De medios y otros demonios
Reforma sin cambios
J. Israel Martínez Macedo
La aprobación de la legislación secundaria correspondiente a la reforma política del país arroja resultados importantes a la forma de llevar a cabo los procesos electorales a partir de 2015. La ciudadanía se mantiene ajena a estas transformaciones, en buena parte por que las siente lejanas a su realidad, además de que el énfasis parece haberse centrado en el papel de los medios.
La discusión fue álgida pero, por fin, los partidos con representación en el Congreso de la Unión lograron ponerse de acuerdo para sacar una reforma que, no obstante, resultó con sorpresas como la aprobación de un “haber de retiro” para magistrados electorales que se ha interpretado como pensión vitalicia.
Entre que se da marcha atrás, o no, en el tema; el resto de los tópicos de la legislación secundaria ha pasado casi de noche, en parte porque ya se habían tocado previo al debate legislativo y en parte porque a la ciudadanía no le ha interesado el tema de la reforma política.
Para bien o para mal, la legislación recién aprobada regulará la manera en que serán elegidos los representantes populares en el próximo proceso electoral, no obstante, limita al ciudadano, de nueva cuenta, a ser un mero votante sin posibilidad de participación abierta en el debate político eliminando el derecho de acceso a los medios de comunicación y restringiendo su uso de manera exclusiva para partidos.
Las nuevas reglas obligan al ciudadano a ser un ente expectante de los procesos electorales que, a partir de lo que los partidos puedan decirle, deberá tomar una decisión sin posibilidad de externar algún tipo de opinión que pueda ser factor determinante para una mejor decisión política.
El modelo elegido por los diputados y senadores de la República busca mantener un mínimo de orden en el gasto de los candidatos y partidos en los medios de comunicación para evitar el dispendio a cambio de alejar de la ciudadanía el debate electoral; suena a un precio muy alto por atender un problema que podría tener otras formas de solución.
Es absurdo que en un esquema que busca ser democrático los ciudadanos no tengan acceso al debate y la deliberación al momento de elegir a sus representantes sólo porque los partidos y candidatos gastan demasiado en mensajes emitidos en los medios de comunicación.
En vez de idear mecanismos más específicos de regulación y reglamentación, los diputados y senadores atajan el acceso a los medios por parte de quienes no sean “actores inmediatos” del proceso electoral y con ello alejan la política del “ciudadano común” ocasionando, como efecto secundario, el desinterés.
Estamos, de nueva cuenta, ante una reforma que no buscó aumentar la participación ciudadana sino, solamente, cuidarle las manos a quienes organizan los comicios y participan de ellos. Una lástima.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Asesor de Comunicación y Periodismo. Columnista en Milenio Estado de México. Docente de Periodismo; Universidad del Valle de México campus Toluca. Docente de Ciencia y Tecnología, Economía y Economía y Política de México; Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México.
"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"
"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas"Gabriel García Márquez
Mostrando las entradas con la etiqueta Reforma Electoral. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reforma Electoral. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de mayo de 2014
Reforma sin cambios / Columna
Etiquetas:
acceso a la información,
Columna,
libertad de expresión,
Reforma Electoral,
reforma politica
Ubicación:
Toluca de Lerdo, MEX, México
sábado, 25 de febrero de 2012
Y líbranos del TEPJF / Columna
De medios y otros demonios
Y líbranos del TEPJF
J. Israel Martínez Macedo
Esta semana el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Instituto Federal Electoral (IFE) sancionar al PRI, a las televisoras y al boxeador Juan Manuel Márquez, inmediatamente se dijo que era acto que atenta contra libertad de expresión —y efectivamente lo es— pero no sólo eso, es una determinación que expresa una mala interpretación de la ley y genera un antecedente legal de consecuencias inimaginables porque viola la territorialidad de la ley mexicana.
El magistrado del TEPJF ponente del caso Márquez, Salvador Olimpo Nava Gomar, dijo que en el artículo 41 de la Constitución se indica que nadie puede hacer propaganda electoral para beneficiar a un partido, pero la interpretación es equivocada: la ley es muy precisa al decir que nadie puede contratar publicidad. Evidente Juan Manuel Márquez no le pagó a nadie para colocar el logotipo del PRI en su calzoncillo la noche de la pelea contra Pacquiao.
El texto a que refiere el magistrado se encuentra en el Apartado A y dice a la letra: “Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular”.
La legislación no refiere y menos sanciona nada respecto a que el ciudadano pueda expresar libremente en un acto público su preferencia política ni indica que pueda tener responsabilidad legal si es que dicho acto fuera transmitido o retransmitido por los medios de comunicación, que fue lo que realmente ocurrió.
No sólo eso. En el derecho existe un principio de territorialidad que tiene que ver con principios básicos del Estado como la soberanía. Dicho principio señala que, en términos generales, la ley es aplicable a los delitos cometidos en territorio del Estado o sometidos a su jurisdicción, nada más, en otras palabras, sólo puede sancionar hechos ocurridos en territorio nacional.
Los magistrados del TEPJF están sancionando a Juan Manuel Márquez por portar el logotipo de un partido político en una pelea ocurrida en Las Vegas, Estados Unidos: fuera del territorio nacional.
Lo que sí prohíbe la Constitución es la transmisión de publicidad contratada en el extranjero, pero al no haber contrato se están violando dos principios legales básicos en cualquier Estado democrático: libertad de expresión y territorialidad.
El TEPJD se erigió en tremenda corte y en este “tremendo caso” a sentado precedentes peligrosos, a saber: Se puede aplicar la ley mexicana a conacionales aunque la acción a sancionar se realice en el extranjero además de que se entiende que todo acto de libre expresión mediática está supeditado a una contratación (aunque no haya pruebas de ello) y por eso puede y debe ser sancionado. “Y ahora ¿quién podrá defendernos?”.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Y líbranos del TEPJF
J. Israel Martínez Macedo
Esta semana el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Instituto Federal Electoral (IFE) sancionar al PRI, a las televisoras y al boxeador Juan Manuel Márquez, inmediatamente se dijo que era acto que atenta contra libertad de expresión —y efectivamente lo es— pero no sólo eso, es una determinación que expresa una mala interpretación de la ley y genera un antecedente legal de consecuencias inimaginables porque viola la territorialidad de la ley mexicana.
El magistrado del TEPJF ponente del caso Márquez, Salvador Olimpo Nava Gomar, dijo que en el artículo 41 de la Constitución se indica que nadie puede hacer propaganda electoral para beneficiar a un partido, pero la interpretación es equivocada: la ley es muy precisa al decir que nadie puede contratar publicidad. Evidente Juan Manuel Márquez no le pagó a nadie para colocar el logotipo del PRI en su calzoncillo la noche de la pelea contra Pacquiao.
El texto a que refiere el magistrado se encuentra en el Apartado A y dice a la letra: “Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular”.
La legislación no refiere y menos sanciona nada respecto a que el ciudadano pueda expresar libremente en un acto público su preferencia política ni indica que pueda tener responsabilidad legal si es que dicho acto fuera transmitido o retransmitido por los medios de comunicación, que fue lo que realmente ocurrió.
No sólo eso. En el derecho existe un principio de territorialidad que tiene que ver con principios básicos del Estado como la soberanía. Dicho principio señala que, en términos generales, la ley es aplicable a los delitos cometidos en territorio del Estado o sometidos a su jurisdicción, nada más, en otras palabras, sólo puede sancionar hechos ocurridos en territorio nacional.
Los magistrados del TEPJF están sancionando a Juan Manuel Márquez por portar el logotipo de un partido político en una pelea ocurrida en Las Vegas, Estados Unidos: fuera del territorio nacional.
Lo que sí prohíbe la Constitución es la transmisión de publicidad contratada en el extranjero, pero al no haber contrato se están violando dos principios legales básicos en cualquier Estado democrático: libertad de expresión y territorialidad.
El TEPJD se erigió en tremenda corte y en este “tremendo caso” a sentado precedentes peligrosos, a saber: Se puede aplicar la ley mexicana a conacionales aunque la acción a sancionar se realice en el extranjero además de que se entiende que todo acto de libre expresión mediática está supeditado a una contratación (aunque no haya pruebas de ello) y por eso puede y debe ser sancionado. “Y ahora ¿quién podrá defendernos?”.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Caso Márquez,
Columna,
Juan Manuel Márquez,
medios y elecciones,
PRI,
Reforma Electoral,
TEPJF,
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
Ubicación:
Toluca de Lerdo, MEX, México
sábado, 18 de febrero de 2012
Intercampaña: el limbo / Columna
De medios y otros demonios
Intercampaña: el limbo
J. Israel Martínez Macedo
La reforma electoral de 2007 sigue dejando mucho qué desear. El IFE explicó los detalles del llamado periodo intercampañas que implica un lapso que arrancó el 16 de febrero y concluye el 29 de marzo en el que los candidatos no podrán hacer promoción del voto, ni organizar o participar en mítines, ni dar entrevistas que contengan planteamientos electorales o llamen al voto.
Luego de que el IFE termina sancionando o perdonando a los partidos según los criterios que consideran los consejeros, los candidatos y sus institutos políticos solicitaron al órgano electoral que detallara las reglas sobre lo que se puede y no se puede hacer.
El IFE respondió que ningún candidato podrá participar en un debate, mítines electorales, tampoco podrán dar entrevistas que contengan planteamientos electorales o que llamen explícitamente al voto, se suspenden los anuncios particulares de los candidatos y los partidos sólo podrán contar con tiempos para propaganda general.
A los medios, y sobre todo a los electrónicos, tampoco les quedó muy claro lo que los partidos y sus candidatos pueden y no pueden hacer, no obstante el IFE detalló que pueden buscar entrevistas con los candidatos, cuidando la no promoción de su imagen.
Los medios también pueden presentar notas informativas sobre los partidos, coaliciones, candidatos y precandidatos siempre y cuando sea con equidad, apego al interés periodístico y evitando hacer uso de los espacios de informativos para la venta de espacios publicitarios.
Se menciona, además, que antes del 1 de marzo deberán retirar la propaganda de bardas y espectaculares mientras que, a más tardar, el 20 de febrero deberán haber retirado todas las mantas y propaganda alusiva a los candidatos o precandidatos.
El IFE no especificó nada respecto a la propaganda oficial del gobierno federal, los estatales y los municipales, y sólo explicó que la propaganda genérica de los partidos (aquella que promueve a la institución sin mencionar candidatos) sí estará permitida durante este periodo.
El problema con la interpretación que el IFE hace de la ley no es garantía de nada en caso de que se presentara un recurso relacionado con alguna normatividad que los consejeros electorales haya podido haber malinterpretado.
Si un problema de esta índole llegara a los tribunales, la interpretación del IFE es sólo es, una interpretación a la ley por parte de instituto político, pero la única interpretación válida, la única con peso en un tribunal es la de la corte y el Trife que, dicho sea de paso, no han referido cómo debe entenderse este periodo.
Justificado o no, ante reglas poco claras, partidos y candidatos optarán por no salir a los medios o por jugarse el resultado y arriesgar mientras que los medios analizan con sus equipos legales qué sí y qué no se puede hacer. Una reforma hecha “con las patas” arroja estos resultados y no más.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Intercampaña: el limbo
J. Israel Martínez Macedo
La reforma electoral de 2007 sigue dejando mucho qué desear. El IFE explicó los detalles del llamado periodo intercampañas que implica un lapso que arrancó el 16 de febrero y concluye el 29 de marzo en el que los candidatos no podrán hacer promoción del voto, ni organizar o participar en mítines, ni dar entrevistas que contengan planteamientos electorales o llamen al voto.
Luego de que el IFE termina sancionando o perdonando a los partidos según los criterios que consideran los consejeros, los candidatos y sus institutos políticos solicitaron al órgano electoral que detallara las reglas sobre lo que se puede y no se puede hacer.
El IFE respondió que ningún candidato podrá participar en un debate, mítines electorales, tampoco podrán dar entrevistas que contengan planteamientos electorales o que llamen explícitamente al voto, se suspenden los anuncios particulares de los candidatos y los partidos sólo podrán contar con tiempos para propaganda general.
A los medios, y sobre todo a los electrónicos, tampoco les quedó muy claro lo que los partidos y sus candidatos pueden y no pueden hacer, no obstante el IFE detalló que pueden buscar entrevistas con los candidatos, cuidando la no promoción de su imagen.
Los medios también pueden presentar notas informativas sobre los partidos, coaliciones, candidatos y precandidatos siempre y cuando sea con equidad, apego al interés periodístico y evitando hacer uso de los espacios de informativos para la venta de espacios publicitarios.
Se menciona, además, que antes del 1 de marzo deberán retirar la propaganda de bardas y espectaculares mientras que, a más tardar, el 20 de febrero deberán haber retirado todas las mantas y propaganda alusiva a los candidatos o precandidatos.
El IFE no especificó nada respecto a la propaganda oficial del gobierno federal, los estatales y los municipales, y sólo explicó que la propaganda genérica de los partidos (aquella que promueve a la institución sin mencionar candidatos) sí estará permitida durante este periodo.
El problema con la interpretación que el IFE hace de la ley no es garantía de nada en caso de que se presentara un recurso relacionado con alguna normatividad que los consejeros electorales haya podido haber malinterpretado.
Si un problema de esta índole llegara a los tribunales, la interpretación del IFE es sólo es, una interpretación a la ley por parte de instituto político, pero la única interpretación válida, la única con peso en un tribunal es la de la corte y el Trife que, dicho sea de paso, no han referido cómo debe entenderse este periodo.
Justificado o no, ante reglas poco claras, partidos y candidatos optarán por no salir a los medios o por jugarse el resultado y arriesgar mientras que los medios analizan con sus equipos legales qué sí y qué no se puede hacer. Una reforma hecha “con las patas” arroja estos resultados y no más.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Columna,
elecciones 2012,
IFE,
Instituto Federal Electoral,
Reforma Electoral
Ubicación:
Toluca de Lerdo, MEX, México
lunes, 5 de diciembre de 2011
Cultura para campañas / Columna
De medios y otros demonios
Cultura para campañas
J. Israel Martínez Macedo
Desde los últimos 12 o 18 años, en cada contienda presidencial los mexicanos somos testigos de alguna innovación a las estrategias de campaña; lamentablemente, ninguna de éstas, enfocadas en mejorar el esquema de promoción e información ciudadana sino en eludir la cada vez más estricta legislación electoral.
En esta ocasión, los diseñadores de campañas consideraron una manera importante de ganar espacios de promoción a través de la presentación de libros que, por lo menos en el supuesto, fueron escritos por los aspirantes a las candidaturas de sus respectivos partidos.
Logran burlar la restricción de tiempo promocional que impusieron los legisladores en la reforma electoral que da cuenta de una gran cantidad de lagunas en las que se sustentan las acciones de los todavía precandidatos.
No obstante que cada libro representa la “visión de Estado” que cada precandidato busca difundir, la ley no impide publicar libros y participar en las presentaciones de los mismos en los espacios que las editoriales consigan para ello.
La panista Josefina Vázquez Mota publicó “Nuestra oportunidad: Un México para todos” con editorial Aguilar; el perredista Andrés Manuel López Obrador presenta “Nuevo proyecto de nación: Por el renacimiento de México” de editorial Grijalbo Mondadori; mientras que el priista Enrique Peña Nieto firma “México la gran esperanza: Un estado eficaz para una democracia de resultados”, también de editorial Grijalbo Mondadori.
Usar la cultura como un mecanismo de promoción política puede ser positivo porque genera al aspirante la imagen de una persona culta e intelectual, no sólo un político de carrera sino alguien que se preparó para entender y explicar la situación socioeconómica y política del país que pretende gobernar.
No obstante también tiene el riesgo de que si el personaje no sustenta esa capacidad se obtiene todo el efecto contrario, como ocurrió con el priista, que en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara no pudo atinar a recordar tres, sí, sólo tres libros que lo hayan marcado en su vida.
La imagen de un Peña Nieto culto y preparado se fue a la basura, incluso se le comparó con el icono mexicano de ignorancia y falta de preparación personal: Ninel Conde.
Tan responsable de la pifia es Enrique Peña como su equipo de campaña que no lo pudo preparar a responder una pregunta que era más que obvia y evidente y que demuestra que, a pesar de que es un problema reiterado, no han podido enseñarle al priista a responder preguntas que se le complican o de plano mantener la boca cerrada.
Una falla puede no ser factor, pero una serie de fallas pueden costar caro en un proceso electoral que empezó hace ya algunas semanas. Usar la cultura para la política debe ser algo que a los intelectuales de este país no debe tener muy contentos, pero eso a los políticos realmente no les importa mucho.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Cultura para campañas
J. Israel Martínez Macedo
Desde los últimos 12 o 18 años, en cada contienda presidencial los mexicanos somos testigos de alguna innovación a las estrategias de campaña; lamentablemente, ninguna de éstas, enfocadas en mejorar el esquema de promoción e información ciudadana sino en eludir la cada vez más estricta legislación electoral.
