas administraciones.
La propuesta del académico del CIDE describió, quizás no tan sin querer, el esquema de selección de candidatos para la venidera elección de 2015 en donde, si bien se dejaron algunos sitios para quienes han trabajado en sus respectivos partidos, muchos lugares se asignaron para estos personajes: los mirreyes.
Independientemente de su simpatía o animadversión, este grupo ha significado problemas reales para la administración pública. Sus excesos, sumados al cinismo con el que se desenvuelven los convierten en verdaderos dolores de cabeza.
El caso más reciente: David Korenfeld y el viaje hecho desde su casa al aeropuerto en un helicóptero gubernamental para salir de vacaciones a un exclusivo sitio en Colorado.
El funcionario expresó en Twitter que tenía un malestar en la rodilla y cadera por lo que habría utilizado la aeronave para trasladarse a recibir atención médica; como si usarla para estos fines, también personales, fuera menos grave.
Para terminar de complicar las cosas en su defensa; lo que es claro ejemplo de una pésima gestión de crisis, el funcionario dejó salir al mirrey que lleva dentro y publicó, ahora, que reembolsaría el costo del traslado, aunque a la fecha no ha habido pruebas de tal desembolso.
Los ciudadanos en redes sociales no hicieron esperar su reacción cuestionando si ellos pueden “rentar” una aeronave oficial para uso particular y preguntando cuál es el protocolo para solicitar ese servicio al gobierno federal.
El abuso de Korenfeld llegó en el peor momento dado que el gobierno de Peña Nieto está bajo la lupa luego de la “casa blanca”; hecho que junto con otros, dieron pie a nuevas formas de atender la corrupción, abusos de poder y conflictos de interés.
La Secretaría de la Función Pública —en particular— y el gobierno federal —en general— tienen aquí una oportunidad para demostrar que la lucha contra este tipo de abusos va en serio, pero ello significa sacrificar al alfil de la polémica propuesta de ley de aguas nacionales.
Como si le hiciera falta, el mirreynato suma problemas a la administración peñista y, además, lo pone entre la espada y la pared; entre la posibilidad de demostrar que su lucha contra la corrupción va en serio o que la aprobación de una ley es más importante en total sentido pragmático.
Habrá que estar atentos para ver por qué se decanta el gobierno federal porque, sin duda generará un precedente.

@Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com

miércoles, 1 de mayo de 2013

La mascarada “rosa” / Columna

En mi opinión

La mascarada “rosa”

J. Israel Martínez Macedo

El tema de la discriminación es un asunto muy delicado que los gobiernos aún no atinan a entender. En aras de ganar una imagen de responsabilidad social y atención a las necesidades o intereses de la población, incurren en faltas graves que podrían propiciar aquello que buscaban combatir.
Es el caso específico del Estado de México. El gobierno mexiquense comenzó con una intensa campaña de “transporte rosa” en la entidad que involucró la identificación de taxis pintados de este color para brindar servicio “sólo para mujeres”, lo mismo unas combis en el Valle de México que, dicho sea de paso, nunca hicieron honor a su franja rosa: suben hombres y mujeres por igual.
La decisiones del gobierno mexiquense responden sólo a una cuestión de imagen, al intento de quedar bien con el sector femenino. Para congratularse engañan con medidas que nada tienen que ver con la lucha contra la discriminación y que, al contrario, podrían colocar a la administración de Eruviel Ávila Villegas en una situación de violación a la legislación mexiquense.
En el Estado de México existe la Ley para Prevenir, Combatir y Eliminar Actos de Discriminación, vigente desde el 18 de enero de 2007. En su artículo 1, se indica que su objeto es “proteger y eliminar toda forma de discriminación que se ejerza en contra de cualquier persona, para proteger el goce y ejercicio de sus derechos fundamentales”.
La ley define la discriminación como: “toda forma de preferencia, distinción, exclusión, repudio, desprecio, incomprensión, rechazo o restricción que, basada en el origen étnico o nacional como el antisemitismo o cualquier otro tipo de segregación; sexo o género; edad; discapacidad; condición social o económica; condiciones de salud; embarazo; lengua; religión; opiniones; predilecciones de cualquier índole; estado civil o alguna otra que tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos fundamentales en condiciones de equidad e igualdad de oportunidades y de trato de las personas”.
El “transporte rosa” es una forma de preferencia, distinción y exclusión que, basada en el sexo o género de las personas, impide y anula el ejercicio del derecho fundamental de libre tránsito y trato igualitario de hombres y mujeres en el uso del servicio de transporte público.
Esto lo deja fuera de la precisión que señala la propia ley: “No se considerarán conductas discriminatorias de manera enunciativa y no limitativa, las siguientes: I. Las acciones legislativas, educativas o de políticas públicas positivas o compensatorias que sin afectar derechos de terceros, establezcan tratos diferenciados con el objeto de promover condiciones de equidad e igualdad de oportunidades”.
El “transporte rosa” causa distinción y exclusión pero además traslada a la mujer a un punto en el que se le separa (¿segrega?) del hombre y se le coloca en un lugar creado específicamente para atender dicha distinción sólo por una cuestión de sexo o género.
Habrá quienes justifiquen que dicha separación (¿segregación?) es necesaria por cuestiones de seguridad, que las mujeres son más vulnerables a un ataque, una violación o un asalto que los hombres y por eso debe protegérseles de ese peligro… y tienen razón, al igual que otros grupos vulnerables como las personas de la tercera edad o los discapacitados pero no vemos circulando por las calles taxis para “abuelitos” o especiales para personas con discapacidad motriz.
Es más, una prueba de que el asunto es meramente de imagen y no atención social es la proporción del “transporte rosa” que circula en las calles de la entidad.
Son infinitamente menores estos servicios a los del transporte público “general” pese a que en el Estado de México hay 7 millones 778 mil 876 mujeres y 7 millones 396 mil 986 hombres; 381 mil 890 mujeres más que hombres, según cifras del Inegi.
Si el “transporte rosa” fuera una medida compensatoria no segregacionista que busca dar un trato igualitario a la mujer, debería haber, al menos, la mitad de taxis, combis, autobuses, microbuses, mexibuses y de todo el servicio público pintados de rosa (y si me presionan tantito, para ser justos, debería haber un poco más de eso).
El “transporte rosa” discrimina, coloca a la mujer en condición de víctima sólo por su sexo o género y criminaliza a todos los hombres por esta misma razón. Lo que se oculta detrás de esta “capa de pintura rosa” es la verdadera incapacidad del gobierno para brindar seguridad a todos sus habitantes, mujeres y hombres por igual.
Los vehículos rosas son una mancha ignominiosa del Estado a los ciudadanos. No se trata de una medida de protección para las mujeres; es una medida de protección a la imagen de las administraciones y los políticos que las encabezan.
No pueden aplaudirse este tipo de medidas simplemente porque no resuelven algo, al contrario aumentan la discriminación hacia la mujer excluyéndola y segregándola a un transporte “sólo para mujeres” y criminaliza al hombre sólo por ser hombre.
Ni su condición de género las debe ubicar como víctimas, ni nuestra condición de género nos debe colocar como delincuentes; actuar así es no entender la complejidad de un problema social severo que requiere de atención seria e inmediata pero ¿hasta cuándo?