En esta ocasión, los diseñadores de campañas consideraron una manera importante de ganar espacios de promoción a través de la presentación de libros que, por lo menos en el supuesto, fueron escritos por los aspirantes a las candidaturas de sus respectivos partidos.
Logran burlar la restricción de tiempo promocional que impusieron los legisladores en la reforma electoral que da cuenta de una gran cantidad de lagunas en las que se sustentan las acciones de los todavía precandidatos.
No obstante que cada libro representa la “visión de Estado” que cada precandidato busca difundir, la ley no impide publicar libros y participar en las presentaciones de los mismos en los espacios que las editoriales consigan para ello.
La panista Josefina Vázquez Mota publicó “Nuestra oportunidad: Un México para todos” con editorial Aguilar; el perredista Andrés Manuel López Obrador presenta “Nuevo proyecto de nación: Por el renacimiento de México” de editorial Grijalbo Mondadori; mientras que el priista Enrique Peña Nieto firma “México la gran esperanza: Un estado eficaz para una democracia de resultados”, también de editorial Grijalbo Mondadori.
Usar la cultura como un mecanismo de promoción política puede ser positivo porque genera al aspirante la imagen de una persona culta e intelectual, no sólo un político de carrera sino alguien que se preparó para entender y explicar la situación socioeconómica y política del país que pretende gobernar.
No obstante también tiene el riesgo de que si el personaje no sustenta esa capacidad se obtiene todo el efecto contrario, como ocurrió con el priista, que en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara no pudo atinar a recordar tres, sí, sólo tres libros que lo hayan marcado en su vida.
La imagen de un Peña Nieto culto y preparado se fue a la basura, incluso se le comparó con el icono mexicano de ignorancia y falta de preparación personal: Ninel Conde.
Tan responsable de la pifia es Enrique Peña como su equipo de campaña que no lo pudo preparar a responder una pregunta que era más que obvia y evidente y que demuestra que, a pesar de que es un problema reiterado, no han podido enseñarle al priista a responder preguntas que se le complican o de plano mantener la boca cerrada.
Una falla puede no ser factor, pero una serie de fallas pueden costar caro en un proceso electoral que empezó hace ya algunas semanas. Usar la cultura para la política debe ser algo que a los intelectuales de este país no debe tener muy contentos, pero eso a los políticos realmente no les importa mucho.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Andrés Manuel López Obrador,
campañas electorales,
Columna,
elecciones en México,
Enrique Peña Nieto,
Josefina Vázquez Mota,
Reforma Electoral
lunes, 10 de octubre de 2011
La publicidad como nota / Columna
De medios y otros demonios
La publicidad como nota
J. Israel Martínez Macedo
Una de las tendencias que está encontrando cierto auge a nivel mundial en el mundo de la publicidad es la realización de eventos que atraigan la atención de la prensa para incluirlos en sus contenidos informativos y de esta manera llegar al público con mayor credibilidad e interés al que consiguen con la publicidad pagada.
El esquema es muy sencillo: las empresas organizan eventos o actividades que puedan ser de interés del público, incluyen conferencias de prensa para informarle a los medios que llevarán a cabo tal o cual cosa y estos lo transmiten a la población a través de sus espacios informativos.
Al parecer no tiene nada fuera de lo común y a nivel de empresas publicitarias, en realidad, no parece tenerlo. El esquema le reduce costos a las empresas en materia de promoción y aumenta los beneficios para sus productos.
Pero qué pasa si este mismo esquema se traslada al mundo de la política. Si los políticos comienzan a organizar eventos o conferencias de prensa con fines netamente publicitarios ¿tendría el mismo efecto? ¿Sería válido en la ley?
En primer lugar es posible que funcione pero tiene sus “bemoles”. Es un hecho que la prensa hablará del evento y del político o agrupación dependiendo de cómo se lleve a cabo, de tal forma que los publicistas deberán enfocarse en que lo que sea que organicen tenga una realización cercana a la perfección.
Ya no se trata de que el político o la organización en cuestión tengan una imagen impecable sino que aquello con lo que va a ser relacionado tenga un buen destino.
El beneficio sería la percepción de cercanía, de interés, de arraigo (inclusive), del político con la gente, pero también implica otro tipo de estrategia que desafía los tiempos establecidos por los órganos electorales y que bordea los límites de lo permitido en la legislación en la materia.
Esto nos lleva al segundo punto. ¿Sería válido por la ley implementar este tipo de estrategias publicitarias en materia electoral? Aparentemente la respuesta es sí. La ley electoral sólo se restringe, en materia de contenidos, a definir los tiempos en que es permitido publicar encuestas, los resultados previos y esas cosas.
Los contenidos editoriales son intocados pero prohíbe la contratación de espacios publicitarios por parte de cualquier persona (individual, grupal, empresarial, política que no tenga tiempos asignados por el IFE) y no impide la realización de eventos, en tanto no se hable del tema electoral, ni limita que los medios puedan cubrirlos e informar de ellos, haya o no proceso.
Tampoco podrían ser considerados como gastos de precampaña porque en su función natural un político puede gastar sus propios recursos (o bueno, ese sería el discurso) para realizar una fiesta o lo que sea e invitar a quien se le pegue la gana, incluyendo los medios.
El IFE no puede (no tiene atribuciones para) limitar o prohibir contenidos informativos en los medios, no puede decir qué publicar y qué no. Se abre ahí un hueco no explotado para las contiendas políticas de 2012. Si la tendencia publicitaria es correcta: lo estaremos viendo, sin duda.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
campañas electorales,
Columna,
periodismo,
publicidad,
Reforma Electoral
sábado, 8 de octubre de 2011
Huele a reformas / Columna
De medios y otros demonios
Huele a reformas
J. Israel Martínez Macedo
La manera en que se llevó a cabo el proceso electoral para la Presidencia de la República hace seis años detonó una reforma electoral hecha con las vísceras de la que todavía se están pagando las consecuencias respecto al asunto de la publicidad de los debates, no obstante que la contienda de 2012 aún no arranca oficialmente, ya hay varias cuestiones que terminarán en la legislación.
En primer término el asunto del uso de las organizaciones civiles como el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que Andrés Manuel López Obrador está utilizando para promocionarse con miras a la contienda presidencial del año entrante y en la que el Instituto Federal Electoral (IFE) no tiene autoridad dado que se trata de las acciones de una asociación ciudadana.
La manera en la que Morena es usada por López Obrador seguramente será motivo de una reforma electoral una vez pasado el proceso, la intención será impedir que los aspirantes a los cargos de elección popular hagan uso de plataformas disfrazadas de movimiento ciudadanos con fines total y evidentemente electorales.
Dicha reforma deberá incluir la participación (complicidad) de los partidos políticos en la difusión político-electoral de estos objetivos, ello a partir de la manera en que el Partido del Trabajo (PT) hace uso del tiempo en medios electrónicos para cederlos a la difusión de las actividades de estos organismos.
En concreto, lo que estamos viendo es la forma en la que se coaliga una asociación civil y un partido político para evadir la ley en aras de promover el voto de un candidato, en este caso, López Obrador.
A esta modificación, se ve venir la que tiene que ver con los debates y los tiempos de los partidos en radio y televisión. La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) respecto de los debates entre precandidatos con miras a presentar una mejor propuesta para las militancias.
Inicialmente la medida beneficia a Enrique Peña en el PRI y Josefina Vázquez Mota en el PAN, dado que son los precandidatos que llevan la ventaja en las preferencias de sus respectivos partidos, no obstante, arrojará candidatos que posiblemente no tengan la mejor propuesta sino sólo a los más populares.
Las reformas de 2006, se dijo en su momento y dejan la evidencia en este 2011, advertían el alejamiento de los ciudadanos de la política y limitaban su rango de interés a los partidos, sus integrantes y… nada más.
La reforma que siguió al proceso de 2006 deja como saldo una forma de hacer política que afecta a los ciudadanos pero también a los grupos minoritarios de los partidos políticos que se quedan sin armas importantes en la búsqueda de las candidaturas a los puestos de elección.
Son las reglas que construyeron para este proceso, habrá que ver cómo afectan a la participación y las reformas para parchar la reforma anterior, ni modo, así es nuestra democracia… o lo que sea esto que vivimos en México.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
AMLO,
Andrés Manuel López Obrador,
Columna,
elecciones 2012,
IFE,
MORENA,
Movimiento de Regeneración Nacional,
Reforma Electoral
sábado, 1 de octubre de 2011
Elecciones "de lejecitos" / Columna
De medio y otros demonios
Elecciones “de lejecitos”
J. Israel Martínez Macedo
La semana transcurrió de forma intensa, entre sombrerazos sobre aborto; los cada vez más comunes asesinatos por todo el país, y de un sinnúmero de cosas que mantuvieron la atención lejos de una nota cuyo impacto parece haber pasado desapercibido en la mayoría de los medios, algo así como “pasó y ya”.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió que los debates ya no podrán realizarse cuando no correspondan a los tiempos oficiales de campaña con el riesgo para el candidato o precandidato de perder su registro si es que incurre en esa práctica.
La situación es que el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) considera que los debates son una especie de propaganda electoral porque en ellos se difunden propuestas y otra información de campaña, por lo que sólo pueden realizarse en lugares cerrados y cuando los tiempos de campaña estén abiertos de manera oficial.
Dicho de otra manera, no se puede debatir más que en los tiempos y lugares que el Instituto Federal Electoral (IFE) diga o de lo contrario “pelas” de la elección.
La resolución se tomó después e que el Partido del Trabajo (PT) de Nayarit impugnara que los candidatos del PAN y PRD compraran tiempo en televisión para realizar y transmitir un debate entre ellos.
De esta manera, y luego de realizar esta interpretación de la legislación en materia electoral, los procesos electorales dan un paso más para alejarse de la ciudadanía y mantener distancia de la población, dejándola como mera moneda de cambio en este proceso de relevos entre partidos para gobernar.
Por escandalosa o preocupante que parezca la resolución del TEPJF es parte de esas reglas que se impusieron hace cuatro años pese a todos los “peros” que había y que; sin embargo, se impulsaron para sacarlas a como diera lugar.
Es resultado de aquellas campañas de 2006 que más que propuestas presentaban descalificaciones y acaparaban los espacios televisivos con mensajes de temor y odio entre unos y otros aspirantes y en que derivaron en una reforma que más que regular, restringe las libertades de los ciudadanos en aras de mantener el control político del proceso electoral.
Ahora los precandidatos se quedarán con las ganas de debatir y presentar sus propuestas para sus militancias porque, según el TEPJF, no tienen permiso de hacerlo.
La medida le viene como anillo al dedo a Enrique Peña y Andrés Manuel López Obrador, quienes quedaron “blindados” para evitar los molestos debates internos entre sus correligionarios y dan un paso más hacia la candidatura de sus respectivos institutos políticos. Todo por legislar con el coraje en las tripas.
Twitter: @Mega_J_Israel_M
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Columna,
debate,
Reforma Electoral
lunes, 31 de agosto de 2009
¿Presidencia de la República viola la Constitución? / Columna
De medios y otros demonios
¿Presidencia de la República viola la Constitución?
J. Israel Martínez Macedo
En los días recientes comenzó la campaña publicitaria del gobierno federal con miras al tercer informe presidencial -que aún está en veremos si se hace el martes o sólo se da un mensaje y se pospone “para otro día con más calma”-, y un elemento que ha llamado la atención de esta promoción es la presencia del mandatario anunciando/comentando los logros de su administración.
Para algunos, fue “pintoresco” que el Presidente de la República aparezca anunciando los avances y logros de su administración; para otros, fue motivo de enojo porque se supondría que el mandatario de todo el país debería estar más ocupado en resolver la pobreza, criminalidad, desigualdad y un montón de etcéteras, que en hacerse publicidad.
Independientemente de si, al hacer sus propios comerciales, Felipe Calderón coloca la Presidencia de la República al nivel de los artistas y luchadores; el verdadero cuestionamiento es si no está violando la Constitución.
Durante 2007 y 2008 se discutió y aprobó una reforma electoral que pretendía brindar igualdad de condiciones en la contienda; sin embargo, aprovechando el viaje, los legisladores decidieron poner algunos “candados” para impedir que los políticos hicieran uso de los recursos públicos con fines autopromocionales, lo que parecía tener inspiración y dedicatoria para los mexiquenses Arturo Montiel y Enrique Peña.
La iniciativa se presentó y aprobó, a diferencia de otras, sin mucha discusión quedando redactada en el párrafo octavo del artículo 134 constitucional que a la letra dice:
“La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órganos de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.
Esta modificación constitucional fue la que generó el cambio en la estrategia de campaña del gobierno mexiquense, que pasó de las apariciones a cuadro de Enrique Peña Nieto a las de actores de Televisa como Angélica Rivera, Jaime Camil y Lucero; y campañas como la de los clones del entonces alcalde de Toluca.
Los promocionales de la Presidencia de la República sobre el tercer informe de gobierno incluyen la imagen, voz y nombre de Felipe Calderón Hinojosa durante su transmisión. Es razonable dudar si esa propaganda no estará violando la disposición constitucional del artículo 134.
Los abogados presidenciales podrían argumentan que no se trata de una promoción personalizada pero, según la ley, basta con que se “implique” ¿o no dice así?
Lo cuestionable es que nadie en el equipo encargado de idear, organizar, producir y autorizar la emisión de la Presidencia se haya dado cuenta, o siquiera sospechado, que podrían violar la Constitución después de la tan discutida reforma.
Sería interesante que se presentara una denuncia que, evidentemente, ni de broma llegaría a una sanción para la Presidencia de la República pero que alcanzaría para que la Corte emitiera un pronunciamiento que limite este tipo de promoción, de lo contrario ¿qué impediría a cualquier gobernador o presidente municipal gastar dinero público en hacer lo mismo que hizo el Presidente? ¿Habrá quién se anime?, usted ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
¿Presidencia de la República viola la Constitución?
J. Israel Martínez Macedo
En los días recientes comenzó la campaña publicitaria del gobierno federal con miras al tercer informe presidencial -que aún está en veremos si se hace el martes o sólo se da un mensaje y se pospone “para otro día con más calma”-, y un elemento que ha llamado la atención de esta promoción es la presencia del mandatario anunciando/comentando los logros de su administración.
Para algunos, fue “pintoresco” que el Presidente de la República aparezca anunciando los avances y logros de su administración; para otros, fue motivo de enojo porque se supondría que el mandatario de todo el país debería estar más ocupado en resolver la pobreza, criminalidad, desigualdad y un montón de etcéteras, que en hacerse publicidad.
Independientemente de si, al hacer sus propios comerciales, Felipe Calderón coloca la Presidencia de la República al nivel de los artistas y luchadores; el verdadero cuestionamiento es si no está violando la Constitución.
Durante 2007 y 2008 se discutió y aprobó una reforma electoral que pretendía brindar igualdad de condiciones en la contienda; sin embargo, aprovechando el viaje, los legisladores decidieron poner algunos “candados” para impedir que los políticos hicieran uso de los recursos públicos con fines autopromocionales, lo que parecía tener inspiración y dedicatoria para los mexiquenses Arturo Montiel y Enrique Peña.
La iniciativa se presentó y aprobó, a diferencia de otras, sin mucha discusión quedando redactada en el párrafo octavo del artículo 134 constitucional que a la letra dice:
“La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órganos de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.
Esta modificación constitucional fue la que generó el cambio en la estrategia de campaña del gobierno mexiquense, que pasó de las apariciones a cuadro de Enrique Peña Nieto a las de actores de Televisa como Angélica Rivera, Jaime Camil y Lucero; y campañas como la de los clones del entonces alcalde de Toluca.
Los promocionales de la Presidencia de la República sobre el tercer informe de gobierno incluyen la imagen, voz y nombre de Felipe Calderón Hinojosa durante su transmisión. Es razonable dudar si esa propaganda no estará violando la disposición constitucional del artículo 134.
Los abogados presidenciales podrían argumentan que no se trata de una promoción personalizada pero, según la ley, basta con que se “implique” ¿o no dice así?
Lo cuestionable es que nadie en el equipo encargado de idear, organizar, producir y autorizar la emisión de la Presidencia se haya dado cuenta, o siquiera sospechado, que podrían violar la Constitución después de la tan discutida reforma.
Sería interesante que se presentara una denuncia que, evidentemente, ni de broma llegaría a una sanción para la Presidencia de la República pero que alcanzaría para que la Corte emitiera un pronunciamiento que limite este tipo de promoción, de lo contrario ¿qué impediría a cualquier gobernador o presidente municipal gastar dinero público en hacer lo mismo que hizo el Presidente? ¿Habrá quién se anime?, usted ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Columna,
Felipe Calderón Hinojosa,
imagen publicitaria,
Presidencia de la República,
propaganda,
Reforma Electoral
lunes, 13 de julio de 2009
¿Nostalgia por la corrupción? / Columna
De medios y otros demonios
¿Nostalgia por la corrupción?
J. Israel Martínez Macedo
El proceso electoral ha dejado mucho qué desear. La enorme cantidad de irregularidades; la postura de los órganos electorales de no ver, no oír y no hablar al respecto; el regreso de los caciques regionales; todo ello sumado a una legislación electoral que de tan mal hecha tuvo que ser parchada a mitad de las campañas, dan motivo para comprender por qué el desencanto ciudadano con la política.
A lo largo de la semana hemos escuchado cifras y números de todo tipo. Que si el voto nulo sería (es) la quinta fuerza política del país, que si el abstencionismo no fue tan alto después de todo, que si el voto duro se mantiene en los mismos niveles y una serie de etcéteras que los fans de la estadística nos han dado a conocer.
Más allá de los números, fue evidente que el poder sedujo a los participantes, los trapecistas brincaron de un partido a otro dependiendo de quién hacía la mejor oferta: posiciones en el partido, en la administración, regidurías y direcciones municipales, todo con tal de hacerse del voto de los grupos.
Al final cuatro son las cosas más preocupantes que deseo hacer notar esta semana: la primera es que el PRI evidentemente no ha cambiado, entonces ¿por qué ganó si no ofreció nada nuevo? La única respuesta que se me ocurre es que nos hemos cansado de esperar que las “opciones” se hicieran realidad y al no tenerlas, un nuevo voto de castigo a los gobiernos que no han cumplido con las expectativas.
Si tengo razón, el asunto es preocupante porque caeremos en un conformismo cínico por parte de los partidos ¿para qué repensarse, reinventarse y rehacerse, si basta con ser pacientes, esperar a que la gente se canse y vote por nosotros? Lamentable, pero tristemente real. Tal vez por eso la crítica internacional que se resume en el análisis de Elisabeth Malkin en el New York Times titulado “In Mexican Vote, Nostalgia for Past Corruption” (En la elección mexicana, nostalgia de la corrupción del pasado) ¿así o más claro?
La segunda cuestión es el tema de la reforma electoral. Mucho circo, jaloneos, dimes y diretes para sacarla a flote y cuando se lleva a la práctica nos damos cuenta que únicamente sirvió para que el cochinero no llegara a las pantallas de televisión, que las patadas se dieran por debajo de la mesa y que los institutos electorales estén subordinados, en la práctica, a los intereses de los grupos de poder que controlan los partidos y las cámaras.
La tercera, el resurgimiento de los caciques regionales. Hoy no cabe duda que Enrique Peña ordena y manda en el Estado de México y que empezará a cambiar su discurso mediático para treparse al escenario nacional (ya lo veremos en televisión); que “el demócrata” Andrés Manuel López Obrador, sin cargo alguno, ha decidido pasar por encima de la decisión popular y quitar al que la votación popular eligió en Ixtapalapa para poner a gente que le sea más útil, quien manda en el DF es un tabasqueño y punto.
En cuarto lugar un fenómeno preocupante, a pesar del desgaste generalizado, las generaciones jóvenes muestran interés por conocer, acercarse y hasta participar, en política; pero se están encontrando con que el México moderno no es lo que debería ser, simplemente es lo que es y no hay espacios para cambiarlo.
A final de cuentas, la elección 2009 deja un panorama desolador para el futuro. Los partidos no terminan de entender que la gente quiere resultados a su nivel, que no importa si detienen a los líderes de los cárteles si los carteristas y estafadores siguen haciendo de las suyas, que no importa si el banco mundial dice que somos una piola en macroeconomía si la gente no tiene qué comer o dónde trabajar, que no importa si son las mejores ofertas si sus gobernantes son los peores fracasos ¿verdad Toluca?
israel.martinez@milenio.com
¿Nostalgia por la corrupción?
J. Israel Martínez Macedo
El proceso electoral ha dejado mucho qué desear. La enorme cantidad de irregularidades; la postura de los órganos electorales de no ver, no oír y no hablar al respecto; el regreso de los caciques regionales; todo ello sumado a una legislación electoral que de tan mal hecha tuvo que ser parchada a mitad de las campañas, dan motivo para comprender por qué el desencanto ciudadano con la política.
A lo largo de la semana hemos escuchado cifras y números de todo tipo. Que si el voto nulo sería (es) la quinta fuerza política del país, que si el abstencionismo no fue tan alto después de todo, que si el voto duro se mantiene en los mismos niveles y una serie de etcéteras que los fans de la estadística nos han dado a conocer.
Más allá de los números, fue evidente que el poder sedujo a los participantes, los trapecistas brincaron de un partido a otro dependiendo de quién hacía la mejor oferta: posiciones en el partido, en la administración, regidurías y direcciones municipales, todo con tal de hacerse del voto de los grupos.
Al final cuatro son las cosas más preocupantes que deseo hacer notar esta semana: la primera es que el PRI evidentemente no ha cambiado, entonces ¿por qué ganó si no ofreció nada nuevo? La única respuesta que se me ocurre es que nos hemos cansado de esperar que las “opciones” se hicieran realidad y al no tenerlas, un nuevo voto de castigo a los gobiernos que no han cumplido con las expectativas.
Si tengo razón, el asunto es preocupante porque caeremos en un conformismo cínico por parte de los partidos ¿para qué repensarse, reinventarse y rehacerse, si basta con ser pacientes, esperar a que la gente se canse y vote por nosotros? Lamentable, pero tristemente real. Tal vez por eso la crítica internacional que se resume en el análisis de Elisabeth Malkin en el New York Times titulado “In Mexican Vote, Nostalgia for Past Corruption” (En la elección mexicana, nostalgia de la corrupción del pasado) ¿así o más claro?
La segunda cuestión es el tema de la reforma electoral. Mucho circo, jaloneos, dimes y diretes para sacarla a flote y cuando se lleva a la práctica nos damos cuenta que únicamente sirvió para que el cochinero no llegara a las pantallas de televisión, que las patadas se dieran por debajo de la mesa y que los institutos electorales estén subordinados, en la práctica, a los intereses de los grupos de poder que controlan los partidos y las cámaras.
La tercera, el resurgimiento de los caciques regionales. Hoy no cabe duda que Enrique Peña ordena y manda en el Estado de México y que empezará a cambiar su discurso mediático para treparse al escenario nacional (ya lo veremos en televisión); que “el demócrata” Andrés Manuel López Obrador, sin cargo alguno, ha decidido pasar por encima de la decisión popular y quitar al que la votación popular eligió en Ixtapalapa para poner a gente que le sea más útil, quien manda en el DF es un tabasqueño y punto.
En cuarto lugar un fenómeno preocupante, a pesar del desgaste generalizado, las generaciones jóvenes muestran interés por conocer, acercarse y hasta participar, en política; pero se están encontrando con que el México moderno no es lo que debería ser, simplemente es lo que es y no hay espacios para cambiarlo.
A final de cuentas, la elección 2009 deja un panorama desolador para el futuro. Los partidos no terminan de entender que la gente quiere resultados a su nivel, que no importa si detienen a los líderes de los cárteles si los carteristas y estafadores siguen haciendo de las suyas, que no importa si el banco mundial dice que somos una piola en macroeconomía si la gente no tiene qué comer o dónde trabajar, que no importa si son las mejores ofertas si sus gobernantes son los peores fracasos ¿verdad Toluca?
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
AMLO,
Andrés Manuel López Obrador,
Columna,
corrupción,
elecciones 2009,
Enrique Peña Nieto,
PAN,
PRD,
PRI,
Reforma Electoral
lunes, 8 de junio de 2009
Libertad de expresión y tolerancia / Columna
De medios y otros demonios
Libertad de expresión y tolerancia
J. Israel Martínez Macedo
En México cada 7 de junio se conmemora el Día de la Libertad de Expresión (además del día internacional que se celebra el 5 de marzo); comúnmente políticos, gobernantes y -este año en particular- hasta candidatos de diversas corrientes buscan agradar a los reporteros con una máscara de pluralidad, respeto y reconocimiento a nuestra labor, en muchos, muchísimos casos: nada más falso.
El tema es complejo, hablar de libertad de expresión implica tratar un asunto del que todos tenemos una opinión muy particular y básicamente distinta de los demás. Los límites de la libre expresión, sus alcances y los ataques a la misma suelen ser tópico de debates encarnizados por, paradójicamente, intentar imponer la visión personal a la del resto.
No pretendo hablar doctamente sobre sus orígenes, evolución y situación actual -como obligaría un tratamiento, digamos, más académico-; sino hacer una reflexión sobre ese binomio que, entiendo, debería ser inseparable y que; sin embargo, rara vez se considera como tal: libre expresión de las ideas-tolerancia al pensamiento diferente al propio.
Es curioso observar cómo este fin de semana todos los partidos y muchos gobiernos conmemoraron el día, los mismos que pugnan ante los institutos electorales para que se elimine un spot, se baje un video o página de internet, se sancione a un funcionario por hablar o se multe a una empresa por hacer pública la opinión de un grupo de la sociedad que difiere de la de ellos.
¿Ya se nos olvidó que la reforma electoral del año pasado y aplicada en este proceso impide a cualquier ciudadano, grupo e incluso partido, candidato y gobernante expresarse públicamente en los medios electrónicos masivos? ¿Será posible borrar de la historia que esa reforma fue aprobada por los mismos partidos a través de sus diputados y senadores -y dije bien “sus” porque ahí quedó claro que “nuestros” no fueron-?
Parafraseando a un ex presidente mexicano: “la intolerancia al pensamiento ajeno es la guerra”. Lo es porque no comprendemos la necesidad del binomio como unidad. Exigimos, pugnamos y hasta nos enredamos en la bandera de los derechos humanos para lanzarnos por el balcón de la victimización y gritar a los cuatro vientos ¡censura!, pero no dudamos en aplicar ésta cuando la expresión refiere una opinión distinta a la nuestra.
La guerra que la sociedad civil le hace a la sociedad política se manifiesta en una petición para cancelar cada boleta el próximo 5 de julio justificada en la decepción, la falta de resultados, la insultante evidencia de protección a “sus” intereses -como grupos políticos e individuos- y no a los “nuestros” -como pueblo que conforma este país-.
El movimiento ha sido rápidamente descalificado, politizado y hasta ridiculizado pero, en definitiva: no es ilegal. La ley permite anular el voto -sólo faltó que eso también nos lo quitaran con la reforma- porque, precisamente, es una manera de expresar “nuestro” descontento con los gobernantes que previamente fueron candidatos y que no cumplieron; no por eso se debe obligar a todos a aplicar el voto nulo, menos descalificarlos por no querer formar parte de ese movimiento, eso sería caer en la intolerancia a otro tipo de expresión y nos pondría, como ciudadanos, al mismo nivel de “ellos”.
La unidad del binomio libre expresión-tolerancia no es nueva, mucho menos moderna, fue expresada por Voltaire hace ya varias décadas: “Podría no estar de acuerdo con lo que piensas, pero defendería hasta la muerte tu derecho a expresarlo” ¿defenderíamos alguna expresión contraria a nuestro pensamiento? Usted, ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
Libertad de expresión y tolerancia
J. Israel Martínez Macedo
En México cada 7 de junio se conmemora el Día de la Libertad de Expresión (además del día internacional que se celebra el 5 de marzo); comúnmente políticos, gobernantes y -este año en particular- hasta candidatos de diversas corrientes buscan agradar a los reporteros con una máscara de pluralidad, respeto y reconocimiento a nuestra labor, en muchos, muchísimos casos: nada más falso.
El tema es complejo, hablar de libertad de expresión implica tratar un asunto del que todos tenemos una opinión muy particular y básicamente distinta de los demás. Los límites de la libre expresión, sus alcances y los ataques a la misma suelen ser tópico de debates encarnizados por, paradójicamente, intentar imponer la visión personal a la del resto.
No pretendo hablar doctamente sobre sus orígenes, evolución y situación actual -como obligaría un tratamiento, digamos, más académico-; sino hacer una reflexión sobre ese binomio que, entiendo, debería ser inseparable y que; sin embargo, rara vez se considera como tal: libre expresión de las ideas-tolerancia al pensamiento diferente al propio.
Es curioso observar cómo este fin de semana todos los partidos y muchos gobiernos conmemoraron el día, los mismos que pugnan ante los institutos electorales para que se elimine un spot, se baje un video o página de internet, se sancione a un funcionario por hablar o se multe a una empresa por hacer pública la opinión de un grupo de la sociedad que difiere de la de ellos.
¿Ya se nos olvidó que la reforma electoral del año pasado y aplicada en este proceso impide a cualquier ciudadano, grupo e incluso partido, candidato y gobernante expresarse públicamente en los medios electrónicos masivos? ¿Será posible borrar de la historia que esa reforma fue aprobada por los mismos partidos a través de sus diputados y senadores -y dije bien “sus” porque ahí quedó claro que “nuestros” no fueron-?
Parafraseando a un ex presidente mexicano: “la intolerancia al pensamiento ajeno es la guerra”. Lo es porque no comprendemos la necesidad del binomio como unidad. Exigimos, pugnamos y hasta nos enredamos en la bandera de los derechos humanos para lanzarnos por el balcón de la victimización y gritar a los cuatro vientos ¡censura!, pero no dudamos en aplicar ésta cuando la expresión refiere una opinión distinta a la nuestra.
La guerra que la sociedad civil le hace a la sociedad política se manifiesta en una petición para cancelar cada boleta el próximo 5 de julio justificada en la decepción, la falta de resultados, la insultante evidencia de protección a “sus” intereses -como grupos políticos e individuos- y no a los “nuestros” -como pueblo que conforma este país-.
El movimiento ha sido rápidamente descalificado, politizado y hasta ridiculizado pero, en definitiva: no es ilegal. La ley permite anular el voto -sólo faltó que eso también nos lo quitaran con la reforma- porque, precisamente, es una manera de expresar “nuestro” descontento con los gobernantes que previamente fueron candidatos y que no cumplieron; no por eso se debe obligar a todos a aplicar el voto nulo, menos descalificarlos por no querer formar parte de ese movimiento, eso sería caer en la intolerancia a otro tipo de expresión y nos pondría, como ciudadanos, al mismo nivel de “ellos”.
La unidad del binomio libre expresión-tolerancia no es nueva, mucho menos moderna, fue expresada por Voltaire hace ya varias décadas: “Podría no estar de acuerdo con lo que piensas, pero defendería hasta la muerte tu derecho a expresarlo” ¿defenderíamos alguna expresión contraria a nuestro pensamiento? Usted, ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Columna,
Día de la Libertad de Expresión en México,
libertad de expresión,
libertad de opinión,
Reforma Electoral
lunes, 25 de mayo de 2009
La derrota de la reforma electoral / Columna
De medios y otros demonios
La derrota de la reforma electoral
J. Israel Martínez Macedo
Bastaron sólo 20 días de campaña para echar abajo meses de propuestas, negociaciones, cabildeos y cuanto haya sido necesario para sacar una reforma electoral que pretendía regular como nunca los procesos electorales.
En sólo tres semanas de campañas los partidos, candidatos, militantes y políticos en general han pisoteado, manoseado y manipulado la ley electoral a su antojo y ante la mirada impotente de las autoridades electorales que en el mejor de lo casos negocian el cumplimiento de la misma.
Para muestra la declaración de media semana del presidente del Consejo General del IEEM, Norberto Hernández, quien dejó en claro que la ley no se negocia pero en el caso de la publicidad del gobierno estatal consiguieron que se cedieran los espacios porque llevarlos a juicio tardaría mucho tiempo (aunque eso debió hacer institucionalmente).
Quedó en evidencia que, para nuestros políticos, en la búsqueda del poder público no hay ley que valga y se haga valer, después de todo ellos pusieron las reglas del juego y tienen todo el derecho a quebrantarlas a conveniencia y placer.
Se supone que el espíritu de la reforma es hacer campañas más baratas con mejores propuestas. El gasto publicitario disminuyó sensiblemente (lo que no garantiza elecciones más baratas, sólo abre la posibilidad de gastar ese dinero en otras cosas como videos para You Tube o páginas y desarrolladores de internet que, dicho sea de paso, no cobran nada barato), pero las propuestas están lejos, muy lejos del elector y esa es una realidad.
Medianamente los votantes de cada municipio conocen las opciones que tienen para elegir el 5 de julio pero qué propone cada uno de ellos, en que se diferencia la propuesta de la de los demás contendientes es una incógnita digna de los cazadores de mitos.
¿Acaso las gacetillas de los gobierno estatales de México y Veracruz en los noticieros de Televisa no es de ese tipo de promoción que no debería hacerse por ley? ¿Será posible que el PRI mexiquense cediera su espacio en televisión para que sólo uno de sus 125 candidatos a presidente municipal, Eruviel Ávila Villegas, pudiera presentar spots sin quebrantar la ley?