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lunes, 15 de abril de 2013

La travesía de Valeria / Columna

De medios y otros demonios

La travesía de Valeria

J. Israel Martínez Macedo

La desaparición de la pequeña Valeria Hernández de Jesús —secuestrada en Texcoco y encontrada en el municipio de Sonsonate, en El Salvador— es mucho más que el resultado de un importante operativo de búsqueda y se acerca más a la gran lista de “triunfos policiacos” que en realidad es un enorme desatino de la delincuencia en su intento por cometer un ilícito.
La menor desapareció el 1 de abril y fue encontrada 12 días después en el país centroamericano según reportes de la Policía Nacional Civil. Las referencias a la manera en que fue hallada son poco claras; unas versiones señalan que estuvo deambulando por las calles de Sonsonate mientras otras aseguran que fue entregada a las autoridades por habitantes del lugar.
Según los reportes periodísticos, la Policía Nacional Civil logró la captura de Nelson Bladimir Valencia Massin, como responsable del hecho.
Con la detención, se supo que el sujeto dejó encargada a la niña de 4 años a habitantes de Sonsonate a quienes, para garantizar que volvería por ella, entregó identificaciones y libreta bancaria. No obstante la promesa, el hombre no regresó por lo que “los cuidadores” entregaron a la menor a las autoridades salvadoreñas junto con los documentos, lo que habría llevado a su localización y captura.
El hecho podría arrojar luz sobre la forma de operar de los grupos de la delincuencia dedicados al tráfico de personas y permitiría mejorar la lucha contra este delito que da muestras de ir en aumento en el país.
En términos de comunicación destacan varios hechos: las redes sociales (espacio virtual donde la sociedad civil conoció el caso de Valeria) se han llenado de mensajes sobre desaparecidos; no obstante, muchos de ellos son ignorados porque “no es alguien de aquí”, del lugar de residencia.
El caso de Valeria nos muestra que estos grupos delincuenciales operan internacionalmente y la sociedad que ayuda en la búsqueda e identificación de esas personas debe empezar a entender el problema de manera global, un “desaparecido” en México puede estar solo unos días después en Colombia.
Otro punto es que sería un lamentable error que alguien intentara obtener un beneficio político de esta situación. Hay que decirlo como es: ninguna autoridad mexicana intervino en la localización de la menor, fue un golpe de suerte derivado de una “inocentada” del delincuente. No hay nada que moleste más a las personas que un político oportunista.
Valeria está en su casa, las autoridades mexicanas que intervinieron en ello (Secretaría de Relaciones Exteriores) solo hicieron su trabajo y así se han limitado a informarlo. Nadie más tiene derecho a querer utilizar a la menor, su familia y su experiencia para sacar raja política; hacerlo no solo sería deleznable, también un movimiento muy bajo y ruin. Hay mucho que aprender del caso y esperar su desarrollo y desenlace.

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lunes, 8 de abril de 2013

Error "en grande" / Columna

De medios y otros demonios

Error “en grande”

J. Israel Martínez Macedo

Es increíble que en plena era digital, en la que todo, absolutamente todo, puede encontrarse en la red si se tiene la suficiente paciencia, tiempo y recursos aún existan quienes traten de hacer pasar como propias ideas y conceptos ajenos disponibles en línea.
Hace unas semanas hablábamos del logotipo de “El Diablito” que algún pseudodiseñador bajó de internet para que el ayuntamiento de Toluca lo utilizara como complemento de un dibujo que crea una pésima imagen que lejos de destacar la seriedad del sitio que representa, parece una invitación a la fiesta y a echar unos tragos en algún bar para jóvenes.
En esta ocasión le tocó al gobierno del Estado de México con su logotipo de “la G” que alude al eslogan “en grande” que ha sido la bandera de la imagen gubernamental de la administración de Eruviel Ávila Villegas, su “gran G” resultó ser un gran plagio del logotipo de la empresa Giraud Internacional (creada en 1957), que fue absorbida por Geodis BM pero que mantiene su imagen corporativa.
El hecho fue consignado en la página www.hazmeelchigadofavor.com en la que, eso sí con una deficiente redacción, se describe de dónde surge el diseño original y se muestran ambos logotipos.
La igualdad es evidente e innegable. Los logotipos son iguales. Efectivamente los colores varían (el mexiquense utiliza un chillante verde con rojo mientras el original de Giraud muestra los colores que identifican a uno de los partidos de oposición azul con naranja, ambos en fondo blanco) pero de ahí en más se trata de la misma figura, sin duda.
En la entrega anterior comentaba algunas minucias sobre la identidad y su relación con la imagen (por cierto doy constancia de recibida la observación al respecto del candidato a rector de la UAEM, Jorge Olvera García). Lo menciono porque se vincula directamente con lo que ocurre en el logotipo del gobierno estatal. ¿Cómo se pretende generar algún tipo de identidad con una institución cuando su imagen rueda por las carreteras europeas en tráileres blancos con los colores de la oposición?
Si el objetivo era posicionar al gobernador Eruviel Ávila para algún puesto de elección popular en el futuro, sus asesores le acaban de dar el golpe de gracia pues, seguramente, los adversarios no dejarán de hacer notar este, entre otros, errores que se han cometido a lo largo de lo que va de administración.
De por sí a muy pocos (si no es que a nadie) le gustaba esa imagen de “la G” en la administración local, ahora mucho menos que se ve una copia mal hecha de un logotipo con historia y trayectoria en Europa. Ya quiero ver al mandatario estatal de gira por España o Francia con esa imagen que allá se vincula con tráileres y transporte terrestre. La improvisación cuesta… y en comunicación lo barato sale caro.