Ni hablar de esas simulaciones públicas mal llamadas debates, pues aunque los líderes de los partidos salgan a decir que tienen la mejor propuesta, la realidad es que ellos no van a gobernar, son los candidatos ganadores quienes lo harán.
Quizás por todo esto es que ha tomado fuerza un movimiento que comenzó a sonar desde que se anunció la aprobación de la reforma electoral, uno que llama a la gente a votar pero por ningún aspirante o partido, que pide cancelar la boleta (porque es tanta la fe en nuestros políticos e institutos electorales que ni siquiera se garantiza el respeto al voto en blanco).
Este movimiento es la evidencia clara y contundente de que la gran reforma de vanguardia prometida por los legisladores fue derrotada en tres semanas por ellos mismos, sus trampas y su inagotable enfermedad de poder, o usted ¿qué opina?
PARÉNTESIS
El Estado de México confirma ser puntal para la cadena más importantes de cines en México; en sólo un año inauguraron en Metepec la primera sala digital con pantalla IMAX, la sala número dos mil en Atizapán de Zaragoza y ahora un complejo con siete salas en Ixtapaluca…
El Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) denunció dos acciones para considerar: la retención por parte de Segob de 140 autorizaciones de permisos para la operación de radios y televisoras comunitarias, y la agresión y amenaza de muerte de que fue víctima Pablo Rodríguez Aguilar, reportero gráfico de El Heraldo de Chihuahua por parte de policías municipales cuando cubría un operativo…
Este miércoles 27, en el Teatro de Ciudad “Esperanza Iris” del Distrio Federal se entregarán los galardones al Premio Nacional de Periodismo 2008 en un evento que tuvo que ser pospuesto por la epidemia de influenza.
http://jisraelmartinez.blogspot.com
israel.martinez@milenio.com
La derrota de la reforma electoral
J. Israel Martínez Macedo
Bastaron sólo 20 días de campaña para echar abajo meses de propuestas, negociaciones, cabildeos y cuanto haya sido necesario para sacar una reforma electoral que pretendía regular como nunca los procesos electorales.
En sólo tres semanas de campañas los partidos, candidatos, militantes y políticos en general han pisoteado, manoseado y manipulado la ley electoral a su antojo y ante la mirada impotente de las autoridades electorales que en el mejor de lo casos negocian el cumplimiento de la misma.
Para muestra la declaración de media semana del presidente del Consejo General del IEEM, Norberto Hernández, quien dejó en claro que la ley no se negocia pero en el caso de la publicidad del gobierno estatal consiguieron que se cedieran los espacios porque llevarlos a juicio tardaría mucho tiempo (aunque eso debió hacer institucionalmente).
Quedó en evidencia que, para nuestros políticos, en la búsqueda del poder público no hay ley que valga y se haga valer, después de todo ellos pusieron las reglas del juego y tienen todo el derecho a quebrantarlas a conveniencia y placer.
Se supone que el espíritu de la reforma es hacer campañas más baratas con mejores propuestas. El gasto publicitario disminuyó sensiblemente (lo que no garantiza elecciones más baratas, sólo abre la posibilidad de gastar ese dinero en otras cosas como videos para You Tube o páginas y desarrolladores de internet que, dicho sea de paso, no cobran nada barato), pero las propuestas están lejos, muy lejos del elector y esa es una realidad.
Medianamente los votantes de cada municipio conocen las opciones que tienen para elegir el 5 de julio pero qué propone cada uno de ellos, en que se diferencia la propuesta de la de los demás contendientes es una incógnita digna de los cazadores de mitos.
¿Acaso las gacetillas de los gobierno estatales de México y Veracruz en los noticieros de Televisa no es de ese tipo de promoción que no debería hacerse por ley? ¿Será posible que el PRI mexiquense cediera su espacio en televisión para que sólo uno de sus 125 candidatos a presidente municipal, Eruviel Ávila Villegas, pudiera presentar spots sin quebrantar la ley?
Ni hablar de esas simulaciones públicas mal llamadas debates, pues aunque los líderes de los partidos salgan a decir que tienen la mejor propuesta, la realidad es que ellos no van a gobernar, son los candidatos ganadores quienes lo harán.
Quizás por todo esto es que ha tomado fuerza un movimiento que comenzó a sonar desde que se anunció la aprobación de la reforma electoral, uno que llama a la gente a votar pero por ningún aspirante o partido, que pide cancelar la boleta (porque es tanta la fe en nuestros políticos e institutos electorales que ni siquiera se garantiza el respeto al voto en blanco).
Este movimiento es la evidencia clara y contundente de que la gran reforma de vanguardia prometida por los legisladores fue derrotada en tres semanas por ellos mismos, sus trampas y su inagotable enfermedad de poder, o usted ¿qué opina?
PARÉNTESIS
El Estado de México confirma ser puntal para la cadena más importantes de cines en México; en sólo un año inauguraron en Metepec la primera sala digital con pantalla IMAX, la sala número dos mil en Atizapán de Zaragoza y ahora un complejo con siete salas en Ixtapaluca…
El Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) denunció dos acciones para considerar: la retención por parte de Segob de 140 autorizaciones de permisos para la operación de radios y televisoras comunitarias, y la agresión y amenaza de muerte de que fue víctima Pablo Rodríguez Aguilar, reportero gráfico de El Heraldo de Chihuahua por parte de policías municipales cuando cubría un operativo…
Este miércoles 27, en el Teatro de Ciudad “Esperanza Iris” del Distrio Federal se entregarán los galardones al Premio Nacional de Periodismo 2008 en un evento que tuvo que ser pospuesto por la epidemia de influenza.
http://jisraelmartinez.blogspot.com
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
campañas,
campañas electorales,
Columna,
Eruviel Ávila,
Reforma Electoral,
Televisa
lunes, 6 de abril de 2009
Al diablo las instituciones: PAN / Columna
De medios y otros demonios
Al diablo las instituciones: PAN
J. Israel Martínez Macedo
Una de las frases más recordadas después de la elección de 2006 fue ese “al diablo las instituciones” que profirió un desesperado Andrés Manuel López Obrador. En aquella ocasión las críticas no se hicieron esperar, desde intolerante hasta antidemócrata fueron los calificativos que recibieron el perredista y sus seguidores que ya se sentían neo revolucionarios (hasta armaron su show con las “adelitas”).
A tres años de distancia de aquella situación el PAN lleva a la práctica los ideales de López Obrador y manda al diablo a las instituciones, desde el IFE hasta la Constitución. Sin aspavientos, sin declaraciones espectaculares, simplemente llevándolo a cabo.
Todo empezó con declaraciones aisladas de Germán Martínez, se le llamó brabucón y los principales actores del priismo salieron al quite sin saber que caían en el garlito del albiazul, poco a poco el tono del pleito pasó del presidente al partido en su conjunto y comenzó una campaña que en esta semana llegó a la publicación de “juegos” donde se relaciona al PRI con valores negativos.
Los panistas argumentan que es “legal” y que es derecho de los ciudadanos conocer las críticas y ofertas que cada instituto plantea.
El PRI presentó una queja ante el IFE alegando que los desplegados hechos publicar por el PAN violan el apartado C del artículo 41 constitucional que a la letra dice “En la propaganda política o electoral que difundan los partidos deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas”.
El órgano electoral aplicó “medidas precautorias” que consisten en solicitarle a los panistas que retiren su campaña conocida como “sopa de letras”. La instrucción ofendió al partido en el poder a tal grado que colocaron un mensaje en su página web sobre la imagen de la sopa de letras que dice “Censurado por el IFE”.
La campaña llegará al TRIFE; sin embargo, los ataques seguirán porque, como lo señaló Roberto Gil, el partido seguirá con su estrategia mediática, de confrontación.
El PAN está retomando la vieja estrategia del buscapleitos que le ha funcionado en las últimas jornadas electorales. Ayer el peligro para México era López Obrador, hoy el peligro para México es el PRI, y mañana cualquier otro que no sea el PAN.
La estrategia podrá funcionarle al partido para obtener mejores resultados en la contienda, pero a mediano y largo plazo las cosas se pueden complicar para el PAN-gobierno pues el priismo no se quedará de brazos cruzados y cobrará la factura cuando más costosa le resulte a los albiazules, tal parece que Germán Martínez y compañía están pensando en 2009 cuando la guerra que realmente le interesa al PRI se ocurrirá hasta 2012.
El primer revés está dado por parte del PRI, aprobaron la Ley de Extinción de Dominio y la han sabido presentar como una herramienta que el gobierno pidió para combatir a la delincuencia; el discurso es hábil porque, en su momento, los tricolores podrán decir “aprobamos la ley que se pidió pero ni así bajan los índices de inseguridad” lo que representará en puntos menos para Acción Nacional.
El PAN busca darle a Felipe Calderón la mayoría en la Cámara de Diputados federal, pero aunque la consiga no llegará a ser absoluta y tendrá que negociar, tarde o temprano con los mismos partidos a los que ha atacado. El precio por pagar será verdaderamente alto en el futuro.
PARÉNTESIS
En la semana en que se aprobó por la Cámara de Diputados la federalización de los crímenes contra periodistas bajo el argumento de “protegerlos no como personas sino a la información pública que manejan”; el CEPET informó que Roberto Vidal Méndez, catedrático y especialista en temas de seguridad fue detenido al salir de las instalaciones de Grupo Radio Centro tras hablar de la polémica de las residencias de Genaro García Luna, según el reporte, se le acusa de tráfico de armas, drogas y lavado de dinero y se le mantiene incomunicado.
israel.martinez@milenio.com
Al diablo las instituciones: PAN
J. Israel Martínez Macedo
Una de las frases más recordadas después de la elección de 2006 fue ese “al diablo las instituciones” que profirió un desesperado Andrés Manuel López Obrador. En aquella ocasión las críticas no se hicieron esperar, desde intolerante hasta antidemócrata fueron los calificativos que recibieron el perredista y sus seguidores que ya se sentían neo revolucionarios (hasta armaron su show con las “adelitas”).
A tres años de distancia de aquella situación el PAN lleva a la práctica los ideales de López Obrador y manda al diablo a las instituciones, desde el IFE hasta la Constitución. Sin aspavientos, sin declaraciones espectaculares, simplemente llevándolo a cabo.
Todo empezó con declaraciones aisladas de Germán Martínez, se le llamó brabucón y los principales actores del priismo salieron al quite sin saber que caían en el garlito del albiazul, poco a poco el tono del pleito pasó del presidente al partido en su conjunto y comenzó una campaña que en esta semana llegó a la publicación de “juegos” donde se relaciona al PRI con valores negativos.
Los panistas argumentan que es “legal” y que es derecho de los ciudadanos conocer las críticas y ofertas que cada instituto plantea.
El PRI presentó una queja ante el IFE alegando que los desplegados hechos publicar por el PAN violan el apartado C del artículo 41 constitucional que a la letra dice “En la propaganda política o electoral que difundan los partidos deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas”.
El órgano electoral aplicó “medidas precautorias” que consisten en solicitarle a los panistas que retiren su campaña conocida como “sopa de letras”. La instrucción ofendió al partido en el poder a tal grado que colocaron un mensaje en su página web sobre la imagen de la sopa de letras que dice “Censurado por el IFE”.
La campaña llegará al TRIFE; sin embargo, los ataques seguirán porque, como lo señaló Roberto Gil, el partido seguirá con su estrategia mediática, de confrontación.
El PAN está retomando la vieja estrategia del buscapleitos que le ha funcionado en las últimas jornadas electorales. Ayer el peligro para México era López Obrador, hoy el peligro para México es el PRI, y mañana cualquier otro que no sea el PAN.
La estrategia podrá funcionarle al partido para obtener mejores resultados en la contienda, pero a mediano y largo plazo las cosas se pueden complicar para el PAN-gobierno pues el priismo no se quedará de brazos cruzados y cobrará la factura cuando más costosa le resulte a los albiazules, tal parece que Germán Martínez y compañía están pensando en 2009 cuando la guerra que realmente le interesa al PRI se ocurrirá hasta 2012.
El primer revés está dado por parte del PRI, aprobaron la Ley de Extinción de Dominio y la han sabido presentar como una herramienta que el gobierno pidió para combatir a la delincuencia; el discurso es hábil porque, en su momento, los tricolores podrán decir “aprobamos la ley que se pidió pero ni así bajan los índices de inseguridad” lo que representará en puntos menos para Acción Nacional.
El PAN busca darle a Felipe Calderón la mayoría en la Cámara de Diputados federal, pero aunque la consiga no llegará a ser absoluta y tendrá que negociar, tarde o temprano con los mismos partidos a los que ha atacado. El precio por pagar será verdaderamente alto en el futuro.
PARÉNTESIS
En la semana en que se aprobó por la Cámara de Diputados la federalización de los crímenes contra periodistas bajo el argumento de “protegerlos no como personas sino a la información pública que manejan”; el CEPET informó que Roberto Vidal Méndez, catedrático y especialista en temas de seguridad fue detenido al salir de las instalaciones de Grupo Radio Centro tras hablar de la polémica de las residencias de Genaro García Luna, según el reporte, se le acusa de tráfico de armas, drogas y lavado de dinero y se le mantiene incomunicado.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Andrés Manuel López Obrador,
Columna,
Genaro García Luna,
Germán Martínez Cázares,
IFE,
PAN,
PRI,
Reforma Electoral,
Roberto Vidal Méndez
lunes, 23 de marzo de 2009
Reforma electoral a modo / Columna
De medios y otros demonios
Reforma electoral a modo
J. Israel Martínez Macedo
Hace algunos meses diputados y senadores reformaron la legislación electoral bajo el argumento de buscar procesos más equitativos y justos en donde se minimizaran las trampas y cochupos que se pudieran hacer.
Impidieron el acceso a los medios de comunicación electrónicos a todos menos los partidos políticos, reglamentaron las campañas gubernamentales en televisión y radio, autorizaron pre campañas con recursos públicos ya no de los aspirantes o los partidos y se prepararon un IFE a modo para multar a quien lo parezca lo que han determinado.
A lo engendrado le llamaron reforma electoral y la publicitaron como la panacea en materia de procesos, una muestra de equidad en la participación y con suficientes candados como para que el cochupo no tuviera cabida en elección. Nada más falso.
En el blog nos denuncian: “Mire en el municipio de Jocotitlán, Estado de México nos manda llamar del partido político PRI, nos explican que nos van a dar una bicicleta que tiene un costo de $189 pero primero nos dicen que es un apoyo de las becas de Pronabes y unas despensas que aparte el Estado de México y después nos dicen que tenemos que llevar de 5 a 7 personas para que voten por ese partido”.
Verdad o mentira, la simple existencia de las acusaciones son sólo una muestra de que aquella reforma electoral que resolvería los problemas que surgieron en los más recientes procesos inexplicablemente no previó los más antiguos artilugios conocidos y hasta documentados en cualquier cantidad de investigaciones académicas.
El desvío de recursos públicos, la entrega de despensas o material de construcción por parte de los partidos, eso sin mencionar lo que seguramente veremos en la jornada: “ratón loco”, “carrusel”, “mapacheo” y todas esas bonitas y tradicionales prácticas.
Es curioso que ninguna de las reformas planteadas y ejecutadas tan duramente fuera en el sentido de ampliar atribuciones de investigación en ese tipo de prácticas que llevan a cabo los partidos y/o los participantes del proceso, tampoco se incrementaron las sanciones ni mucho menos se prefieran nuevas modalidades.
Una nueva táctica es el uso del rumor en momentos específicos para aprovechar los vacíos legales. Es muy simple: gente cercana a los candidatos se acerca a los lugares donde se reparten apoyos gubernamentales (ya sean municipales, estatales o federales) así mientras el personal que entrega los apoyos lo hace conforme a la ley, otro grupo se encarga de esparcir el chisme de que es de parte de uno u otro candidato.
La reforma electoral da muestras de lo que fue: un instrumento para que la política sea exclusiva de los políticos que, a pesar de su espíritu de transparencia y legalidad, mantienen en uso sus viejas y acostumbradas prácticas.
PANDEMÓNIUM
Hablando de legislación, parece que en Puebla ser periodista es delito. El Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) reportó el secuestro momentáneo y ataque a tres reporteros de igual número de medios que fueron agredidos por policías que los tuvieron privados de su libertad por casi media hora. Luego de una golpiza les advirtieron “La prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse. Ahora vas a aprender a callar”. Federico Vite López, Álvaro Solís Castillo y Miguel Ángel Andrade presentaron la denuncia pero hasta el momento se mantiene la impunidad.
israel.martinez@milenio.com
Reforma electoral a modo
J. Israel Martínez Macedo
Hace algunos meses diputados y senadores reformaron la legislación electoral bajo el argumento de buscar procesos más equitativos y justos en donde se minimizaran las trampas y cochupos que se pudieran hacer.
Impidieron el acceso a los medios de comunicación electrónicos a todos menos los partidos políticos, reglamentaron las campañas gubernamentales en televisión y radio, autorizaron pre campañas con recursos públicos ya no de los aspirantes o los partidos y se prepararon un IFE a modo para multar a quien lo parezca lo que han determinado.
A lo engendrado le llamaron reforma electoral y la publicitaron como la panacea en materia de procesos, una muestra de equidad en la participación y con suficientes candados como para que el cochupo no tuviera cabida en elección. Nada más falso.
En el blog nos denuncian: “Mire en el municipio de Jocotitlán, Estado de México nos manda llamar del partido político PRI, nos explican que nos van a dar una bicicleta que tiene un costo de $189 pero primero nos dicen que es un apoyo de las becas de Pronabes y unas despensas que aparte el Estado de México y después nos dicen que tenemos que llevar de 5 a 7 personas para que voten por ese partido”.
Verdad o mentira, la simple existencia de las acusaciones son sólo una muestra de que aquella reforma electoral que resolvería los problemas que surgieron en los más recientes procesos inexplicablemente no previó los más antiguos artilugios conocidos y hasta documentados en cualquier cantidad de investigaciones académicas.
El desvío de recursos públicos, la entrega de despensas o material de construcción por parte de los partidos, eso sin mencionar lo que seguramente veremos en la jornada: “ratón loco”, “carrusel”, “mapacheo” y todas esas bonitas y tradicionales prácticas.
Es curioso que ninguna de las reformas planteadas y ejecutadas tan duramente fuera en el sentido de ampliar atribuciones de investigación en ese tipo de prácticas que llevan a cabo los partidos y/o los participantes del proceso, tampoco se incrementaron las sanciones ni mucho menos se prefieran nuevas modalidades.
Una nueva táctica es el uso del rumor en momentos específicos para aprovechar los vacíos legales. Es muy simple: gente cercana a los candidatos se acerca a los lugares donde se reparten apoyos gubernamentales (ya sean municipales, estatales o federales) así mientras el personal que entrega los apoyos lo hace conforme a la ley, otro grupo se encarga de esparcir el chisme de que es de parte de uno u otro candidato.
La reforma electoral da muestras de lo que fue: un instrumento para que la política sea exclusiva de los políticos que, a pesar de su espíritu de transparencia y legalidad, mantienen en uso sus viejas y acostumbradas prácticas.
PANDEMÓNIUM
Hablando de legislación, parece que en Puebla ser periodista es delito. El Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) reportó el secuestro momentáneo y ataque a tres reporteros de igual número de medios que fueron agredidos por policías que los tuvieron privados de su libertad por casi media hora. Luego de una golpiza les advirtieron “La prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse. Ahora vas a aprender a callar”. Federico Vite López, Álvaro Solís Castillo y Miguel Ángel Andrade presentaron la denuncia pero hasta el momento se mantiene la impunidad.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
agresiones contra reporteros,
Centro de Periodismo y Ética Pública,
Cepet,
Columna,
denuncia ciudadana,
Reforma Electoral
lunes, 16 de febrero de 2009
La ley es un chiste / Columna
De medios y otros demonios
La ley es un chiste
J. Israel Martínez Macedo
Parece que en nuestro país las autoridades están empecinadas en quedar en el peor de los ridículos posibles, quieren que los ciudadanos no nos decepcionemos de la política y las cuestiones de gobierno pero se esfuerzan por conseguir todo lo contrario.
En esta semana se resolvió en el IFE un asunto que ni siquiera debió haberse tratado, las televisoras resultaron exoneradas de una sanción que nunca debió aplicar porque no había falta qué perseguir; por otra parte los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvieron que sí hubo delito en San Salvador Atenco, pero que no hay culpables o como quien dice: crimen sí hubo, pero responsables pues no.
En el primer caso, como se había comentado en este espacio, no hay delito que perseguir, no hay ley que prohíba que la propaganda política se presente en bloque ni que las televisoras informen que están obligadas a transmitirlos por una disposición del Cofipe, y por si la sandez no fuera suficiente los consejeros del IFE rematan con un dictamen de risa que -palabras más, palabras menos- dice que como hay disposición de las televisoras por corregir el asunto, pues se les va a perdonar.
Insisto, ¡perdonar de qué! No hay ninguna violación a la ley que se diseñaron los partidos. Claro que fue necesario que hicieran que su Instituto Federal Electoral (sí, porque ya se lo apropiaron por completo) metiera las manos para que se hiciera la voluntad de los organismos políticos. Faltaba más, que para eso le dieron todas esas atribuciones.
Y qué decir de lo que ocurrió en la SCJN, los ministros resolvieron un dictamen de risa en el que sí hay delito, sí hay excesos, pero qué le vamos a hacer porque no hay a quién culpar. Ahora resulta que las policías se mandan solas (¿el Ejército también? Sólo es una pregunta ociosa, no espero respuesta).
El dictamen de los ministros es en extremo peligroso porque, como dicen los que saben, genera jurisprudencia, es decir: que cuando ocurra cualquier otro caso parecido, los defensores del Estado pueden exigir que se aplique el mismo criterio y se declare que no hay culpables aunque el delito sea flagrante y esté documentado.
Es algo así como que hubo una movilización policíaca federal y estatal para controlar un grupo que se atrincheró en el pueblo de San Salvador, como sus esquemas de “inteligencia” (por darle un nombre, nomás) no pudieron determinar quién sí era miembro del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y quién no, pues agarraron parejo y no vieron quién la hizo sino quién la pagara.
La brillantez de los ministros de la SCJN deslumbra al concluir que nadie dio la orden a los policías de que se pasaran de pistaches con cuanto cristiano sin uniforme de policía se les pusiera enfrente, por lo que no hay responsables de las lesiones que sufrieron los ahí presentes y de la muerte de dos personas.
Vaya una felicitación del titular de este espacio a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por haber institucionalizado la impunidad en un ambiente en donde nada más eso nos faltaba. Ahora sí creo que vivimos una crisis de las instituciones, digan lo que digan los gringos.
Claro, que nada de eso importa porque ya vienen las elecciones y lo que interesa es que la masa legitime los acuerdos que ya se tienen en los partidos para ver cómo será repartido el pastel, que para eso son los dueños del negocio que alguien tuvo a bien llamar México SA.
En fin que después de esta breve demostración de impunidad no se puede más que concluir que la ley en este país es sólo una broma que se aplica a conveniencia, o usted ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
La ley es un chiste
J. Israel Martínez Macedo
Parece que en nuestro país las autoridades están empecinadas en quedar en el peor de los ridículos posibles, quieren que los ciudadanos no nos decepcionemos de la política y las cuestiones de gobierno pero se esfuerzan por conseguir todo lo contrario.
En esta semana se resolvió en el IFE un asunto que ni siquiera debió haberse tratado, las televisoras resultaron exoneradas de una sanción que nunca debió aplicar porque no había falta qué perseguir; por otra parte los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvieron que sí hubo delito en San Salvador Atenco, pero que no hay culpables o como quien dice: crimen sí hubo, pero responsables pues no.
En el primer caso, como se había comentado en este espacio, no hay delito que perseguir, no hay ley que prohíba que la propaganda política se presente en bloque ni que las televisoras informen que están obligadas a transmitirlos por una disposición del Cofipe, y por si la sandez no fuera suficiente los consejeros del IFE rematan con un dictamen de risa que -palabras más, palabras menos- dice que como hay disposición de las televisoras por corregir el asunto, pues se les va a perdonar.
Insisto, ¡perdonar de qué! No hay ninguna violación a la ley que se diseñaron los partidos. Claro que fue necesario que hicieran que su Instituto Federal Electoral (sí, porque ya se lo apropiaron por completo) metiera las manos para que se hiciera la voluntad de los organismos políticos. Faltaba más, que para eso le dieron todas esas atribuciones.
Y qué decir de lo que ocurrió en la SCJN, los ministros resolvieron un dictamen de risa en el que sí hay delito, sí hay excesos, pero qué le vamos a hacer porque no hay a quién culpar. Ahora resulta que las policías se mandan solas (¿el Ejército también? Sólo es una pregunta ociosa, no espero respuesta).
El dictamen de los ministros es en extremo peligroso porque, como dicen los que saben, genera jurisprudencia, es decir: que cuando ocurra cualquier otro caso parecido, los defensores del Estado pueden exigir que se aplique el mismo criterio y se declare que no hay culpables aunque el delito sea flagrante y esté documentado.
Es algo así como que hubo una movilización policíaca federal y estatal para controlar un grupo que se atrincheró en el pueblo de San Salvador, como sus esquemas de “inteligencia” (por darle un nombre, nomás) no pudieron determinar quién sí era miembro del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y quién no, pues agarraron parejo y no vieron quién la hizo sino quién la pagara.
La brillantez de los ministros de la SCJN deslumbra al concluir que nadie dio la orden a los policías de que se pasaran de pistaches con cuanto cristiano sin uniforme de policía se les pusiera enfrente, por lo que no hay responsables de las lesiones que sufrieron los ahí presentes y de la muerte de dos personas.
Vaya una felicitación del titular de este espacio a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por haber institucionalizado la impunidad en un ambiente en donde nada más eso nos faltaba. Ahora sí creo que vivimos una crisis de las instituciones, digan lo que digan los gringos.
Claro, que nada de eso importa porque ya vienen las elecciones y lo que interesa es que la masa legitime los acuerdos que ya se tienen en los partidos para ver cómo será repartido el pastel, que para eso son los dueños del negocio que alguien tuvo a bien llamar México SA.
En fin que después de esta breve demostración de impunidad no se puede más que concluir que la ley en este país es sólo una broma que se aplica a conveniencia, o usted ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Atenco,
Columna,
IFE,
impunidad en México,
Instituto Federal Electoral,
Reforma Electoral,
SCJN,
spots,
Suprema Corte de Justicia de la Nación
lunes, 9 de febrero de 2009
¡No tienen madre! / Columna
De medios y otros demonios
¡No tienen madre!
J. Israel Martínez Macedo
Aquella frase acuñada por Nelson Vargas al referirse a la incapacidad de las autoridades para dar con el paradero de su hija “¡No tienen madre!” apenas aplica para los políticos que, en plena crisis económica -cuando nos encontramos más que preocupados por la falta de dinero, trabajo, seguridad pública y una larga lista de etcéteras-; se ponen a lloriquear por ser víctimas de sus propias burradas.
Por meses fraguaron cómo hacer para que nadie se metiera en su proceso electoral, para que nadie que no pertenezca a la clase política se entrometa en una elección que es de todos los mexicanos, para evitar que se haga uso de los medios e “influenciar” a la gente para que vote por uno u otro; legislaron -para no variar- con las patas y ahí está el resultado.
Imagine usted la cara de diputados, senadores y dirigentes de partidos políticos cuando apareció el primer bloque durante el Super Bowl o en el juego de futbol de su equipo favorito: ojos desorbitados, boca abierta, las manos tensas, tensas; y la misma pregunta en la cabeza de todos “What?”.
Si el IFE pidió, o no, que se hiciera de esa manera, es intrascendente. La Ley deja abierta la posibilidad de la transmisión en cualquier horario y formato siempre y cuando se respeten los tiempos del Estado. Todavía se pusieron muy machitos cuando los concesionarios explicaron que el tiempo en horario estelar es más caro y hoy, que tienen los mejores tiempos y la atención de todo el país, resulta que no los quieren.
Sí, es cierto. Es incómodo reventarse tres, cuatro o hasta seis minutos de corrido de pura propaganda, más aún cuando los spots son pésimos y lo que le sigue; de mala calidad, con el mismo esquema del que presentaron en 1994; en el colmo de la burla: el PRI recicla su eslogan ochentero “Primero México”, el PRD presenta una campaña como para telesecundaria, el PAN su ya tradicional chantaje “antes/ahora” y los del IFE que deben ser como de “foxilandia” porque en la vida real, nadie, ningún ciudadano es así.
De plano, para llorar cada que aparecen los avisos de que el bloque va a durar “X” cantidad de minutos y uno le cambia de canal y ahí está otro, y ni para dónde huir en la televisión abierta, pero también es cierto, así tienen mayor impacto.
“¡Noooooooooooo!, cinco minutos de partidos políticos, ¡noooooooo!” grita mi sobrina de ocho años frente al televisor y la entiendo perfectamente, casi podría decir que 100 millones de mexicanos gritamos lo mismo o quisimos (queremos) hacerlo.
Que no nos vengan ahora con que las televisoras y los concesionarios son las brujas del cuento. Si hay malestar no es por las empresas de medios, es por políticos que no responden, no dan resultados, legislan a conveniencia de los partidos y no de la población, por esos que “coincidentemente” son ellos, nadie más que ellos.
Que se dejen de lloriqueos. El hartazgo de los ciudadanos es ocasionado por ellos, no por las televisoras. Las empresas cumplen la ley, a pesar de eso el IFE, en respuesta a la petición de sus amos los partidos, las va a sancionar con una de esas marranadas/politicadas que acostumbran inventándose algún pretexto.
Les dieron una cucharada de su propia sopa y no les gustó el sabor, por eso presionan a unos consejeros electorales débiles y sumisos para que “se haga su voluntad así en el IFE como en la tele”.
Ojalá que las televisoras no cedan y se amparen. Los anuncios son molestos pero por lo menos uno ya sabe que tiene tres, cuatro o hasta seis minutos para ir al baño, preparar palomitas o hacer cualquier cosa antes que seguirles el juego. O usted, ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
¡No tienen madre!
J. Israel Martínez Macedo
Aquella frase acuñada por Nelson Vargas al referirse a la incapacidad de las autoridades para dar con el paradero de su hija “¡No tienen madre!” apenas aplica para los políticos que, en plena crisis económica -cuando nos encontramos más que preocupados por la falta de dinero, trabajo, seguridad pública y una larga lista de etcéteras-; se ponen a lloriquear por ser víctimas de sus propias burradas.
Por meses fraguaron cómo hacer para que nadie se metiera en su proceso electoral, para que nadie que no pertenezca a la clase política se entrometa en una elección que es de todos los mexicanos, para evitar que se haga uso de los medios e “influenciar” a la gente para que vote por uno u otro; legislaron -para no variar- con las patas y ahí está el resultado.
Imagine usted la cara de diputados, senadores y dirigentes de partidos políticos cuando apareció el primer bloque durante el Super Bowl o en el juego de futbol de su equipo favorito: ojos desorbitados, boca abierta, las manos tensas, tensas; y la misma pregunta en la cabeza de todos “What?”.
Si el IFE pidió, o no, que se hiciera de esa manera, es intrascendente. La Ley deja abierta la posibilidad de la transmisión en cualquier horario y formato siempre y cuando se respeten los tiempos del Estado. Todavía se pusieron muy machitos cuando los concesionarios explicaron que el tiempo en horario estelar es más caro y hoy, que tienen los mejores tiempos y la atención de todo el país, resulta que no los quieren.
Sí, es cierto. Es incómodo reventarse tres, cuatro o hasta seis minutos de corrido de pura propaganda, más aún cuando los spots son pésimos y lo que le sigue; de mala calidad, con el mismo esquema del que presentaron en 1994; en el colmo de la burla: el PRI recicla su eslogan ochentero “Primero México”, el PRD presenta una campaña como para telesecundaria, el PAN su ya tradicional chantaje “antes/ahora” y los del IFE que deben ser como de “foxilandia” porque en la vida real, nadie, ningún ciudadano es así.
De plano, para llorar cada que aparecen los avisos de que el bloque va a durar “X” cantidad de minutos y uno le cambia de canal y ahí está otro, y ni para dónde huir en la televisión abierta, pero también es cierto, así tienen mayor impacto.
“¡Noooooooooooo!, cinco minutos de partidos políticos, ¡noooooooo!” grita mi sobrina de ocho años frente al televisor y la entiendo perfectamente, casi podría decir que 100 millones de mexicanos gritamos lo mismo o quisimos (queremos) hacerlo.
Que no nos vengan ahora con que las televisoras y los concesionarios son las brujas del cuento. Si hay malestar no es por las empresas de medios, es por políticos que no responden, no dan resultados, legislan a conveniencia de los partidos y no de la población, por esos que “coincidentemente” son ellos, nadie más que ellos.
Que se dejen de lloriqueos. El hartazgo de los ciudadanos es ocasionado por ellos, no por las televisoras. Las empresas cumplen la ley, a pesar de eso el IFE, en respuesta a la petición de sus amos los partidos, las va a sancionar con una de esas marranadas/politicadas que acostumbran inventándose algún pretexto.
Les dieron una cucharada de su propia sopa y no les gustó el sabor, por eso presionan a unos consejeros electorales débiles y sumisos para que “se haga su voluntad así en el IFE como en la tele”.