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lunes, 25 de febrero de 2013

Nuevos medios, viejas mañas / Columna

De medios y otros demonios

Nuevos medios, viejas mañas

J. Israel Martínez Macedo

No se trata de una moda sino de una realidad que impera en muchos gobiernos; el uso de las redes sociales para informar avances y logros tiene tras de sí un vínculo con aquello que hemos dado por llamar “imagocracia”. No obstante, este juego también tienes sus riesgos.
El pasado 18 de febrero el diario La Jornada publicó un trabajo que tiene mucho que ver con esta situación y que interesa a los habitantes del Estado de México por la peculiar forma de hacer redes sociales del mandatario estatal.
Según la nota, de entre los mandatarios de las 32 entidades del país, el primer lugar lo tiene el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera (@ManceraMiguelMx), con 363 mil 371 seguidores (de una ciudad de 10 millones de habitantes no suenan a muchos); el segundo lo tiene el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas (@eruviel_avila), con 146 mil 335 (contra 15 millones de habitantes en la entidad y, en proporción, muy por debajo de Mancera) y, en tercero el de Chiapas, Manuel Velasco (@VelascoM), con 99 mil 231 seguidores (que tiene poco más de 4 millones de habitantes).
Con estas cifras Mancera tendría más del doble de seguidores que Eruviel y no solo eso sino que, además, con menos habitantes en su entidad, lo coloca muy lejos en términos de popularidad efectiva respecto a la que ostenta el mandatario mexiquense en Twitter.
Lo destacado de la nota no es el sitio que ocupan sino la trampa que hacen quienes se encargan de llevar y promocionar las cuentas. La información refiere que es la herramienta “Status People” la que se encargó de revelar que, tanto de Mancera como de Eruviel, solo 42 por ciento de sus usuarios son verdaderos, el resto: cuentas falsas o inactivas.
Las redes sociales no son un mito, en realidad tienen un impacto sobre los usuarios y los medios pero es solo a través de estos últimos que dicha información se masifica y llega al ciudadano promedio, el que lee periódicos, escucha la radio o mira la televisión.
Los gestores de comunidades virtuales (pomposamente llamados community manager) buscan engañar a los usuarios y medios de comunicación haciendo creer que las cuentas de los políticos tienen más seguidores para intentar generar la imagen, evidentemente falsa, de una mayor popularidad.
Lo más lamentable del caso es que el político, en este caso los mandatarios, puedan llegar a creer que efectivamente cuentan con ese interés de los ciudadanos y caigan en el error de pensar que con solo estar presentes en las redes sociales se tiene contacto directo con la población.
El tiempo en el ciberespacio corre a otro ritmo. Hoy ya no se puede pensar en que solo estar ahí, en las redes, garantiza impacto e influencia, se requiere de una estrategia mucho más amplia y que contemple generar productos transmediáticos para conseguirlo. Cuando no se tiene esa capacidad solo queda una cosa por hacer: mentir, engañar y seguir cobrando.

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miércoles, 10 de octubre de 2012

Informar por la confianza / Columna

De medios y otros demonios

Informar por la confianza

J. Israel Martínez Macedo

Hay situaciones que no tienen forma de defenderse, en cuyo caso no queda más que aceptar y aguantar. Lo ocurrido con el robo del cuerpo de Heriberto Lazcano Lazcano “El Lazca” se inserta no sólo en el rubro de las historias fantásticas y lamentables de la seguridad nacional sino, además, en el de las situaciones que no hay forma de ocultar.
A raíz del incremento de los embates de la delincuencia organizada, las áreas de prensa han incurrido en garrafales errores que ponen en peligro a la población y generan dudas sobre instituciones que, de forma contraria, deberían garantizar la confianza de la población.
El más reciente caso de una situación de este tipo en la entidad es la celebre balacera que “fue y no fue” en la zona sur de la entidad. Después de que se informó del hecho, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a través de su titular Salvador Neme Sastré, salió a desmentir que algo así hubiera ocurrido fijando una primera postura inicial que nada había pasado; al día siguiente, el gobernador declaró que sí hubo balacera, tres horas de refriega pero sin muertos.
La gente que creyó que todo había sido una falsa alarma perdió su confianza en las autoridades, habitantes de la región confirmaron el hecho y aseguraron, incluso que el enfrentamiento habría durado más tiempo aún, además de asegurar que no hubo un solo policia estatal para cuidar a la población, el enfrentamiento fue entre delincuentes y entre delincuentes se arreglaron.
El caso más famosos de una acción “sospechosista” es el de la pequeña Paulette Gebara Farah, cuyo cuerpo apareció casi “mágicamente” a los pies de su cama en una habitación en la que decenas de personas habían entrado y en la que, incluso los perros ya habían olfateado.
El caso se cerró y el responsables de la investigación fue nombrado, a la postre, procurador del Estado de México y hoy, se integra al equipo del presidente electo, Enrique Peña Nieto, además de que, según cuentan sus allegados, ya se presume futuro Procurador General de la República, sí, con esas credenciales.
Cuando un hecho de tal magnitud como el que un comando armado les “arranque de las manos” a las fuerzas del orden el cadáver de un delincuente del tamaño de Heriberto Lazcano no sólo genera suspicacia sino desconfianza y las áreas de comunicación poco o nada pueden hacer.
Lo único viable es informar. Mostrar las pruebas y no caer en inventos o negaciones de los hechos, asumir consecuencias y responderle a la gente, de lo contrario la poca confianza en las instituciones se perderá, como de hecho ya ocurre en el Estado de México.