Ojalá que las televisoras no cedan y se amparen. Los anuncios son molestos pero por lo menos uno ya sabe que tiene tres, cuatro o hasta seis minutos para ir al baño, preparar palomitas o hacer cualquier cosa antes que seguirles el juego. O usted, ¿qué opina?
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
campañas electorales,
Columna,
elecciones 2009,
elecciones en México,
IFE,
partidos políticos,
propaganda,
Reforma Electoral
lunes, 22 de diciembre de 2008
El año en que los medios sacaron el cobre / Columna
De medios y otros demonios
El año en que los medios sacaron el cobre
J. Israel Martínez Macedo
El de 2008 ha sido un año complicado para la comunicación en México, los medios electrónicos deben adecuarse a nuevas reglas, sobre todo en lo referente a negocios en tiempos electorales, lo que le abre la puerta a lo que se ha dado por llamar medios alternos: prensa; anuncios espectaculares; trípticos, dípticos y similares; pendones; y -mucha atención- internet.
Tradicionalmente, debido a la visión académica, los medios son normalmente considerados como elementos de transmisión de información con un impacto indefinido sobre los auditorios cada vez más complejos en su composición; sin embargo, hoy más que nunca son empresas con objetivos económicos definidos.
Durante todo 2008, pero principalmente en el primer semestre, los empresarios de televisión y los de radio dieron la batalla para evitar que sus negocios se vieran afectados por una reforma electoral que envió un mensaje claro a la sociedad mexicana: la política es propiedad exclusiva de los grupos políticos.
Los ataques se vieron llegar por todos lados, pero ni las intromisiones en la vida privada, ni los mensajes a la sociedad, ni las peticiones de los comunicadores a los diputados transmitidas en cadena nacional pudieron hacer mella en aquellos que estaban decididos a asegurar, como sea, el botín que la política les deja.
Pero negocios son negocios, reza el adagio, y los empresarios de televisión cambiaron su estrategia, se dieron cuenta de que ellos también tienen grupos: diversificaron rápidamente y ahora ofrecen paquetes informativos que incluyen manejo de imagen y todo el respaldo de los medios del grupo, así de simple.
Los de la radio no actuaron igual, explicaron hasta el cansancio que buena parte de sus finanzas depende de los ingresos que llegan de los partidos, justificaron que tendrían que dejar de generar algunos empleos, pero no fue suficiente; sólo lograron, como premio de consolación, que los legisladores consideraran una reconversión tecnológica que los dejaría a todos en la frecuencia modulada.
Una segunda opción por la que están optando, no sólo los medios sino los mismos partidos que promovieron la reforma, es el uso de los noticieros, esto es: los grupos políticos pagan una módica cantidad para que en los informativos se lean sus boletines como si fueran notas, tanto políticos como empres registran la transacción no como publicidad sino como cualquier otra cosa que se les ocurra.
Las nuevas reglas también dejaron ver que en los políticos no hay palabra de honor. Salieron los clones, los artistas haciendo publicidad política y la infoganda hicieron su aparición para burlar una ley plagada de vacios y huecos que dejan a la creatividad publicitaria la posibilidad de que el cambio siga siendo sólo un bonito sueño.
Así el de 2008 puede ser recordado como el año en el que los medios electrónicos y los políticos en México dejaron ver que el negocio está por encima de cualquier interés de la sociedad, que mientras haya posibilidades de vender y comprar imagen pública, la libertad de expresión puede ser prostituida para usarse como bandera cuando los intereses se vean afectados.
Que mientras la casa gane qué importa que el país pierda, este año que termina nos regresó a la realidad en la que los medios son más, mucho más, de lo que la imagen académica enseña en sus aulas semestre con semestre.
israel.martinez@milenio.com
El año en que los medios sacaron el cobre
J. Israel Martínez Macedo
El de 2008 ha sido un año complicado para la comunicación en México, los medios electrónicos deben adecuarse a nuevas reglas, sobre todo en lo referente a negocios en tiempos electorales, lo que le abre la puerta a lo que se ha dado por llamar medios alternos: prensa; anuncios espectaculares; trípticos, dípticos y similares; pendones; y -mucha atención- internet.
Tradicionalmente, debido a la visión académica, los medios son normalmente considerados como elementos de transmisión de información con un impacto indefinido sobre los auditorios cada vez más complejos en su composición; sin embargo, hoy más que nunca son empresas con objetivos económicos definidos.
Durante todo 2008, pero principalmente en el primer semestre, los empresarios de televisión y los de radio dieron la batalla para evitar que sus negocios se vieran afectados por una reforma electoral que envió un mensaje claro a la sociedad mexicana: la política es propiedad exclusiva de los grupos políticos.
Los ataques se vieron llegar por todos lados, pero ni las intromisiones en la vida privada, ni los mensajes a la sociedad, ni las peticiones de los comunicadores a los diputados transmitidas en cadena nacional pudieron hacer mella en aquellos que estaban decididos a asegurar, como sea, el botín que la política les deja.
Pero negocios son negocios, reza el adagio, y los empresarios de televisión cambiaron su estrategia, se dieron cuenta de que ellos también tienen grupos: diversificaron rápidamente y ahora ofrecen paquetes informativos que incluyen manejo de imagen y todo el respaldo de los medios del grupo, así de simple.
Los de la radio no actuaron igual, explicaron hasta el cansancio que buena parte de sus finanzas depende de los ingresos que llegan de los partidos, justificaron que tendrían que dejar de generar algunos empleos, pero no fue suficiente; sólo lograron, como premio de consolación, que los legisladores consideraran una reconversión tecnológica que los dejaría a todos en la frecuencia modulada.
Una segunda opción por la que están optando, no sólo los medios sino los mismos partidos que promovieron la reforma, es el uso de los noticieros, esto es: los grupos políticos pagan una módica cantidad para que en los informativos se lean sus boletines como si fueran notas, tanto políticos como empres registran la transacción no como publicidad sino como cualquier otra cosa que se les ocurra.
Las nuevas reglas también dejaron ver que en los políticos no hay palabra de honor. Salieron los clones, los artistas haciendo publicidad política y la infoganda hicieron su aparición para burlar una ley plagada de vacios y huecos que dejan a la creatividad publicitaria la posibilidad de que el cambio siga siendo sólo un bonito sueño.
Así el de 2008 puede ser recordado como el año en el que los medios electrónicos y los políticos en México dejaron ver que el negocio está por encima de cualquier interés de la sociedad, que mientras haya posibilidades de vender y comprar imagen pública, la libertad de expresión puede ser prostituida para usarse como bandera cuando los intereses se vean afectados.
Que mientras la casa gane qué importa que el país pierda, este año que termina nos regresó a la realidad en la que los medios son más, mucho más, de lo que la imagen académica enseña en sus aulas semestre con semestre.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Cofipe,
Columna,
medios de comunicación,
medios electrónicos,
radio,
Reforma Electoral,
televisiòn
sábado, 9 de agosto de 2008
La reforma electoral y los medios / Columna
De medios y otros demonios
La reforma electoral y los medios
J. Israel Martínez Macedo
El Instituto Electoral del Estado de México realizó un foro para compartir experiencias sobre la aplicación de las nuevas disposiciones derivadas de la reforma electoral federal, un evento al que acudieron consejeros del IFE y de los órganos electorales de Nayarit, Hidalgo Coahuila, Guerrero y por supuesto los directores y consejeros locales.
Entre los principales temas a debate se trató el asunto de la relación partidos y medios de comunicación, los funcionarios electorales se preguntaban por qué el IFE no se respaldaba en los órganos locales para el monitoreo u otras cuestiones.
Una cosa quedó clara y es que la reforma electoral está realizada a gusto y complacencia de los partidos políticos y no pensando en los ciudadanos, de lo contrario no se encuentra explicación en que el IFE o el IEEM o cualquier otro órgano electoral “ciudadano” no haya defendido el derecho de los ciudadanos (con dinero o sin él) a participar en el debate político en los medios.
El ejemplo más claro lo acabamos de ver en Estados Unidos, un comercial que le dio la vuelta al mundo es el de Paris Hilton respondiendo, muy en su estilo, al precandidato republicano a la presidencia de su país, John McCain luego de que éste hiciera referencia de la vida que lleva la millonaria.
Hilton, con el poder económico de su familia como respaldo pudo sin mayor problema responder a las declaraciones de McCain sin mayor conflicto, en México, si un político atacara, digamos, a Carlos Slim en una conferencia o en un spot publicitario, simplemente el hombre más rico del país se quedaría con las ganas de responder porque la ley se lo prohíbe.
Además los consejeros, promotores y defensores de la reforma aseguran que ahora habrá más equidad en la repartición de tiempo a los partidos, pero qué pasará con los candidatos que vayan apoyados por dos partidos que no van en alianza, tiene derecho a hacer uso de los tiempos de ambos y por ende salir más veces en televisión que los demás, ¿cuál equidad?
La reforma electoral está hecha justo a la medida de los partidos y el costo será la cada vez más evidente lejanía y desinterés de los ciudadanos para con sus instituciones políticas, lo que conviene a los más organismos más grandes ya que las decisiones terminaran definiéndose por la cantidad de estructura que puedan llevar a las urnas.
Los mismos consejeros del IFE reconocen que hay cosas que la Ley no alcanza a regular, como el caso de las entrevistas pagadas en televisión y radio de las cuales no hay registros, es decir, con pagos sin factura.
Tangencialmente la reforma electoral tocó un punto olvidado y que hasta ahora había pasado inadvertido por todos: las concesiones y permisos. Ahora que el IFE necesita saber cuál es la cantidad de emisoras de radio y televisión así como su cobertura, resulta que los viejos mapas de la RTC y Cofetel ni siquiera coinciden entre sí, mucho menos con la realidad.
Dicho de otro modo, la reforma electoral desnuda la ineficacia en la regulación de los medios electrónicos en el país, pero también -y lo más grave- desampara al ciudadano al dejarlo fuera del debate político en los medios de comunicación que no son propiedad de los empresarios sino que son meras concesiones o permisos del gobierno para ser utilizados. Para ser más concreto, la reforma elimina el derecho de los ciudadanos de hacer uso de la propiedad del Estado, así de simple.
PARÉNTESIS
Por puro ocio, ¿alguien sabe qué hace un gobierno organizando un seminario sobre los más novedoso en campañas electorales a menos de un año de que se lleve a cabo un proceso en la entidad? Ya lo dice el viejo y conocido refrán “No hagas cosas buenas…”.
israel.martinez@milenio.com
La reforma electoral y los medios
J. Israel Martínez Macedo
El Instituto Electoral del Estado de México realizó un foro para compartir experiencias sobre la aplicación de las nuevas disposiciones derivadas de la reforma electoral federal, un evento al que acudieron consejeros del IFE y de los órganos electorales de Nayarit, Hidalgo Coahuila, Guerrero y por supuesto los directores y consejeros locales.
Entre los principales temas a debate se trató el asunto de la relación partidos y medios de comunicación, los funcionarios electorales se preguntaban por qué el IFE no se respaldaba en los órganos locales para el monitoreo u otras cuestiones.
Una cosa quedó clara y es que la reforma electoral está realizada a gusto y complacencia de los partidos políticos y no pensando en los ciudadanos, de lo contrario no se encuentra explicación en que el IFE o el IEEM o cualquier otro órgano electoral “ciudadano” no haya defendido el derecho de los ciudadanos (con dinero o sin él) a participar en el debate político en los medios.
El ejemplo más claro lo acabamos de ver en Estados Unidos, un comercial que le dio la vuelta al mundo es el de Paris Hilton respondiendo, muy en su estilo, al precandidato republicano a la presidencia de su país, John McCain luego de que éste hiciera referencia de la vida que lleva la millonaria.
Hilton, con el poder económico de su familia como respaldo pudo sin mayor problema responder a las declaraciones de McCain sin mayor conflicto, en México, si un político atacara, digamos, a Carlos Slim en una conferencia o en un spot publicitario, simplemente el hombre más rico del país se quedaría con las ganas de responder porque la ley se lo prohíbe.
Además los consejeros, promotores y defensores de la reforma aseguran que ahora habrá más equidad en la repartición de tiempo a los partidos, pero qué pasará con los candidatos que vayan apoyados por dos partidos que no van en alianza, tiene derecho a hacer uso de los tiempos de ambos y por ende salir más veces en televisión que los demás, ¿cuál equidad?
La reforma electoral está hecha justo a la medida de los partidos y el costo será la cada vez más evidente lejanía y desinterés de los ciudadanos para con sus instituciones políticas, lo que conviene a los más organismos más grandes ya que las decisiones terminaran definiéndose por la cantidad de estructura que puedan llevar a las urnas.
Los mismos consejeros del IFE reconocen que hay cosas que la Ley no alcanza a regular, como el caso de las entrevistas pagadas en televisión y radio de las cuales no hay registros, es decir, con pagos sin factura.
Tangencialmente la reforma electoral tocó un punto olvidado y que hasta ahora había pasado inadvertido por todos: las concesiones y permisos. Ahora que el IFE necesita saber cuál es la cantidad de emisoras de radio y televisión así como su cobertura, resulta que los viejos mapas de la RTC y Cofetel ni siquiera coinciden entre sí, mucho menos con la realidad.
Dicho de otro modo, la reforma electoral desnuda la ineficacia en la regulación de los medios electrónicos en el país, pero también -y lo más grave- desampara al ciudadano al dejarlo fuera del debate político en los medios de comunicación que no son propiedad de los empresarios sino que son meras concesiones o permisos del gobierno para ser utilizados. Para ser más concreto, la reforma elimina el derecho de los ciudadanos de hacer uso de la propiedad del Estado, así de simple.
PARÉNTESIS
Por puro ocio, ¿alguien sabe qué hace un gobierno organizando un seminario sobre los más novedoso en campañas electorales a menos de un año de que se lleve a cabo un proceso en la entidad? Ya lo dice el viejo y conocido refrán “No hagas cosas buenas…”.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Columna,
IEEM,
IFE,
Reforma Electoral
miércoles, 9 de julio de 2008
Cofipe y medios, tanto para nada / Columna
De medios y otros demonios
Cofipe y medios, tanto para nada
J .Israel Martínez Macedo
Desde que salieron a la luz, se discutieron y aprobaron las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), se dijo que estaban hechas al aventón y contenían varios errores que dificultaban la correcta interpretación y aplicación de la ley.
En estos días, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no sólo confirmaron lo anterior, sino que además, tuvieron que corregir los errores de los legisladores para que el Cofipe pudiera aplicarse sin que violara los preceptos legales establecidos.
La Corte declaró inconstitucionales las multas que se fijaron para sancionar a los ciudadanos, empresas, y partidos políticos que violen la prohibición de contratar espacios en radio y televisión para difundir propaganda electoral, todo por un error de redacción de los legisladores.
El problema radica en que se indicaban multas fijas para sancionar los ciudadanos, empresas y partidos políticos, lo cuál está prohibido por el artículo 22 de la Constitución. Sin embargo, en el caso de las televisoras y radiodifusoras, los ministros determinaron que era válido mantener el castigo propuesto por los legisladores porque se salva dada la palabra “hasta” que indica como tope máximo los 100 mil días de salario mínimo, aunque destacaron que al no haber un mínimo la punición menor podría ser, incluso de un día.
Así, nuevamente, todo quedará en manos de la interpretación y buen juicio de un hombre que en el cargo de juez decidirá si una televisora o empresa de radio deberá pagar 50 pesos o 5 millones por una violación al Cofipe.
Cuando parecía que los ministros dejarían sin sanción a los ciudadanos, empresas y partidos políticos, el presidente de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia, propuso a sus compañeros suplir los errores de los legisladores para no dejarlos sin castigo y así, no acaten las determinaciones del Cofipe.
La propuesta es imponerles una multa de hasta 500 días de salario mínimo, misma pena que se había establecido para quienes aporten recursos a los candidatos o partidos de manera irregular, la cantidad es infinitamente menor a los 100 mil días que se habían planteado.
Los ministros hicieron algunas observaciones de tipo netamente político que se consideraron igualmente inconstitucionales, como la llamada “cláusula de vida eterna” que pretendía que en alianza, los partidos grandes pudieran “regalarle votos” a los pequeños para que no perdieran su registro.
Causa sorpresa ver que sí se pretende sancionar a ciudadanos, empresas y partidos por la propaganda electoral, pero sólo con el pago de un máximo de 500 días de salario mínimo, es decir que aproximadamente un partido, empresa o ciudadano tendrá que pagar hasta 25 mil pesos (calculándolo en 50 pesos aproximadamente) por promover o denostar a un candidato u otro en televisión o radio.
La cantidad suena irrisoria si pensamos en las cantidades que se pagan por un anuncio, en promedio, una campaña publicitaria completa en radio, por ejemplo, no baja de los 100 mil pesos por un mes, en tiempo electoral sube el precio, y si ganando el candidato la empresa tendrá asignada alguna partida presupuestal, yo no sé ustedes, pero vale la pena la mínima inversión en el pago de una multa de 25 mil pesos.
Igualmente por parte de los partidos, pagar 25 mil pesos de multa como máximo por meter propaganda “extra” en televisión y radio suena a que seguiremos viendo este tipo de prácticas de campañas negras y excesos en los gastos de publicidad.
Quienes se tendrán que “rifar el físico” serán las televisoras y radiodifusoras del país que se atrevan a transmitir dichos anuncios propagandísticos pues para el gremio las multas pueden ser realmente elevadas, aunque pensándolo bien, con un juez que sea, digamos, considerado con la empresa, igual y termina siendo una bicoca lo que se sancione.
Dicho de otro modo, tanto candado, tantas quejas de violación a la libre expresión, tanto estarse amparando para continuar haciendo campañas alternas en radio y televisión, para que todo quede en sanciones “de chocolate” a quienes quieran continuar con las prácticas de toda la vida.
PARÉNTESIS
Una felicitación a Carlos Macedo Aguilar, no sólo porque la segunda edición de su libro logró romper el récord de ventas de la pasada edición de la Feria del Libro de Guadalajara, sino porque este día tomará protesta como vicepresidente de la Barra Nacional de Abogados AC, que presidirá José Antonio Betancourt y que contará con juristas de gran nivel como, José Elías Romero Apiz y Juan Collado…
Sobre el tema de la diversificación de la delincuencia organizada en la entidad, han llegado a esta columna, vía correo electrónico, algunos reportes de lo que platicaré con mayor profundidad el próximo lunes, sólo adelantar que el monstruo está más cerca de lo que parece.
israel.martinez@milenio.com
Cofipe y medios, tanto para nada
J .Israel Martínez Macedo
Desde que salieron a la luz, se discutieron y aprobaron las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), se dijo que estaban hechas al aventón y contenían varios errores que dificultaban la correcta interpretación y aplicación de la ley.
En estos días, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no sólo confirmaron lo anterior, sino que además, tuvieron que corregir los errores de los legisladores para que el Cofipe pudiera aplicarse sin que violara los preceptos legales establecidos.
La Corte declaró inconstitucionales las multas que se fijaron para sancionar a los ciudadanos, empresas, y partidos políticos que violen la prohibición de contratar espacios en radio y televisión para difundir propaganda electoral, todo por un error de redacción de los legisladores.
El problema radica en que se indicaban multas fijas para sancionar los ciudadanos, empresas y partidos políticos, lo cuál está prohibido por el artículo 22 de la Constitución. Sin embargo, en el caso de las televisoras y radiodifusoras, los ministros determinaron que era válido mantener el castigo propuesto por los legisladores porque se salva dada la palabra “hasta” que indica como tope máximo los 100 mil días de salario mínimo, aunque destacaron que al no haber un mínimo la punición menor podría ser, incluso de un día.
Así, nuevamente, todo quedará en manos de la interpretación y buen juicio de un hombre que en el cargo de juez decidirá si una televisora o empresa de radio deberá pagar 50 pesos o 5 millones por una violación al Cofipe.
Cuando parecía que los ministros dejarían sin sanción a los ciudadanos, empresas y partidos políticos, el presidente de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia, propuso a sus compañeros suplir los errores de los legisladores para no dejarlos sin castigo y así, no acaten las determinaciones del Cofipe.
La propuesta es imponerles una multa de hasta 500 días de salario mínimo, misma pena que se había establecido para quienes aporten recursos a los candidatos o partidos de manera irregular, la cantidad es infinitamente menor a los 100 mil días que se habían planteado.
Los ministros hicieron algunas observaciones de tipo netamente político que se consideraron igualmente inconstitucionales, como la llamada “cláusula de vida eterna” que pretendía que en alianza, los partidos grandes pudieran “regalarle votos” a los pequeños para que no perdieran su registro.
Causa sorpresa ver que sí se pretende sancionar a ciudadanos, empresas y partidos por la propaganda electoral, pero sólo con el pago de un máximo de 500 días de salario mínimo, es decir que aproximadamente un partido, empresa o ciudadano tendrá que pagar hasta 25 mil pesos (calculándolo en 50 pesos aproximadamente) por promover o denostar a un candidato u otro en televisión o radio.
La cantidad suena irrisoria si pensamos en las cantidades que se pagan por un anuncio, en promedio, una campaña publicitaria completa en radio, por ejemplo, no baja de los 100 mil pesos por un mes, en tiempo electoral sube el precio, y si ganando el candidato la empresa tendrá asignada alguna partida presupuestal, yo no sé ustedes, pero vale la pena la mínima inversión en el pago de una multa de 25 mil pesos.
Igualmente por parte de los partidos, pagar 25 mil pesos de multa como máximo por meter propaganda “extra” en televisión y radio suena a que seguiremos viendo este tipo de prácticas de campañas negras y excesos en los gastos de publicidad.
Quienes se tendrán que “rifar el físico” serán las televisoras y radiodifusoras del país que se atrevan a transmitir dichos anuncios propagandísticos pues para el gremio las multas pueden ser realmente elevadas, aunque pensándolo bien, con un juez que sea, digamos, considerado con la empresa, igual y termina siendo una bicoca lo que se sancione.
Dicho de otro modo, tanto candado, tantas quejas de violación a la libre expresión, tanto estarse amparando para continuar haciendo campañas alternas en radio y televisión, para que todo quede en sanciones “de chocolate” a quienes quieran continuar con las prácticas de toda la vida.
PARÉNTESIS
Una felicitación a Carlos Macedo Aguilar, no sólo porque la segunda edición de su libro logró romper el récord de ventas de la pasada edición de la Feria del Libro de Guadalajara, sino porque este día tomará protesta como vicepresidente de la Barra Nacional de Abogados AC, que presidirá José Antonio Betancourt y que contará con juristas de gran nivel como, José Elías Romero Apiz y Juan Collado…
Sobre el tema de la diversificación de la delincuencia organizada en la entidad, han llegado a esta columna, vía correo electrónico, algunos reportes de lo que platicaré con mayor profundidad el próximo lunes, sólo adelantar que el monstruo está más cerca de lo que parece.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
Cofipe,
Columna,
medios de comunicación,
medios electrónicos,
Reforma Electoral,
reformas,
Suprema Corte de Justicia de la Nación
lunes, 23 de junio de 2008
Ley a medias / Columna
De medios y otros demonios
Ley a medias
J. Israel Martínez Macedo
La Reforma Electoral llamó mucho la atención de los medios de comunicación porque, más allá de definir las nuevas reglas del juego político, pone restricciones poco claras en cuanto al rol que tienen los actores y sus partidos, así como la negativa de acceso a cualquier otro que no forme parte del “Club de Toby” en el que intentaron convertir el acceso a los puestos de elección popular.
En sentido estricto todo empezó desde la campaña de Vicente Fox a la Presidencia de la República, el equipo del entonces candidato promovió spots en los que se atacaba a Francisco Labastida, su principal rival.
En su momento no se actuó contra este tipo de campañas porque se alegó que lo visto en los medios no influyó tanto como para alterar el resultado de la elección cuya inercia hacía casi imposible la derrota del panista.
Después siguieron seis años de complicadas contiendas electorales en donde tanto PRI, PAN y PRD hicieron uso y abuso de los medios para obtener resultados a su favor, las llamadas “campañas negras” salieron de los panfletos y carteles para llegar a los spots de radio y televisión sin que nadie se sintiera afectado por este tipo de estrategias, así, sin importar los resultados de la elección, los grandes ganadores eran los medios que se embolsaban importantes cantidades de dinero en cada proceso.
Fue hasta 2006, cuando Andrés Manuel López Obrador se aferró a su idea de ganar sin los medios y una más que agresiva campaña coordinada en la que participaron PAN, empresarios y el candidato albiazul (entendiendo al candidato como a Felipe Calderón y su equipo), que los políticos sintieron que el uso de los medios de manera precisa sí podía influir en los resultados.
La reacción no se hizo esperar, en vez de analizar lo que había ocurrido y prepararse para competir en la siguiente contienda con mejores campañas y estrategias más precisas, los políticos -desde el Poder Legislativo- resolvieron que el juego es suyo y de nadie más, dejaron fuera a la iniciativa privada, restringieron el acceso fuera de los tiempos del Estado y buscaron que nadie pueda promover su imagen política con recursos públicos.
Pero políticos al fin y al cabo, se dieron cuenta de que este tipo de legislación los pondría, lejos, muy lejos de la gente, así que dejaron resquicios que se vislumbraban desde el mismo día que nació la ley, los “clones”, el uso de dobles de voz, la participación de actores y actrices, entre otras cosas que aún nos falta por ver, se veían venir.
Además se dejaron “ventanas”, acuerdos por debajo de la mesa fluyen entre medios, políticos y partidos, ahora los boletines pasan como notas en noticieros de horario estelar, las entrevistas e invitaciones al foro pasaron de los informativos a los programas de entretenimiento.
Por eso comienzan las dudas sobre las reformas, por eso el Senado frenó -otra vez- la Ley de Radio y Televisión (bueno, eso y la presión de los grandes dueños), por eso continúan los vacíos legales, por eso se puede clonar a un funcionario o poner a artistas a hablar a nombre de un gobierno, por eso se negocia “por debajo del agua”, por eso la ley sigue siendo una ley a medias.
DESDE INTERNET
Esta semana se preguntó en el blog: “¿A quién le atribuyes la responsabilidad del incremento en la inseguridad?” Los resultados nos indican que la mayoría cree que es por “la decadencia social” (38 por ciento), con el mismo número de votos, “la falta de trabajo” y “una educación deficiente” se ubican como segundo lugar, en tanto que “la ineptitud de las policías” y “otros factores” en donde se señala la corrupción quedaron en tercer sitio.
Queda claro que el problema de la inseguridad es más complejo de lo que se piensa, y que la situación que se vive y se siente todos los días es resultado de múltiples factores que sumados terminan afectando la convivencia social.
Sin embargo llama la atención el comentario que “adanay” deja en el foro de participación “InterActúa”, en donde hace alusión a una serie de cosas que viven los policías en su tarea cotidiana y que termina repercutiendo en sus hogares, ya que ella habla como esposa de uno de ellos.
Es cierto que las policías en México no gozan del mayor crédito de los habitantes, y eso termina mermando el respeto, en parte por acciones de corrupción en la que los mismos policías han ido cayendo, y aunque no todos los policías son así, como en casi todo, los maslos le hacen fama a los buenos.
Es necesario un plan de atención integral a la inseguridad, que vaya más allá de repartir armas y sacar tropas y tropas de carne de cañón, se requieren medidas que incluyan mejor educación cívica, mejores condiciones de empleo y -como complemento no como base- mecanismos legales y policíacos para disuadir la acción delictiva.
Para esta semana en el blog http://jisraelmartinez.blogspot.com y dado que la próxima será 2 de julio: “¿Por qué crees que el PRD sigue recordando la elección de 2006 con mítines en esa fecha?”, las opciones de respuesta: “Para mantener enardecidas a sus huestes”, “Porque no han asimilado la derrota”, “Porque es una fecha que vale la pena recordar”, “Porque es parte de la estrategia para 2012”. El espacio está abierto, haz escuchar tu voz.
israel.martinez@milenio.com
Ley a medias
J. Israel Martínez Macedo
La Reforma Electoral llamó mucho la atención de los medios de comunicación porque, más allá de definir las nuevas reglas del juego político, pone restricciones poco claras en cuanto al rol que tienen los actores y sus partidos, así como la negativa de acceso a cualquier otro que no forme parte del “Club de Toby” en el que intentaron convertir el acceso a los puestos de elección popular.
En sentido estricto todo empezó desde la campaña de Vicente Fox a la Presidencia de la República, el equipo del entonces candidato promovió spots en los que se atacaba a Francisco Labastida, su principal rival.
En su momento no se actuó contra este tipo de campañas porque se alegó que lo visto en los medios no influyó tanto como para alterar el resultado de la elección cuya inercia hacía casi imposible la derrota del panista.
Después siguieron seis años de complicadas contiendas electorales en donde tanto PRI, PAN y PRD hicieron uso y abuso de los medios para obtener resultados a su favor, las llamadas “campañas negras” salieron de los panfletos y carteles para llegar a los spots de radio y televisión sin que nadie se sintiera afectado por este tipo de estrategias, así, sin importar los resultados de la elección, los grandes ganadores eran los medios que se embolsaban importantes cantidades de dinero en cada proceso.
Fue hasta 2006, cuando Andrés Manuel López Obrador se aferró a su idea de ganar sin los medios y una más que agresiva campaña coordinada en la que participaron PAN, empresarios y el candidato albiazul (entendiendo al candidato como a Felipe Calderón y su equipo), que los políticos sintieron que el uso de los medios de manera precisa sí podía influir en los resultados.
La reacción no se hizo esperar, en vez de analizar lo que había ocurrido y prepararse para competir en la siguiente contienda con mejores campañas y estrategias más precisas, los políticos -desde el Poder Legislativo- resolvieron que el juego es suyo y de nadie más, dejaron fuera a la iniciativa privada, restringieron el acceso fuera de los tiempos del Estado y buscaron que nadie pueda promover su imagen política con recursos públicos.
Pero políticos al fin y al cabo, se dieron cuenta de que este tipo de legislación los pondría, lejos, muy lejos de la gente, así que dejaron resquicios que se vislumbraban desde el mismo día que nació la ley, los “clones”, el uso de dobles de voz, la participación de actores y actrices, entre otras cosas que aún nos falta por ver, se veían venir.
Además se dejaron “ventanas”, acuerdos por debajo de la mesa fluyen entre medios, políticos y partidos, ahora los boletines pasan como notas en noticieros de horario estelar, las entrevistas e invitaciones al foro pasaron de los informativos a los programas de entretenimiento.
Por eso comienzan las dudas sobre las reformas, por eso el Senado frenó -otra vez- la Ley de Radio y Televisión (bueno, eso y la presión de los grandes dueños), por eso continúan los vacíos legales, por eso se puede clonar a un funcionario o poner a artistas a hablar a nombre de un gobierno, por eso se negocia “por debajo del agua”, por eso la ley sigue siendo una ley a medias.
DESDE INTERNET
Esta semana se preguntó en el blog: “¿A quién le atribuyes la responsabilidad del incremento en la inseguridad?” Los resultados nos indican que la mayoría cree que es por “la decadencia social” (38 por ciento), con el mismo número de votos, “la falta de trabajo” y “una educación deficiente” se ubican como segundo lugar, en tanto que “la ineptitud de las policías” y “otros factores” en donde se señala la corrupción quedaron en tercer sitio.
Queda claro que el problema de la inseguridad es más complejo de lo que se piensa, y que la situación que se vive y se siente todos los días es resultado de múltiples factores que sumados terminan afectando la convivencia social.
Sin embargo llama la atención el comentario que “adanay” deja en el foro de participación “InterActúa”, en donde hace alusión a una serie de cosas que viven los policías en su tarea cotidiana y que termina repercutiendo en sus hogares, ya que ella habla como esposa de uno de ellos.
Es cierto que las policías en México no gozan del mayor crédito de los habitantes, y eso termina mermando el respeto, en parte por acciones de corrupción en la que los mismos policías han ido cayendo, y aunque no todos los policías son así, como en casi todo, los maslos le hacen fama a los buenos.
Es necesario un plan de atención integral a la inseguridad, que vaya más allá de repartir armas y sacar tropas y tropas de carne de cañón, se requieren medidas que incluyan mejor educación cívica, mejores condiciones de empleo y -como complemento no como base- mecanismos legales y policíacos para disuadir la acción delictiva.
Para esta semana en el blog http://jisraelmartinez.blogspot.com y dado que la próxima será 2 de julio: “¿Por qué crees que el PRD sigue recordando la elección de 2006 con mítines en esa fecha?”, las opciones de respuesta: “Para mantener enardecidas a sus huestes”, “Porque no han asimilado la derrota”, “Porque es una fecha que vale la pena recordar”, “Porque es parte de la estrategia para 2012”. El espacio está abierto, haz escuchar tu voz.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
campañas,
campañas electorales,
Columna,
Ley de Radio y Televisión,
medios de comunicación,
medios electrónicos,
Reforma Electoral,
reformas
lunes, 5 de mayo de 2008
TV Azteca tendrá que pagar / Columna
De medios y otros demonios
TV Azteca tendrá que pagar
J. Israel Martínez Macedo
Era de esperarse que el Instituto Federal Electoral (IFE) ratificara la multa en contra de TV Azteca por 5 millones 259 mil 105.18 pesos por negarse a la transmisión de los anuncios de los partidos políticos desde el pasado 12 de marzo según lo marca la nueva legislación en la materia.