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lunes, 10 de septiembre de 2012

Neza: consecuencia no causa / Columna

De medios otros demonios

Neza: consecuencia no causa

J. Israel Martínez Macedo

Las autoridades mexiquenses intentaron hace algunas semanas, torpemente, ocultar una balacera de, al menos, tres horas en la zona sur de la entidad. Inicialmente dijeron que no existió tal y después que sí pero que no hubo muertos; así fue como perdieron credibilidad y, con ella, la confianza de la gente en sus dichos, el jueves, la gente de Nezahualcóyotl pagó caro ese descontrol.
Después de un enfrentamiento entre transportistas y antorchistas, el miércoles, en Neza se generó el rumor de balaceras en distintos puntos de localidad; las autoridades locales y estatales salieron a desmentir los dichos pero “reportes ciudadanos”, resultados de una psicosis colectiva, aseguraban la existencia de disparos. Ya nadie le creímos a la autoridad.
“Ahí viene el lobo, ahí viene el lobo” era el grito del pequeño Pedro que, en el cuento, gustaba de divertirse a expensas de mentir a los aldeanos, encontraba un enfermo gusto en sentir poder al hacer que la gente saliera de sus casas atemorizada por la presencia de un animal que se comería sus ovejas. El mismo gusto insano de pensar que al negar la violencia, ya que no se puede controlar, generará tranquilidad entre la gente.
El caso de Neza da un tristísimo y celebérrimo ejemplo de la importancia del adecuado y correcto manejo informativo por parte de las áreas de comunicación social y lo peligroso que puede ser el no saber usarlas o, peor aún, utilizarlas como instancias de “desinformación social”. Nada justifica el miedo y desasosiego que esa acción que, motivada por lo que haya sido, causó entre los habitantes.
Como siempre en estos casos, los medios fueron y seguirán siendo culpados por la desinformación que provino, o mejor dicho no provino desde las áreas de comunicación social, de las instancias oficiales. Como si así todo se solucionara.
No, el lobo no viene, el lobo ya está aquí y necesitamos instituciones sanas y creíbles con funcionarios responsables que nos puedan informar y en quienes podamos confiar.
Los medios replican la información que las áreas oficiales y no oficiales generan, en este caso la gente de Neza le ganó a los especialistas y estudiados en términos de comunicación social y el miedo se apoderó de varias localidades.
Una mala comunicación social genera desconfianza, la desconfianza causa el temor, el temor orilla al descontento social y el descontento social… no lleva “al lado oscuro de la fuerza” pero sí a situaciones como la que atestiguamos el jueves en Neza. Si se buscan culpables hay que voltear a las áreas de comunicación social y a los titulares de las secretarías y municipios involucrados que por ocultar, mienten y por mentir generan descontrol. Es así de simple.

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miércoles, 29 de agosto de 2012

Más que una pifia / Columna

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Más que una pifia

J. Israel Martínez Macedo

Vaya error la de este inicio de semana para el gobierno mexiquense: una balacera en Luvianos (que sí ocurrió) dejó muy mal paradas a las autoridades estatales, empezando por el gobernador Eruviel Ávila, llevándose lo que le quedaba de credibilidad al secretario de Seguridad Ciudadana Salvador Neme Sastré.
Pero si ustedes se lo perdieron las cosas fueron así: el domingo ocurrió una balacera en la comunidad Caja de Agua, perteneciente al municipio de Luvianos. Un grupo delictivo intentó tomar el pueblo (literal, apropiarse de él) pero no contaban con que la gente se defendería, una hora de intercambio de disparos para repeler la “invasión”.
Al lugar llegó un grupo antagónico al atacante y la refriega se trasladó a la zona serrana donde los disparos continuaron escuchándose. Ni la policía estatal ni la federal hicieron, si quiera, el intento de aparecerse por la zona; sólo elementos del Ejército mexicano llegaron al lugar.
Una vez que la información se hizo pública, se movieron los hilos gubernamentales para ocultar que la balacera habría ocurrido (incluso la cantidad de muertos aún se desconoce). Desde el twitter oficial del secretario de Seguridad Ciudadana salió el desmentido: ni balacera ni muertos. La nota se bajó de los medios.
Pero el gobernador mexiquense informó al día siguiente: Sí hubo balacera sólo no hubo muertos ni heridos. ¡Tres horas de intercambio de disparos con la delincuencia organizada sin muertos ni heridos! Sin lugar a dudas un caso para el récord Guiness como el enfrentamiento más largo sin haberle atinado a nadie.
Muchas preguntas que no se han hecho valen la pena una respuesta: ¿cómo es que el encargado de la seguridad de los mexiquenses nunca se enteró de una balacera de tal magnitud en Luvianos? Y si se enteró ¿por qué la policía estatal no acudió en apoyo de la población de esa región? ¿Son menos mexiquenses que los que vivimos en Toluca o están en Ecatepec? Me parece que no.
Si supo ¿Por qué nos mintió? ¿Por qué salir a desinformar a la gente? ¿Por qué tratar de tapar el sol con un dedo? ¿No es más peligroso que la gente no sepa qué se puede encontrar en la calle sólo por mantener la insostenible imagen de un “estado seguro”?
Los esquemas de comunicación fallaron de forma brutal. El gobernador expuso a su secretario de Seguridad quien debe responder por qué dijo a los mexiquenses que no había tal enfrentamiento, si mintió o si en verdad desconocía una situación tan grave.
Respuestas, se necesitan respuestas. No se trata de una anécdota más que se suma a la cada vez más larga lista de pifias de comunicación en este sexenio. Se trata de la seguridad de todos los mexiquenses o ¿eso no es importante?