La resolución del IFE ordena a la televisora reponer los anuncios a partir del 7 de mayo venidero, sin embargo el representante legal de la empresa ya anunció que apelará la decisión y solicitará un amparo.
Desde este momento podemos anticipar que el amparo les será otorgado y por tanto no cumplirán la determinación del IFE, sin embargo, sólo será postergar lo inevitable y es que en este momento no habrá quién se atreva a decir que la reforma electoral está equivocada o que no es necesario “meter en cintura” a los medios electrónicos.
Dicho de otro modo, la determinación de TV Azteca sólo le acarreará más gastos a la empresa, que seguramente lo estará tomando como inversión en publicidad en cada uno de los medios que va siguiendo el caso y que mencionan el nombre de la estación.
El juego de la televisora es el de generar curiosidad entre la gente utilizando su desinformación y el imaginario colectivo de que las instituciones no sancionan a los medios salvo cuando tratan de “amordazarlos”, así la gente sintonizará sus canales para saber ¿por qué el IFE está sancionando a TV Azteca?, ¿qué está diciendo la televisora que no le gustó al IFE?
Evidentemente entre más tiempo dure el caso en los medios, más publicidad de este tipo tendrá la televisora que simplemente se niega a acatar las nuevas disposiciones legales en materia de la relación medios-política, y por tanto buscará alargar cada vez más el capítulo.
Ahora valdría la pena cuestionar si la empresa está asumiendo los posibles daños, pues la gente ya está cansada de que, no sólo los políticos sino los medios también, se sientan o asuman por encima de la ley y hagan lo que quieran, esa puede ser una lectura que afectaría no sólo la imagen de la televisora sino su audiencia.
PARÉNTESIS
Para no variar, Reporteros Sin Fronteras publicó, en el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa -3 de mayo-, su lista de los enemigos de la prensa entre los que destacan los cárteles de la droga mexicanos, el gobierno chino, entre otros más…
En ese mismo tenor, se otorgó el “Premio Mundial a la Libertad de Prensa UNESCO-Guillermo Cano 2008” a la periodista mexicana Lydia Cacho Ribeiro por su trabajo contra la corrupción política, el crimen organizado y la violencia doméstica. Enhorabuena.
DESDE INTERNET
La consulta de esta semana fue acerca de perdedores y ganadores de la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados federal. Sobre ganadores, 53.84 por ciento consideró que México fue el ganador, 23. 07 por ciento que Felipe Calderón, en tanto que en un triple empate con 7.69 cada uno, PRI, PRD y FAP, también fueron considerados vencedores. Destaca que nadie consideró al PAN y Andrés Manuel López Obrador como ganadores.
En cuanto a los perdedores, para quienes participaron en la encuesta, el principal fue López Obrador con 41.66 por ciento de los votantes, en tanto que en un empate con 16.66 por ciento, se encuentran el PAN y el FAP, en tanto que en un triple empate estuvieron PRI, PRD y México, con 8.33 por ciento. Destaca que nadie consideró perdedor a Felipe Calderón.
Dicho de otra forma, Calderón fue el principal ganador y López Obrador el principal perdedor, eso podría explicar por qué se dio la liberación: más allá de una buena negociación, se trataba de cuidar la imagen del tabasqueño.
Para esta semana en http://jisraelmartinez.blogspot.com “¿Qué tema consideras más importante para que se legisle?: Petróleo, Agua y Alimentos, Educación, Protección al Ambiente o Seguridad Pública y Sistema Penitenciario”. La encuesta estará abierta hasta las 18:00 del próximo domingo.
israel.martinez@milenio.com
TV Azteca tendrá que pagar
J. Israel Martínez Macedo
Era de esperarse que el Instituto Federal Electoral (IFE) ratificara la multa en contra de TV Azteca por 5 millones 259 mil 105.18 pesos por negarse a la transmisión de los anuncios de los partidos políticos desde el pasado 12 de marzo según lo marca la nueva legislación en la materia.
La resolución del IFE ordena a la televisora reponer los anuncios a partir del 7 de mayo venidero, sin embargo el representante legal de la empresa ya anunció que apelará la decisión y solicitará un amparo.
Desde este momento podemos anticipar que el amparo les será otorgado y por tanto no cumplirán la determinación del IFE, sin embargo, sólo será postergar lo inevitable y es que en este momento no habrá quién se atreva a decir que la reforma electoral está equivocada o que no es necesario “meter en cintura” a los medios electrónicos.
Dicho de otro modo, la determinación de TV Azteca sólo le acarreará más gastos a la empresa, que seguramente lo estará tomando como inversión en publicidad en cada uno de los medios que va siguiendo el caso y que mencionan el nombre de la estación.
El juego de la televisora es el de generar curiosidad entre la gente utilizando su desinformación y el imaginario colectivo de que las instituciones no sancionan a los medios salvo cuando tratan de “amordazarlos”, así la gente sintonizará sus canales para saber ¿por qué el IFE está sancionando a TV Azteca?, ¿qué está diciendo la televisora que no le gustó al IFE?
Evidentemente entre más tiempo dure el caso en los medios, más publicidad de este tipo tendrá la televisora que simplemente se niega a acatar las nuevas disposiciones legales en materia de la relación medios-política, y por tanto buscará alargar cada vez más el capítulo.
Ahora valdría la pena cuestionar si la empresa está asumiendo los posibles daños, pues la gente ya está cansada de que, no sólo los políticos sino los medios también, se sientan o asuman por encima de la ley y hagan lo que quieran, esa puede ser una lectura que afectaría no sólo la imagen de la televisora sino su audiencia.
PARÉNTESIS
Para no variar, Reporteros Sin Fronteras publicó, en el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa -3 de mayo-, su lista de los enemigos de la prensa entre los que destacan los cárteles de la droga mexicanos, el gobierno chino, entre otros más…
En ese mismo tenor, se otorgó el “Premio Mundial a la Libertad de Prensa UNESCO-Guillermo Cano 2008” a la periodista mexicana Lydia Cacho Ribeiro por su trabajo contra la corrupción política, el crimen organizado y la violencia doméstica. Enhorabuena.
DESDE INTERNET
La consulta de esta semana fue acerca de perdedores y ganadores de la liberación de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados federal. Sobre ganadores, 53.84 por ciento consideró que México fue el ganador, 23. 07 por ciento que Felipe Calderón, en tanto que en un triple empate con 7.69 cada uno, PRI, PRD y FAP, también fueron considerados vencedores. Destaca que nadie consideró al PAN y Andrés Manuel López Obrador como ganadores.
En cuanto a los perdedores, para quienes participaron en la encuesta, el principal fue López Obrador con 41.66 por ciento de los votantes, en tanto que en un empate con 16.66 por ciento, se encuentran el PAN y el FAP, en tanto que en un triple empate estuvieron PRI, PRD y México, con 8.33 por ciento. Destaca que nadie consideró perdedor a Felipe Calderón.
Dicho de otra forma, Calderón fue el principal ganador y López Obrador el principal perdedor, eso podría explicar por qué se dio la liberación: más allá de una buena negociación, se trataba de cuidar la imagen del tabasqueño.
Para esta semana en http://jisraelmartinez.blogspot.com “¿Qué tema consideras más importante para que se legisle?: Petróleo, Agua y Alimentos, Educación, Protección al Ambiente o Seguridad Pública y Sistema Penitenciario”. La encuesta estará abierta hasta las 18:00 del próximo domingo.
israel.martinez@milenio.com
Etiquetas:
AMLO,
Columna,
Día Internacional de la Libertad de Prensa,
encuesta,
enemigos de la prensa,
Premio Mundial a la Libertad de Prensa,
publicidad,
Reforma Electoral,
Reporteros Sin Fronteras,
Tv Azteca
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del Blog
-
►
2014
(56)
- ► septiembre (5)
-
►
2013
(42)
- ► septiembre (3)
-
►
2012
(74)
- ► septiembre (4)
-
►
2011
(122)
- ► septiembre (8)
-
►
2010
(84)
- ► septiembre (9)
-
►
2009
(66)
- ► septiembre (4)
-
►
2008
(96)
- ► septiembre (8)
-
►
2007
(101)
- ► septiembre (11)
SI DESEAS RECOMENDAR UNA PÁGINA A TRAVÉS DE UN LINK PARA CONSIDERAR INCLUIRLO EN ALGUNA SECCIÓN, ENVÍA UN MAIL A: j.israel.martinez@gmail.com
"Silencio Forzado" Documental de Article 19 sobre la situación del periodismo en México
Documental El Tunel (Completo)
PRESUNTO CULPABLE (completa)
Periódicos en línea
- MILENIO Estado de México (Edición Impresa)
- MILENIO Estado de México (Minuto X Minuto)
- MILENIO Diario
- El Universal On Line
- Excelsior On Line
- El Heraldo de México
- Reforma
- La Jornada
- Crónica
- Diario de México
- Diario de México (Edición USA)
- El Universal Edomex
- El Sol de Toluca
- Portal, diario del Estado de México
- Tres PM (Vespertino del Edomex)
- Alfa, El nuevo Cambio (Estado de México)
- Poder Edomex (sólo en línea)
- El Siglo de Torreón
- Diario de Morelos
- Diario El Reloj (Hidalgo)
- Diario La Verdad de Quintana Roo
- Correo el Diario del Estado de Guanajuato
- El Golfo (Veracruz)
- Notiver (Veracruz)
- Cadena de Noticias México (Chihuahua)
- En Línea Directa (Tamaulipas)
- Die Welt (Alemania)
- Die Welt (Alemania / Versión en Inglés)
- Clarín (Argentina)
- La Nación (Argentina)
- Los Tiempos (Bolivia)
- Opinión (Bolivia)
- 123 (Chile)
- Pueblo en Línea en español (China)
- El Tiempo (Colombia)
- El Financiero (Costa Rica)
- La Nación (Costa Rica)
- Granma (Cuba)
- El Comercio (Ecuador)
- Expreso (Ecuador)
- ABC (España)
- El País (España)
- El Mundo (España)
- La Vanguardia (España)
- La Estrella Digital (España)
- The New York Times (EU)
- The Washington Post (EU)
- The Miami Herald (EU)
- Houston Cronicle (EU)
- Houston Cronicle en español (EU)
- Le Figaro (Francia)
- El Heraldo (Honduras)
- La Prensa (Honduras)
- La Tribuna (Honduras)
- Tiempo (Honduras)
- Analítica (Venezuela)
- El Nacional (Venezuela)
- El Universal (Venezuela)
Radio por internet
- Uniradio (Uaeméx)
- Neurótica City
- Radio Mexiquense
- Radio Universidad de Chile
- UPV radio
- Ultra (Estado de México)
- Los 40 principales (Toluca)
- 88.9 Noticias (DF)
- Radiofórmula (DF)
- Formato 21 (DF)
- Monitor (DF)
- Alfa Radio (DF)
- Magia FM (Colima 104.5)
- Ultra (Guadalajara)
- Ultra (Puebla)
- Ultra (Aguascalientes)
- Ultra (Hidalgo)
- Ultra (Guanajuato)
- Ultra (Yucatán)
- Ultra (Veracruz)
- Ultra (Michoacán, Morelia)
- Ultra (Michoacán, Zamora)
- Mix (Morelos)
- La Comadre (Morelos)
- Radio Habana (Cuba)
- Radio Reloj (Cuba)
- Intro Radio (Web Radio)
- Hidra722 (Web Radio)
- E Radio (Web Radio)
- Titán Radio (Web Radio)
- Ultra Radio (Web Radio)
Televisión por internet
Blogs Relacionados
- Siguiendote los pasos
- Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet)
- Campaña Permanente de Protección a Periodistas
- Periodistas de a Pie
- Documentemos los agravios
- No Sin Preguntas
- Sacatrapos Monos (Caricatura Política Mexicana)
- Periodismo Económico
- Toluca Noticias
- Periodismo Incendiario
- Periodismo Global
- Periodismo.com
- Periodismo Ciudadano
- ¿Comunicación?
- Agencia Imagina (Comunicación)
- El Ojo Crítico del Cine
Revistas en línea
- Milenio Semanal (Política / México)
- Proceso (Política / México)
- Reporte Índigo (Política / México)
- Revista Vértigo (Política / México)
- Quien (Sociales / México)
- Razón y Palabra (Especializada en Comunicación)
- Comunicología (Comunicación/México)
- Dircom (Comunicación / Argentina)
- Data Rioja (Semanario Digital / Argentina)
Agencias Informativas
- Agencia ANSA (Latina)
- Agencia Bolivariana de Noticias (Venezuela)
- Agencia EFE (España)
- Agencia MVT (Estado de México)
- Agencia Nova (Argentina)
- Agencia Xinhua (China)
- Archivo Confidencial (Sonora)
- Associated Press -AP- (EU)
- Associated Press -AP- en español (EU)
- Cimac Noticias (Género, Mujer)
- CNN México
- France Presse -AFP- (Francia)
- France Presse -AFP- en español (Francia)
- Inter Press Service (En Español)
- NotieSe (Salud, Sexualiad y Sida)
- Notimex (México)
- Prensa Latina (Cuba)
- Quadratín (Michoacán)
- Reporte Digital (Michoacán)
- Reuters MX (México)
Diccionarios y Traductores
Leyes Mexicanas en Materia de Comunicación
- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
- Ley de Imprenta
- Ley de Vías Generales de Comunicación
- Ley Federal de Radio y Televisión
- Ley Federal de Telecomunicaciones
- Reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión, en materia de concesiones, permisos y contenido de las transmisiones de radio y televisión
Páginas Oficiales del Edomex
- Ayuntamiento de Almoloya de Juárez
- Ayuntamiento de Amecameca
- Ayuntamiento de Atizapán
- Ayuntamiento de Atlacomulco
- Ayuntamiento de Ayapango
- Ayuntamiento de Chimalhuacán
- Ayuntamiento de Ecatepec
- Ayuntamiento de Huixquilucan
- Ayuntamiento de Ixtlahuaca
- Ayuntamiento de Lerma
- Ayuntamiento de Metepec
- Ayuntamiento de Mexicaltzingo
- Ayuntamiento de Naucalpan
- Ayuntamiento de Nezahualcóyotl
- Ayuntamiento de Ocoyoacac
- Ayuntamiento de Ozumba
- Ayuntamiento de San José del Rincón
- Ayuntamiento de Tenancingo
- Ayuntamiento de Tenango del Valle
- Ayuntamiento de Texcoco
- Ayuntamiento de Tlalnepantla
- Ayuntamiento de Toluca
- Ayuntamiento de Tultitlán
- Ayuntamiento de Valle de Bravo
- Ayuntamiento de Villa Victoria
- Ayuntamiento de Zinacantepec
- Ayuntamiento de Zumpango
- Cámara de Diputados del Estado de México
- Cámara de Diputados del Estado de México Biblioteca Legislativa "Dr. José María Luis Mora"
- Gobierno del Estado de México - Comunicación Social
- Gobierno del Estado de México - Directorio
- Gobierno del Estado de México - Legistel
- Gobierno del Estado de México - Página Principal
- PAN Estado de México
- Poder Judicial del Estado de México
- PRI Estado de México
Vale la pena navegar por...
- Academia Mexicana de la Lengua
- Asociación de Academias de la Lengua Española
- Asociación Mexicana de Internet (Amipci)
- Asociación Mexicana de Radiodifusores del Valle de México
- Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc)
- Biblioteca Digital Mundial
- Buscador para Derechos Humanos
- Carajo (Comunicación, periodismo, literatura)
- Centro de Información de Naciones Unidas para México, Cuba y República Dominicana
- Centro de Periodismo Digital
- Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet)
- Centro Doha (en inglés)
- Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos)
- Chasqui (Revista Latinoamericana de Comunicación)
- Clases de Periodismo (CdP)
- Consejo de Redacción (CdR)
- Consulta Mitofsky (Encuestadora)
- dzoom (fotografía digital)
- Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap)
- Fundación de Comunicología
- Fundación Educativa Carlos M. Castañeda
- Fundación Konrad Adenauer México
- Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano
- Gestión Periodística
- Graduate Schools with Journalism Master's
- Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México (ITAIPEM)
- Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI)
- Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (en Español)
- James Lull, sitio oficial (Artículos en Español)
- Kiosko.net, Todos los periódicos del mundo
- Knight Center for Journalism (University of Texas at Austin)
- Libertad de Expresión (Libex-Cepet)
- Periodismo.com
- Periodistas-es
- Página del Premio Nacional de Periodismo
- Red Centroamericana de Periodistas Culturales
- Red de Periodistas Multimedia (RPM)
- Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe
- Reporteros Sin Fronteras
- SdeP Especializada en Periodismo
- Sistema de Radio y Televisión Mexiquense (Sitio Oficial)
- Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
- Unión de Periodistas de Cuba
- Xatakafoto
- ¿Buscas chamba? Periodistas.com