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miércoles, 22 de agosto de 2012

Destino ineludible / Columna

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Destino ineludible

J. Israel Martínez Macedo

El desgaste de imagen es un fenómeno general que los actores políticos y, en general, las organizaciones sociales deben planificar porque, de lo contrario, corren el riesgo de perder el impacto necesario para sus objetivos justo cuando más lo necesiten.
El problema radica, esencialmente, en la incapacidad de no poder dosificar y controlar el cambio. Paradójicamente los movimientos se vuelven estáticos, no se ajustan a las nuevas necesidades y, con ello están condenados a la extinción.
Las estructuras de los movimientos no son capaces de acoplarse a las necesidades del sistema y por tanto son rechazadas por éste al punto tal en que son incapaces de seguir subsistiendo; su sentencia de muerte está dictada desde su nacimiento pues su ideología “anti sistema” les impide modificarse a sí mismos para producir la información que requieren para subsistir.
Esta situación es en la que se encuentra el grupo lopezobradorista en lo que han dado por llamar “defensa de la democracia” y que no ha sido más que un discurso demagógico y sin objetivos sociales definidos, no así con la mira puesta en un solo fin: imponer a AMLO en la presidencia.
En este juego de contradicciones el grupo lopezobradorista ha reconocido públicamente que si las instituciones nacionales no descalifican e invalidan la elección entonces volverán a las andadas causando molestias a la ciudadanía para que les hagan caso y le den el triunfo al tabasqueño, la lucha “contra la imposición” se convierte en la lucha por la imposición.
El problema es que en el camino andado perdieron fuerza, se desgastaron brutalmente. Quienes los acompañaban con la idea de obtener alguna dádiva postelectoral han abandonado el barco porque saben que la única posibilidad de obtener su objetivo es negociar y ver qué sacan.
Los eternos inconformistas, radicales por naturaleza propia, se mantienen en pie de lucha contra el sistema (sea lo que sea que ellos entiendan por esto) pero hundidos en el estancamiento de ideales, ideas, objetivos, estrategias y estructuras, condenados a la extinción por agotamiento y nada más.
No saber administrar el desgaste, mantener una serie de manifestaciones y marchas constantes y planificar desde la utopía de que se tiene el respaldo de “la mayoría” del país sólo porque es lo que se ve en las redes sociales es una sentencia de muerte segura.
El pataleo perredista de que habrá un conflicto social si no se hace lo que ellos quieren es tan lejano a la realidad que el único resultado posible es el fracaso. Nuevamente serán víctimas de sí mismos.

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lunes, 19 de marzo de 2012

Imagocracia: capítulo Florence Cassez / Columna

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Imagocracia: capítulo Florence Cassez

J. Israel Martínez Macedo

Ya en un espacio previo abordaba el tema de la imagocracia como esa manera que se vive en México desde hace algunos años y que tiene que ver, entre otras cosas, con la toma de decisiones de Estado preponderando la imagen de gobierno más allá de las necesidades de la población.
La discusión pública posterior al anuncio mediático de un predictámen de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el caso Florence Cassez lleva el tema a los entramados del sistema legal.
Parte del debate gira en torno al montaje televisivo que la PGR preparó para que las televisoras pudieran presentar a sus audiencias el importante golpe a una peligrosa banda de secuestradores conocida como “Los Zodiaco” y construido para devolverle a la dependencia un poco de su malograda credibilidad.
No sólo se trata del problema del debido proceso que abarca la notificación consular. Se involucra la actuación de la dependencia en la estructuración de cada caso y nos preguntar: ¿a cuántos detenidos se les ha montado un esquema similar para inculparlos mediáticamente, sean o no responsables?
El debate trasciende a los terrenos de la imagen y se mantiene en ellos. Por un lado la PGR escribiendo guiones televisivos estilo “La ley y el orden” para catapultar a los funcionarios a mejores puestos y sueldos, por el otro la Corte boletinando y haciendo público un asunto que, por ley, debió quedarse en el interior de sus discusiones.
La imagocracia nos gobierna, nos legisla, nos politiza y, ahora, parece juzgarnos culpables o inocentes independientemente de lo que marque la ley. El poder del Estado en manos de la televisión y sus productores… que Dios nos ampare.

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http://jisraelmartinez.blogspot.mx

lunes, 16 de enero de 2012

Hacia una "imagocracia" / Columna

De medios y otros demonios

Hacia una “imagocracia”

J. Israel Martínez Macedo

Ahora que estamos de lleno en la cuestión electoral y en vista de que, al menos, uno de los aspirantes a la candidatura presidencial de su partido se ha construido principalmente con base en la imagen mediática, se corre el riesgo de caer en una “imagocracia” en la que, como siempre, el ciudadano sólo es un medio para el poder y no el objeto mismo del poder.
Tal parece que la tendencia que privilegia la imagen por sobre todas las cosas, en materia política, se verá reflejada también en materia de administración pública, lo cual sería un lamentable retroceso pues los gobiernos terminarían por ceder su papel en la resolución de problemas y buen manejo de los recursos con tal de obtener una imagen agradable a la ciudadanía.
El ejemplo claro lo vemos en el gobierno del Estado de México. Para verse más que su antecesor, ofrecieron cumplir con seis mil compromisos de campaña y en los primeros 100 días, según dijo el propio gobernador, se cumplieron 803 de estos.
En el papel, en los comerciales, en los eslóganes, en la imagen, puede parecer como un gobierno muy trabajador, muy eficiente y hasta comprometido con la buena administración pública; sin embargo, al detalle puede observarse que todo es sólo un juego de números y palabras.
Al revisar cada uno de los compromisos cumplidos se puede observar que en muchos casos corresponden a acciones de novel municipal realizadas en localidades priistas que se atribuyen a labor estatal, además de que al inicio de la administración se entregaron obras que evidentemente fueron iniciadas en el periodo de Enrique Peña Nieto y en las que el actual gobierno ni siquiera tuvo ingerencia.
Lo mismo ocurre en el caso federal, tan enfocado en demostrar que la lucha contra la delincuencia organizada no es baladí, y que se ha logrado dar atención médica a todos los mexicanos a través de un seguro popular que de todos modos, termina cobrando la atención médica.
La publicidad de las acciones “del gobierno del Presidente de la República” como se anuncian en los comerciales, no da cuenta de los indígenas que se suicidan en la sierra Tarahumara por no poder dar a su familia qué comer o porque no hay las mínimas condiciones para sobrevivir.
En lo municipal vemos cómo la administración de Toluca, por ejemplo, se enfoca en una plaza que no sirvió para reubicar a vendedores ambulantes mientras existen aún, en la capital mexiquense, calles sin pavimentar o con baches o hasta comunidades sin servicios.
Lo lamentable, lo preocupante es que las decisiones de gobierno se tomen y lleven a cabo por cuestión de imagen y no por atender a las necesidades más básicas y fundamentales a las que todo buen gobierno debería enfocarse.
Gobernar sólo por tener una buena imagen pública puede tener consecuencias terribles para la gente, el que las decisiones se tomen desde la óptica del uso político y no de las necesidades sociales tendrá consecuencias terribles, la imagocracia puede evitarse, aún es tiempo.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

A la altura / Columna

De medios y otros demonios

A la altura

J. Israel Martínez Macedo

Un personaje con actividad pública genera, por esto mismo, una imagen inmediata entre una gran cantidad de personas que, desde ese momento, cuentan con una expectativa de su comportamiento con base en la cual se miden todas y cada una de las acciones que lleva a cabo.
Con algunos políticos, la gente espera que, al asumir su papel de mandatarios o representantes populares, puedan resolver los problemas fundamentales de la población; no obstante, los antecedentes de fracaso que existan al respecto ya sea de su persona, de su partido o del sistema en general.
El asunto implica, además, una expectativa de comportamiento en el que los políticos deben mantener cierto estatus sin verse demasiado lejanos de la población general, deben encontrar un punto medio.
Por ejemplo el presidente Felipe Calderón hace un comentario en elñ que pide a los atletas mexicanos que saquen el “fua”. Por querer verse “buena onda” y cercano a las expresiones populares, la opinión quedó fuera de la proporción de lo que esperamos de un Presidente de la República y más aún si recordamos que la frase surge de un ebrio grabado en plena borrachera.
El asunto es que en el manejo de la imagen no hay nada escrito, es común escuchar que los nuevos gobernadores siguen actuando como candidatos durante sus primeros días o semanas de gobierno (como ha sido el caso de Eruviel Ávila en el Estado de México) o que los candidatos o aspirantes a candidato no se han quitado esa pinta de funcionarios públicos (como Ernesto Cordero).
El asunto parece no tener trascendencia alguna; sin embargo, no es tan simple. Si el personaje que está frente a las personas no entiende la imagen que debe proyectarle a éstas con su sola presencia, comentarios y actitudes; tampoco será capaz de emitir un mensaje confiable y creíble respecto a su papel y, por tanto, no será contemplado bajo esa perspectiva.
Este proceso de transición se afirma con otras acciones que tienen el objetivo de fijar la idea de que se asume un nuevo rol y con base en ello, el nivel y alcances que el funcionario o la institución puede alcanzar.
El caso claro: el gobierno mexiquense de recién ingreso. Cambió de titular, cambió de gabinete pero sigue pareciendo justo y exactamente lo mismo que el anterior y no otra cosa. A más de una semana de haber arrancado no hay nueva imagen, ni nueva forma de hacer las cosas y no se vislumbra que lo vaya a haber en el corto tiempo.
A final de cuentas estos procesos llevan un proceso pero entre más tiempo pase, la expectativa de la gente va desapareciendo para convertirse en una certeza de la que después, difícilmente, se le puede convencer. Estar “a la altura” es hoy tan importante como dar resultados porque esa imagen ya no se puede borrar, y si no me creen: pregúntenle a Ninel.

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sábado, 16 de abril de 2011

Candidatos "Pecsi" / Columna

De medios y otros demonios


Candidatos “Pecsi”


J. Israel Martínez Macedo


Luego de varios estira y afloje en los distintos partidos se configura un escenario idóneo para que el PRI mantenga la gubernatura del Estado de México; AMLO pueda presentarse a la elección de 2012 con una imagen ficticia de recuperación y el PRD con la falsa idea de unidad; en tanto que el PAN enfrentará un escenario bastante complicado para poder salir avante en la jornada del 3 de julio.

El análisis posterior al nombramiento de los candidatos y la consolidación de las campañas arroja situaciones interesantes de las cuales deben aprender aspirantes y partidos.

En primer lugar, la gran derrota partidista es para PAN y PRD sin importar el resultado de la elección. Una de las funciones de estos organismos es identificar cuadros políticos, prepararlos tenerlos a punto para cada proceso electoral.

El PRI presentó, al menos, cinco o seis aspirantes con posibilidades de ganar en esta contienda; de ahí tuvo que descartar cuatro o cinco que recibieron la instrucción de declinar. El PAN no tuvo uno que se mostrara como el candidato lógico pero tampoco opción de presentar una baraja de opciones, la decisión vino desde Los Pinos y fue para reciclar un aspirante que, en mejores condiciones, ya perdió una contienda.

El PRD ni siquiera se molestó en elegir, su única duda era si se concretaría la alianza para saber si cedería a los designios de AMLO o se uniría al supuesto rival ideológico, en cualquier caso tampoco hubo cuadros dignos.

A final de cuentas el PRI se dedicó a construir sus opciones y dejarlas crecer para saber qué hacer con ellas en el momento preciso. En contraparte, PAN y PRD se enfocaron en destruir todo aquello que amenazara los cacicazgos existentes en un pleito de perros y gatos por mantener el poder y control de las pírricas victorias que se transformarían en sonadas derrotas (como perder los municipios del llamado “corredor azul” o la zona popular del oriente de la entidad).

La derrota de los partidos de oposición (como tales) en la entidad es evidente. Ahora deberán encontrar la fórmula para presentar un refrito como algo nuevo, algo muy parecido a lo que está haciendo la marca Pepsi con su “Pecsi”: mismo producto de siempre, mismo logotipo, misma imagen, mismo sabor, mismo todo; eso sí, con un nombre que todos conocen y parece innovador.

Los candidatos “Pecsi” del PAN y PRD tendrán que ingeniárselas para hacer creer que son nuevos, que pueden solucionar el problema, que harán lo que la gente quiera “porque no importa como la pidas” total, es lo mismo.

Claro que nos van a llegar con discursos que destaquen todas las necesidades de esta entidad y promesas muy claras de que nadie más que ellos pueden solucionarlas, incluso llegarán a asegurar que se requiere “refrescar” el gobierno cambiando de partido en el poder; pero a final de cuentas, nada nuevo.

Como sea que nos los presenten, el reto es venderle a la gente algo que ya decidió que no quiere comprar, quizá poniéndole “Pecsi” sea atractivo. A final de cuentas la gente hablará de ellos, comentará sobre su cambio de nombre o imagen pero acudirá a las urnas a comprar lo de siempre porque, después de todo, distingue que “aunque la ‘Pecsi’ se vista de seda, Pepsi se queda”.


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lunes, 7 de junio de 2010

Cuidado con el golpeteo / Columna

De medios y otros demonios

Cuidado con el golpeteo

J. Israel Martínez Macedo

El fervor electoral está generando un montón de espejismos políticos que pueden resultar más peligrosos de lo que parecen: encuestas que no dicen nada, especialistas en lo evidente y el exceso de confianza pueden cobrar víctimas a largo plazo.
Todos los políticos ya están más que metidos en una dinámica en la que se agarran de cualquier cosa para tratar de sacar raja, como ocurrió con el PRD, que acusó que la UAEM apoya al priismo en Quintana Roo porque los autobuses que trasladaban a estudiantes de Geografía para un congreso se estacionaron frente a oficinas del tricolor local.
El caso generó malestar de la comunidad universitaria con los perredistas que más que creer que estacionar un vehículo frente al instituto político es síntoma de algo (absurdo, por no decir estúpido argumento) intentan utilizar a la Máxima Casa de Estudios para su golpeteo político.
Pegar por pegar puede ser costoso para un partido que busca recuperar adeptos y que cuenta entre los universitarios de izquierda uno de sus segmentos más importantes para hacerse de adeptos.
Lo mismo ocurre con las encuestas fantasma que parecen medir mucho pero que en realidad no miden nada. Es el caso del impacto de la resolución del caso Paulette en la imagen del gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto y el riesgo que representa no analizarla en su justa medida.
Es posible que el impacto del caso no se haya resentido en la imagen del gobernador con miras a la contienda electoral, pero es igualmente cierto que hasta el momento no se le ha usado para tal fin, es decir, sí la gente está molesta con esa situación pero no se le ha intentado utilizar.
Igualmente las encuestas posicionan a Peña Nieto como el ganador de la elección si la contienda fuera hoy, pero claro también indican que casi cualquier priista ganaría si la contienda fuera hoy y lo más importante, ¡la contienda no es hoy!, es en dos años, y de aquí a dos años pueden pasar muchas cosas (que le pregunten a Montiel, Madrazo y López Obrador).
Algunos de sus más cercanos colaboradores, fans y seguidores, se sienten con todo el poder de la Presidencia de la República, pero ojo: sólo son encuestas, no se ha ganado nada y nada han perdido porque aún no hay nada en competencia.
Primero debe ganar una candidatura que se competirá con todo, si las famosas encuestas son ciertas, cualquier candidato priista llevará de regreso a su partido a Los Pinos y eso significa que la primera batalla a muerte será en el terreno cenagoso de la contienda interna.
Además, debe resolver el complejo crucigrama de la elección local, en la que una decisión equivocada le podría costar, si no el ganarse enemigos, sí el perder apoyos que en el momento de la verdad podrían ser valiosos.
En este álgido momento en el que los deseos reprimidos surgen sin censura y consideración, los políticos deben evaluar muy bien hasta dónde y con quién se meten, deben ser muy cuidadosos porque aún no ganan nada y un error de estrategia puede llevarlos a perderlo todo.
El juego electoral está con todo, pero es necesario ser prudentes, después de todo, la ciudadanía se está cansando y lo menos grave podría ser la falta de participación.

israel.martinez@milenio.com

lunes, 1 de marzo de 2010

Otra víctima del clima: Enrique Peña / Columna

De medios y otros demonios


Otra víctima del clima: Enrique Peña


J. Israel Martínez Macedo


El clima ha dejado varias víctimas en el Estado de México durante los últimos meses, entre ellas: el propio gobernador, Enrique Peña Nieto, y de la administración que encabeza. Su presencia, combinada con deficiencias en los servicios de atención a la ciudadanía se ha convertido en un problema de imagen pública que en vez de sumar ha restado puntos entre la simpatía de los ciudadanos.

Según relatan algunos que han estado presentes en las giras del mandatario, lejos de la irreprochable simpatía que le manifestaban en sus anteriores visitas de trabajo, la gente se manifiesta impaciente por la lentitud de respuesta ante la tragedia e increpa al Ejecutivo estatal, cosas que antes no se veían.

La reacción de la gente es evaluada como “normal” por parte de algunos, aunque a otros no les deja de sorprender que la gente se atreva a recriminarle al gobernador “¡en su cara!” que la atención que deberían recibir no es suficiente, o no llega o simplemente que no está cumpliendo con su trabajo.

Lo realmente de llamar la atención es que un político de carrera, preparado en algunas de las mejores escuelas del país, con cualquier cantidad y calidad de asesores a su alrededor no esté listo para recibir las críticas y que, incluso, responda alterado, y de una manera casi grosera, a los habitantes.

No es la primera vez que se ve a Enrique Peña Nieto reaccionar de esta manera. Otra gran inundación, otra gran falla del gobierno estatal, otra gran tragedia en la entidad; la de Valle Dorado, en Tlalnepantla, nos dejó ver a un gobernador más humano de lo que se había observado: incómodo, molesto, sin saber cómo responder a una población mucho más exigente que las cómodas masas acarreadas para aplaudir y gritar.

El mandatario estatal está dejando ver que lejos de la comodidad de los eventos preparados, de los priistas aplaudidores de todo lo que haga y diga, de los reflectores televisivos y de los escenarios preparados; hay una parte de él que aún no aprende a actuar con prudencia, con recato, con sabiduría, con atención a la situación y el momento.

Es de cuestionarse la labor del ejército de asesores y siervos que no se atreven a hacerle notar al mandatario el error que comete, de advertirle el costo que, para el objetivo no reconocido de 2012, puede significar una factura alta y difícil de cubrir.

Parece ser que algunos de ellos están más ocupados en no molestar, en no incomodar, en no perturbar al gobernador, dejarle creer que va “en caballo de hacienda” a una contienda a la que los principales peleadores aún no se suben de lleno al ring que él siente dominar. La comodidad del silencio les mantiene el puesto y ¿por qué arriesgarse a perderlo?

¿Es posible que el gobernador mexiquense vaya por las calles “desnudo” sin que ningún cortesano le advierta por miedo a ser criticado o expulsado de la “realeza”? ¿Es posible que el pueblo sea ese pequeño al que no le interesa lo que gritarle al “rey”: “Hey, vas desnudo”, porque después de todo no tiene nada (o mucho más) qué perder? ¿Es posible que el propio mandatario se haya alejado tanto de todo que no pueda verse ni a sí mismo?... Es posible.


israel.martinez@milenio.com

lunes, 18 de enero de 2010

La imagen de Peña se tambalea / Columna

De medios y otros demonios


La imagen de Peña se tambalea


J. Israel Martínez Macedo


Para nadie es desconocido que el cuidado de la imagen de Enrique Peña Nieto es una de las prioridades del gobierno estatal. Mucho se ha escrito y hablado respecto al gasto que hace la administración 2005-2011 en medios y a pesar de ello, posiblemente, ésta pase su peor momento.

Platicando con algunos priistas mexiquenses es visible el apoyo irrestricto que le brindan al gobernador del Estado de México aunque, a diferencia de otras ocasiones, la esperanza para conseguir el objetivo -nunca reconocido- de la elección de 2012 es ahora menor.

En parte tuvo que ver la llamada de atención pública que el pasado lunes 12 de enero realizara el gobernador a Mario Santana Carbajal, presidente municipal de Villa Victoria.

Todo ocurrió en el marco de un evento con tintes totalmente proselitistas en los que el alcalde dijo durante su discurso que: “Nos comprometemos a seguir trabajando en su gran proyecto que está consolidando para bien de los mexiquenses y seguros estamos que en el futuro será para todos los mexicanos, porque usted es la persona que necesita el pueblo de México, usted es la persona que necesita nuestro país para preparar el rumbo y poder ofrecer con ello un México con mayores oportunidades y mayor desarrollo para todos”.

Peña Nieto comprendió el mensaje que se estaba enviando y de inmediato respondió: “Soy el primero en desalentar estos pronunciamientos porque no me parece que sean los tiempos para que existan pronunciamientos o declaraciones de respaldo ante escenarios futuros, creo que lo he dejado muy en claro todo a su debido tiempo. Se aprecian, se reconocen, pero realmente hay que desalentarlos, no es el momento”.

Posteriormente, el recular sobre la reforma al Poder Judicial estatal y el retirarle al comisionado de los Derechos Humanos la posibilidad de presentar controversias ha sido leído por algunos sectores tricolores como pérdida de fortaleza del Ejecutivo estatal.

El comentario de los militantes de su partido es que el asunto de su boda con la actriz Angélica Rivera (que se rumora será justo a mediados de 2010) está distrayendo al gobernador y su equipo. El pensamiento es que intentar contener y controlar la información al respecto los está distrayendo del objetivo principal.

Como sea, en las bases del partido se gestan las dudas sobre la viabilidad de llegar como el aspirante lógico y casi único a la candidatura presidencial. El riesgo no es menor y es posible que en los próximos días veamos algunas acciones para tratar de recomponer el camino.


PARÉNTESIS

Este sábado se encontró el cadáver del reportero mochiteco José Luis Romero, desaparecido desde el 30 de diciembre, el reporte indica que le fracturaron las muñecas y la pierna izquierda. Es el segundo de los 15 días que llevamos de 2010 ¿Y las autoridades?

israel.martinez@milenio.com

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Tenemos una administración pirata? / Columna

De medios y otros demonios


¿Tenemos una administración pirata?


J. Israel Martínez Macedo


El ayuntamiento de Toluca presentó con bombo y platillo su nuevo logotipo que “distinguirá la administración 2009-2012”. Las palabras para su presentación en sociedad fueron mal escogidas porque días después se supo que se trata, si no de un plagio (pues no lo quieren reconocer como tal), sí de una copia barata del diseño que ganó el concurso de la ciudad de Mendoza, en Argentina, como parte de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo que representa el inicio de la lucha independentista en aquel país sudamericano.

La alcaldesa, María Elena Barrera Tapia se ha dedicado a defender la decisión del jurado calificador, integrado por ella misma además de: Margarita Neyra, directora general de Mercadotecnia del gobierno estatal; Enrique Mendoza, secretario ejecutivo de la comisión municipal del Bicentenario; Margarita García Luna, cronista de Toluca; Juan Arturo Ocaña, director de la Facultad de Arquitectura y Diseño Grafico de la UAEM; Benito Nogueira, director del Museo de la Acuarela; Melisa Vargas, directora del Instituto Mexiquense de la Juventud y Saúl Sánchez, representante del Tec de Monterrey.

Sería ilógico pensar que, por muy especialistas en la materia que puedan ser, los jurados conocieran todos los logotipos que hay en el mundo para saber cuál sí y cuál no de los diseños concursantes podría tratarse de plagio -o si la palabra les suena muy fuerte digamos: de una copia pirata de otro (no digo clones porque eso ya está muy choteado)-, pero sí podemos esperar que, en honor a su trayectoria, una vez que se conociera el hecho pidieran que sea retirado el premio y galardonar al segundo lugar.

El Ayuntamiento de Toluca alega que no es un plagio y que seguirá firme en su postura de usarlo como la imagen que “distinguirá la administración 2009-2012” aunque hasta ahora, una semana después, no se pueda encontrar ni en su página oficial de internet.

Cierro aquí esta colaboración para dar espacio a ambos logotipos en el impreso y pueda ser el lector quien juzgue si el de Toluca es un plagio o, por lo menos, una versión muy, pero muy pirata, usted ¿qué opina?


israel.martinez@milenio.com



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"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México

Documental El Tunel (Completo)

PRESUNTO CULPABLE (completa)